miércoles, 24 de julio de 2019

En el nuevo orden mundial de la globalización del capital “Amerika First”, vicisitudes humanas sociales y políticas



En el nuevo orden mundial de la globalización del capital “Amerika First”, vicisitudes humanas sociales y políticas:

Torrentes de cambio de la educación formadora/liberadora del ser humano* integral, crítico y solidario para remover la conciencia social, política y económica: Otro mundo es posible...

*“Es la persona capaz de sentir la injusticia ajena como propia, Dr. Ernesto Guevara de la Serna”
*Maestro(a), “Es el (la) formador(a) del  der humano integral, solidario, en general, y de su conciencia social, en particular” ADDHEEE.ONG.

Por Mariano Sierra Rodríguez / escritor / jurisconsulto / abogado / Barómetro Latinoamericano / ADDHEE.ONG:

Torrentes de cambio para remover la conciencia social y política

En los umbrales de un nuevo siglo, después de un pasado de indiferencias y de tantas otras vicisitudes humanas resuenan en el eco de un mundo incierto la sapiencia de abuelos, padres y de aquellos maestros* del talante humano, la teoría, la práctica y el ejemplo de la civilidad preñadas con el apoyo de la cultura griega y del viejo mundo que dieron honor al comportar del hombre.


Las enseñanzas de un Carreño y de otros ilustres maestros del civismo, del contrato social  y del arte de gobernar que no volverán, fueron la base para edificar una sociedad llena de valores que hoy han quedado en el olvido de las bibliotecas y en los andenes de las librerías de nuestras ciudades porque el don de leer se circunscribe a páginas de violencia, de pornografía, de maquillaje de la información y la basura que producen mentes que la mediocridad les hizo perder la razón, para realzar la irracionalidad.

Aprender  los modales en el hogar, la escuela, el liceo, la universidad, la iglesia y tantos  otros lugares del compartir diario, aprender a respetar a la mujer, al niño, al anciano, al diferente, a la persona por su dignidad, edad y gobierno, a la naturaleza, a  cumplir  al orden personal, a cumplir los  compromisos adquiridos, al  comportarnos según los lugares, a respetar los signos patrios, al saber dar gracias, al compartir, al saber conducirnos públicamente cuando se reclama un derecho, a amar a Dios y al prójimo….En fin  tantas normas de civilidad, fundamentos de paz y respeto que hoy reclamamos con ahínco  pues se salieron también de los pensum académicos que hoy luchamos por recuperar que un Estado no tiene la capacidad de establecer pues allá la contaminación  y la pérdida de valores  y ética reboza. Hay que acabar el divorcio Estado y comunidad/sociedad.

No podemos olvidar que la persona- hombre, mujer-  vive en relación al mundo en comunidad y colaboración con las demás personas y la naturaleza. La vida humana es de con-vivencia y la tarea de la persona es de transformación. Es el trabajo y la interrelación de las personas la fuerza que convoque a la convivencia como dimensión plegada a la relación con el mundo. La convivencia, la civilidad no es un mero accidente, es la apertura para que las personas lleven a cabo la cultura del civismo, la cultura ciudadana. Lenguaje, comunicación y símbolos se entrelazan para que las personas unan sus identidades personales en mutuo entendimiento para que todo valor permanezca en la existencia humana y no en los laberintos de la inconciencia sin límites.

Y que queda de la perdida de la civilidad, de la cultura ciudadana, ¿de la convivencia armónica’? intolerancia, violencia, incultura, irrespeto, inseguridad, desunión, pérdida de valores. La cultura del hogar, de la ciudad, del campo, la cultura social y política, de pensamiento, de ideología, del querer comunitario crea justicia social fundando lazos de solidaridad hacia ideales comunes representando la identidad de las personas circunscrita en la constitución.

En la convivencia cada ser encuentra razones para el bien común en medio de toda diferencia humana. Estamos en épocas donde se han provocado nuevas corrientes sociales, estamos viviendo cambios de valores, pero no obstante no se pueden relevar aquellas normativas sociales que han dado preponderancia a las relaciones entre los hombres, a la preservación del medio y todo lo que tiene que ver con el ser humano – hombre, mujer -  como ser social.

La nueva era de la incomunicación de las gentes:¡el celular!.

Estamos viviendo la nueva era de la comunicación donde lo digital aflora en medio de redes sociales distorsionantes de la verdad con sus confusas expresiones que desencadenan en transgresiones humanas y a esta era se suma el Estado con la distorsión de la verdad y se basa en la forma como no se socializan muchas gestiones públicas, muchos planes de desarrollo y muchos actos que debe ser del conocimiento de la sociedad, que se vienen a conocer gota a gota.

La civilidad conecta a la persona consigo mismo, con su ambiente, con sus formas de vida, con su cultura propia para ejercitar convivencia que le permita una vida agradable, sana integralmente y llena de sentimientos de paz. La civilidad es una forma social y política para que entre toda la comunidad se integren soluciones a los problemas propios de una ciudad que un Estado no cumple con el mandato de hacer respetar la vida, honra y bienes de sus ciudadanos, Eso es una violación al Estado de Derecho que implica el ejercicio de sanciones penales y administrativas, según la ley fundamental, la Constitución soberanamente sancionada por el Pueblo.

En esta época del capitalismo salvaje agobiante importadora de culturas urge que la civilidad sea   una esencia viva para resistir la importación de lo que no se adecue a nuestra sociedad. Quien lo creyera, pero la civilidad es un componente de la paz pues hace que las relaciones estén alimentadas por el respeto que une en medio de las diferencias humanas, en medio del neoliberalismo toxico y otras formas desobligantes que atacan la comunidad en especial la más débil.

La civilidad como principio, como formación cultural y conquista debe ser una obligación para un obrar orientado a hacer un mundo mejor, de mayor entendimiento entre las personas. La convivencia social no tiene nada que ver con la actitud primaria que ejercen personas que reaccionan con violencia, que reaccionan con aires de imponencia por sus dotes económicos, por sus posiciones sociales o profesionales, o por sus rangos, o porque unas viven un sentir de menosprecio o inferioridad.  En todos estos estilos humanos se descuida el alma de la convivencia social, el alma del trato humano, el alma de la hidalguía de ser persona, el alma de interrelacionar socialmente el alma de la igualdad que nos da la creación y se extiende ante las personas por aquello de la democracia y las leyes-

La civilidad es un remover la conciencia para que se revivan los principios de integración consolidando comportamientos de urbanidad social que va desde tener una ciudad limpia. Calles aseadas, uso respetuoso y ordenado de los ser vicios públicos, atención en las normas de tránsito, respeto por las filas para hacer diligencias, mantenimiento del medio ambiente natural, conservación de los parques comunales, conservación de avisos públicos, no obstaculizar andenes y vías, conservar los frentes de las residencias y jardines comunales, no botar basuras en ningún espacio público salvo los destinados para ello. Una frase del precursor Antonio Nariño dice que “Hay que entender saber la atención y la urbanidad inclusive a los enemigos” esto no es otra cosa que decir que la civilidad no tiene límites ni preferencias, es universal, libera de toda limitación, donde haya espacios de orientación del mundo que vivimos”.

No puede existir civilidad si se pierde las riendas del valor humano, del valor patrio, del valor religioso, del valor cultural, del valor de las costumbres.  La paz empieza cuando el ser humano se respeta a sí mismo, a los demás y sus culturas, esa paz empieza en el interior de cada ser. Cualquier mal proceder desarticula cualquier proceso social a lo cual le sobreviene un total malestar social.  No habrá civilidad cuando exista un estado al frente de un poder irracional. Hoy la civilidad se mueve entre pobreza absoluta, entre desempleo, entre desigualdades, entre el engaño y la mentira como ocurre con las funciones del estado.

Es en estos casos donde la comunidad debe alzar sus voces, de imponer su rebeldía para rechazar el oprobio democrático- A la sociedad la enferma la actitud hostil de una política pública, donde existen los excesos de gobierno y los escases de justicia social. No es la represión el sentir estatal, que lo refleja cuando viola la libertad de expresión, cuando reprime la protesta legal, cuando reprime los derechos con los cuales una sociedad exige se respete sus derechos.

 Nuestras comunidades viven diversas guerras sociales y todo por la falta de unidad comunitaria, de civismo social en barrios. Veredas, municipios., donde los jóvenes carecen de ese principio comunitario siendo esta comunidad de jóvenes poseedoras de grandes capacidades cuyo aporte será invaluable, pero en esencia falta voluntad política, falta identidad, falta sentir la vida.

Cuando uno observa esta desintegración social surge la acción de la naturaleza que con sus leyes nos enseñan cuanto podemos hacer si nos apropiamos de ese interés colectivo convirtiéndolo en esa comunidad crítica que todo lo puede con querer y voluntad.  La incivilidad se ha generalizado en el ambiente humano lo que nos lleva a buscar herramientas para combatirla siendo un arma la ética social, la política social propia de las comunidades y las instituciones

Convivir en comunidad es sentir ese espacio de ciudad, de campo.  acogerlo, amarlo, sentirlo, ver su riqueza arquitectónica, ambiental magnificada en sus espacios sencillos, idílicos, culturales, es realzar la calidez humana que transita por sus calles y veredas convirtiéndonos en guías para emblema tizar los entornos para que sean conocidos en toda su magnificencia y calor humano, con sus costumbres de un pasado que añoramos y sus recuerdos llenos de esperanza.

En los inicios del siglo 21 en medio de desaciertos en todos los ámbitos resuena el eco de un mundo con nuevas perspectivas que nos dice que no podemos seguir siendo contaminados por la indiferencia y los conflictos, que los medios cívicos, la cultura y el conocimiento nos conducen a aprender a convivir, a crear estilos de vida comunitarios propios de la existencia humana., establecidos en agrupaciones solidarias, llenas de espíritu que se sientan responsables unas de otras. Así es que crece la sociedad, así es que se fortalecen los sentimientos sociales, políticos o religiosos para un mundo nuevo con unas normas de creación social como es la civilidad o cultura ciudadana para que sean un imperativo social que cumplir como base para fortalecer la paz espiritual, material, la paz social, la paz política.

El deterioro social es de tal magnitud que todos estamos llamados a realizar cambios so pena de sucumbir pues la escalada humana por la depredación no se detiene. La ambición del hombre no tiene otra meta que elevarse como un dios arroyando a su paso todo lo que encuentra. Este viacrucis se vive en medio del síndrome depresivo, la angustia ante tanta decepción. La política y la religión que se suponen están para realzar los valores, crear bien común y unidad social provocan desconfianza que hacen que el miedo se apodere de la persona y la desconfianza prime.

La conculcación y violación de los Derechos Humanos


Hoy la persona es un torrente de deseos y exigencias de sus derechos que a cada minuto ha ido perdiendo. Existe un sometimiento social al cual ha sido difícil zafarse. Los poderes sociales y políticos imperan aun en medio de los contrastes, las bifurcaciones, las brechas, los poderes que tienen en la invasión de la tecnología de consumo un aliado y un distorsionador del pensamiento libre. Un dialogo político dice que la persona es un juguete de los dioses y de todo poder terrenal.

La convivencia social exige llevar a cabo procesos generadores de cambio político y social que revolucione el ambiente negativo del orden que atenta contra el bien de la comunidad. Con tino de alcance a voces de distintos pensamientos sociales digamos que la libertad no existe como tal mientras las crisis ahondan. La vida para la persona se ha convertido en supervivencia, donde deambulan en el ambiente tantos muertos de hambre y miseria a merced de unas leyes y unos dogmas confusos, llenos de incomprensión, en un entorno que se asemeja a una gran dictadura teniendo el aval político y religioso y el económico, donde la religión y su culto son un mercado, y lo político es el engaño y la mentira como forma de gobernar.

El nuevo orden mundial del capitalismo salvaje globalizado


Las instituciones sociales que deben estar para el beneficio social, son profanadas por la corrupción, el saqueo y el uso para violar derechos. El capitalismo salvaje globalizado y su nuevo orden mundial lo somete todo. La persona humana queda sometida a una mercancía al valor del mercado despojándolo de su dignidad.

La persona y sociedad viven al asombro del marginamiento, conduciéndose a perder capacidad de pensar, de decidir, de relacionarse, de actuar, aunque el sentir del asombro se ha perdido debido a la existencia de un poder sin límites con rasgos dictatoriales quien omite que sea respetada la vida de sus ciudadanos y que hoy se ve con muerte de tantos líderes sociales.

El diario vivir tiene grandes enemigos... Las guerras comerciales, las guerras institucionales, ambientales, las guerras políticas., guerras del narcotráfico. En estas   guerras hay apéndices cuyos efectos recaen sobre la comunidad como el caso de la salud, la educación donde tantos vividores se están enriqueciendo a costa de la vida de una nación. Hoy vivimos la irracionalidad para vivir -

Dostoievski quien retrato el alma humana señalo que…Cada uno de nosotros es culpable de todo, ante todos, y yo más que nada.... Como persona social no podemos excluirnos ni social ni políticamente y menos tratarnos como medios pues perdemos identidad de persona. Civilidad implica contacto con el otro, nuestro prójimo, visible. La vida comunitaria es de lucha por todo lo que hace posible la existencia- Toda sociedad es posible, siendo crítica de la realidad con un llamado ético para defender los derechos con el espíritu de la revolución humanista de la esperanza.

marsblawyer@gmail.com /estudio jurídico

Lo subrayado es nuestro.

LA POLITICA DEL AVESTRUZ: Es la política bajuna del nuevo orden mundial de la globalización del capital.
Una forma fallida de construir país y de convivir en sociedad
Se destaca que los avestruces generan unas técnicas especiales que para ellas tienen gran significación para su naturaleza en su mundo animal. Pero resulta que los animales y la naturaleza toda nos proporcionan valiosas aplicaciones y leyes para el orden humano. Y en especial en el campo político permite establecer unas reflexiones orientadoras, significantes traídas de ese reino universal y cósmico con su sabiduría, con sus procesos supra inalcanzable para nuestro entender limitado.
La tendencia nos enseña como la relación animal-naturaleza - persona siempre está presente en nuestra vida humana. La tendencia se refiere a como en la política y en la sociedad estas tendencias de la naturaleza nos enseñan el comportar de ese mundo sabio, humilde, justo donde las desigualdades no tienen cabida, solo amor y servicio.  Esto quiere decir como los humanos accedemos a ese mundo del cual pareciera sabemos tan poco y nos adentramos a él para fungir situaciones del diario proceder. Muy contrario a su realidad natural-
La persona pertenece a ese mundo biomaterial donde se mueven dimensiones interdisciplinarias que nos enseña cómo movernos en la biosociedad, en la biopolítica, en el biopoder, en la bióvida y en todas las Bis conque nos relacionamos en el diario vivir. El acoplamiento de la persona a los sistemas hace de la naturaleza y la persona mismo, elementos de cambio donde muchas son las oportunidades que encontramos para el bien común, para la justa administración de todo gobierno.
Un alto en el camino emerge para discernir acerca de que la persona con su comportar deicida racional e irracional según convenga hacia la naturaleza la lleva a la muerte con todos sus sintientes. El poder humano, es el poder para destruir la vida, para controvertir sus actos humanos en actos de muerte cuyos despropósitos legitiman el ataque a la naturaleza. La naturaleza nos reporta un comportamiento lógico, de equilibrio e igualdad, de transformación permanente para el bien común y el objetivo terrenal y cósmico. La persona no ha entendido los procesos de paz, pues solo lo identifican parcialmente.
Sociedad y Estado hacen acopio del avestruz, pero buscando esconder la problemática para darle un giro aparente a la realidad cuyos favorecidos serán los que ostentan los distintos poderes. Con estos procederes se busca formar mecanismos de defensa para no enfrentar las circunstancias de estado, haciendo oídos sordos, agachando la cabeza y replegarse en sendos discursos retóricos.
La política bajuna: Cambiar el nombre de las cosas para mostrar que estas cambian...
Para gobernantes y políticos nunca hay fracasos, solo vaivenes del común. Pero una cosa es cierta. La democracia ya no asume su papel de representatividad. De allí la política del avestruz...se ciernen sobre ella y allí conviven.  Negar la realidad es la consigna de gobiernos y políticos del avestruz. Por ello su emblemática actitud es esconder con mentiras, con entropías y con engaños. Muchos no asoman la cabeza pues siempre están reflejando insinceridad, les falta valor civil para ponerle la cara al pueblo o si lo hacen es escondiendo su verdadero rostro, pues son maestros del camuflaje
Si queremos que nuestra vida trascienda, debemos darle cabida al campo de la naturaleza llevando un dialogo de saberes que aviven el pensamiento para comprendernos y comprender la madre naturaleza en el desarrollo que allí se generan con todos los seres sintientes que marcan conductas racionales para que la persona reviva la creación y su aporte a la vida humana, pues somos un solo conjunto que se interrelaciona.
Al desconocer negativamente la persona su enlace con la naturaleza aplicando la política del avestruz se da de contera la pérdida de identidad, no hay reconocimiento pleno ante el retroceso del sistema universal de vida. Vida humana, vida animal y vida natural se complementan para ejercer un gobierno universal y la constitución así lo contempla.
La política del avestruz es el emblema de nuestro sistema. Desde el pasado seguimos viviendo los fantasmas del colonialismo con un republicanismo radical y una ideología de miseria con disfraz moderno, pero por ello no deja de ser funesto. Cambian los nombres, pero las familias y las elites siguen aplicando los mismos procedimientos capitalistas salvajes. La política del avestruz fluye en la deshonra y la censura por la carencia de argumentos, política que se nutre con las contradicciones de siempre, pues es esquiva a la conciencia para desarrollar planes sociales, para crear proyecciones como para vivir la decadencia ética y moral.
El mundo político de la política del avestruz vive encerrado en sí mismo. No levanta la cabeza, rehúye a las confrontaciones poniendo la violencia policiva al frente para detener los mecanismos con los cuales el pueblo manifiesta su malestar social. La política del avestruz es la política de una ficción de estado, pues para todo el engranaje estatal no existen problemas.  Esta política es típica en desmentir situaciones políticas y sociales llevada a cabo por todo tipo de funcionarios, militares, ministros, congresistas, gobernantes de todos los niveles, lo cual hacen de la manera más cínica y descarada. Desmentir y engañar está en línea con incumplir los programas de gobierno.
La política bajuna es la política de la avestruz: ¡es lo que hay!.
La política del avestruz es propia de los regímenes de ficción, sin argumentos con mecanismos simplistas como fomentar reuniones y comisiones cada que sucede un evento o fluyan hechos especiales que implican gestiones eficientes y efectivas. A la luz de los mecanismos simplistas y dilatorios hay un desplazamiento humano lleno de intenciones, nada más. Todo transcurre en tertulias para culminar en nada, pues nada es culminar en nombrar más comisiones hasta que el problema se olvida sin solución alguna.
La política del avestruz es la política de no hay problemas. La política del avestruz actúa con engaños y mentiras para descalificar las realidades, haciendo que los problemas trasciendan, haciendo más gravosa la situación para el país, es la política de la ruptura con los hechos haciendo visible la rebelión de las gentes. Ante la desesperanza dominante de la persona con sus instituciones y su voraz e incontrolable tecnología se contrapone un gobierno natural que siempre nos orienta con su ejemplo para recuperar el orden de la especie viviente, sintiente que este para ser transformada no destruida, que esta para ser el edén de la paz y del bien común.
La política del avestruz. Ciega, sorda y simbólica, alejada de la realidad, enemiga de la libertad de expresión. Aberración del mundo de la palabra en acción golpea sin piedad el espacio y el tiempo, es un insulto a la noticia orientadora y formadora, es la negación a los cambios sociales, es el sinsentido de una justicia miope y el querer humanista, donde los índices perforan los informes pues las estadísticas arrojan porcentajes sin interpretación social ni económica en una maraña de mentiras.
En la política del avestruz se hace siempre irrecuperable la verdad absorbida por la demagogia, las entropías, y, por el maquillaje de los discursos retóricos con los que se suplantan realidades.  Quienes profesan la política del avestruz son expertos en la excusa cínica y de las justificaciones cuando se les indaga su gestión, haciendo inviables cualquier proyecto de la oposición o un movimiento social.
Dentro del régimen de la política del avestruz se viven intensamente las contradicciones. La contradicción es ese elemento conductual que profana, que se llena de convicciones, que ofrece todo tipo de soluciones, que prometen sin determinar ni fijar posiciones. La política del avestruz es típica de sellar alianzas aun con sus más insignes contradictores. Esto es lo llamado estar vendiendo el alma al diablo, el gen del poder diabólico que también finge contiendas falsas. Revisando la historia desde el pasado republicano se hizo alianza con los Estados Unidos contrario al pensamiento del General Libertador Simón Bolívar Palacios y Blanco. Hoy esa alianza está más firme que nunca, alianza que nos gobierna que nos impide ser y obran con autonomía de republica libre.
En la política del avestruz fluyen los despilfarros en gastos superfluos, se mueve el mercado de contratos sin control, se mueven los falsos positivos, práctica común para demostrar gestión, se mueven la creación de nuevos ministerios, de embajadas y cargos salidos de un desarrollo para justificar planeación de políticas públicas. Y en esta feria de la gobernanza no faltan los ascensos de héroes de la patria, pero con procesos a bordo, no faltan los desconciertos en la gestión pública que abren el abanico para que el desorden de la gobernanza sea la bandera de un Estado de Derecho, para que retornen del pasado todos los vicios políticos y militares recorriendo los escenarios con sus macabras acciones terroristas.
Persona- vida y naturaleza son fuerzas prácticas en la experiencia del proceso transformador y trascendentista  para entender, comprender y así construir una nueva conciencia humana.

Mariano Sierra Rodríguez/ Abogado/Estudio Jurídico.
Lo subrayado es nuestro.


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