El genocidio del Pueblo Palestino...
Occidente/USA, Unión Europea/OTAN, Inglaterra, Canadá, Japón y patio
trasero latinoamericano estadounidense/yanqui, se es genocida por acción u omisión.
La impunidad nunca es eterna porque existe la Justicia Plena:
El sionismo
colonialista israelí asesinó
ya 33 mil mujeres y niñas palestinas... y sigue asesinando
El ministerio sostuvo que: “Israel” comete “crímenes
sistemáticos contra las mujeres palestinas, incluyendo genocidio, ejecuciones
extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y
administrativas, tortura y violencia sexual, demoliciones de viviendas,
confiscación de tierras, terrorismo de colonos, hambruna e intimidación”.
Frente a dicha situación, efectuó un llamado para que
aumente la presión de la comunidad internacional para que se ponga fin a la
ocupación, porque esta se concentra en amedrentar y matar, en forma preferente,
a los grupos vulnerables de la población; entre ellos, niños, niñas, ancianos y
mujeres.
350 niños
palestinos detenidos por el sionismo colonialista israelí sin cargo
alguno: “Dejar que los niños vengan a mi”...
Yo
soy Gaza y ustedes no merecen la paz...
“Entiéndase por la Paz, la
fundada en la Justicia Social”
No soy un documental. No soy una causa para exhibir en discursos. Soy
una población abandonada mientras ustedes calculan impacto político y
reputacional. Hablan de paz como concepto abstracto mientras mi gente recoge
pedazos de cuerpos a mano limpia. Hablan de soluciones mientras permiten que la
destrucción continúe. No me digan que el mundo intenta ayudar. Lo único que el
mundo intenta es sentirse bien consigo mismo mientras me deja morir.
“La paz” de ustedes plutócratas empresarios oligarcas, dueños de la
celestina universal/el dólar, es la maldita guerra...
Ustedes dicen que desean paz, pero no están dispuestos a pagar el precio
mínimo de la paz real que es decir la verdad completa sin maquillaje
diplomático: “La Paz fundada en la Justicia Social”...
· La verdad es que permitieron la
destrucción sistemática de una ciudad que no tenía ejército ni defensa aérea.
· La verdad es que dejaron que se
asesinara a miles de civiles desarmados sin intervenir.
· La verdad es que aceptaron la narrativa
del más fuerte para evitar incomodar alianzas estratégicas.
Ustedes hablan de derechos humanos mientras hacen negocios con quienes
bombardearon hospitales y escuelas.
Piden moderación a las víctimas y silencio a los asesinados.
Exigen calma a quienes perdieron todo. Me piden que crea en organismos
internacionales que jamás han detenido una masacre cuando hubo intereses de por
medio. Me hablan de procesos legales futuros mientras los niños aquí no llegan
vivos al final de la semana. Yo veo al mundo defender su imagen moral mientras
me deja sin agua, sin electricidad, sin medicinas, sin techo y sin esperanza.
Ustedes quieren paz barata, una paz que no exija responsabilidad ni reparación,
esa paz no existe, esa paz es mentira.
No hablen de futuro mientras no reconozcan el exterminio que ocurrió
frente a sus ojos. No pretendan construir convivencia sobre silencio impuesto.
No pidan reconciliación sin justicia. Para que haya paz deben aceptar que
Israel destruyó deliberadamente una ciudad, que asesinó a setenta civiles por
cada combatiente que decía perseguir, que convirtió hospitales en objetivos
militares, que bloqueó alimentos y medicinas como arma, que utilizó el hambre
como estrategia de guerra. Y deben aceptar que el mundo no solo permitió esa
destrucción, sino que la sostuvo con su inacción.
“la impunidad nunca es eterna
porque existe la Justicia Plena”...
Habrá castigo internacional. No porque ustedes lo impulsen, sino porque
la magnitud del crimen es demasiado grande para ocultarla bajo tratados
comerciales y propaganda. Los tribunales llegarán y los documentos hablarán. La
historia no perdona crímenes de esta escala. La impunidad puede durar años, pero
nunca es eterna. Israel deberá responder ante generaciones que preguntarán qué
clase de humanidad permitió todo esto sin detenerlo y ustedes también.
Ustedes no merecen paz mientras no entiendan que la paz no es una
declaración, ni una conferencia, ni una firma en papel. La paz exige valentía
moral, y coraje civil...
· Exige romper
alianzas cuando esas alianzas sostienen genocidios.
· Exige
sacrificar comodidad política y económica.
· Exige mirar
de frente el horror y decir basta.
El mundo retrocede porque prefiere estabilidad para los poderosos antes
que vida para los vulnerables. Prefiere la ficción de orden antes que justicia
verdadera, prefiere proteger mercados antes que niños. Un observador desde el
espacio vería una especie que se cree civilizada porque inventó tecnología,
pero que sigue gobernada por la misma lógica primitiva de rapiña de hace
milenios, donde el más armado decide quién merece vivir.
Ustedes llaman civilización a esta estructura, pero no es civilización.
Es una repetición sofisticada de barbarie con prensa y cámaras. Y mientras
acepten esa estructura, mientras normalicen la destrucción de pueblos enteros
por conveniencia geopolítica, mientras conviertan el sufrimiento en
espectáculo, ustedes no merecen paz. Yo soy Gaza y seguimos respirando entre
ruinas. Resisto no porque me protejan, sino porque existir es luchar, mi
última forma de protesta. Y mientras exista, recordaré al mundo que, su paz es
falsa, que su moral es negociable, que su compasión es superficial. Cuando quieran
paz real, vengan con verdad y justicia. Hasta entonces, ustedes no merecen paz.
Y si el mundo no cambia y si ustedes siguen aceptando esta estructura
criminal disfrazada de orden internacional, si continúan enseñando a sus hijos
que el poder justifica cualquier atrocidad, entonces ellos heredarán algo peor
que ruinas. Heredarán una humanidad rota donde la vida no tiene valor, donde la
mentira es política de Estado, donde la violencia decide el futuro y donde la
indiferencia se convierte en virtud. Crecerán en un planeta donde exterminar un
pueblo será considerado estrategia legítima, donde la justicia será solo un
recuerdo romántico y donde la verdad será negociable según intereses
económicos.
Ustedes les dejarán un mundo donde la compasión será debilidad, donde la
dignidad será peligrosa, donde la paz será imposible porque nadie confiará en
nadie. Les heredarán la idea de que el más fuerte siempre vence, aunque pierda
su alma. Y cuando esos niños crezcan y repitan la misma lógica brutal que hoy
ustedes permiten, cuando sean ellos quienes decidan quién vive y quién muere,
entonces entenderán demasiado tarde que el verdadero crimen no fue destruir
Gaza, sino destruir la posibilidad de humanidad para las generaciones que
vienen.
Porque si el mundo no cambia ahora, lo único que nuestros hijos
recibirán será un futuro sin corazón, sin justicia y sin esperanza…
“Si debo morir,
que mi muerte traiga esperanza,
que mi nombre se vuelva semilla,
que de mi cuerpo caído
nazca un país que vive.”
Refaat Alareer
(Gaza, 1979 – 2023)
El poeta Refaat Alareer murió el 6 de diciembre de 2023, en la localidad
de Shujāʿiyya, al
norte de la ciudad de Gaza City, en la Franja de Gaza.
Fue asesinado por un bombardeo aéreo del Estado de Israel que también asesino
a varios familiares suyos, incluyendo un hermano, una hermana y cuatro sobrinos
menores de edad.
Las organizaciones de derechos humanos reportan que el ataque fue
“quirúrgico” y que Alareer había recibido amenazas de muerte semanas antes por
escribir poemas.
Bibliografía breve
· Naciones Unidas, Oficina de
Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). “Informe Humanitario sobre Gaza”,
ediciones 2023–2024.
· Human Rights Watch. “Israel: Ataques
ilegales y bloqueo en Gaza”, Reporte Especial 2024.
· Amnistía Internacional. “Gaza: Crímenes
de guerra y castigo colectivo”, Informe Global 2024.
· Comité Internacional de la Cruz Roja
(CICR). “Situación sanitaria y humanitaria en la Franja de Gaza”, Actualización
Operativa 2024.
· Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
“Comisión de Investigación Independiente sobre los Territorios Palestinos
Ocupados”, Documentos 2023–2024.
· Reporteros Sin Fronteras. “Periodistas
asesinados en Gaza”, Informe 2024.
· Alareer, Refaat. Gaza Writes Back. Just
World Books, 2014.








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