lunes, 5 de enero de 2026

Otro ataque del Imperialismo estadounidense: ¡Yankis go home de Latinoamérica!

Otro ataque del Imperialismo estadounidense: ¡Yankis go home de Latinoamérica!

“La Libertad hay que conquistarla a su precio o resignarse rastrera y burguesamente a sobrevivir sin ella”...

Otra invasión, otra intervención imperialista de Estados Unidos en el planeta. Este renovado atentado del imperialismo con sede en Washington contra la democracia “en la medida de lo posible” de Latinoamérica, de nuestramérica, de nuestra anhelada patria grande, nos encuentra -no casualmente- con mayoría de regímenes de “ultraderecha” fascista, históricamente cómplices del poder imperialista yanqui, junto con su testaferra clase burguesa politicastra , castrense corrupta.

Este hecho -que no es ni nuevo ni sorprendente-, describe mejor que nunca para quienes se aplican las leyes -en este caso del derecho internacional- y los sentidos comunes de la moral asociados. Parafraseando a Antístenes, “las leyes parecen una telaraña, pues los ricos y poderosos pueden romperla, mientras los pobres y débiles se enriendan en ella”. Como lo manifestarán asimismo Kafka y Roque Dalton, las leyes existen para que las cumplamos los pobres y los países de “su patio trasero”, ¡no sólo Latinoamérica! sino el “sur global”. Cabe entonces cuestionarse, desde la reflexión de Brecht: ¿cuándo vendrán por nosotros? Y en ese entonces: ¿lo permitiremos?

Estar del lado correcto de la historia nos invita a llamar a las cosas por su nombre, pero sobre todo a preguntarnos: ¿Qué harán China y Rusia con su poder militar? ¿cómo jugarán las relaciones comerciales entre las potencias y cómo lo hará el poder político? ¿Cuál será el pronunciamiento de los enagenan? Por su parte, ¿qué harán los liderazgos progresistas como los de Lula? ¿Qué impacto tendrá el adormecimiento generalizado del sentir latinoamericano que la derecha ha logrado inocular de manera tan exitosa en nuestros pueblos?

El entramado de los consorcios infocomunicacionales a escala masiva lo tiene resuelto: las empresas tecnológicas que gobiernan y deciden el modo en que la población mundial se comunica, asisten a los discursos de Trump en primera fila, y el formateo mediático parece hoy para las potencias, un juego de niños.

Según lo relevase el periodista argentino Gregorio Selser: en 1776 -previo a la independencia del 4 de julio- las trece colonias de los aún no autoproclamados Estados Unidos de América, ya revelaban sus intenciones expansionistas al pretender apoderarse de Quebec. Cien años después, en 1876, el comandante estadounidense Johnson “desembarca una fuerza para proteger la vida y las propiedades” de los estadounidenses en la ciudad de Matamoros, México. Dos siglos después del primer hecho, se consuma la dictadura cívico-militar más sangrienta de la historia argentina, con la clara intervención orquestada desde 1957 a partir de la Fundación de los Benegas Lynch, en estrecho vínculo con la familia Rockefeller y con sus auspiciados Von Misses y Von Hayek, continuadores de la Escuela Austríaca.

Si de enumerar las intervenciones estadounidenses se tratase, la extensión de este documento se volvería tan inconmensurable como un cielo estrellado de verano, al intentar mostrar el carácter expansionista e insaciable del Imperio estadounidense. La hipocresía de la libre determinación de los pueblos pergeñada por Estados Unidos para ser utilizada estratégicamente a su antojo, se evidencia ante nuestros ojos una vez más.

Reiteramos: el lado correcto de la historia nos exige acompañar la defensa de la democrática república Bolivariana de Venezuela, desde Argentina y desde cualquier país, bajo un solo manto: el del antiimperialismo y anticapitalismo: ¿No puede ser antiimperialista sin ser anticapitalista”...

¡Yanki go home de América Latina!

No tengo palabras lo suficientemente fuertes para expresar mi indignación y mi repulsa ante la nueva iniciativa imperialista de cambio de régimen que Estados Unidos ha iniciado esta madrugada contra Venezuela.

El mundo ha olvidado que hace veintitrés años una monstruosa mentira sirvió a los medios de comunicación, rehenes de la propaganda imperialista, para justificar la invasión de Irak. La mentira, posteriormente demostrada, era que existían armas de destrucción masiva en Irak.

Hoy la mentira es otra, pero no menos falsa y monstruosa: la lucha contra el narcoterrorismo.

Hoy sabemos que, al igual que en Irak, Siria, Libia y Afganistán, el objetivo es siempre el mismo: saquear las riquezas de los países invadidos.

Es lamentable que los grandes países latinoamericanos que aún se gobiernan con cierta dignidad y amor por la soberanía (Brasil, Colombia y México) no se hayan movilizado activamente para poner fin a esta invasión. Sabemos que están rodeados por lacayos de Washington (Perú, Argentina, Chile, Bolivia y Ecuador, por no hablar de El Salvador), pero aun así la respuesta debería ser más enérgica.

Deben saber que hoy es Venezuela, mañana serán ellos.


Sea cual sea nuestra posición sobre los problemas del gobierno de Maduro, son los venezolanos quienes deben resolverlos.

Nuestra cobardía se derrumbará con estrépito sobre nosotros.

Prof. Boaventura, de Sousa Santos

Quintela, Portugal, 3 de enero de 2026

Profesor, Universidad de Coimbra, jubilado

Profesor jubilado de la Universidad de Coimbra

Distinguido jurista, Universidad de Wisconsin-Madison

“Toda nuestra acción en un grito de guerra contra el imperialismo yanqui y un clamor por la unidad e los pueblos contra el gran enemigo del Género Humano, los Estados Unidos de Norteamérica”... comandante Dr. Ernesto Guevara de la Serna

OBSERVATORIO LATINOAMERICANO TERRITORIAL Y CULTURAL

Andrada Ariel

Esteban Ramón

Maurenzig Ariel

Rolón Eugenio

Rolón Eugenio (h)

Romero Luis Pablo


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