martes, 15 de septiembre de 2026

El ocaso de Estados Unidos…


El ocaso de Estados Unidos…



Por Prof. Dr. Joseph E. Stiglitz/Sur Andino/Other News/ADDHEE.ONG:


Prolegómenos: colofón del sistema capitalista determinista globalizado, no constituía un destino viable para la Humanidad.

Con esperanza y memoria, por un Nuevo Orden Mundial multipolar donde “todos seamos socialmente iguales humanamente diferentes y totalmente libres”

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

Reflexiona Prof. Dr. Joseph E. Sriglitz

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha anunciado un “Día D económico”, por el que Estados Unidos amenaza con aumentar la presión sobre Irán mediante la imposición de sanciones a los países que sigan comerciando con los iraníes, pero en vez de obligarlos a sumarse a sus intentos de aislar a la república islámica, la administración Trump, con su acumulación de errores, está acelerando la transición hacia un orden mundial posestadunidense.

Es comprensible que los “aliados” de Estados Unidos no quieran sumarse a la costosa y mal planeada guerra electiva del presidente Donald Trump. Nadie los consultó antes de lanzarla y, obviamente, no quieren involucrarse ahora que Estados Unidos no consiguió derribar el régimen iraní ni tiene un plan B. Además, ¿qué motivos tendrían para acudir en ayuda de un gobierno que se pasa humillando a amigos y socios, amenaza con apoderarse de sus territorios (Groenlandia y Canadá) y les impone aranceles punitivos? Hay dos modos de ejercer influencia sobre otros: la persuasión y la intimidación. Pero en el caso de Trump, no funciona ni lo uno ni lo otro. Es acertada la apreciación de Aaron David Miller (Fundación Carnegie para la Paz Internacional) cuando señala que “Día D”, en este caso, significa “día de la desesperación”.

La persuasión requiere credibilidad. El resto del mundo debe creer que el gobierno tiene objetivos alcanzables y medios para lograrlos. Pero Trump tiene fama –y bien ganada– de mentiroso, así que nadie le cree una palabra. En junio de 2025, dijo que había “eliminado total y completamente” la capacidad nuclear de Irán, y en marzo declaró que Estados Unidos había “eliminado literalmente” a las fuerzas armadas iraníes. Una guerra que se suponía que iba a durar cuatro semanas (tal vez un poco más) ya entró en su séptimo mes. Y todo el mundo (desde los iraníes hasta los canadienses) sabe que cualquier acuerdo que firme Trump será tan sólido como la gelatina.

Se suponía que Bessent era el miembro más creíble del gabinete, pero ahora dilapidó su credibilidad con sus recientes intentos fallidos de influir en los mercados de bonos y divisas. Es casi seguro que su motivo verdadero fue mostrarle a su jefe que está “haciendo algo”. Pero, ¿qué sentido tiene hacerle un favor a Trump si al día siguiente se te puede echar en contra como hizo con casi todos sus secuaces anteriores? Descartada pues la persuasión, la alternativa de Trump es la que prefiere de cualquier modo: intimidación y bravuconadas, pero aquí hay un problema: ni él ni Bessent parecen darse cuenta de que Estados Unidos ya no tiene el poder que antes tuvo sobre el resto del mundo. Trump tampoco comprende cómo están cambiando la naturaleza de la guerra moderna y el papel de Estados Unidos en la economía global. Se quedó en el pasado y no se da cuenta de que la participación de Estados Unidos en el PIB mundial (en términos de paridad de poder adquisitivo) se redujo a la mitad desde el final de la Segunda Guerra Mundial (de más o menos 30 por ciento a poco menos de 15 por ciento en 2025). Y sobre todo, Estados Unidos perdió el control de herramientas estratégicas clave. Los chips avanzados que se usan en la mayoría de las tecnologías de vanguardia se fabrican en Taiwán; China domina la producción y el procesamiento de imanes y tierras raras. En estos casos, hasta Trump entiende que Estados Unidos ya no juega con las mejores cartas. Puede tratar de cortar los ingresos petroleros de la república islámica atacando a los compradores, pero China adquiere 90 por ciento del petróleo que exporta Irán y conserva el as de triunfo de las tierras raras.

La participación de Estados Unidos en el PIB mundial (en términos de paridad de poder adquisitivo) se redujo a la mitad desde el final de la Segunda Guerra Mundial (de más o menos 30 por ciento a poco menos de 15 por ciento en 2025).

Las respuestas a las agresiones de Trump son reflejo de este contexto económico cada vez más desfavorable. Viendo, cómo a Estados Unidos bajo Trump el poder se le escapa de las manos, el primer ministro canadiense, Mark Carney, decidió que ya era suficiente. Se niega a ceder la soberanía económica de su país al «rey loco» estadunidense: un hombre que ni siquiera puede ganarle a Irán.

Es probable que el resto del mundo esté aprendiendo la misma lección. Nadie tiene por qué tolerar los maltratos de Trump. Nadie tiene por qué capitular ni seguir dependiendo de Estados Unidos.

Un panorama económico mundial cambiante ofrece oportunidades de diversificación en abundancia. Cuanto antes comprendan Bessent y Trump la debilidad de su posición, mejor será para Estados Unidos y para el mundo.

Si China y otros países se resisten a las últimas exigencias de Trump (como parece probable), no se derrumbarán ni sufrirán la clase de costos que Estados Unidos espera infligirles.

La guerra mundial económica anunciada por Bessent terminaría en un atasco muy parecido al del estrecho de Ormuz. Una vez más, Estados Unidos pagará un alto precio, y los costos que imponga a otros dañarán todavía más su reputación y poder blando.

Estados Unidos era en otros tiempos un modelo digno de imitar, defensor de la democracia, de las oportunidades económicas y de otros valores atractivos para muchos países. Ahora es un ejemplo de lo que no hay que hacer: un cuento con moraleja sobre la desigualdad extrema, la erosión de la democracia, la corrupción y la división social. El resto del mundo debe devolver a la cooperación y al Estado de derecho el valor que les corresponde en las escalas nacional e internacional.

Un mundo que se libere del liderazgo estadunidense (al menos por ahora) promete más estabilidad, seguridad y prosperidad para todos.

* Premio Nobel de Economía, ex economista principal del Banco Mundial y ex presidente del consejo de asesores económicos de la presidencia de Estados Unidos, es profesor distinguido en la Universidad de Columbia y autor de The Road to Freedom: Economics and the Good Society (W. W. Norton & Company, Allen Lane, 2024).

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

El emperador Trump/secuestrador del imperio estadounidense globalizado/hegemónico, esperando a los narcos terroristas y la elección legislativa…


El emperador Trump/secuestrador del imperio estadounidense globalizado/hegemónico, esperando a los narcos terroristas y la elección legislativa…

Por Dr. Lautaro Rivara/Escritor, comunicador social y analista internacional/Other News/ADDHEE.ONG:

Prolegómenos: Pueblo de Estados Unidos: “Un Pueblo enajenado es un instrumento ciego de su propia destrucción” …General Libertador Simón Bolívar Palacios y Blanco

A los electores les llamó a votar estén o no estén registrados. A hacer trampas con tal de ganar la elección. Si ganamos los republicanos les garantizo un bono – no confundir con cohecho-, de cinco mil dólares a cada elector. “El fin justifica los medios”: En esta elección está en juego “el sueño americano/ American way of life. Fundado en el privilegio del despilfarro al que sólo acceden la minoría de mercachifles oligarcas plutócratas dominantes dueños de la celestina universal/el dólar, el narcotráfico y la “inteligencia artificial” genocida …

A partir del fin de la segunda maldita guerra mundial, la arcadia de la felicidad estadounidense, American way of life, gracias a las drogas del narcotráfico, las malditas guerras, bajo la égida de la celestina universal/ el dólar, desde el club Bildenberg quedó preceptuado, “que la libertad, la democracia y la justicia deben ser deseables, aunque sólo una minoría de mercachifles oligarcas plutócratas obtengan ventajas de ellas”. Decisión profundizada desde el Foro Mundial de Davos/Suiza, cada año…

Colofón: sí el protectorado Venezolano pago al secuestrador Trump con el petróleo del Pueblo Venezolano Bolivariano el secuestro del presidente Maduro y de su esposa Celia Flores, diputada, ¿Por qué aún ambos continúan presos en Estados Unidos?. Para garantizar el saqueo de ésta y de todas las riquezas de propiedad del Pueblo Venezolano Bolivariano…

- El presidente de Chile, Dr. Salvador Allende Gossens, el 11 de septiembre de 1973, demostró con las armas en las manos como se defiende la Dignidad, Soberanía, el Estado de Derecho, y las riquezas del Pueblo chileno frente a la agresión imperialista estadounidense, llevada a cabo por la clase oligarca empresarias CPC/SOFOFA y las fuerzas armadas, vendepatrias: “tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales, ni con el crimen ni con la fuerza, la historia es nuestra y la hacen los pueblos”…

- Pueblo de Estados Unidos, porqué un día despertaste al sentir el terror de ser estadounidense, asumiendo que otro mundo es posible, porque “bajo el sistema capitalista determinista globalizado no hay destino viable para la Humanidad” … Dr. Karl Marx.

- Ciudadanos estadounidenses están despertando, si saben lo que tienen que hacer y no lo hacen, entonces están peor que antes…

“Luz, más luz, Sapere aude” … sólo merecen la Libertad y la Vida, quienes cada día las conquistan…

Prof. Moreno Peralta /IWA

Reflexiona Dr. Rivara:

Esperando a los narco-terroristas

Primero fue un concepto dudoso. Ahora resulta poco más que una invectiva peligrosa. El vocablo «terrorista», o su declinación del régimen estadounidense, la de “narco-terrorista”, sirve hoy para todo o casi todo. Niños palestinos, periodistas de oficio, defensores de la naturaleza, sindicalistas organizados, activistas humanitarios, presidentes en funciones, todo ellos pueden ser rotulados con tan temible categoría.

El exabrupto lingüístico, el adefesio conceptual, no sería tan grave si no pudiera conllevar, en la propia legislación estadounidense, penas muy reales de hasta 20 años de prisión por brindar “apoyo financiero” a estos grupos, o si no pudiera resultar, en una madrugada cualquiera, en el bombardeo de una capital latinoamericana y en la “extracción”/secuestro de su máxima autoridad ejecutiva. El narco-terrorista es el nuevo indeseable, como lo fue ayer el guerrillero, el comunista, el moro, el idólatra o el salvaje.

El antiterrorista, su presunto reverso moral, es por tanto el nuevo cruzado de la civilización occidental, liberal y judeo-cristiana –cada vez más exasperado ante el huntingtoniano “choque de civilizaciones”–, aunque su moral trastabille demasiado seguido, como lo demuestra el truculento novelón del caso Cerimedo, sus granjas de bots, su largo historial de estafador y falsario, y la investigada tentativa de homicidio contra Nadie Beller.

Pero como en Esperando a los bárbaros, ya sea en el clásico poema de Constantino Kavafis, o en la celebrada novela homónima del premio nobel sudafricano J. M. Coetzee, los bárbaros nunca llegan. Su función no es otra que reforzar, de manera paranoide, las alicaídas fronteras físicas y espirituales de una civilización decadente, incapaz de sobrevivir sin azuzar los muñecos de paja de enemigos imaginarios, y el peligro inminente de invasiones inexistentes que puedan conjurar la disgregación total de sociedades profundamente anómicas. Desde el país imaginario de Cavafis y Coetzee hasta el anime Shingeki no Kyojin, las murallas, todas las murallas, sirven siempre para atajar a los de adentro y nunca para repeler a los de afuera.

Los terroristas de verdad, como los que arrasaron Gaza y evaporaron los cuerpos de miles de personas con armas termobáricas, o los que hoy construyen cárceles y patíbulos con puestos de observación privilegiados, o los que volaron con buzos tácticos el Nord Stream II o asesinaron en su casa al Ayatolá Alí Jameneí y toda su familia, estos, lejos de ser criminalizados, ocupan importantes cargos en el Pentágono y el Departamento de Estado. Los narcotraficantes reales, convictos y confesos como el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, gozan del perdón oficial, y resultan amnistiados, o lavan sus narco-dólares en las guaridas fiscales convenientemente distribuidas por el capital a lo largo y ancho del planeta.

Mucho se ha hablado en estos meses de las estrategias gemelas de los Estados Unidos –y algo hemos escrito sobre ello–; la de “defensa nacional” y la de “seguridad nacional”. Pero poco se habló de la existencia de una tercera, denominada la “estrategia nacional para la lucha contra el terrorismo”. Lo dicho: sin un conveniente chivo expiatorio, es imposible justificar los presupuestos cada vez más elásticos del complejo militar industrial, esos mismos que rebasaron –y con mucho– los gastos de la administración civil a fines de los años 60, dando inicio a lo que el dominicano Juan Bosch supo llamar el “pentagonismo” y la “sociedad pentagonizada”.

Esta estrategia tiene muchos déficits alarmantes, pero como en las anteriores, lo más grave no es lo que se expresa, sino lo que se calla; no se dice en ella una sola palabra sobre el sistema internacional, el multilateralismo, los derechos humanos, las garantías procesales, el principio de proporcionalidad y distinción, las políticas de prevención o el Estado de derecho.

La ambigüedad constitutiva del constructo “terrorista” no es nueva, pero se desquició completamente con el lanzamiento de la “Guerra Global contra el Terror” de George W. Bush tras el atentado del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas, y se institucionalizó con la publicación de la ONU en 2006 de la primera Estrategia Global contra el Terrorismo.

Pero el debate es mucho más antiguo; en todas las revoluciones históricas, pasando por la francesa, la haitiana, las hispanoamericanas o la rusa, el debate sobre el terror como instrumento legítimo o ilegítimo para alcanzar ciertos fines políticos fue una constante. Pero más allá del intrincado debate sobre violencia, política e insurgencia, la elasticidad del concepto llega al ridículo cuando se aplica a iniciativas militantes que hacen profesión de fe de su carácter pacífico, no armado y no violento, como las flotillas humanitarias y los convoyes terrestres a Gaza.

El “terrorismo”, incluso si tomamos la definición del propio FBI, implica “el uso ilegal de la fuerza o la violencia contra personas o propiedades para intimidar o coaccionar a gobiernos, a la población civil o un segmento de la misma, en la persecución de objetivos sociales o políticos”. La definición le calza sin una tirantez, sin una arruga, tanto a las cacerías humanas del ICE, como al asalto de las bases trumpistas al Capitolio, como a las demostraciones de fuerza de los supremacistas blancos del Patriot Front en las calles de Washington el pasado 4 de julio.

Para la definición de terrorista tampoco puede cegarnos al hecho de que todo terror es instrumento de otra cosa, y nunca es una sustancia químicamente pura. Lo que está claro es que el terrorismo fue siempre un fenómeno político, conceptual y materialmente diferente del narcotráfico y la criminalidad; pero la “estrategia” de los Estados Unidos los confunde y los revuelve adrede, sin establecer ninguna distinción precisa entre grupos terroristas y bandas criminales, reservando a unos y otros tratamientos idénticos. En todos los casos se trata de la aplicación de procedimientos arbitrarios, y en ocasiones letales, como sucedió con las más de 200 personas asesinadas en el Gran Caribe en el marco de la llamada Operación Lanza del Sur.

La mencionada “estrategia” clasifica las “amenazas” en tres grandes rubros o categorías “narcoterroristas y pandillas trasnacionales”, “organizaciones terroristas islámicas tradicionales” y “extremistas violentos de izquierda”. Además, propone expresamente el derecho de intervención imperial y sugiere dejar en suspenso el principio de soberanía: propone actuar con gobiernos locales cuando haya colaboración (una colaboración subalterna y vasalla, como la que se expresa de manera unilateral en la articulación ultra conservadora y ultra alineada del Escudo de las Américas), pero se reserva el derecho de intervenir de manera unilateral y discrecional cuando no la haya, es decir violando la soberanía de nuestras Repúblicas.

¿Esto significa que el terrorismo no exista? No, el problema es quiénes son sindicados e investigados como tales. Hace algunas décadas el antropólogo mexicano Gilberto López y Rivas hablaba del “terrorismo de Estado trasnacional”, precisamente para referirse a esta etapa abierta a comienzos de siglo con el recrudecer y la trasnacionalización de la “lucha anti-terrorista”. Hoy el terrorismo de Estado trasnacional refuerza su carácter colonial y se rearticula con antiquísimas narrativas imperiales como la Doctrina Monroe, el Destino Manifiesto, el Gran Garrote, la diplomacia de las cañoneras y un anticomunismo cada vez más histérico y extemporáneo, pasadas tres décadas y media desde la disolución de la Unión Soviética.

Nuestra hipótesis es la siguiente: más allá de sus evidentes, preocupantes y mortíferas consecuencias externas, el objetivo de estas estrategias tiende también –y quizás fundamentalmente– al disciplinamiento de la propiedad sociedad estadounidense, como lo demuestra la criminalización del movimiento Antifa, del sindicato de trabajadores de Amazon, o el retorno a las listas negras del macartismo y la CIA. Sin narco-terroristas, los ciudadanos de los Estados Unidos podrían despertar un día consternados y repetir aquellas palabras del poeta griego:

[…] se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.

Algunos han venido de las fronteras

y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?

Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Ada Lovelace y la inteligencia artificial: máquinas, poder y desigualdad…


Ada Lovelace y la inteligencia artificial: máquinas, poder y desigualdad…

Por Profesor Ingeniero Vicente Zapata Valenzuela/académico, escritor y analista internacional/El Sur Andino/Other News/ADDHEE.ONG:

Prolegómenos: El Sur Socialista Marxista no alineado y la mundialización del Nuevo Orden Mundial Multipolar:

· La ciencia al servicio de la liberación y realización del ser humano mujer y hombre…

· La ciencia marxista no es sólo la filosofía de nuestro tiempo, es su sentido en la lucha en contra del perverso sistema capitalista determinista globalizado…

· “Bajo el sistema capitalista determinista no hay destino viable para la Humanidad”:

“La historia de todas las sociedades que han existido/existen hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases. Mujeres y hombres libres y esclavos, opresores y oprimidos se han enfrentado siempre. Mantuvieron/mantienen una lucha constante, velada unas veces y otras, franca y abierta. Lucha que ha terminado siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases beligerantes” … Dr. Karl Marx

Colofón:

La Dra. Rosa Luxemburgo es la mente más genial y Friedrich Engels entre los herederos científicos del Dr. Karl Marx. “El futuro sólo puede ser resuelto por el resultado de la lucha de clases, podemos ir hacia una sociedad desalineada con una convivencia más humana, el socialismo marxista, donde todo seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres, o podemos continuar hundiéndonos en la barbarie del capitalismo determinista globalizado, un dilema histórico todavía no resuelto…

Con esperanza y memoria “sólo merecen la libertad y la vida quienes cada día las conquistan” …

Prof. Moreno Peralta /IWA

Secretario ejecutivo ADDHEE.ONG

Berlín, 30 de septiembre de 1990

Reflexiona el Prof. Zapata Valenzuela:

En el corazón de la revolución digital que vivimos, donde la inteligencia artificial promete transformarlo todo, emerge la figura de Ada Lovelace como un símbolo que ilumina no solo el origen de la computación, sino también las contradicciones sociales que atraviesan el desarrollo tecnológico. Su historia nos recuerda que la tecnología nunca ha sido ni será neutral: es un producto humano moldeado por las relaciones de poder, las clases sociales y el género…

Ada vivió en la Inglaterra victoriana, una sociedad profundamente desigual en la que las mujeres eran sistemáticamente excluidas de la educación científica. Sin embargo, logró no solo comprender el potencial de la máquina de Babbage, sino también imaginar posibilidades que excedían ampliamente el cálculo matemático.

La doble opresión: clase y género en la vida de Ada

Ada Byron nació en la cúspide de la aristocracia británica, hija del poeta Lord Byron y de Annabella Milbanke, quien poseía una sólida formación matemática. Esta posición privilegiada le permitió acceder a una educación que, a la inmensa mayoría de las mujeres, e incluso a muchos hombres de las clases populares, les era negada. Su trayectoria demuestra que el talento individual no surge al margen de las condiciones materiales: Ada pudo desarrollar sus capacidades porque, excepcionalmente, tuvo acceso a espacios de conocimiento reservados para una minoría.

Sin embargo, incluso siendo condesa, sufrió el peso del sexismo de su época. Su madre, aunque le proporcionó una educación científica, buscó mediante ella controlar su imaginación y alejarla de la supuesta “locura” que asociaba a Lord Byron. Esta oposición entre razón e imaginación reflejaba también una concepción profundamente marcada por el género, en una sociedad donde la capacidad intelectual y científica era considerada fundamentalmente masculina.

Ada fue educada para convertirse en una excepción dentro de ese sistema, no para transformar las condiciones que mantenían a la mayoría de las mujeres alejadas del conocimiento científico.

Desde una perspectiva materialista, la ciencia y la tecnología son producto del trabajo humano realizado bajo condiciones históricas concretas. En el capitalismo determinista industrial del siglo XIX, ese trabajo estaba profundamente dividido: mientras los hombres de las clases privilegiadas podían dedicarse a la ciencia y al pensamiento, las mujeres eran relegadas principalmente al ámbito doméstico y los trabajadores manuales eran tratados como ejecutores antes que como productores de conocimiento. Ada logró atravesar parcialmente esas fronteras, pero su propia historia evidencia hasta qué punto el acceso al saber está condicionado por la clase y el género.

La objeción de Lady Lovelace: ¿puede una máquina emanciparnos?

En 1833, Ada Lovelace conoció al matemático e inventor Charles Babbage, quien se encontraba desarrollando la Máquina Analítica, un diseño precursor de las computadoras modernas. Ada se interesó profundamente en el funcionamiento de esta máquina y comenzó a colaborar con Babbage, aportando una visión que iba más allá de los cálculos matemáticos. A partir de este trabajo, desarrolló ideas sobre cómo la máquina podía seguir una secuencia de instrucciones para resolver problemas, lo que posteriormente llevó a que fuera reconocida como una de las primeras personas en concebir un programa para una computadora.

Ada escribió una frase que posteriormente sería conocida como la “Objeción de Lady Lovelace”: “La Máquina Analítica no tiene pretensiones de originar nada. Puede hacer cualquier cosa que sepamos cómo ordenarle que ejecute”. Con esta afirmación estableció un límite fundamental: las máquinas son producto de la actividad humana y no existen independientemente de quienes las diseñan y utilizan.

Esta idea admite una lectura especialmente vigente. El capitalismo determinista tiende a presentar la tecnología como una fuerza autónoma que transforma inevitablemente la sociedad, ocultando las relaciones sociales que determinan su desarrollo y utilización. Algo similar ocurre hoy con la inteligencia artificial, muchas veces presentada como un “ente” que piensa, crea o decide por sí mismo, cuando detrás de ella existen programadores, trabajadores, empresas, Estados e intereses económicos concretos. La reflexión de Ada permite devolver la tecnología a su dimensión material: detrás de cada máquina existe trabajo humano.

Durante siglos, las contribuciones de las mujeres al conocimiento fueron invisibilizadas, minimizadas o atribuidas a figuras masculinas. Recordar que detrás de cada avance tecnológico existen personas implica también preguntarse quiénes tienen acceso a producir conocimiento, quiénes reciben reconocimiento por hacerlo y quiénes quedan excluidos de esos procesos.

Hoy, la inteligencia artificial tampoco escapa a estas relaciones sociales. Los sistemas algorítmicos pueden reproducir desigualdades de género, clase o raza cuando son desarrollados a partir de datos y estructuras provenientes de sociedades donde esas desigualdades ya existen. Por ello, analizar críticamente la IA exige mirar no solo sus capacidades técnicas, sino también las condiciones sociales bajo las cuales es creada…

La visión de Ada: una máquina para ampliar la creatividad humana

Uno de los aspectos más revolucionarios del pensamiento de Ada fue comprender que las máquinas no tendrían por qué limitarse al cálculo numérico. Imaginó que podrían manipular símbolos, producir gráficos e incluso trabajar con estructuras musicales. Su visión anticipó, en cierta medida, algunos de los principios que hoy asociamos a la computación moderna y a la inteligencia artificial generativa. Pero existe una diferencia importante entre imaginar la máquina como una ampliación de las capacidades humanas y utilizarla exclusivamente como mecanismo de sustitución del trabajo.

En el capitalismo determinista contemporáneo, una parte importante de la automatización responde a incentivos económicos asociados a la reducción de costos y al aumento de la productividad. En ese proceso, distintos trabajos —desde labores administrativas hasta actividades vinculadas con la traducción, el diseño, la programación o la producción artística— pueden verse transformados o desplazados por sistemas automatizados.

Esta transformación tampoco afecta a todas las personas de la misma manera. Las mujeres siguen teniendo una fuerte presencia en numerosos trabajos precarizados, administrativos, de servicios y de cuidados, mientras continúan subrepresentadas en muchos de los espacios donde se diseñan y controlan las nuevas tecnologías. De esta forma, la automatización puede reproducir o profundizar desigualdades existentes si su desarrollo no está acompañado de una transformación de las relaciones sociales que las producen.

El sur socialista no alienado y la “inteligencia artificial”…

Desde una perspectiva socialista, la respuesta no consiste en rechazar el progreso tecnológico, sino en disputar su orientación. Una sociedad emancipada podría utilizar la inteligencia artificial y la automatización para reducir las jornadas laborales, eliminar trabajos repetitivos, ampliar el acceso al conocimiento y liberar tiempo para el cuidado, la educación, la creación artística y la participación social.

Ada como símbolo de la mujer en la ciencia y de las desigualdades de clase Ada Lovelace se ha convertido en un símbolo feminista no simplemente por haber sido una “mujer excepcional”, sino porque su historia permite observar las barreras que históricamente impidieron que innumerables mujeres desarrollaran sus capacidades científicas. Su trayectoria demuestra que el talento no pertenece a un género determinado, pero también evidencia que las oportunidades necesarias para desarrollarlo están distribuidas de manera profundamente desigual.

Esta tensión continúa presente en el desarrollo tecnológico contemporáneo. Gran parte de la infraestructura, los datos y los recursos necesarios para desarrollar inteligencia artificial se encuentran concentrados en un número reducido de grandes empresas y países. Al mismo tiempo, numerosos procesos necesarios para sostener estos sistemas —desde la producción de dispositivos electrónicos hasta la clasificación y moderación de datos— dependen de cadenas globales de trabajo distribuidas de manera profundamente desigual.

Por eso, la discusión sobre una inteligencia artificial ética no puede limitarse exclusivamente a mejorar algoritmos. También debe preguntarse quién controla la infraestructura tecnológica, quién decide sus objetivos, quién obtiene sus beneficios y quién soporta sus consecuencias.

La transparencia de los algoritmos, la democratización del conocimiento y la participación social en las decisiones tecnológicas son, por tanto, cuestiones profundamente políticas.

Recuperar el legado de Ada para el futuro

Ada Lovelace fue una mujer adelantada a su tiempo, pero también fue producto de las contradicciones de ese mismo tiempo. Su posición de clase le permitió acceder a espacios intelectuales inaccesibles para la mayoría, mientras que su condición de mujer limitó el reconocimiento y las posibilidades que encontraba dentro de ellos. Precisamente por eso su historia sigue siendo relevante.

Hoy, frente al rápido desarrollo de la inteligencia artificial, enfrentamos una nueva encrucijada: podemos permitir que estas tecnologías se desarrollen principalmente según las necesidades de acumulación y rentabilidad del capital, o podemos disputar colectivamente su orientación para ponerlas al servicio de necesidades sociales. Recuperar el espíritu de Ada no significa celebrar a una heroína aislada, sino reconocer la capacidad humana que existe detrás de toda tecnología y luchar para que esa capacidad pueda desarrollarse colectivamente. La verdadera emancipación tecnológica no consiste en reemplazar a las personas por máquinas, sino en utilizar las máquinas para ampliar la libertad humana, democratizar el conocimiento y reducir las desigualdades.

El desafío, entonces, no es detener el futuro tecnológico, sino disputarlo.

Ada Lovelace pudo acceder a un conocimiento que estaba vedado para la enorme mayoría de las mujeres de su tiempo. Su historia recuerda que el problema nunca ha sido la falta de capacidad de las mujeres, sino las condiciones sociales que determinan quién puede estudiar, crear y ser reconocido. Mientras esas desigualdades persistan en la producción tecnológica, también estarán presentes, de una forma u otra, en las tecnologías que construimos.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

viernes, 11 de septiembre de 2026

EL MAGNICIDIO DEL PRESIDENTE DE CHILE DR. SALVADOR ALLENDE GOSSENS.


EL MAGNICIDIO DEL PRESIDENTE DE CHILE DR.  SALVADOR ALLENDE GOSSENS.

El presidente de Chile Dr. Salvador Allende Gossens fue asesinado. Rematado con un disparo en la frente por el General Javier Palacios Ruhmann. Evidencia forense del Dr. Luis Ravanal Zepeda. Congreso Mundial de Medicina Forense 2004, Tokio, Japón.

Por casi cinco décadas la conciencia de la Humanidad exige verdad y justicia en este alevoso crimen de lesa humanidad.  La investigación por el magnicidio del Presidente Allende Gossens, Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, la Corte suprema, en el marco de “la Justicia en la medida de lo posible, de la dictadura cívico militar”, la cerró con una sentencia prevaricadora, un sobreseimiento total existiendo diligencias pendientes….

Prof. Hugo Moreno Peralta/IWA, Secretario Ejecutivo Addhee. Ong., Querellante.

El 11 de septiembre se cumplirán 52 años del golpe militar fascista de las Fuerzas armadas de Chile – “jamás vencidas” - que por orden del régimen  de los Estados Unidos y de la oligarquía empresarial CPC/Sofofa, financiera- bancaria/agiotista, agrícola monopolista llevaron a cabo. La dictadura cívico militar fascista, produjo  desde esa infausta fecha la más grande tragedia de la historia del Pueblo Chileno y  la más salvaje. Se divide en Pueblo de Lautaro, del General Libertador Bernardo O'Higgins Riquelme, del Compañero Presidente Allende Gossens, de Gabriela Mistral, de Pablo Neruda, etc., en: el Chile de los ganadores: la oligarquía empresarial CPC/Sofofa, y de la de sus epígonos la clase burguesa politicastra/castrense, corrupta, testaferros concertacionistas,  y el Chile de los perdedores que tendrán que sobrevivir al margen de la “sociedad de la alegría” de la celestina universal, imperialista/el dólar, del consumismo desenfrenado, las drogas del narcotráfico, el exitismo y la autocomplacencia, etc.  Las consabidas sin razones de la “guerra sucia”, de la salvación de la Patria y de los valores occidentales y católicos, constituyen un  patético recuerdo. En nombre de la “ seguridad nacional”, miles de seres humanos,  mayoritariamente jóvenes y hasta adolescentes fueron bestialmente secuestrados, torturados, apresados y desaparecidos, sin que, hasta nuestros días el Estado de Derecho haya asumido su responsabilidad de investigar exhaustivamente, estos crímenes de lesa humanidad cometidos por la barbarie militar fascista, por orden del régimen de Etsados Unidos y de la oligarquía empresarial CPC/SOFOFA.

“La Paz fundada en la Justicia Social”...

Para recuperar el Chile libre, democrático, soberano, culto y solidario, para construir una paz duradera y alcanzar la reconciliación,  es imprescindible  verdad, justicia y reparación digna para todas las víctimas de la dictadura cívico militar. Aclarar el crimen de lesa humanidad, el magnicidio del presidente constitucional de chile Dr. Salvador Allende Gossens, conforme a la documentación forense del Dr. Luis Ravanal Zepeda.  El montaje de “El suicidio” del presidente Dr. Allende Gossens, lo creen las fuerzas armadas cipayas/mercenarias, traidoras/corruptas, la oligarquía empresarial CPC/SOFOFA  y sus  tartufos epígonos y testaferros concertacioncitas, y una mengua de intelectuales renovados/renegados oportunistas, vende patria,  de utilería y diuréticos, que consumen horas de tazas de café y cigarrillos criticando al Presidente Allende Gossens, culpándole de  errores que ellos cometieron, pero lo que más les duele es que  el Presidente mártir los ignoró en su último mensaje y no los dejó como sus herederos. Como les duele las palabras del compañero presidente Dr. Salvador Allende Gossens, del 11 de septiembre de 1973:“Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que por lo menos será una lección moral que castigara la felonía, la cobardía y la traición: ¡Viva Chile, viva el Pueblo, vivan los trabajadores!. Otros hombres superaran este momento gris y amargo en que la traición pretende imponerse…”

La memoria histórica, la lucha prometeana del compañero presidente Dr. Salvador Allende Gossens, su pensamiento socialista marxista, su ética revolucionaria y su indoblegable ejemplo de lucha revolucionaria heroica por la vida y por su Pueblo, continúan vivos, entrañablemente vivos. Las nuevas generaciones no le olvidan. Con esperanza y memoria, que más temprano que tarde recuperaremos nuestro Chile libre, democrático, culto, solidario y soberano, porque la historia la hacen los Pueblos, dignos que luchan por la libertad y la vida…

Prof. Hugo Moreno Peralta/IWA

Secretario ejecutivo Addhee.Ong

Querellante Causa 77-2011 por el magnicidio del presidente de Chile Dr. Salvador Allende Gossens.

jueves, 10 de septiembre de 2026

LA UNIDIMENCIONALIDAD HUMANA, EN UN MUNDO UNIDIMENCIONAL

LA UNIDIMENCIONALIDAD HUMANA, EN UN MUNDO UNIDIMENCIONAL


Por. Dr. Mariano Sierra S./escritor, filosofo, jurista y analista internacional/ADDHEE.ONG:


El individuo unidimensional difunde lo superficial donde la profundidad se pierde entre matices oscuros y el simplismo sin sentido, perdiendo si capacidad crítica y la praxis que lo define de la actividad productiva y la realidad histórica.

Una sociedad obsesionada por el consumismo, la drogadicción, la seducción y la inteligencia artificial se subsume en una sociedad inauténtica, liquida, pasiva que obedece a todo mandato, pasando al mundo del yo, lejos de la esfera pública. Este paso la ubica dentro del esclavismo moderno como instrumento del horror, de la incapacidad, de una oposición marginal que pierde todo sentido de juicio, de objetividad, de crítica, bajo el caparazón de un espíritu vacío, vulgarizando su devenir de libertad, para alinearse en un dejar pasar, confinado a ser en solitario parte del ejercito social del sistema, ajeno a la transformación del ser, sin un perfil fenomenológico.

La fenomenología de la sociedad moderna vive una carencia de identidad y participación social, cuya idea genera variables que deslucen por su incoherencia que le ofrece el devenir historico.Seres enigmáticos construyen pensamientos de su propio mundo, en medio de las múltiples proyecciones provenientes de una realidad asfixiante que se llama nuda vida, llena de indiferencia y abstracciones, cuyos egos despliegan indecisiones.

Necesitamos ser nosotros, más allá de nosotros mismos que nos hagamos un solo mundo para luchar juntos en medio de una realidad que no podemos aislar. Hoy nuestra sociedad vive un gran desnivel social, esto es, que se evoluciona desatendiendo la historia y sus visiones que nos hacen indiferentes. Convivimos en una esfera privada donde el egoísmo se concentra a vivir en contextos codiciosos unidimensionales, mientras las catástrofes subsumen la vida.

La unidireccionalidad humana, desde siempre ha traspasado las barreras de un espectro donde la irracionalidad hace olvidar los ideales que han dejado en su paso patologías cuyos matices que las avivan de las semejanzas, visualizan otros asimétricos umbrales que sobresalen sobre sus siquis. Somos dados a manejar con voracidad nuestra una dimensión que nos deprime al unísono de una filosofía de la vida que dejo expandir tiranías en un yo que naufraga sin esperanza.

Saberes enseñan que los errores y horrores que se apoderan del destino fraguando actos de convivencia colonial, nos aleja de nuestra soberanía y nuestro convivir como sociedad de paz, rompen la dicotomía absurda que impide seguir creciendo como una patria del conocimiento, la verdad y la justicia., bajo la concepción de una conciencia que nos identifica con el quehacer social y político de la revolución del cambio, que desafecte los nudos imaginarios de una libertad engañosa.

Un mundo unidimensional es aquel donde pervive el individualismo, propio creador de metas y falsas ilusiones que se juntan para crear pilares de oposición, bajo señales de injerencia social. Esto es, que otros dominios nos controlen bajo la estela de manipulación política y social entretejiendo entrampamientos propios de culturas políticas de terror que aplican compulsiones de muerte. Y quienes ejercen todo tipo de compulsiones son aquellos desadaptados que no pueden controlar sus emociones. Bien lo dice un estudioso de estos seres…según la raíz del delito queda siempre sumergida en el misterio del origen del ser humanoEste es un enigma en lo social y en lo político, por ello debemos estar precisos en quien nos va a gobernar.

La sociedad unidimensional rompe con los principios de avanzada. Creando falsas expectativas de libertad y bienestar, al tenor de perder la capacidad de pensar y de controlar sus emociones por demás llenas de engaños y mentiras. Un mundo unidimensional, es un mundo donde pervive un individualismo represivo, creador de seducciones y falsas ilusiones que se caracterizan por carecer de sentido crítico, por contener pilares de opresión, alimentando la indignación social y el caos espiritual.

Por lo general convive en unidades cerradas, bajo planos ideológicos donde priman las diferencias irracionales. La unidimencion humana conlleva a presentntar facetas de personalidad agresivas bajo esquemas artificiales de vida, al entorno de opulencias que oprimen predominando estados conflictivos dando vida a un totalitarismo. El unidimencionalismo es una categoria de ser que carece de profundidad humana, cuyo proceso evolutivo se estanca en su devenir, perdiendo toda capacidad de ideas, falta de motivaciones, al tenor que no cohabita ninguna gestión productiva. Solo un fascismo destructor.

Por encima de emociones y pasiones desenfrenadas llenas de epítetos acres, está el dialogo con quienes profesan y mantienen un orden social para confrontar las desavenencias y allegar la mano y el pensar de la esperanza en un mundo donde la fragilidad no se detiene, quedando solo el compromiso de un mundo donde la filosofía del amor rompe toda ideología en contraste, porque carece de principios donde la naturaleza humana busca procesos de transformación. Bien lo decía el pensador…. La tierra ofrece lo suficiente como para satisfacer lo que la persona necesita...... Pero hoy la necesidad es la codicia que desde inmemoriales tiempos ha venido sembrando odios, corrupción, divisionismo y destrucción.

Lutero y Calvino en su lucha por desatar nudos de indiferencia, ahondaron en sendos procesos, insistiendo que la maldad del individuo determina el oscurantismo político, social y religioso. Fueron estas personas sabias quienes le abrieron los ojos al mundo, alzando su voz acerca de la maldad humana. El camino de la vida ha sido un trasegar de rutas para encontrar la verdad en el otro y en el amor al prójimo. Se hace plural que la persona solo se le considere una superstición social y de estado, una expoliación lo invade, una herejía que separa y se enfrenta a la naturaleza y al individuo mismo, donde la falsa doctrina lidera nocivos verticales actos de disociación, que instrumentalizan los bienes de la naturaleza, bajo leyes corruptas de saqueo, que ponderan en manifiestos de propiedad sin títulos, creciendo el fortín codicioso producto de la invasión como medio adquisitivo.

Bajo equinoccios cósmicos el mundo ha venido dentro de una Genesis esquizofrénica de procesos multiculturales, donde dualidades de conductas, de deseos, de acuerdos, de manifiestos de gobierno crean un complejo de acertijos sin visos de gobernabilidad y mucho menos distantes de las realidades, que hacen que el mundo social y político vaya a la deriva. La incoherencia se bifurca y como se dice, vamos de Herodes a Pilatos o del timbo al tambo, cual brújula sin péndulos. Este gobernar perfilando odios, amenazas, es señal de un entramado mental, donde se pierde la lucides y la estabilidad emocional, permitiendo que se aviven toda clase de esclavismos, condición despreciable para un mundo donde la justicia debe marcar el paso firme. Cuando las virtudes están fuera de la voluntad humana, el individuo engrandece su crueldad, inclinadose a los placeres donde las brutales políticas potencializan sus actos de gobierno, y la justicia queda a la deriva de la condición humana y el derecho deja de ser la convivencia y la práctica de lo justo. Todo lo contrario, la legislación, las magistraturas y la filosofía de la justicia se abruma en los vicios de la criminalidad.

Un pueblo no puede ser víctima de su propio gobierno, de sus estructuras débiles como un terremoto, pues ellas están para salvaguardar la vida, la honra, la soberanía y la justicia social con sus bienes materiales y espirituales. Un contraste a una magnitud tan apocalíptica, un poder omnívoro así, solo le aviene una valiente y generosa manifestación de acción militar de obligación humana, si entendemos que las milicias están tan bien para ejercer la defensa del pueblo, sin importar de donde llega el ataque o conflicto.

Aquellos pensamientos y voluntades desenfrenadas vienen inspiradas por vacíos políticos que no entienden, pues sus intereses están por fuera de los límites de la gobernabilidad, inusuales del orden en la ejecución de la gestión social, esto es la antítesis cultural de la civilización y la geopolítica del mundo, que nos conduce sin propuestas en una mezcla simbólica de revolución y contrarrevolución, sin rutas de una política pública de choque. Solo las emociones fantoches acatando ordenes externas cual Sancho Panza en el mundo mágico del Quijote.

El pensamiento con sus ideas y la filosofía de la vida se hallan desenfrenados a raíz de la acción humana que no ha sabido comprender el mundo, y se deja llevar por sus percepciones codiciosas que endiosa con su proceder autónomo, dejando el orden institucional a la deriva a un no nacer como antítesis cultural del desarrollo. Con esta fenomenología, no es difícil entender como los valores se invierten en cuanto al manejo del estado y su poder político, dejando en claro la falta de comunicación con el pueblo. Dícese del metaverso dado a la democracia radical cuyos argumentos son tesis de la irracionalidad de la razón, confundiendo contradicciones con nuevos ordenes de contención social, para aplicar la justicia social que dé respuesta al pueblo para atender sus necesidades.

En los tiempos presentes de vivencia geopolítica, presa de los desvíos de los actos de los poderes imperiales, donde la convivencia nunca ha sido, esto es, está fuera de los acuerdos, de allí que la comunidad asuma su poder constitucional, expresando el ejercicio de la desobediencia civil. Esta apreciación es un argumento de primera línea que convoca así, para atendender la gestión pública, que el régimen desvía de la realidad y del marco de la función pública donde también apremia el latir de la excepción,

El país, Colombia, clama de la acción de la justicia, de la democracia, que han sido sustituidas por el gobierno del narcotráfico y el paramilitarismo, cuya observancia es evidente. Por ello cabe el deber de la desobediencia civil y otros argumentos para no atender la ley, en un régimen donde las libertades y la democracia perdieron su esencia. Pues la violación de los derechos, la invasión, una nueva colonización, despierta el interés de gobernar, entregando la soberanía por una presidencia, obtenida con fraude, robo, manipulación y todo tipo de vejámenes políticos, que por envergadura traspasa los limites humanos, hacen parte en su sentir, de un orden satanico-politico.

Desviar la mirada de minerva, asoma una Colombia al borde de la decadencia bajo el fardo de derroches fantasiosos, cumulo de incongruencias que se contradicen de la filosofía de la gobernabilidad del orden institucionalidad de nuestra siempre soberana democracia que vive vulnerada en  medio compulsiones que salpica el devenir de tal manera la vida humana, que se hace un imposible cósmico describir la crueldad del mundo y más aún lograr entender que al decir de saberes, el desarrollo de un país se mide por la administración de su justicia. Entonces, como en tiempos presentes, podemos lograr ese desarrollo, si no hay justicia, si ella está al servicio de la impunidad, impunidad que traspasa fronteras.

El individuo como evolución trasciende, tiene esencia, razón, cognición, piensa pues está dotado de la naturaleza humana que lo aviva, que lo convoca a reaccionar ante los conflictos del mundo para emprender soluciones a los pueblos. Esto quiere decir que no podemos se inmunes frente a la dicotomía existencial. Por ser personas de acción social y política, estamos para hacer unidad social ser humano y naturaleza y así llegar a dos alternativas el humanismo y la humanidad. Actuar y pensar pervive hacia el carácter humanista y la relación social, combatientes de la represión, donde se veta la sociedad, se le domina con injustos procederes, con contradicciones que obligan a actuar al pueblo con su impulso de poder democrático en defensa de sus derechos. Hoy el pueblo no se encuentra representado, pues una ficción de gobierno    se ha apoderado del mismo por encima de la ley violando todo un ordenamiento legitimo.

Hoy, como pueblo en ejercicio de poder, estamos ante los barbaros de la inconsciencia social y sus cadenas de ilusiones. Este carácter conduce a que el pueblo actúe ante esas elites de su existencia social, expresiones de derecha que llevan implícitos los intereses del individuo, poseyendo una naturaleza humana hostil. La tarea no es otra cosa que una simple denuncia, sino transformar el mundo y sus ideologías, desafiando revolucionariamente todo ideal traicionado.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.