¡El convicto emperador Donald Trump, El Supremo,
desbocado!...
Yo el Supremo es
una novela del escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, publicada en 1974, cuando
todavía vivía exiliado en Buenos Aires. Obviamente, Roa no hablaba de Donald
Trump (murió en 2005 y ni sabía de su existencia) sino del dictador perpetuo de
su país, José Gaspar Rodríguez de Francia.
La prensa
estadounidense habla del complejo carácter del presidente. Es volátil,
despiadado y performativo y, en ocasiones, desafía las limitaciones
constitucionales y legales. Trump ha desdeñado durante mucho tiempo el
derecho internacional, los tratados, las instituciones multilaterales, el libre
comercio y las alianzas que presidentes anteriores consideraban multiplicadores
de la influencia estadounidense. Todo
debe pasar por su ego.
El envío de varios cientos de efectivos, múltiples aviones y
ataques contra objetivos venezolanos sobrepasó el límite de lo que el
presidente está autorizado a hacer, según la Constitución y tras secuestrar al
presidente Nicolás Maduro (y su esposa) y causar un centenar de muertos en su
bombardeo, declaró que supervisará personalmente las exportaciones petroleras
de Venezuela, que él cobrará. Es el resurgimiento de la política colonialista y
a la aplicación del corolario de la Doctrina Monroe (América para los (norte)
americanos"), con la amenaza de extenderla a todo el mundo.
Pero no le alcanzó con robar el petróleo venezolano y sus
rutas de abastecimiento. Ahora tiene en la mira a Groenlandia, sin duda con un
alto valor estratégico, llave del paso ártico, y con alto valor estratégico por
sus minerales d tierras raras y la previsión de que el derretimiento del
hielo polar abre una nueva competencia geopolítica y puede dejar en sus manos
una ruta geopolítica y estratégicamente codiciada.
Las apetencias de Trump son inmensas. En una entrevista
colectiva con cuatro periodistas estadounidenses, se mostró envalentonado por
su reciente operación bélica exitosa en Venezuela, se abstuvo de hablar sobre
cuánto tiempo mantendrá el control sobre ese país , despreció las
normas del orden posterior a la Segunda Guerra Mundial, que Estados Unidos
contribuyó a establecer, y las calificó de carga innecesaria. Cuando se le
preguntó si sus acciones podrían sentar un precedente en Ucrania o Taiwán, se
encogió de hombros ante la idea. Dijo que el presidente de China, Xi Jinping,
no se atrevería a atacar Taiwán bajo su mandato.
¡Europa debe
ponerse en forma: la OTAN es inútil sin Estados Unidos!
En la entrevista colectiva Trump habló del ataque a
Venezuela y de sus planes de anexionarse Groenlandia. Y dejó claro que, en su
mente, podía seguir —y seguiría— haciendo uso del poder estadounidense para
obtener ganancias y supremacía política. Dijo que Estados Unidos seguirá al
mando de Venezuela todo el tiempo que él quiera, quizá durante años y aseveró
que no estaría contento con nada que no sea obtener la “propiedad” de
Groenlandia. Dijo que Europa tenía que
ponerse “en forma” y que la OTAN era inútil sin Estados Unidos.
En un ataque de sinceridad, manifestó que no se sentía
limitado por ninguna ley, norma, control o equilibrio internacionales. Cuando
lo periodistas le preguntaron si había algún límite a su capacidad de utilizar
el poderío militar estadounidense, dijo: "Mi propia mente, es lo único que
puede detenerme”. “No necesito el derecho internacional”, añadió. “No busco
hacer daño a la gente”.
Fue el reconocimiento más contundente hasta ahora de la
visión del mundo de Trump: solo la fuerza debe ser el factor decisivo cuando
chocan los intereses de su país. En su opinión, los anteriores presidentes de
Estados Unidos han sido demasiado cautelosos a la hora de ejercer el poder
estadounidense. Cuando se le preguntó si sus acciones podrían sentar un
precedente en Ucrania o Taiwán, se encogió de hombros ante la idea. Dijo que el
presidente de China, Xi Jinping, no se atrevería a atacar Taiwán bajo su
mandato. “Puede que lo haga después de que tengamos otro presidente, pero
no creo que lo haga conmigo como presidente”, dijo.
Trump habló de sus planes sobre Groenlandia, controlada por
Dinamarca, aliada de la OTAN. En su opinión, no basta con ejercer el derecho de
Estados Unidos, en virtud de un tratado de 1951, a reabrir bases militares
cerradas desde hace tiempo en la enorme masa de tierra, sino que quiere
apoderarse del territorio para desde allí controlar el tráfico por la región
ártica y poder controlar no s Rusia, sino a toda Europa y China.
“La propiedad es muy
importante”, dijo Trump. “Porque eso es lo que considero psicológicamente
necesario para el éxito. Creo que poseer un territorio te da algo que no puedes
conseguir con un arrendamiento o un tratado. La propiedad te da cosas y
elementos que no puedes conseguir con la simple firma de un documento”.
“La necesitamos desde el punto de vista de seguridad
nacional. Es muy estratégica”, Trump ha insistido en que “la Unión Europea
necesita que nosotros la tengamos, y ellos lo saben”. El objetico es hacerse
con el control de una región geoestratégica clave para el futuro de Estados
Unidos. El deshielo en el ártico está abriendo nuevas rutas comerciales que las
grandes potencias quieren explotar, y Groenlandia también es, un punto crítico
en la estrategia de defensa frente a Rusia. De hecho, EEUU tiene bases
militares activas en Groenlandia, pero Trump considera que ahora es importante
tomar el control efectivo de la isla, bajo bandera de Dinamarca. ¡Venezuela
una satrapía del Imperialismo estadounidense para el emperador Trump!
Dijo que esperaba que
Estados Unidos dirigiera Venezuela y extrajera petróleo de sus enormes reservas
durante años, e insistió en que el gobierno encargado del país “nos da
todo lo que consideramos necesario”. “La reconstruiremos de una forma muy
rentable”, dijo Trump. “Vamos a utilizar petróleo y vamos a sacar petróleo.
Vamos a bajar los precios del petróleo y vamos a dar dinero a Venezuela, que lo
necesita desesperadamente”, obviando que el petróleo es de Venezuela. El narcotráfico
estadounidense es fundamental para las finanzas de Estados Unidos - ¡en banca
rota! – y en particular para el control de las satrapías de su patio trasero
latinoamericano.
Dominar los mares y las conexiones marítimas permitirían un
mejor y más efectivo manejo de la flota comercial y militar, prever una mayor
distribución del petróleo robado a Venezuela, e incluso utilizar los grandes
petroleros para poder exportar a Europa y Asia el producto de mayor
rendimiento: las drogas, garantizando y masificando el abastecimiento de
drogas. Es un negocio que ni él ni su Secretario de Estado Marcos Rubio,
quieren que se escape.
...
La novela de Roa Bastos desarrolla la insistencia del
dictador en defender su revolución y enaltecer su figura, frente a la denuncia
de una voz anónima que le reprocha la violencia del régimen y el fracaso de su
revolución, consecuencia de confundir al Estado con su persona. Mientras el
Dictador se resiste a abandonar su mandato, se evidencia paulatinamente, a
través de distintas situaciones y personajes, que él ya está muerto
*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración.
Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración
Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis
Estratégico (CLAE)
Lo subrayado/interpolado
es nuestro.




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