jueves, 31 de julio de 2025

El convicto Donald Trump, es ignorante y estúpido: ¿pero por qué exagerarlo?

 



El convicto Donald Trump, es ignorante y estúpido: ¿pero por qué exagerarlo?

Por Profesora Beverly Fanon-Clay/estadounidense – Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

 Hasta su llegada al poder, ningún presidente estadounidense ha sido tan ignorante de las lecciones de la historia ni tan incompetente/estupido a la hora de poner en práctica sus propias ideas, señala Bert Stephens, analista político del influyente The New York Yimes (NYT).

Esa es la conclusión a la que parecen haber llegado los mercados bursátiles al desplomarse tras el triple golpe de Trump: primero, amenazas de aranceles contra nuestros mayores socios comerciales, que implican costos mucho más elevados; segundo, dos suspensiones de un mes de duración para algunos de esos aranceles, lo que significa un entorno empresarial de previsibilidad cero.

Y, por último, su admisión tácita a Maria Bartiromo de Fox News, de que EEUU podría entrar en recesión este año, y que es un precio que está dispuesto a pagar para lograr lo que califica como una “gran cosa”.

La mentira no desaparece con el mentiroso. Eso es lo malo de Trump. En noviembre de 2020 Donald Trump contó que había ganado unas elecciones que había perdido. Y se produjo el asalto al Capitolio. Si esa mentira se mantiene viva, cualquier victoria electoral futura podrá ser desacreditada, sostenía cinco años atrás el historiador Timothy Snyder. ¿A qué mundo nos conducen sus falsedades?, se preguntaba.

Trump adoptó el eslogan America First [América, primero], término que utilizó el aviador antisemita y activista de los años treinta Charles Lindbergh. La gente pensó: “No puede ser que no supiera esto. pero es probable que no lo supiera porque, en historia, es un completo ignorante, no le interesa nada», señala David Armitage, reputado historiador británico, profesor en Harvard.

Añade que el descontento por la desigualdad se ha alimentado del mayor conocimiento de lo extrema que ha sido, de ver cómo se redistribuyó riqueza en la última generación, a ambos lados del Atlántico. Un descontento que ahora ha desembocado en sentimientos contra la inmigración. Cuando miremos atrás, algunos ya lo llaman la crisis del capitalismo tardío, va a ser una parte imposible de ignorar de la historia del principio del siglo XXI», resaltó.

Un presidente voluntarioso, errático y despreocupado, un bellaco está dispuesto a arriesgar tanto la economía estadounidense como la mundial para hacer valer su ideología. Eso no va a terminar bien, sobre todo en un gobierno sin contrapesos, caracterizado por un equipo de aduladores y adláteres a ultranza, señala el NYT.

Las amenazas a los aliados no finalizarán bien. Puede parecer divertido, más o menos, trolear a Justin Trudeau diciendo que es el “gobernador” del “gran estado de Canadá”, es grotesco, horripilante e idiota inventar pretextos falsos para embarcarse en una implacable guerra comercial contra nuestro vecino más amistoso, entre otras cosas porque ha impulsado repentinamente la fortuna política del sucesor de Trudeau, Mark Carney, a expensas del líder conservador, Pierre Poilievre.

“Hay millones de personas que votan habiendo recibido información errónea, especialmente proveniente de las redes sociales”, dijo la escritora estadounidense Joyce Carol Oates.

La ultraderecha europea:¡odio al yanqui!

Ha intentado un acercamiento a la extrema derecha europea, trabajado por años pro Steve Bannon y la Red Atlas, y  millones de dólares, que no acabará bien, porque uno de los principales problemas de partidos como el AfD alemán o la Agrupación Nacional francesa es que odian todo lo estadounidense.

Odian su cultura vulgar, su repugnante comida rápida, su capitalismo rapaz y sus pretensiones imperiales. Quizá el mayor logro del siglo XX fue la destrucción, tanto física como espiritual, del militarismo alemán y la amenaza que implicaba para los numerosos vecinos de Alemania.

Pero la estrategia de Estados Unidos de alejarse de la OTAN mientras se le da poder a esos partidos antiestadounidenses no logrará una mayor seguridad para nadie, incluidos los mismos estadounidenses. Eso desencadenará que Alemania vuelva a ser liderada por fascistas y se nmuestra dispuesta a proveerse de armas nucleares, señala el NYT.

El influyente diario neoyorquino señala que lo que el equipo de Trump ha conseguido es lo contrario a lo que buscaba: una Rusia que ve aún menos motivos para llegar a un acuerdo, una Europa que ve más motivos para seguir su propio camino, una China que cree que EEUU terminará plegándose y una Ucrania traicionada una vez más que tendrá aún menos motivos para confiar en las garantías internacionales de su seguridad.

Hay más: la detención y amenaza de deportación de Mahmoud Khalil, titular de un permiso de residencia y activista propalestino en Columbia, puede incluso hacer que los libertarios civiles proisraelíes defiendan sus derechos, mientras que la izquierda lo convierte en un mártir. Pero la pauta está clara. Ignorando el corolario político de la Tercera Ley del Movimiento de Newton —que toda acción tiene una reacción igual y opuesta—, el gobierno cosechará ahora precisamente lo que debería evitar.

¡Que bien que habla inglés!

Lo escuchaba con un rictus de asombro. El visitante de África hablaba sobre los acuerdos que esperaba firmar en Washington y su anfitrión lo escuchaba absorto, pero no por lo que decía sino por cómo lo decía. Al finalizar la reunión, ante las cámaras y los micrófonos que habían ingresado al Despacho Oval, Donald Trump felicitó al presidente liberiano por el perfecto inglés que hablaba y le preguntó dónde lo había aprendido.

Joseph Boakai esquivó con elegancia dar una respuesta. Es difícil responder esa pregunta sin resaltar la ignorancia de quién la formula. Es obvio que, como todos los liberianos, ese presidente africano aprendió a hablar inglés en su país, donde es el idioma oficial desde su fundación porque la historia de Liberia está ligada a los Estados Unidos.

En las primeras décadas del siglo 19, la Sociedad Americana de Colonización y Liberación de las Personas de Color, organización ligada al gobierno que mostraba cierta sensibilidad con los esclavos negros, colonizó con libertos ese territorio flanqueado por Guinea, Sierra Leona y Costa de Marfil. El flujo de esclavos liberados hacia esa colonia africana fue creciendo y, en 1847, proclamó su independencia.

El origen de su población explica que el flamante país africano adoptara como nombre Liberia y denominara Monrovia a su capital, en honor al presidente James Monroe, uno de los promotores del proyecto. Por esa razón, Liberia nació, creció y llegó a la actualidad hablando inglés. Un presidente de Estados Unidos puede desconocer la historia de muchos países africanos, pero desconocer Liberia implica desconocer la historia de su propio país. Eso explica que la pregunta de Trump a Joseph Boakai se haya reproducido acompañada por las palabras “ignorancia” y “desconocimiento” en la mayoría de los comentarios que aparecieron en medios estadounidense.

Negación del cambio climático

Quizá también tenga que ver con ignorancia su negación del cambio climático, que no se revierte ni siquiera mirando catástrofes como la provocada por la inundación en Texas. “Nunca vi nada igual”, dijo el presidente norteamericano ante a la devastación sufrida por los texanos, pero no lo relaciona con el fenómeno que lleva años negando. Aunque, corrigiendo su decisión de reducir al mínimo la agencia de supervisión y previsión de catástrofes, a la que ya había comenzado a recortar presupuesto.

Respecto al cambio climático que siempre negó, probablemente se trate de una simulación de negacionismo, ya que quiere apropiarse del Ártico canadiense y de Groenlandia porque sabe que el calentamiento global está derritiendo glaciares y dejando a la intemperie tierras ricas en minerales de todo tipo. En las apariencias, Trump niega que haya cambio climático pero, en los hechos, mueve fichas geopolíticas

Stephens señala que es razonable intentar expulsar a las empresas chinas del Canal de Panamá, pero amenazar con anular un tratado ratificado por el Senado para recuperar el canal por la fuerza está destinado a sembrar una desconfianza permanente hacia Estados Unidos.

Añade que es interesante contemplar la compra legal y voluntaria de Groenlandia, pero amenazar, en un discurso ante el Congreso, con tomar Groenlandia “de un modo u otro”, amenazando así a un aliado de la OTAN que es soberano de su territorio, es algo que recuerda a Vladimir Putin.

“Los críticos de Trump siempre se apresuran a ver el lado siniestro de sus acciones y declaraciones. Un peligro aún mayor puede residir en la naturaleza caótica de su política. La democracia puede morir en la oscuridad. Puede morir en el despotismo. Con Trump, es igual de probable que muera por la estupidez”, concluye.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

 

Palestina: Francesca Albanese sobre la «economía del genocidio» en Gaza

 


Palestina: Francesca Albanese sobre la «economía del genocidio» en Gaza

Respaldamos el genial y valiente informe de la señora Albanese, un ser humano, una funcionaria internacional ejemplar. Los sin voz ni justicia del Pueblo Palestino/Gaza/Cisjordania/Jerusalén y los Pueblos de la Patria continente, América Latina y el Caribe, ya tienen quien los defienda en sus derechos y dignidad como seres humanos.

Prof. Moreno peralta/IWA

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

Destacados economistas respaldan el informe de Francesca Albanese sobre la «economía del genocidio» en Gaza

La semana pasada, la relatora especial de la ONU Francesca Albanese fue noticia de todos los medios del mundo por revelar las decenas de empresas que, según ella, se han beneficiado del genocidio de Israel en Gaza. El informe de Albanese para la ONU, titulado «De la economía de la ocupación a la economía del genocidio», va más allá de los típicos culpables, los fabricantes de armas, y señala a instituciones financieras, educativas y empresas tecnológicas, entre ellas Alphabet Inc. (Google), Amazon, IBM, Palantir y muchas otras.

En respuesta, la Misión de Estados Unidos ante la ONU renovó sus llamamientos al secretario general de la ONU para que condene a Albanese y la destituya como relatora especial para los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados.

Ahora, economistas de renombre mundial, entre ellos el exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, el economista francés Thomas Piketty y el estadístico y ensayista libanés-estadounidense Nassim Nicholas Taleb, elogian a Albanese por su informe.

Zeteo ha obtenido una copia exclusiva en inglés de la carta abierta de los economistas sobre el informe de Albanese, en la que acusan a las empresas de «mantener el régimen de apartheid y permitir el genocidio posterior». Lea la carta completa a continuación.

ECONOMISTAS ELOGIAN EL INFORME DE LA RELATORA ESPECIAL FRANCESCA ALBANESE A LAS NACIONES UNIDAS: «DE LA ECONOMÍA DE LA OCUPACIÓN A LA ECONOMÍA DEL GENOCIDIO»

La historia nos enseña que los intereses económicos han sido motores y facilitadores clave de las empresas coloniales y, a menudo, de los genocidios que perpetraron. El sector empresarial ha sido intrínseco al colonialismo desde sus inicios, y las empresas han contribuido históricamente a la violencia, la explotación y, en última instancia, el despojo de los pueblos y las tierras indígenas, un modo de dominación conocido como capitalismo colonial racial. La colonización israelí de los territorios palestinos ocupados no es una excepción.

El reciente informe de Francesca Albanese, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, constituye una importante contribución a la comprensión de la economía política del Estado de apartheid de Israel, la limpieza étnica de los palestinos y, ahora, su genocidio. Por ello, creemos que debe ser estudiado y debatido ampliamente y con libertad.

En vista de la carta enviada por el Gobierno de los Estados Unidos al Secretario General de las Naciones Unidas, en la que se exige la destitución de la Señora Albanese y la anulación de su excelente informe, con un tono virulentamente hostil e intimidatorio, hemos considerado necesario expresar nuestro firme apoyo a la Señora Albanese y animar a las Naciones Unidas a que desestime las estridentes exigencias de los Gobiernos de los Estados Unidos e Israel.

Siguiendo una trayectoria bien conocida de negación del genocidio y de intimidación de cualquiera que cuestione el derecho del poder colonial a desposeer a los pueblos indígenas, los gobiernos de Estados Unidos e Israel, con la mayoría de los gobiernos europeos demasiado tímidos para adoptar una postura, exigen que la comunidad internacional haga la vista gorda ante el genocidio en curso y, en particular, ante el papel clave que desempeñan las empresas multinacionales y nacionales en el mantenimiento del régimen de apartheid y en la facilitación del genocidio posterior.

Como economistas, sentimos el deber de destacar tres conclusiones clave que el informe de la Señora Albanese revela con claridad y precisión.

En primer lugar, la ocupación y el genocidio son muy lucrativos para los conglomerados. Entre ellos se encuentran no solo las grandes empresas de armas y «defensa» habituales (por ejemplo, Lockheed-Martin, el principal fabricante de los F35, ELBIT, fabricante de armas de Israel, y Palantir, la empresa de software cuyos algoritmos han sido probablemente cruciales en la selección de «objetivos» en Gaza), sino también marcas muy conocidas (por ejemplo, Caterpillar, BNP Paribas, Barclays, Allianz, Chevron, BP, Petrobas, A.P. Moller-Maersk A/S). A medida que se duplicaba el presupuesto de defensa de Israel, con el apoyo activo del Gobierno estadounidense, se concentraron grandes «inversiones» en la maquinaria asesina israelí a través de esta red internacional de conglomerados cómplices en la que miles de empresas israelíes están entrelazadas con megacorporaciones estadounidenses, europeas, coreanas e incluso brasileñas. Esto explica por qué las acciones israelíes subieron un 161 % en un momento de caída de la demanda, la producción y la confianza de los consumidores.

La segunda conclusión del informe de la Señora Albanese que merece un estudio exhaustivo es que los territorios palestinos ocupados por Israel han funcionado como el laboratorio y campo de pruebas ideal para las grandes empresas tecnológicas, una función que la transición de la ocupación al genocidio no ha hecho más que acentuar. Ningún país, por ejemplo, ha dado tanto acceso a los datos biométricos de su población como Israel a IBM. Desde el 7 de octubre de 2023, Microsoft, Amazon, Alphabet y Palantir han ampliado sus servicios de capital en la nube a un ritmo vertiginoso. El software de reconocimiento facial, los algoritmos de selección de objetivos y los sistemas de ejecución automatizada se están probando en tiempo real, a voluntad y con menos restricciones éticas que en el caso de los experimentos con ratas de laboratorio. ¡Las grandes tecnológicas no podrían estar más contentas!

La tercera conclusión clave es que las principales universidades estadounidenses y europeas dependen financieramente de seguir vinculadas al apartheid y a la economía política de ocupación y conflicto permanente de Israel. Muchas de las principales instituciones de Estados Unidos y la Unión Europea se enfrentarían a graves dificultades financieras si dejaran de apoyar el genocidio de Israel. Hay que elogiar el informe de la Señora Albanese por poner de manifiesto esta sórdida dependencia de las prestigiosas universidades e instituciones de investigación occidentales (entre ellas la Universidad Técnica de Múnich, los Laboratorios del MIT y la Universidad de Edimburgo). Los pueblos de Europa y América tienen derecho a saber que algunas de sus instituciones académicas más preciadas dependen financieramente de ayudar a Israel a reproducir su economía política de ocupación y genocidio.

¡Se es genocida por acción u omisión!

Dentro de unos años, casi todo el mundo afirmará que se opuso a este genocidio. Pero es ahora cuando las personas con conciencia deben tomar partido. Como economistas, hoy nos solidarizamos con Francesca Albanese, la relatora especial de la ONU atacada por los Gobiernos de Estados Unidos e Israel porque su reciente informe arroja una luz indescriptiblemente importante sobre la economía política de la ocupación y el genocidio de Israel.

Yanis Varoufakis, exministro de Finanzas de Grecia

Thomas Piketty, autor de «El capital en el siglo XXI»

Nassim Nicholas Taleb, autor de «El cisne negro»

Michael Hudson, presidente del Instituto para el Estudio de las Tendencias Económicas a Largo Plazo (ISLET)

Guy Standing, profesor investigador asociado, SOAS, Universidad de Londres

Jayati Ghosh, profesora de Economía en la Universidad de Massachusetts Amherst

Giuseppe Mastruzzo, director del Colegio Universitario Internacional de Turín (IUC)

Jomo Kwame Sundaram, asesor de investigación del Instituto de Investigación Khazanah

Robert H. Wade, profesor de Economía Política y Desarrollo en la London School of Economics and Political Science

Christopher Cramer, profesor de Economía Política del Desarrollo en la Universidad SOAS de Londres

Nidhi Srinivas, profesora asociada de gestión en la Escuela de Política, Gestión y Medio Ambiente de Milán


 


Hambruna en Gaza: Van por pan y les dan balas

“Fue a buscar comida y nunca regresó”: la historia de Abdullah Jendeia, un adolescente israelí de 19 años que fue asesinado por disparos del Ejército israelí cuando salió a buscar comida.

Aún no hay medidas concretas para evitar la matanza de palestinos que ponen en riesgo sus vidas por algo de comida.

Como Abdullah Jendeia, al menos 24 palestinos hambrientos fueron asesinados por disparos e incluso granadas del Ejército israelí este sábado mientras buscaban comida para sus familias en Gaza.

En los últimos días, el Ministerio de Sanidad de Gaza ha registrado 127 muertes de palestinos por inanición y desnutrición, 15 de ellas en un periodo de 24 horas. Informó que 85 de las víctimas resportadas hasta ahora son infantes. En la jornada de sábado los hospitales de la Franja registraron 5 nuevas muertes por esta causa en las últimas 24 horas.

En medio de esta terrible crisis los palestinos, principalmente los hombres, sean jóvenes o adultos, ponen en riego sus vidas para conseguir una ración mínima de alimentos en los puntos de falsa ayuda humanitaria, cuyos espacios se encuentran a más de cinco kilómetros de los campos de refugiados en Gaza, trayectoria que las personas deben recorrer a pie, pues la falta de combustible hace imposible acudir en trasnporte mecánico.

En estas semanas es común ver a los pocos cientos de palestinos que logran evadir la muerte con sacos de comida sobre sus espaldas, andando entre el polvo y los escombros a un compás lento, como quien lleva cargada la propia vida sobre los hombros. Vuelven a sus refugios inseguros —pues los ataques y mapas de evacuación de Israel prueban que toda la Franja es insegura—, luego de haber conseguido, con algo de suerte y mucha fe, un saco de harina para sus familias.

El camino no es fácil. Y no son todos los que terminan con la suerte de alcanzar comida. Algunos marchan de vuelta a esperar un nuevo día; una nueva oportunidad para comer, aunque sea un pedazo de pan.

Otros, simplemente, no regresan.

“Fue a buscar comida y nunca regresó”

Eran las cuatro de la tarde, cuando la hermana de Abdullah Jandeia, Nadreen, descansaba en la casa deteriorada de su madre en Al-Sabra, en el centro de Gaza. No tenían suficiente comida para los próximos días.

Su hermano insistió en ir a buscar al menos un poco de harina esa misma tarde.

Abdullah Jendeia, de 19 años, fue asesinado por el Ejército israelí tras acudir a buscar comida para su familia.

«Le dije: ‘Come las pocas lentejas que nos quedan, pero se negó'», relata Nadreen.

Abdullah partió, acompañado de dos de sus hermanos y algunos cuñados, y caminó más de 5 kilómetros hacia el norte en busca de un camión de ayuda humanitaria que llega cada semana al corredor de Netzarim, una zona militar que separa el norte de Gaza de la zona sur.

Al caer el sol, Nadreen no había recibido ninguna noticia de su hermano.

Sobre las 11 de la noche, uno de los hermanos, Mahmoud, llamó a Nadreen para decirle que mientras esperaban junto al camión de ayuda humanitaria, los soldados israelíes habían abierto fuego de repente contra ellos.

Mahmoud le dijo a Nadreen que Abdullah había muerto y que él y el otro hermano habían resultado heridos.

«Le encantaba el fútbol y el deporte», recuerda Nadreen. Abdullah solía trabajar con los tenderos locales, ayudándoles a transportar frutas y verduras, y «soñaba con abrir un nuevo negocio después de la guerra».

La Resistencia Palestina afirmó que los disparos israelíes habían matado a un total de 93 personas y herido a decenas más en toda Gaza ese día, principalmente cerca de los puntos de ayuda.

Al referirse a un incidente específico en el norte de Gaza, el Ejército israelí confirmó que había lanzado “disparos de advertencia” contra una multitud «para eliminar una amenaza inmediata».

Testigos afirmaron que los muertos y heridos ese día solo eran civiles hambrientos.

Comida disfrazada de muerte

Durante la madrugada de este sábado al menos 24 personas murieron y más de 300 resultaron heridas por el fuego de ametralladoras del Ejército sionista cerca del puesto militar de Zikim, al noroeste de la urbe de Beit Lahia, mientras esperaban la llegada de camiones con ayuda, informó el hospital Al Shifa.

Un exmilitar que trabajó en un centro de distribución de comida en Gaza confirmó la matanza de palestinos desarmados por parte de las fuerzas israelíes y sus colegas estadounidenses. Se trata del teniente coronel Anthony Aguilar, exboina verde, quien fue reclutado para trabajar en la GHF (Fundación Humanitaria para Gaza), un programa gestionado por Israel y EE.UU. establecido para impedir la distribución de alimentos de las Naciones Unidas en Gaza, y provocar la muerte a los gazatíes a causa de la desnutrición.

En declaraciones a la agencia BBC, el teniente coronel presenció cómo las fuerzas israelíes atacaban a multitudes de palestinos, “disparando munición principal de un tanque contra un vehículo que transportaba civiles y morteros contra multitudes de personas hambrientas que esperaban comida”.

“Sin duda, presencié crímenes de guerra por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Usar munición de artillería, mortero y tanque contra civiles desarmados es un crimen de guerra”, afirmó Aguilar al explicar por qué dejó el trabajo en Gaza.

Junto a esta declaración del teniente coronel, se encuentra la de dos contratistas estadounidenses que custodiaban los sitios de la GHF, que ofrecieron testimonios similares bajo condición de anonimato.

Declararon que los guardias estadounidenses lanzaban rutinariamente granadas aturdidoras y gas pimienta contra las multitudes. Uno de los contratistas aseguró que se disparaban balas en todas direcciones: al aire, al suelo y, en ocasiones, hacia civiles.

Las palabras no salvan vidas

Tras conocerse la noticia de los asesinatos de civiles en puntos de ayuda humanitaria, un portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Thameen al Kheetan, ofreció una sesión informativa en Ginebra condenando el sistema.

«La militarización de la entrega de alimentos para civiles, además de restringir o impedir el acceso a servicios básicos, constituye un crimen de guerra«, aseguró al Kheetan.

Por su parte, el director de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), declaró: «El supuesto mecanismo recién creado es una abominación que humilla y degrada a personas desesperadas. Es una trampa mortal que cuesta más vidas de las que salva».

Sin embargo, aún no hay medidas concretas para evitar la matanza de palestinos que ponen en riego sus vidas por algo de comida para sobrevivir en el infierno en el que Israel ha convertido a Gaza. Las palabras no salvan vidas.

Mientras tanto, Mahmoud al Ghura, un padre de cuatro hijas, contó a medios de prensa internacionales que su familia se limitaba a comer pan y sal, pero que no arriesgaría su vida para acudir a los centros de ayuda del GHF.

«Las llaman zonas de la muerte«, dijo al Ghura, quien habita en la ciudad de Gaza.

«Mi hijo ya ha sido martirizado. Me temo que, si fuera a buscar un saco de harina, volvería con mi cuerpo metido en un saco. Todos los días la gente va allí y muere. ¿Qué vamos a hacer?«.

Autor: teleSUR - cns - JDO

Fuente: ONU – Hispan TV – Agencias  

Genocidio sionista colonialista israelí en Palestina: Netanyahu y sus aliados, Trump y los regímenes de la Unión Europea contra los recién nacidos

Genocidio sionista colonialista israelí en Palestina

El genocida Netanyahu contra los recién nacidos

El médico Thaer Ahmad intentó llegar a Gaza con leche de fórmula para bebés que lo necesitan con urgencia, pero Israel le negó el ingreso, lo que es una práctica sistemática de este país.

“Las madres de Gaza también padecen malnutrición severa y no pueden amamantar a sus hijos, y los hospitales se están quedando sin leche de fórmula porque Israel está impidiendo su entrada” indica Ahmad.

Compartimos el testimonio del doctor Thaer Ahmad y el pedido del equipo de Avaaz para unir firmas y pedir y presionar a los gobiernos clave para que acaben con el bloqueo humanitario de Israel. 

Avaaz es una red global de campañas de 70 millones de personas que trabaja para garantizar que las opiniones y valores de la gente en todo el planeta modelen los procesos de toma de decisiones a nivel mundial.

“Avaaz” significa “voz” o “canción” en muchos idiomas. Los miembros de Avaaz son de todas las naciones del mundo y su equipo está ubicado en 18 países a lo largo de 6 continentes y opera en 22 idiomas.

Querida comunidad de Avaaz:

Me llamo Thaer Ahmad, soy médico y acabo de regresar de la frontera de Gaza. No me dejaron entrar con la leche de fórmula que llevaba conmigo y que los recién nacidos necesitan desesperadamente.

Las madres de Gaza también padecen malnutrición severa y no pueden amamantar a sus hijos, y los hospitales se están quedando sin leche de fórmula porque Israel está impidiendo su entrada.

Mientras lees estas líneas, 580 bebés prematuros están a punto de morir de hambre. Debemos actuar rápidamente: ¡no puede morir ni uno más!

La presión internacional ya consiguió que Netanyahu permitiera la entrada de ayuda humanitaria con cuentagotas, incluida leche de fórmula en dosis contadas. ¡Pero no es ni de lejos suficiente y los hospitales de toda Gaza están dando la voz de alarma!

Suma ya tu nombre para que Avaaz y una delegación de médicos llevemos esta petición directamente ante gobiernos clave:

Firma aquí: Que llegue la leche a Gaza

Los hospitales llevan más de una semana alertando de la situación. Mis colegas me cuentan que tienen que racionar la comida a los neonatos porque no hay suficiente para todos. Los médicos están operando sin anestesia y los pacientes durmiendo en el suelo.

¡Ya basta! Debemos acabar con este horror y con el sufrimiento inimaginable de la gente en Gaza.

Únete ya a nuestra petición y se la entregaremos a gobiernos clave para aumentar la presión sobre Netanyahu y reclamar sanciones que rompan el bloqueo humanitario y acaben con la ocupación de una vez por todas.

No olvides firmar aquí: 

https://secure.avaaz.org/campaign/es/let_milk_into_gaza_loc/

Irán exige acción internacional urgente para frenar el genocidio en Gaza

El ministro de Salud denuncia hambruna extrema, colapso del sistema sanitario y muerte masiva de niños palestinos.

Imagen de desplazados palestinos en un punto de reparto de comida en Gaza.


El ministro de Salud de Irán, Mohamad Reza Zafarqandi, pidió este domingo 27 de julio una intervención inmediata de la comunidad internacional ante la catástrofe humanitaria que vive la Franja de Gaza. En una carta dirigida a organismos globales, el funcionario denunció que Israel lleva a cabo una “destrucción deliberada de la esencia de la vida humana”, mediante bombardeos, bloqueo de ayuda y ataques sistemáticos contra la población civil, con saldo de 59.821 gazatíes asesinados y 144.851 heridos desde el 7 de octubre de 2023.

Zafarqandi alertó sobre el colapso total del sistema de salud en el enclave, donde mujeres dan a luz entre escombros, sin electricidad ni agua, y donde los recién nacidos mueren en brazos de sus madres por desnutrición. Según datos presentados en la misiva, más del 32 % de los niños menores de dos años padece desnutrición aguda, la tasa de hambruna de más rápido crecimiento jamás registrada.

El castigo colectivo, la limpieza étnica y el genocidio en curso deben cesar ya. Cada hora de retraso cobra vidas inocentes”, advirtió el Ministro, quien describió una situación límite en la que muchas familias se ven obligadas a comer hierba o alimento para animales para sobrevivir.

La carta insta a establecer hospitales de campaña, facilitar vuelos humanitarios de la ONU y levantar de inmediato el bloqueo de medicinas y alimentos. También exige que la Organización de Cooperación Islámica apruebe resoluciones vinculantes y destine recursos logísticos y financieros de emergencia en un plazo máximo de 48 horas.

Desde octubre de 2023, al menos 59.733 palestinos han muerto en Gaza, en su mayoría mujeres y niños, y más de 144.000 personas han resultado heridas en los ataques israelíes

Autor: teleSUR-ah-JDO

CIDH presentó a Corte IDH caso sobre falta de investigación y sanción por la violación sexual y asesinato de una niña en El Salvador

Estimados amigos asociados del Continente Americano, el Caribe y Europa:

Les informamos que a partir de haber tomado constancia del VII Foro Interamericano de Derechos Humanos y asumir como nuestra la posición de la CIDH e IDH, “que la participación política, la libertad de expresión, y la independencia judicial fortalecen la democracia en las Américas”. De un tiempo a esta parte en el contexto antes citado habíamos tenido un intercambio de información sobre la dignidad y los derechos del ser humano y la libertad de prensa con la estudiante Ximena Terrones Macuyama,  de la escuela de comunicación, de la Universidad Cesar Vallejo del Perú, (xtorronesm@ucvirtual.edu.pe). Concluimos este intercambio fijando nuestra posición como ONG:

Los tiempos actuales tienen un estado de ánimo prevaleciente,  el de una  perplejidad impotente, responsables, los mefistofélicos empresarios financieros, bancarios/agiotistas, agrícolas monopolistas que imponen el sistema  capitalista determinista globalizado/hegemónico, dueños de la celestina universal/dólar que controlan  la mayoría de los medios mediáticos (in)comunicación globalizados especialmente la telebasura/internet que regentan los testaferros de la sociedad  Interamericana de Prensa/ SIP, especialmente en el patio trasero latinoamericano /estadounidense /yanqui en contra del bien común y de la libertad de expresión.  En el contexto de ésta patética realidad he sostenido, de larga data, que sin prensa libre no existe la democracia.  Cuando las opiniones al alcance del Pueblo están controladas hasta la uniformidad, la verdad deformada para ser ajustada al punto de vista de la clase empresarial oligarca plutócrata dueña de la celestina universal/dólar directa o indirectamente de los grandes medios de (in)comunicación globalizado y su régimen burgués politicastro/castrense corrupto de turno.  Quienes  infringen la norma impuesta corren  el riesgo en sus  libertades personales y otras formas de persecución. La dignidad brilla por su flagrante ausencia y está negado de hecho la vida democrática: ¿qué hacer con la miseria moral del periodismo en el sistema capitalista determinista globalizado? En tiempos infames como el actual en que reina la injusticia, la impunidad, la corrupción, el narcotráfico, la prensa  capitalista determinista hegemónica para impedir que la verdad sea dicha impone “la postverdad”, mentir, mentir usando los  fakes news a destajo con un blindaje informativo. El genocidio del Pueblo Palestino, las matanzas de mujeres y niños, se lleva a cabo sin que se escuche por lo menos una voz  que  detenga  estos crímenes  de lesa humanidad.

Con esperanza y memoria, qué más quisiera yo poder colaborar con un movimiento comunicacional de la juventud dela universidad del maestro César Vallejo Mendoza-  entiéndase  al maestro (a) al formador del ser humano integral y se su consciencia social en particular, por una verdadera libertad de prensa.

Estimados amigos asociados, estimada Ximena, esperamos que no solo lean esta terrible denuncia que le estamos haciendo llegar, sino hay que difundirla y apoyar al CIDH en la Corte IDH

Con cordiales saludos.

Prof. Moreno Peralta/IWA

PS: las sigla IWA corresponde a que el suscrito es miembro de la asociación internacional de escritores de Estados Unidos desde 1980.

CIDH presentó a Corte IDH caso sobre falta de investigación y sanción por la violación sexual y asesinato de una niña en El Salvador

Washington, DC—La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), el 6 de junio de 2025, el Caso 13.938 respecto de El Salvador por la falta de investigación y sanción de los responsables por el homicidio y la violación sexual de Katya Natalia Miranda Jiménez; el cual llego a la CIDH en octubre de 1997.

La petición denunció el asesinato y violencia sexual que sufrió Katya Natalia Miranda Jiménez, de 9 años, en 1999, cuando fue sustraía de la carpa donde se encontraba durmiendo con su padre y hermana durante un viaje familiar en la playa Los Blancos y posteriormente fue encontrada sin vida con lesiones y signos de asfixia y violencia sexual. La policía que se presentó al lugar de los hechos no investigó adecuadamente ni preservó la escena. En 2000 se abrió un proceso penal contra su padre, abuelo y dos vigilantes, el cual fue archivado por falta de pruebas. Un segundo juicio en 2011 derivó en condenas, pero la Corte Suprema anuló el fallo en 2014.

En su Informe de Fondo No. 395/22, la CIDH constató que Katya Natalia Miranda Jiménez fue víctima de violencia sexual y homicidio por asfixia. Si bien la Comisión no atribuyó la autoría al Estado, recordó que El Salvador tenía la obligación de investigar con diligencia, en un plazo razonable, y sancionar a los responsables, conforme a la Convención Americana, la Convención de Belem do Pará y la Convención para Prevenir y Sancionar la Tortura.

La CIDH observó que el Estado salvadoreño no actuó con la debida diligencia en la investigación de violencia contra la niña, omitiendo medidas que consideraran su edad y condición, y que los procesos judiciales se extendieron injustificadamente, impidiendo resultados adecuados. Además, identificó vulneraciones al derecho a la igualdad por comentarios estereotipados de autoridades hacia la madre de la víctima y por la falta de enfoque de niñez durante las investigaciones.

Finalmente, la Comisión señaló que la ineficiencia en la investigación, junto con las expresiones discriminatorias y amenazas posteriores, afectaron a la madre y la hermana de Katya Natalia Miranda Jimenez, quienes se vieron forzadas a solicitar asilo en Estados Unidos.

La Comisión Interamericana concluyó que el Estado es responsable por la violación de los derechos a las garantías judiciales, protección judicial, igualdad ante la ley y derechos de la niñez, en relación con los derechos a la vida, a la integridad personal, y vida privada. Todo lo anterior, respectivamente conforme a lo establecido en los artículos 8, 25, 24, 19 en relación con los artículos 4.1, 5.1, 11, así como las obligaciones establecidas en los artículos 1 y 2 de la Convención Americana. Asimismo, el Estado es responsable por la violación de los artículos 5 y 22.1 de la Convención Americana, el artículo 8 de la Convención para Prevenir y Sancionar la Tortura y el artículo 7 de la Convención Belém do Pará en los términos descritos en el informe.

En consecuencia, la Comisión solicita a la Corte que ordene al Estado las siguientes medidas de reparación:

  1. Reparar integralmente las violaciones de derechos humanos, incluyendo compensación económica y medidas de satisfacción.
  2. Brindar atención en salud física y mental para la rehabilitación de la madre y hermana.
  3. Realizar una investigación y proceso penal diligente, efectivo, con perspectiva de género y en plazo razonable, para esclarecer los hechos, identificar responsables y sancionarlos.
  4. Adoptar indicadores sobre acceso a la justicia de mujeres y niñas, con datos sobre prácticas judiciales que eliminen obstáculos de discriminación, considerando factores interseccionales.
  5. Evaluar acciones, políticas, normativas y medidas sobre violencia contra las mujeres, informando públicamente avances y deficiencias para reforzar medidas de prevención, investigación y sanción.
  6. Fortalecer la capacidad institucional del sistema de justicia con recursos y capacitación, para investigar de forma efectiva y sin revictimización, sancionar a responsables y reparar a familiares de víctimas de violencia contra mujeres y niñas.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.

lunes, 28 de julio de 2025

Una carta que espera respuesta.


Profesor Yamandú Orsi

Presidente de la República O. del Uruguay, Montevideo

Una carta que espera respuesta.

De nuestra consideración:

Como organización/no gubernamental que trabaja por los Derechos Humanos y colectivos del Pueblo Palestino, y a casi 22 meses de la agresión genocida de Israel contra la población de Gaza –que está extendiéndose a Cisjordania y Jerusalén–, queremos pedirle que su gobierno actúe respetando el Derecho Internacional y acatando los dictámenes que los principales órganos de la ONU (Corte Internacional de Justicia (CIJ), Asamblea General, Consejo de DD.HH. y sus expertas/os) emitieron en 2024 y 2025.

Esos mandatos se resumen en uno: abstenerse de colaborar y asistir de cualquier forma al régimen sionista ilegal de ocupación, colonización y apartheid e imponer sanciones a Israel hasta que respete el Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU. No es posible ignorar que Israel está siendo investigado por plausible genocidio por el máximo tribunal de la ONU (CIJ), y su Primer Ministro Netanyahu tiene orden de captura emitida por la Fiscalía de la Corte Penal Internacional/CPI por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Nos preocupa en particular su decisión de mantener la “Oficina de Innovación” en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Esta medida viola el Derecho Internacional y el consenso de la ONU, que no reconoce la soberanía de Israel en la ciudad de Jerusalén. Este tipo de iniciativas ayudan a legitimar esa apropiación ilegal, a lavar la genocida imagen de Israel y a blanquear sus crímenes contra el Pueblo Palestino.

La Universidad Hebrea de Jerusalén y todas las universidades israelíes son parte del establishment militar y contribuyen con investigación e innovación tecnológica a desarrollar la industria de la muerte (armamento, seguridad, vigilancia, ciberespionaje y control de población) que Israel vende al mundo con el eslogan “probado en el terreno”, es decir, en los cuerpos palestinos. Sabemos que la tecnología y la innovación nunca son asépticas o neutrales; y menos cuando son producidas por un régimen que lleva casi 80 años desarrollando los métodos más sofisticados para oprimir, dominar y aniquilar a otro pueblo con la finalidad de apropiarse de su territorio, como hace el Estado de Israel, con el Pueblo Palestino/la Nación Palestina.

Por eso esperamos que su gobierno clausure la Oficina de Innovación, cancele cualquier otro convenio similar y se sume a las iniciativas de países del Sur Global (incluyendo varios latinoamericanos), a saber:

  • Suspender las relaciones diplomáticas, comerciales, de seguridad, científicas, académicas, culturales y deportivas con Israel hasta que respete los mandatos de la comunidad internacional.
  • Apoyar la moción de suspensión de Israel en la Asamblea General de la ONU.
  • Apoyar en ese ámbito la reactivación del Comité contra el Apartheid para investigar al israelí.
  • Sumarse a la demanda de Sudáfrica contra Israel por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia.
  • Colaborar para implementar las órdenes de aprehensión de la Corte Penal Internacional, así como juzgar a militares israelíes con nacionalidad uruguaya responsables de crímenes de guerra en Gaza, Cisjordania, Jerusalén, es decir, Palestina.

Con esperanza y memoria, parafrasean al admirado General Libertador de la Patria Continente, América Latina y el Caribe, y del querido Pueblo Uruguayo José Gervasio Artigas Arnal, la causa del querido y digno Pueblo Palestino no admite demora...

Desde ya le agradecemos por considerar esta solicitud. Esperamos que Uruguay se una a los esfuerzos para poner fin al genocidio del Pueblo Palestino, hacer que Israel rinda cuentas y defender los derechos inalienables del Pueblo Palestino a vivir en libertad, justicia e igualdad.

Con cordiales saludos, Prof. Hugo Moreno Peralta

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

CC: alejandro.sanchez@frenteamplio.uy;  24sanchez@gmail.com; campanaelauruguay@gmail.com 

El presidente Macron rompe el silencio occidental con el reconocimiento del Estado Palestino

EL PRESIDENTE Macron rompe el silencio occidental con el reconocimiento del Estado Palestino

Por Valeria M. Rivera Rosas/ escritora, periodista y analista internacional/ADDHEE.ONG/ – Mundiario,  Diario RED, Inter Press Service (IPS), xinhuanet, la jornada de México, Other News, Tektonikos, red latina sin fronteras, en red, el salto diario, el clarín de chile, ACHEI, ADDHEE.ONG




Lejos de ser un gesto simbólico, la decisión pretende reposicionar a Francia como actor clave en un tablero internacional marcado por la parálisis diplomática, la violencia enquistada en Gaza y la pérdida de credibilidad de Occidente/USA, Unión Europea/OTAN, Inglaterra, Francia, Japón y el patio trasero latinoamericano/yanqui en el mundo árabe.

El anuncio realizado por Emmanuel Macron de que Francia reconocerá oficialmente al Estado Palestino en septiembre es más que una decisión diplomática: es una declaración de intenciones que trasciende la coyuntura y se proyecta como un desafío directo a la inercia internacional. Mientras Estados Unidos se mantiene en una postura inamovible y la Unión Europea actúa con una timidez casi patológica, Francia ha optado por asumir el coste político de situarse en el centro del conflicto israelí-Palestino con una propuesta clara: o se reconoce la legitimidad de Palestina como Estado o se sigue alimentando una espiral interminable de violencia y desesperanza.

Hasta ahora, 148 países han reconocido al Estado Palestino, pero ninguno de los grandes pesos pesados del G-7 había dado el paso. El gesto de Macron, por tanto, no es baladí. Rompe con el alineamiento tácito de Occidente con la narrativa israelí dominante y vuelve a colocar sobre la mesa el principio de equilibrio que tantas veces se ha invocado pero pocas veces se ha materializado: dos pueblos, dos Estados. No se trata solo de dar legitimidad simbólica a Palestina, sino de activar una nueva arquitectura diplomática en Oriente Próximo. En ese marco, Francia se reivindica como potencia mediadora capaz de desmarcarse tanto del inmovilismo estadounidense como del cortoplacismo europeo.

El momento elegido no es casual. El reciente fracaso de las negociaciones en Doha y el endurecimiento del discurso del genocida Netanyahu —quien descarta cualquier concesión que parezca una «rendición» frente a Hamás— refuerzan la urgencia de una iniciativa que reactive las vías diplomáticas antes de que Gaza se hunda definitivamente en el caos. Macron, con su apelación a un alto el fuego inmediato, la liberación de rehenes y la reconstrucción de la Franja, dibuja un escenario postbélico en el que la creación del Estado Palestino no es solo deseable, sino indispensable para evitar una descomposición regional aún mayor.

En su declaración, el presidente francés introduce además un elemento clave que suele estar ausente en el debate: la viabilidad del Estado Palestino. No basta con reconocerlo; es necesario garantizar que ese Estado tenga territorio, instituciones, seguridad y autonomía reales. Eso implica una desmilitarización negociada —no impuesta— de Hamás, una reconstrucción internacional de Gaza y, sobre todo, el reconocimiento pleno de Israel por parte de las autoridades palestinas. En ese equilibrio se juega el éxito o el fracaso de esta iniciativa. Y Macron lo sabe: por eso ha acompañado su anuncio con una carta personal a Mahmud Abbas, subrayando la necesidad de compromisos mutuos y de una autoridad palestina que recupere legitimidad interna y externa.

La jugada no está exenta de riesgos. Francia vive una polarización creciente en torno al conflicto de Oriente Próximo. Las tensiones comunitarias, los recientes episodios de antisemitismo y la delicada convivencia entre comunidades judía y musulmana convierten cualquier movimiento en un potencial campo de minas político. No obstante, Macron ha optado por trascender el cálculo electoral y apostar por una visión de largo alcance. No es una actitud habitual en la diplomacia occidental reciente, más proclive a los parches que a los principios.

Este paso, además, reabre una cuestión incómoda para Europa: ¿qué papel quiere jugar en el escenario internacional? La tímida política exterior de la UE ha mostrado sus costuras durante la guerra en Gaza, con mensajes contradictorios, falta de unidad y una notable ausencia de liderazgo. El movimiento de Macron podría empujar a otros países —como Alemania o Italia— a replantearse su posición. España, que ya reconoció al Estado Palestino, podría encontrar en Francia un socio para articular una postura común dentro del espacio europeo que rompa con la subordinación automática a Washington.

Por último, el reconocimiento del Estado Palestino también debe leerse como un intento de restablecer la deteriorada imagen de Occidente en el mundo árabe y musulmán. La brutalidad de la ofensiva israelí en Gaza y la pasividad de los gobiernos occidentales han generado una profunda desconfianza que China y Rusia han sabido capitalizar. Si Macron consigue que su gesto tenga repercusión práctica —por ejemplo, promoviendo una conferencia internacional seria y vinculante— podría recuperar parte de ese terreno perdido y abrir un nuevo ciclo de mediación en una región asfixiada por los fracasos diplomáticos.

Francia, al parecer, ha decidido dejar de ser espectadora. El reconocimiento del Estado Palestino no resolverá el conflicto por sí solo, pero marca un punto de inflexión: ya no basta con condenar la violencia o lamentar la crisis humanitaria. Es hora de actuar con coherencia. Y Macron ha decidido hacerlo. Ahora la pregunta es: ¿le seguirá alguien más?

LO SUBRAYADO/INTERPOLADO ES NUESTO

LA TRAGEDIA DEL GENERO HUMANO, DE LA HUMANIDAD SE DEBE A QUE NO SE LE ENTENDIO O NO SE LE ESCUCHO AL DR. KARL MARX

LA TRAGEDIA DEL GENERO HUMANO, DE LA HUMANIDAD SE DEBE A QUE NO SE LE ENTENDIO O NO SE LE ESCUCHO AL  DR. KARL MARX:

“Bajo el sistema  capitalista  no hay  destino viable para la Humanidad”...

La masa enajenada de nuestro desgraciado planeta, mayoritariamente, asumió el sistema capitalista determinista globalizado/hegemónico que impone la plutócrata clase empresarial oligarca  dueña de la celestina universal/el dólar, la genocida inteligencia artificial/IAG, y el narcotráfico, según y conforme a lo preceptuado  por  el Club Bilderberg/USA/Europa, “la libertad, la democracia y la justicia deben ser deseables aunque solo una minoría obtenga ventajas de ellas”. Esta tiranía capitalista, la más despótica, perversa, desalmada e inmoral mantiene su sobrevivencia con el hambre, la miseria y las permanentes malditas guerras imperialistas a que somete a los pueblos.

El nuevo orden mundial del sistema capitalista determinista globalizado/hegemónico con  el apoyo  de la jerarquía de la iglesia católica y la administración  de la  testaferra clase burguesa politicastra /castrense corrupta impone  un perverso sistema   económico-político hegemónico, escandalosamente injusto que no tiene futuro y se disfraza de destino.

La desesperanza de la mayoría enajenada de la Humanidad no nace ante  una obstinada adversidad, ni el agotamiento de una lucha desigual, proviene  de que no se perciba más las razones para luchar,  incluso de que no se sepa  si hay que luchar: ¿quién pudiera sacudir de su enajenación  a tanta gente inconsciente?

Con esperanza y memoria, reitero mi llamado a todos los Pueblos Revolucionarios para que se unan  en la lucha  justa y noble por  salvar a la Humanidad, asumiendo la genial reflexión del escritor Miguel de Cervantes y Saavedra, que precisó. “cuando la ignorancia y la prepotencia de los dueños de la celestina universal/el dólar pretenden convertirlas en Derecho, la idea, el desafío de cambiar al mundo,  no es una locura, ni una utopía, sino  Justicia Plena...”. ¡Tampoco le han escuchado o entendido! Esto se puede constatar viendo la telebasura/ internet, las malditas guerras imperialistas que impone  el imperialismo estadounidense/yanqui globalizado/hegemónico, destruyendo todo lo que no se puede dominar.  Total  el fin justifica los medios, junto con dividir para reinar, constituyen su desvergonzado y criminal maquiavelismo.

Si mis reflexiones, deseos por una  sociedad más justa no se traducen en una  acción que haga de mi un ser humano más justo y solidario, mi actuar necesariamente  proyecta sobre la sociedad  lo que soy, un individuo exactamente igual al que lucho por cambiar...

Estimados  amigos asociados, esperando  que  lean y estudien los geniales escritos  de : Nazanin Armanian y Sergio Rodríguez Gelfenstein  escritores y analistas internacionales para poder entender la patética orwelliana realidad que sobrevive el género humano en nuestro desgraciado planeta, porque  quien no lo haga, no puede hablar, porque es un esclavo, no lo digo yo, sino lo afirmó el genial  filósofo chino Confucio hace más de dos mil años al dirigirse a sus discípulos que querían hablar mucho sin  leer ni estudiar.

Drusos, el Corredor David y los 10 objetivos de Israel en Siria


Por Nazanin Armanian* /escritora, Analista política y traductora persa y dari, miembro de Grupo de Pensamiento Laico:


En menos de una semana, cientos de sirios han sido asesinados y cerca de 80.000 han tenido que volver a huir de sus hogares en la ciudad de Al Sueida, al sur del país. Lo que según la prensa local empezó por un conflicto entre los beduinos y los drusos, se ha convertido en un nuevo pretexto para otra intervención militar israelí en Siria. Desde el 13 de julio, decenas de miles de lugareños viven atemorizados, sin los servicios básicos de electricidad y agua, mientras la situación se agrava, en medio de los bombardeos israelíes en «apoyo a los drusos». 

En realidad, todo empezó cuando la coalición anti-Asad (formada por Israel-EEUU, Turquía, y los países árabes del Golfo Pérsico) se rompió en diciembre pasado, tras alcanzar su objetivo, que era expulsar a Bashar al Assad del poder. Entonces, a Israel no le gustó que Washington aceptara la propuesta de Turquía de colocar a un tal Ahmed al-Sharaa, en el Kaser ‘l Shaab (Palacio del pueblo) en el trono del ex presidente, y no por ser un criminal de Al Qaeda, sino por ser un títere de Ankara, el principal rival del Estado sionista en la zona. Itamar Ben-Gweir, ministro de Seguridad Interna de Israel, ha propuesto matarlo, sin más. 

Pero «no hay bien que por mal no venga», pensó Tel Aviv: un yihadista de presidente sirio es el mejor pretexto para declararle la guerra y ocupar las regiones estratégicas del país euroasiático. Por lo que, desde el mismo día de la caída de Asad, Israel empezó a bombardear lo que quedaba de la infraestructura siria: aeropuertos, puertos, bases militares, instalaciones eléctricas, etc. 

Salvar a los drusos, su actual misión autoencomendada israelí, recuerda la campaña estadounidenses de rescatar a las mujeres afganas o a las niñas raptadas de Nigeria, cuyos únicos objetivos eran conseguir bases militares en dos países sumamente estratégicos a los que no podría haber llegado sin esa «misión humanitaria»: ¿por qué EEUU no salvaba a cerca de dos millones de mujeres compatriotas que son violadas cada año, o a las mujeres de Juárez, que eran asesinadas de forma sistemática, a pocos kilómetros? 

Al Sueida es el hogar de la comunidad mayoritaria drusa y los beduinos sunitas. Los drusos son de religión chiíta, su rama septimana o ismailita (los de Irán son duodecimanos), y no se consideran musulmanes, debido a que subrayan en su credo los elementos prestados de religiones antiguas persas (mitraismo y zoroastrismo), el budismo y los credos semíticos. Su nombre se deriva del apodo del predicador Muhammad bin Ismail ad-Darazī (del persa darzi, «costurero»). Amal Ramzi, la esposa de George Clooney, y una de los abogados de Julian Assange, es drusa libanesa.   

Los verdaderos objetivos del genocida Netanyahu, asesino con orden de detención de la Corte Penal Internacional/CPI

A nivel táctico son: 

1. Escaparse otra vez, y con una nueva guerra, de los juicios que tiene pendientes, por corrupción. El 16 de julio aplazó la audiencia que tenía alegando cuestiones de seguridad clasificadas, para ir a bombardear a los beduinos sirios. 

2. Desviar la atención interna de la crisis del Gobierno tras la salida de los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá del ejecutivo. 

3. Abrir un nuevo frente de tensión para que el asunto del «regreso de los rehenes a casa» y el fin del genocidio palestino se conviertan en temas secundarios. 

4. Poner a Damasco entre la espada y la pared: si no responde a los ataques israelíes pondría de manifiesto su incompetencia, y si lo hace provocaría más bombardeos e incluso el asesinato del Ben Laden sirio y los altos cargos de su régimen. 

A nivel estratégico 

5. Impedir una Siria unida y fuerte, desintegrando el país en varios cantones, mediante el patrocinio de movimientos secesionistas étnico-religiosas (kurdo, druso o alaví), para después ejecutar  la política de «intervención preventiva», vía agresiones militares bajo el pretexto de proteger a las minorías oprimidas. ¿Por qué Turquía pensó que después de convertir a Siria en un Estado Fallido durante los últimos 14 años, ahora puede pegar las piezas rotas y volver a unirlas? 

6. Expulsar a Turquía, la principal amenaza estratégica al proyecto del “Gran Israel”  del sionismo colonialista israelí, de Siria, mediante: 

a) Evitar bases militares turcas: Ahmed al-Shara había pactado con Erdogan cederle el aeropuerto de Hama, y las bases aéreas T-4 y la Palmira en la provincia de Homs, para instalar aviones de combate y sistemas de defensa turcos, lo cual daría ventajas militares a Turquía en el Mediterráneo Oriental. Israel no se lo iba a permitir: en abril las bombardeó. 

b) Impedir, de forma preventiva, que Turquía y Qatar utilizasen la causa palestina para albergar a Hamas en Siria. 

c) Tentar a los kurdos sirios (que hasta hoy se han negado entregar sus armas a Damasco, desobedeciendo al PKK) para unirse a Israel a cambio de una autonomía, en la mismísima frontera de Turquía. 

d) Una confrontación directa con Ankara si hace falta (que lo hará).  

7- Sabotear el plan de los países árabes del Golfo Pérsico, que apoyan a Al Sharra, de acceder al Mediterráneo. 

8- Deshacer los planes de Trump por una siria unitaria bajo el control árabe-turco. Las ordenes de Washington para que la organización kurda Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) se sometiera a la autoridad de los islamistas de Al Sharra, desarmar y disolver a PKK estaba en esta línea Washington, que pretende “pacificar” Oriente Próximo para empezar a unir los oleoductos del Golfo Pérsico y los de Eurasia al Mediterráneo, abasteciendo a Europa para poder eliminar a Rusia de este mercado: sólo le queda derrocar al totalitarismo chiíta de Irán, y no por fascista, o querer ser autónomo, ni siquiera por fabricar armas nucleares (lo hizo Pakistán también, en 1972), sino por querer usarla contra Israel (que Pakistán apunta a la India no pasa nada). 

Los elogios de Trump al terrorista de Al Qaeda, quien según él es «joven, atractivo y resiliente», no había sentado nada bien a Netanyahu, ni mucho menos que levantase las sanciones estadounidenses contra Siria el pasado 30 de junio. En EEUU continúa el pulso entre los que priorizan la contención de China como el principal desafío del capitalismo determinista globalizado/hegemonico, y los NeoCon proisraelíes que siguen con el proyecto del Nuevo Oriente Próximo. Éstos ya han ganado el terreno: el plan «regime change» en Irán avanza con los preparativos de un nuevo ataque, para remodelar Asia Occidental. 

8. Ocupar los territorios sirios para luego ofrecerle a Damasco “Paz a cambio de tierras”: luego aunque haya paz no le devolverá las tierras. 

9. -Controlar el Kurdistán iraquí y sus inmensas reservas de petróleo, y sin pasar los ductos por Siria. El Corredor de David forma parte del proyecto Gran Israel:” desde el Eufrates hasta el Nilo”, o sea, los territorios de Egipto, Siria, Irak, Líbano, Kuwait, Arabia Saudí, Jordania y Palestina y también la Anatolia de Turquía. No es ninguna broma: Israel-EEUU ya han desmantelado los  Estado de Irak, Afganistán, Libia, Siria, Yemen y Sudan. Faltan Irán y Turquía. 

10. Hacerse con el control de las tierras fértiles en el sur de Siria y sus recursos hídricos. Por el momento, ha ocupado el Golán, Jabal al-Sheikh, y zonas en Quneitra y Daraa. Su plan es crear una franja, a la que los sionistas colonialistas israelíes llaman el “Corredor de David”, que integra los Altos del Golán hasta el río Eufrates en el noreste de Siria y la vasta región de Al-Tanf controlada por EEUU y los kurdos, en la frontera con Turquía. 

China y Rusia miran satisfechos por cómo el genocida fugitivo Netanyahu vuelve a empantanar a EEUU en Oriente Próximo. Fue durante su invasión a Irak (1991-2003) cuando Bejín y Moscú establecieron una alianza estratégica que puso fin a una década de la hegemonía mundial unitaria de EEUU, iniciada con la caída de la URSS en 1992. 

Erdogan se encuentra en un callejón sin salida: a más intervención en Siria, más probabilidades de enfrentar una guerra directa con Israel (siempre respaldado por EEUU), la otra opción es observar cómo pierde un país en el que ha invertido cientos de millones de euros para destruirlo y dominarlo, y ahora deberá entregárselo en bandeja al enemigo. En la propia Turquía ya hay choque entre los que se oponen a derramar sangre turca para apuntalar a Al Qaeda en Damasco, y los neo-otomanos, que para impedir una autonomía kurda en su frontera, y un aumento cualitativo del poder militar de Israel, abogan por invertir vidas y dinero, a cuenta de los trabajadores de Turquía y Siria, en la guerra contra el sionismo colonialista israelí, aunque eso sí, recibirán el aplauso de un sector de la izquierda no turca (sino de sofá europeo), obsesionado con Israel que no con el imperialismo y las guerras, que son simples ajustes en el mercado empapado de sangre de millones de desheredados del capitalismo determinista globalizado hegemonico

En estos momentos, Siria está bajo el control de Israel, al igual que el presidente de EEUU Donald Trump. Hace años que el capitalismo más bélico ha conseguido borrar del mapa al movimiento antimilitarista: aquí 33 reflexiones al respecto.

Lo subrayado interpolado es nuestro.

¿Qué está pasando en Siria…y en el Asia Occidental?


Sergio Rodríguez Gelfenstein/escritor, historiador y analista internacional/ADDHEE.ONG:

A Carlos Pereyra Mele,

profesor y maestro.

Uno de los más agudos y brillantes estudiosos de la geopolítica

que se nos fue ayer, antes de tiempo.

¡Hasta siempre Maestro!

Como se ha hecho habitual, paradójicamente los grandes medios corporativos trasnacionales de la información… se están dedicando a la desinformación. Esta aseveración es especialmente aberrante cuando se habla de los acontecimientos en Asia Occidental. Aunque la tergiversación de los hechos es una práctica cotidiana, en la actualidad esta situación es atroz cuando se trata de reconstruir las vicisitudes y las acciones que están sucediendo en la región desde hace dos años y medio.

En los últimos días, los hechos en Siria cubren el espectro informativo sobre la región. Como si el genocidio en Palestina o la agresión permanente contra el Líbano y la retórica belicista contra sus vecinos se hubiera detenido, como un todo único, la falsificación de los hechos oculta el verdadero trasfondo del asunto.

La situación geográfica de Siria y su ubicación a medio camino en el cruce de pueblos y civilizaciones ha hecho que a través de la historia sea una joya invaluable para quienes aspiran con hacerse del control de la región. La presencia de pueblos diferenciados en algunas zonas del país ha establecido áreas tradicionales de influencia de corrientes, líderes y tribus con identidad, cultura e historia propias. Así por ejemplo, los kurdos se ubican al norte, los drusos al sureste, los alauitas en la costa del Mediterráneo y los sunitas en el sector central.

Esta situación que había sido estabilizada sin grandes conflictos durante el gobierno de Bashar el-Assad, fue destruida por la intervención extranjera que, estimulando diferencias sectarias y religiosas en favor de sus intereses, generaron la división y con ello, la desaparición de tal seguridad sustentada en el equilibrio.

Más allá de cuál ha sido y cuál será la dinámica interna en Siria, tres poderes extranjeros han jugado sus cartas para generar la situación actual: Israel, Estados Unidos (con Francia como apéndice) y Turquía.

Como he dicho en otras ocasiones, en el mundo de hoy es casi imposible analizar un escenario aislado y marginado de otro o de otros. De igual manera he referido que todo hecho internacional se debe analizar en sus tres dimensiones: local, regional y global si se quiere conocer en realidad los sustentos que lo han motivado y las repercusiones que tiene o puede tener.

De manera que en este texto, se intentará analizar este complejo escenario desde una visión holística que es la única que puede aportar pistas para su discernimiento.  A pesar que en noviembre del año pasado se acordó un cese al fuego entre Israel y el Líbano, la entidad sionista colonialista ha irrespetado innumerables veces tal acuerdo. Estados Unidos y Francia, garantes de este, traicionaron su compromiso permitiendo que la agresión que ha causado la muerte de cerca de 400 ciudadanos libaneses se lleve a cabo con total impunidad.

Este acuerdo debía ser una extensión de la resolución 1701 del año 2006 del Consejo de Seguridad de la ONU, firmada tras 34 días de conflicto bélico motivado en la invasión del Líbano por Israel. Dicho acuerdo estableció el cese completo de las hostilidades y la retirada de todas las fuerzas de Israel del Líbano. En esa ocasión, Israel no logró sus objetivos: destruir al movimiento chií libanés Hezbollah y -lo que denominaban- “desmilitarizar el Líbano”.

Esta situación no resuelta, tras el incumplimiento por parte de Israel de la Resolución 1701, funciona como una “espada de Damocles” para las intenciones de estabilizar la región. En el contexto actual, Thomas Barrack, enviado especial del presidente Donald Trump para Siria ha insistido en la obligación del gobierno libanés de desarmar a Hezbollah y la resistencia libanesa amenazando a Beirut con que, en el caso de no hacerlo, van a destruir al Líbano para incorporarlo a Siria. En los hechos, de consumarse este ultimátum, significaría el fin del Acuerdo Sykes-Pycot que desde 1916, a partir de la perspectiva europea instituyó un control de la región a partir de diferentes cláusulas que establecieron una forma de garantizar sus intereses a cambio de una supuesta estabilidad que nunca ha funcionado.

La inestabilidad necesaria que Occidente requiere para sostener sus intereses en la región se ha mantenido en años recientes. Desde la primera guerra del Golfo (1990-1991) pasando por la de Irak (2003-2011), Afganistán (2001-2021), la mal llamada primavera árabe, iniciada en 2011 y aun no concluida, la guerra contra Yemen emprendida en 2015, el permanente acoso transformado en genocidio del Pueblo Palestino por parte de la entidad sionista colonialista, los intermitentes ataques israelíes contra el Líbano, hasta la intervención turca en Siria y las guerras contra el terrorismo de al Qaeda e ISIS en Irak y Siria, entre otras, todas persiguen el objetivo de mantener la inestabilidad en la región en la búsqueda de su debilitamiento, fraccionamiento, dominio y control.

Para Estados Unidos, la agenda estratégica gira en torno a la necesidad de garantizar su estabilidad energética. En esa medida, los centros productores de petróleo son fundamentales por lo que están en su mira permanente. Ello es lo que explica su protagonismo en Asia Occidental, donde se concentran las mayores reservas del planeta. De esta manera, también se revela su presencia protagónica en el conflicto de Ucrania. En este plano además, debe involucrarse a Venezuela, sin embargo por tratarse –en este caso- de un país del hemisferio occidental, ubicada en América Latina y el Caribe, región considerada por Washington como su “patio trasero”, la dinámica adquiere otras características que no serán tratadas en este escrito.

Al unir estos factores, se puede ir dando respuesta a la pregunta de ¿por qué Siria? Mucho antes del actual conflicto, incluso con anterioridad a la guerra del golfo, ya existían planes para la construcción de dos oleoductos, uno desde el Golfo Pérsico, pasando por Irak, Siria hasta Turquía desde donde se abastecería a Europa. El segundo, entre otras cosas, motivó el golpe de Estado en Irán en 1953 contra el primer ministro Mohamed Mosaddeq después que este nacionalizara el petróleo y se negara a ceder ante las demandas occidentales siendo definitivamente desechado tras la revolución islámica de 1979. Hoy, existen varios proyectos de poliductos que tienen su origen en el Golfo Pérsico para llevar energía a Europa: todos pasan por Siria.

Dando continuidad a estos proyectos, muchos años después, en 2011, casi simultáneamente con la “primavera árabe” una gran conspiración occidental ideada -una vez más- para debilitar la región y apoderarse de sus grandes yacimientos energéticos, Estados Unidos y la OTAN diseñaron, organizaron, financiaron y ejecutaron un golpe de Estado en Ucrania con el mismo objetivo, pero esta vez dirigido contra Rusia a fin de eliminarlo como proveedor seguro de energía a Europa. Se traba de que los recursos energéticos provinieran del Golfo Pérsico, región en la que países controlados por monarquías medievales conservadoras, son fácilmente manipulables por Occidente.

En un primer momento, tras la desaparición de la Unión Soviética y la debilidad de Rusia en tiempos de Yeltsin (últimos años del siglo pasado) el modus operandi fue instigar a las minorías nacionales y religiosas de Rusia -un país multinacional y multiétnico- para que se rebelaran contra el Estado central ruso. Esta intentona fracasó, razón por la cual, transitoriamente los esfuerzos occidentales se trasladaron al Asia Occidental.

Bashar el-Assad fue conminado por Occidente a dar su aprobación a los gasoductos y oleoductos. Pero siempre se negó y resistió. Eso es lo que explica que la “primavera árabe” iniciada en Túnez, después de recorrer varios países y propiciar el derrocamiento y asesinato de Muamar Gadafi en Libia (otro gran productor de petróleo) “aterrizara” en Siria. Esta negativa de al-Assad es una de las razones que puede explicar el golpe de Estado en Ucrania en 2014. Es también la causa del involucramiento directo de Rusia en el conflicto. Moscú comprendió que el objetivo estratégico de esta intervención militar era Rusia, no Siria.

Ahora, tras la caída de Bashar el-Assad y el genocidio en Gaza, el plan de los oleoductos ha sido retomado. En ese marco, el terrorista al-Golani, devenido en presidente de Siria, actuando como instrumento de Estados Unidos e Israel, recibió órdenes de estos para atacar la provincia Sweida que cuenta con una numerosa presencia drusa. En Siria, los drusos solo representan el 3% de la población pero no son monolíticos y están políticamente divididos, lo cual “ayuda” a las acciones de los terroristas ahora transformados en gobierno. De hecho, una de las corrientes drusas apoya a al-Golani y otra a Israel, su líder es Hikmat al Hijri, curiosamente nacido en Venezuela. Un tercer sector es nacionalista y mantuvo buenas relaciones con el gobierno de al-Assad.

Al-Golani no ha podido gobernar. Su variopinta alianza está plagada de contradicciones por intereses distintos de secta, etnia y pertenencia. Tampoco es que le interese mucho el devenir de la gestión gubernamental. Sostenido en el poder por Estados Unidos, Israel y Turquía se ha dedicado a masacrar a las minorías, primero a los kurdos en el norte, después a los alauitas en la costa y ahora los drusos en el sur.

Para atacar Sweida, al-Golani está utilizando a un contingente sunita de la vecina provincia de Daraa, fronteriza con Jordania, tribus de beduinos que se han asentado en los alrededores de Sweida y las fuerzas armadas del régimen formadas en un 40% por terroristas extranjeros ( la mitad de los cuales son uigures venidos de China y Pakistán, y el resto afganos, chechenos y daguestanos, entre otros), otro 40%, terroristas locales, leales a al-Golani que combatieron  junto a él y se mantuvieron en armas mientras controlaban la norteña provincia de Idlib contra al-Assad y el 20% restante, miembros de grupos armados de diferentes tribus y corrientes musulmanas que lo apoyan, sumando una fuerza de hasta 60 mil hombres.

El objetivo de los ataques gubernamentales a Sweida es legitimar la intervención israelí en Siria bajo el pueril argumento de que los beduinos y las tribus de la provincia atentan contra la seguridad y la tranquilidad del país. En realidad, en esta suerte de lealtades y traiciones mutuas es al-Golani quien maneja a estos beduinos para generar tal inestabilidad, cumpliendo así las órdenes de Washington y Tel Aviv. Ni una sola acción ha emprendido el actual gobierno sirio en contra de la descarada intervención militar sionista colonialista en el país.

En el trasfondo de este complejo conflicto, Sweida se ha venido a transformar en piedra angular de los intereses de actores internacionales que confluyen en la región: Israel desea construir un espacio de seguridad del territorio palestino ocupado al que han denominado “Corredor de David” y Estados Unidos, por su parte, se propone apoderarse de los ricos yacimientos petrolíferos de la región. Turquía ambiciona la construcción de los oleoductos y gasoductos, todos los cuales pasan por su territorio, lo que podría generar ingentes ingresos para Ankara.

Pero, el interés de Estados Unidos e Israel va más allá. Su objetivo estratégico es desmembrar a Siria, creando cuatro microestados de carácter racial y religioso que permitan justificar la existencia étnica, racista y supremacista de la entidad sionista colonialista. Estos pequeños Estados, fácilmente controlables, sobre todo si se instalan en su gobierno “líderes” como al-Golani leales a Washington y Tel Aviv, posibilitarían la realización de los planes estadounidenses y sionistas colonialista en la región de llevar adelante el plan expansionista de creación del “Gran Israel” y concretar lo que denominan el nuevo mapa del Asia Occidental.

En este marco, Siria quedaría dividida en un sector kurdo al norte bajo influencia turca, otro conformado por alauitas en las provincias costeras de Latakia y Tartus, un emirato islámico controlado por al-Golani en el centro del país (con una zona “desmilitarizada” de amortiguamiento y seguridad) y un corredor israelí-druso en el sureste en las fronteras con Jordania e Irak.

Si este plan se llegara a ejecutar, Siria y toda la región sería fragmentada, facilitando la apropiación de las grandes reservas de energía por parte de Estados Unidos y Occidente. De acuerdo con esta idea, esto posibilitaría desechar definitivamente a Rusia como abastecedor de Europa. Ese papel lo asumiría el Golfo Pérsico a través de Siria y Turquía.

Precisamente, el involucramiento de Turquía en este conflicto se relaciona con su interés de ser puente para el tránsito de la energía del Asia Occidental hacia Europa. Eso explica también su protagonismo en las acciones que derivaron en el derrocamiento de al-Assad. El proyecto de los “Hermanos Musulmanes”, organización a la que pertenece el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, ha sido desde siempre transformarse en interlocutor de los musulmanes del mundo. Pero para cumplir ese objetivo necesitan un Irán debilitado. Es lo que desearían y es lo que no han podido lograr.

En una mirada amplia del asunto se podría concluir que los acontecimientos recientes en Sweida no solo pueden observarse desde una dinámica local, sobre todo debe comprenderse que ellos se inscriben en el interés de Estados Unidos de perjudicar a Rusia y apoderarse del petróleo de la región; de Israel de construir su Corredor de David para dotarse de un anillo de seguridad que además fragmente mucho más al mundo árabe y de Turquía, para obtener ganancias de los poliductos y conseguir un protagonismo que le reconozca como líder de los musulmanes.

Este plan no se ha podido cumplir por la férrea oposición de Irán y el eje de la resistencia que en Irak, Líbano, Yemen y otros países a través de sus pueblos se oponen a tal designio imperialista y sionista colonialista. Siguiendo este derrotero, es probable que los próximos objetivos de este macabro plan sean Jordania y sobre todo Egipto. Este país posee uno de los más grandes ejércitos del mundo que además es dueño de un fuerte sentimiento nacional. Los últimos meses han sido testigos de un acercamiento entre Irán y Egipto que en caso de concretarse, se transformaría en el más fuerte valladar en contra del plan imperialista.

En este sentido, vale recordar la advertencia de Mohamed Hassanein Heikal considerado el periodista más relevante de la historia árabe contemporánea, así como uno de los creadores y fieles defensores del panarabismo. Heikal, un sunita egipcio, defendió el concepto de que la revolución iraní había abierto una puerta hacía la idea de que un gobierno islámico podía ser la solución a los problemas de muchos países árabes y que Egipto había cometido un grave error al abandonar a Irán, afirmando que la única salvación de los árabes y musulmanes era una alianza estratégica entre Irán y Egipto. Este es el mayor temor de Occidente. En este sentido, las acciones que están realizando en la región en la actualidad, van también encaminadas a impedir tal posibilidad.

Sin embargo, han cometido algunos errores que apuntan en sentido contrario. La transferencia de las islas de Tirán y Sanafir a Arabia Saudita en 2017, provocó controversia y protestas en Egipto, ya que algunos consideraron que se estaba vendiendo territorio nacional, mientras que otros argumentaban que las islas pertenecían históricamente a Arabia Saudita. Estas islas ubicadas en el mar Rojo tienen gran importancia estratégica debido a su situación geográfica en la desembocadura del Golfo de Aqaba, que es una vía marítima vital para el transporte, el comercio y el turismo. El ejército egipcio acató la decisión gubernamental, pero ahora, cuando Riad pretende entregar parte de las islas para que Estados Unidos pueda construir unas bases militares, ha surgido un gran malestar dentro de la institución militar egipcia.

Así mismo, no han visto con buenos ojos que por instrucciones de Estados Unidos, los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) redujeran su colaboración con Egipto después que este los protegiera de manera decisiva durante diversas coyunturas acaecidas en la región.

Toda esta situación pareciera estar configurando una nueva correlación de fuerzas en la región cuando potencialmente podría crearse una alianza entre dos países que en conjunto suman una población de 200 millones de habitantes y cuentan con unas fuerzas armadas de 2.548.000 soldados entre el servicio activo y la reserva. Así mismo, ubicadas en los flancos este y oeste de la región, tienen en el medio a Israel y controlan en derecho el estrecho de Ormuz y el canal de Suez y de hecho el de Bab el Mandeb, los tres principales nudos que pudieran impedir el paso fluido de la energía de la región hacia Occidente.  En este contexto, la desmembración de Siria y del Asia Occidental y la construcción de oleoductos y gasoductos que pasen por este país es de importancia estratégica.

Esta es la situación y estos son los actores, el resto, ni siquiera Arabia Saudita cuenta para estos menesteres. A las monarquías medievales de la región solo les interesa acumular el dinero que les permita sostener su riqueza, mantener el control de sus países a cualquier costo, entregando al pueblo el mínimo necesario para proporcionarse estabilidad interna. El problema palestino, árabe y musulmán no es de su incumbencia si esto llegara a alterar el estatus quo, sobre todo porque podría generar malestar a los países occidentales que, a través de la presencia de sus fuerzas armadas les permiten el control y el dominio de sus pueblos.

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