El emperador Trump contra el mundo, ¿Negociar con el convicto
presidente Trump?
Prof. Juan Pablo Cárdenas S./ académico, escritor, periodista y analista
internacional/ADDHEE.ONG:
Prolegómeno:
¿Negociar con
el convicto presidente Trump?
¡Hijos de
Bizancio!, el imperialismo estadounidense en general, y el convicto emperador
Trump en particular, no negocian,
imponen sus condiciones a sus satrapías...
La maldita guerra por el narcotráfico y las riquezas naturales del patio
trasero latinoamericano estadounidense así lo está demostrando: ¿Venezuela una
nueva satrapía incorporada al imperio?
- El nuevo
orden mundial etapa superior del desarrollo del capitalismo determinista, es decir, el
imperialismo al que el convicto
presidente Trump pretende imponer con un sistema mundial de interdependencia y
las fuerzas de las armas...
- La Humanidad
no es un mito homogéneo, sino una realidad heterogénea, así lo decidió la Madre
Naturaleza. El imperialismo estadounidense, como los anteriores, terminará en
el basurero de la historia...
-La estrategia
del convicto emperador Trump reduce a América Latina a proveedor en el narcotráfico estadounidense
y de materias primas- petróleo, minerales, tierras raras y litio-, a
beneficio de Estados Unidos en
preparación de un futuro conflicto con
<china. El objetivo principal del imperialismo estadounidense es eliminar
toda influencia de otras potencias como China, Rusia y la Unión europea en su
patio trasero latinoamericano y, bloquear
el comercio con otros países...
- Para los
pueblos latinoamericanos sigue vigente, hoy más que nunca, la Patria Continente
Latinoamericana y Caribeña, una
convergencia histórica, una confederación de pueblos dignos con una solidaria
unidad fraternal fundada en semejanzas de origen, de intereses, idioma, sentimientos,
costumbres y aspiraciones desde Rio Bravo a la Antártida: unidad en
la diversidad...
Parafraseando
al genial Professor Bertrand Russell, el problema Humanidad en general, y del
patio trasero latinoamericano/yanqui en particular, es que los estúpidos, las
bestias capitalistas imperiales están seguros de todo, y los
inteligentes progresistas llenos
de dudas, resignados... La conciencia de
clase es fruto de una experiencia
de vida, de lucha por llegar a ser, Ser Humano...
Con esperanza
y memoria, reitero una vez más, la genial
reflexión del genio universal Dr. Goethe, “Luchar es vivir, sólo merecen la libertad y la vida quienes cada día
las conquistan”...
Prof. Moreno
Peralta/IWA
Secretario
Ejecutivo Addhee. Ong.
Sin embargo, de nada sirve ahora “llorar sobre la leche derramada”
cuando se ha consumado un atropello que viola la soberanía de una nación y
establece un grave precedente que mañana afecte a otros países de la región
mediante el uso de la fuerza y el desprecio a la legislación internacional. No sería extraño que después de Venezuela
sigan Cuba, Panamá, Colombia y hasta el mismo México en la voracidad de un
gobernante corrupto, mentiroso y criminal como quien gobierna la primera potencia
mundial.
Según su propio reconocimiento, la agresión de Trump no fue consultada
con el Poder Legislativo de su país y menos, todavía, con el Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas y sus países aliados de la OTAN. Ni siquiera
lo discutió con su Partido Republicano, puesto que ya han surgido voces que
desde este ámbito reprueban su acción. Pareciera que esta vez sus principales
apoyos externos fueron los del presidente argentino Javier Milei y un conjunto
de políticos de la derecha mundial, respecto de cuales hasta se permite
ufanarse por haberles brindado apoyo para sus recientes éxitos electorales.
Como la victoria de José Antonio Kast, en Chile, y la de Nasry Asfura, en
Honduras.
Pasará tiempo para que se aclare del todo cómo fue la operación estadounidense
en Caracas. Si fue realmente una “quirúrgica” acción armada y de inteligencia
militar o si, más bien, se valió de la delación compensada de algunos
colaboradores de Nicolás Maduro, cuando ya se nos había señalado que la CIA
estaba trabajando desde hace años en la zona y el gobierno de Trump había
prometido muchos millones de dólares para los que colaboraran con su detención.
No hay duda que mucho se explica en la falta de transparencia del último
proceso electoral venezolano, el que habría cometido un fraude aun dentro de un
sistema electoral impecablemente democrático y expedito como pudo constatarse
en anteriores comicios. Algún día se aclararán las dudas que existen al
respecto, aunque es evidente que la oposición política de este país se vio respaldada
por un buen número de naciones e ingentes recursos para desestabilizar la
economía venezolana y financiar la disidencia.
Como ha ocurrido tantas veces, es
obvio que a Trump no lo ha motivado recuperar la democracia y las elecciones
libres en Venezuela, sino fundamentalmente apoderarse de los yacimientos
petroleros del país que tiene las mayores reservas mundiales. Esto fue reconocido por el propio gobernante
después de la incursión militar, junto con su propósito de instalarse como
tutor en el proceso político y económico que le siga. Una cuestión que puede
tomar mucho tiempo en instar a las compañías petroleras estadounidenses que
asuman invertir, modernizar, extraer y comercializar el petróleo en manos,
ahora, de la potencia imperial.
Recordemos que, en nuestro continente, y muy especialmente en Chile,
también los intereses estadounidenses fueron propietarios de yacimientos
de cobre y de otros recursos que fueran después nacionalizados. No extrañaría
que, en su delirio y desfachatez, Trump busque también recuperarlos para su
país.
La amplia superioridad militar de los Estados Unidos obliga a nuestros
países a consolidar unidad para enfrentar sus manotazos imperialistas, pero
también a establecer relaciones diplomáticas y comerciales, ideológicamente amplias,
que dificulten la acción de la codicia imperial en desmedro de nuestras
respectivas soberanías. Esta acción en Venezuela ha repugnado y alertado a
muchos países de la Tierra que comprueban que Trump no solo busca hegemonía en
su patio trasero sino en todo el orbe.
El mundo está frente a un gobernante tan desquiciado como los grandes
dictadores y tiranos europeos del siglo pasado, lo que pone en riesgo toda la
paz mundial. Por lo mismo es que hay que hacerle frente desde todos los puntos
del Planeta, pero muy especialmente desde el interior de los Estados Unidos,
cuya población teme verse abrazada por la guerra, la muerte y el financiamiento
de los millonarios recursos militares que implica su tarea de gendarme
universal. Felizmente ya se pronuncian los líderes políticos y morales que
desde el interior de esta superpotencia se proponen hacerle frente, además de
las multitudinarias protestas callejeras en sus diversos estados. Aunque ya se
sabe que Trump carece de vocación democrática y que lo más que lo seduce es
convertirse en un emperador mundial.
De esta manera es que podría ser promisorio que desde la propia derecha
surjan voces contra este nuevo sátrapa. Y bien podría ocurrir que desde el
gobierno chileno por asumir surja la voluntad ética y política de deslindarse
de los propósitos imperialistas que amenazan toda nuestra soberanía. Sabido es
que lo que más irrita a Trump son las millonarias inversiones chinas en todo el
continente y que varios de nuestros países tengan como principal socio comercial
a este país, incluido Chile. No nos queremos imaginar que Estados Unidos
imponga restricciones o bloqueos al libre comercio con China; lo que nos
ocurriría, por ejemplo, como el principal exportador de cobre del mundo.
Aunque no se cumplió plenamente el sueño bolivariano de ser solo una
nación, debemos valorar que todos nuestros países, pese a sus diferencias,
obtuvieran su independencia gracias al esfuerzo mancomunado de todos sus
pueblos y ejércitos. Propósito que hoy recupera mucha vigencia y dentro del
cual debiera incluirse Chile, aunque esté pronto por asumir un gobierno que
Estados Unidos lo supone abyecto. Quizás sea en este cometido que las profundas
diferencias políticas de nuestro país logren siquiera un punto de encuentro en
la defensa cierta de nuestra soberanía y recursos estratégicos. Que nunca olvidemos que la nacionalización
del cobre fue respaldada por la unanimidad de nuestros parlamentarios, en un
tiempo en que las relaciones entre el Gobierno y los legisladores estaban aún
más tensionadas.
¡El convicto presidente Trump un
degenerado y abusador de menores!...
Con alienta que Trump esté en una crítica situación política y que la
población de su país empiece a oponérsele severamente. Graves problemas de
vivienda y de salud golpean a las familias estadounidenses, al tiempo
que un puñado de poderosos empresarios incrementan su riqueza de tal manera que
solo uno de ellos suma en su patrimonio el equivalente al de la mitad de los
habitantes del país. Esta extrema
concentración de la riqueza, como los escándalos de Trump que se descubren del
caso Epstein, lo tienen al borde de una acusación constitucional y posible
remoción. Por cierto, ahora como un degenerado y abusador de menores.
Sus bravatas a todo el mundo tienen como principal fin distraer a la
opinión pública estadounidense y evadir la acción de la Justicia acosado por
los medios de comunicación y el valiente discurso de algunos parlamentarios y
líderes morales de ese país y de todo el mundo. Tanto así que el propio
Pontífice León XIV ha llamado a que se respete la soberanía de Venezuela.
Qué duda cabe que el garrotazo imperial tuvo como principal propósito la
recuperación de los pozos petroleros que están, por cierto, en territorio
venezolano y fueran nacionalizados mucho antes de la aparición del chavismo.
Con operaciones de guerra que implican colosales gastos militares que se
distraen de una posible utilización en favor de los pobres, por ejemplo, que
ahora abundan en la población estadounidense.
Un ignorante y empecinado mandatario que con su acción le diera, en
realidad, legitimidad y continuidad al nuevo gobierno chavista, desahuciando a
María Corina Collado y a otros opositores de la posibilidad siquiera de
retornar a su país. En su egolatría, no le pudo perdonar a esta dirigente que
lo desplazara como posible ganador del Nobel de la Paz 2015, en un desvarío
mental que cada día se le pronuncia más y lo tiene haciendo el ridículo frente
al mundo. Abriendo la esperanza de que las Fuerzas Armadas estadounidenses
escuchen el clamor de su país y pronto se rebelen frente a sus dislates.
Lo subrayado/interpolado es nuestro.






No hay comentarios:
Publicar un comentario