PALABRAS PARA UN MUNDO SIN CONCIENCIA SOCIAL, DE BARBAROS CIVILIZADOS
Ya Gandhi nos recordaba...Que el bien social es
inseparable del bien común...
El planeta es la casa común donde el ser humano
da sentido a la vida humana, se vincula con el otro desarrollando actividad
participativa. Allí pernota una comunidad de actores que se desplaza llevando
sobre sus hombros realidades que orientan un mundo en transformación, volviéndose
incompartible con el desarrollo desafiante.
Conciencias demoniacas hay que se preguntan que
necesita nuestra cosmosinteisis para convivir con todo tipo de presiones que
obligan a regenerara la vida, si el mundo pierde la tentación de existir. al
decir de Cioran. ......Existir tienta, seduce, atropella, condiciona, controla,
absorbe, ambiciona, pulsa la codicia...... No se puede negar que el proceso de gobernanza
del mundo está sujeto a la acción de franco tiradores de las distintas especies
criminales de la orden genocida. Estas agrupaciones de toda naturaleza ejercen sus
actos criminales en todas las estructuras de gestión sin límite alguno.,
desmantelando el orden social, desplomando la cultura y el conocimiento.
El retorno de los brujos no pierde vigencia, pareciera
que una vez de ser actores en el mundo de los sometidos, siguieron ejerciendo
sus pronósticos conduciéndonos a un mundo inconsciente perdido en la oscuridad
de sus recintos embrujados. Estas verdaderas aves del mal agüero rondan
avalados por medios diversos, cazadores y forjadores de presagios contra pueblos
vivientes en el capitalismo de las emociones y del futuro incierto, donde no se
inspira ningún devenir., solo la codicia vacía.
Vivimos o mejor nos sobreviven programando
por el determinismo,, esclavos de las cosas, de los relativismos que nos
conducen por vías algorítmicas en un centro planetario de contradicciones.
Estamos y no estamos, nos controlan y deciden por nosotros. Nos enseñan cómo
superar crisis, resistiendo la fuerza de la esperanza, pero no nos enseñan a
ser justos ni amar al prójimo. Jesús, esperanza, en su trabajo justo, humanizo el
amor para que proyectáramos un plan de vida, presupuesto con sentido. Vivir en armonía
es un trazado de amor y filosofía para ubicarnos a conquistar el retorno del sentido,
de la razonabilidad que resalte praxis de hechos de emancipación y razón
critica.
Los pueblos potencian su poder y la historia
entendiendo sus dinámicas. Intentando resistir, persistir el concepto de vida.
Otro mundo tendremos cuando el individuo se solidarice, se colectivice
de tal manera que se desprenda del yo para formar el nosotros, donde no tiene
asiento egoísmo alguno, salvo la codicia mansalvera que no pierde la oportunidad de actuar por
parte de aquellos proscritos holísticos que viven a la deriva porque perdieron
la estabilidad de los valores transformistas y de la razón.
El debate es pensar en nosotros y el mundo, pensar
la historia dentro de líneas de libertad, aunque se torne una utopía que fluye entre lo
efímero y el delirio dentro de un ir y venir de palabras en un mundo que piensa
sin objetivos claros, esto es, un pensar a la deriva. El desarrollo humano
integral atenderá con profundidad, al mando de actores llenos de una condición humana
vigorosa, llenos de convicciones solidas ante el complejo estructural de una nación
con imagen y semejanza constructora de desafíos.
En esta odisea sentida compete allegar a los
instintos todos los paradigmas que con dinámica existen. Con inciertos, hay que
decir que el propósito existencial se volvió eco en medio de violencias, llevando
al mundo a un activismo muerto. Así las cosas. El mundo registra un enfrentamiento
consigo mismo, cerrando todo querer transformador, convirtiendo la vida en un
viacrucis, hecho que como muchos otros se volvieron traición política, social,
religiosa, deslealtad, enemigos del orden y la paz. Entiéndase por “la Paz” la fundada en la Justicia Social.
Entiendo que muchas de estas reflexiones se pueden
entender como pesimismo. Verdad de apuño nos dice que siempre hemos vivido
entre límites y brechas antinómicas, hitos que siguen en la historia con sus
desfaces de injusticia social. La mayor y constante aspiración e inspiración de
hoy es hacer la guerra sin importar sus efectos, un juego placentero con toda
clase de matices...acuerdos, alianzas, debates en medio de hipocresías, convulsiones,
discordias, todo sin un objetivo fundamental….
Solo mantener el juego de la
guerra, motor de conflictos, cortinas de humo, que al decir de Hannah Arendt es
una desesperada confusión perdida.
Los espacios mentales han perdido sus emociones de
sano placer, para ser ocupados por la creación de conflictos dentro del sentir
de la condición humana. La mayor inspiración y aspiración humana, hoy, es hacer
la guerra. Inspirados debates, acuerdos, alianzas le dan vuelta al mundo lo que
contradice la hipocresía de otro lado incitando a continuar los conflictos.
Para los imperios el juego de la guerra es un encanto que fluye con el don del
poder para afianzar cualquier dominio fomentando el dolor, permitiendo crecer
la vida hostil, exigiendo renunciar a toda ilusión vana.
La clave humanista está en el quehacer social.
Como ley motiv debemos unirnos para lo fundamental con la comunidad, tomando
conciencia de la inconciencia buscando devolverle al pueblo sus derechos que entre
los imperios le han arrebatado. Volviendo la mirada a los políticos no es dudoso
afirmar que dichos grupos carecen del sentido de vida y de pensamiento social, y
en tal sentido deben ser considerados actores no gratos para representar al
pueblo, un legado roto, una progresiva pérdida social. Trabajar en sentido
comunitario nos lleva a proteger el proceso social, de allí que no podemos
permitir que la sociedad ruede como una noria a merced de la corrupta política,
que le impide a ese pueblo integrarse para la busque de propositos de vida.
Vida en abstracto, silencio de las palabras, fugaz
el tiempo que se cruza por el camino divagando sobre el pasado, el presente y
hacia el futuro. Hablamos, escribimos, dialogamos sobre lo que sabemos y lo que
no y sobre aquello que se opina, pero no lo entendemos porque el vulgo lo recibe
de oídas o por un medio falso, que la ignorancia produce. Creemos saber, no
aprendemos, entonces no sabemos. Nos nubla la razón tratando de intercambiar la
visión del mundo, visión mundana de narrativas dispares que se quedan en
inciertos relatos, historias mal narradas. Nula comprensión.
No retornamos a la razón y por eso se escapa la
realidad. La condición humana queda sometida a paradigmas cuyos cambios son
sometidos a un proceso donde la ciencia ocupa un espacio que lleva a desbloquear
conciencias como sugieren Fromm, Freud y Marx para poder despejar el
pensamiento formado por parcelas absorbidas por la boyante corrupción. Somos recreacionistas
del pasado, difusores del presente y encantadores del futuro, todo en unos diálogos
existenciales, quedando el sentido, la razón y la existencia en abstracto. Así va el mundo en el vacío de las almas
muertas.
Domar la carne flagelada entre tentaciones son los
objetivos del concepto para desviar del camino recto a quienes profesan la vida.
Esos manifiestos viciosos, lujuriosos son sus armas para flagelar a los
desvalidos cuya razón perdura durante las migraciones homicidas. Migraciones
sin retorno, agonía sin fin, fue la pasión de un sueño ansioso con el perdón en
sus labios... Padre perdónales porque no saben lo que hacen, palabras que perduran
en el mundo ante oídos sordos, Solo el retorno a la verdadera vida, la razón
abrirá el sentir del amor en un mundo en tentación existente.
Que pide el mundo en su transitar, de parar toda guerra
bajo notas donde el tiempo y los espacios buscan llevar nuevas luces de vida en
unos dicentires donde la interioridad humana da todo de si, si no es un lápiz,
una libreta y un libro para expresar nuestro pensamiento con criterios que
vivifican nuevos ideales, después de divagar realidades o tal vez soportando la
hipocresía que destila sinsabores contrahechos ante una libertad en la
encrucijada, o unas pasiones sin comprender o por comprender.
No se puede parar el destino, ni el actuar, ni
apagar la voz que denuncia, ni dejar en el aire las palabras de la resistencia,
ni las convicciones naturales que defienden lo que se piensa. La humanística
vive en cada acto humano, no podemos dejar de morir el humanismo, pues allí
habita el amor social y el sentir del ser- Solo es posible cambiar y vivir
amando, porque el amor es la fuerza en la batalla y paz en el triunfo.
La conciencia social no es otra cosa que formar
una sociedad humanista, donde se rompan muchas costumbres codiciosas y egoístas,
que han creado una política social de división, donde cada una quiere asumir su
papel sin importarle el otro. La
conciencia social se forma en las relaciones con el otro. Todos los seres
poseemos un ADN que nos realiza en lo físico y lo social. En el mundo
predominan entes sociales y políticos carentes de un ADN genuino y de allí su
comportamiento des articulador invadiendo la interrelación con alternancias
insanas, descalificadas, llenas de síndromes irritables, que corrompen las moléculas
de la revolución, cuales mutantes que se propagan distorsionando el orden
social, cultural, familiar.
Una genomia social infectada generan políticos con
patologías sociales contaminantes de la sociedad, infectando los poderes detrás
de los tronos necios perversos atávicos para dar culto al genocidio, a los magnicidios,
a las invasiones militares.
El tiempo nos conduce por lugares
invisibles donde moran los recuerdos de las hostilidades que han gobernado y
mueren las esperanzas, que solo el pueblo las hace renacer como poder primario,
El tiempo cambia y con el vibran tantos proscritos, pero quedan los rebeldes de
la causa justa que buscan la libertad.
La tiranía que viene avivando las cadenas de la desilusión, se rompen
con la lucha de la historia cuya memoria pisoteada por el desdén, aun sorprende
por sus actos dinámicos de un movimiento social rebelde que no se opaca
pues tiene el sello del combate que devora la tiranía.
Se presentó libro “Ley penal y criminología. La interpretación criminológica del Derecho Penal” de la profesora Rocío Sánchez Pérez, de Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, Chile.
Presentaron
la obra los profesores José Luis Guzmán, de la UV, y Juan Pablo Cox, de la UAI.
La actividad
se llevó a cabo en la Sala de Consejo Ítalo Paolinelli Monti de la Escuela de
Derecho de la UV, y en ella participaron la directora de la Escuela de Derecho,
Inés Robles, y la vicedecana de la Facultad de Derecho, Patricia Reyes, junto a
profesores y profesoras, estudiantes e invitados especiales.
La obra fue
comentada por el profesor y presidente del departamento de Ciencias Penales de
la UV, José Luis Guzmán, y por el académico de la Universidad Adolfo Ibáñez,
Juan Pablo Cox, instancia que fue moderada por la profesora de la UV y jefa de
la Unidad de Estudios de la Defensoría Regional, Catherine Ramírez.
Las palabras
de inicio de la jornada fueron entregadas por el profesor José Luis Guzmán,
mientras que la intervención de cierre estuvo a cargo de la directora Inés
Robles.
Al inicio de
la actividad, el académico José Luis Guzmán destacó la relevancia de la
producción académica como pilar fundamental para el análisis crítico y el
desarrollo del Derecho Penal, subrayando el valor de las investigaciones que
integran enfoques jurídicos y criminológicos, resaltando su contribución al
fortalecimiento del debate académico y a la comprensión integral de los
fenómenos penales contemporáneos.
Durante la
presentación de la obra, el profesor Juan Pablo Cox realizó un análisis
detallado de todos los capítulos que lo integran, y formulando distintas
observaciones críticas respecto de su contenido.
En esta
línea, y valoró especialmente el enfoque del trabajo basado en un examen de las
normas jurídico-penales vinculadas a la realidad, y no como normas vacías o
asépticas que no toman contacto con el fenómeno criminal.
Por su parte,
el académico José Luis Guzmán hizo un repaso de la estructura del trabajo en
términos generales, deteniéndose en algunos aspectos que considera valiosos y
explicando cómo fue el proceso de dirigir la tesis doctoral, que finalmente se
convirtió en el libro.
Finalmente,
la directora Inés Robles hizo entrega de las palabras de cierre de la jornada,
donde destacó la trayectoria académica y profesional de la profesora Rocío
Sánchez, poniendo especial énfasis en su paso por la Escuela de Derecho. En su
intervención, valoró su aporte a la formación jurídica y su compromiso con el desarrollo
académico de la institución, destacando así la relevancia de su labor docente e
investigadora en el ámbito del Derecho Penal y la criminología.
El libro “Ley
penal y criminología. La interpretación criminológica del Derecho Penal” se
compone de tres capítulos. El primero de ellos se centra en los problemas de
interpretación del Derecho, en particular la interpretación jurídica. Por otro
lado, el segundo capítulo hace referencia a la vinculación entre la
criminología y el Derecho Penal desde una perspectiva epistemológica, siendo
éste un capítulo funcional a la primera parte introductoria. Finalmente, en el
capítulo de cierre, se analizan dos casos considerados difíciles, que dicen
relación, primero, con la parte general y el problema de la legítima defensa
que se discute en casos de la mujer que mata a su pareja maltratadora, y un
segundo caso que dice relación con los problemas de interpretación del delito
de robo con violación en Chile.
Lo subrayado
interpolado es nuestro.






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