sábado, 9 de mayo de 2026

Las garras del emperador Trump sobre México:

 

Las garras del emperador Trump sobre México:

“Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos”.

Editorial / Análisis – Diario Red/ADDHEE.ONG:

Trump clasifica al fentanilo ilícito y sus precursores químicos como Armas de Destrucción Masiva y amenaza con usar «cada instrumento del poder de EEUU» para erradicarlas, en ese contexto escuchamos a Claudia Sheinbaum decir que: “ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos” al conmemorar la Batalla del 5 de mayo de 1862 en la que México venció al ejército más poderosos de la época, el francés...

El republicano Caspar Weinberger fue secretario de la Defensa de Estados Unidos entre 1981 y 1987, durante el gobierno de Ronald Reagan. En su paso por el Pentágono, Weinberger puso en marcha la llamada «diplomacia de la cañonera», convenció al Congreso para que financiara el programa Iniciativa de Defensa Estratégica y obtuvo las mayores inversiones militares de Estados unidos en tiempo de paz; también apoyó la negativa de Reagan a negociar con los soviéticos un desarme europeo, promovió y encubrió las investigaciones sobre la venta de armas a Irán para financiar la contrainsurgencia en Nicaragua: envió marines al Líbano, durante la ocupación de Israel en 1982 y apoyó a Margaret Thatcher en la Guerra de las Malvinas.

Después, dejó la función pública y asumió la dirección de la revista Forbes. Luego escribió una novela: The Next War, publicada en 1998 en coautoría Peter Schweizer. En ella visualiza un escenario apocalíptico para México: los narcotraficantes han corrompido las entrañas del gobierno, hay un estado de terror, una situación política incontrolable y una migración masiva de mexicanos a Estados Unidos. Entonces, el gobierno de Estados Unidos decide invadir México…

La novela parece haber inspirado varios pasajes del último año en México, primero por los reportajes sobre la producción del fentanilo que salieron, justo en la campaña presidencial de 2024, y ahora con el discurso del gobierno de Estados Unidos formalizado en la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, un documento de más de 100 páginas que marca el fin de la era de «contención pasiva» y sitúa a México en el epicentro de los que llama “una ofensiva global sin precedentes”.

Según ese documento, la asistencia de seguridad a México  estará estrictamente supeditado a «métricas medibles» de cooperación, que incluyen la extradición de líderes criminales. Por primera vez se detallan metas específicas o puntos de referencia concretos para evaluar el “compromiso de México”, tales como el número de arrestos de alto perfil y la destrucción de infraestructura de producción de fentanilo.

Una de las claves de esta nueva estrategia es la expansión de la autoridad legal para operar más allá de las fronteras de Estados Unidos, facilitada por la designación del Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). y la clasificación del  fentanilo ilícito y sus precursores químicos como Armas de Destrucción Masiva, lo que le posibilita adoptar una postura de amenaza nacional, justificando el uso de «cada instrumento del poder estadounidense» para “quebrar la logística de los cárteles”.

En esa lucha, dice el documento, Estados Unidos  echará mano de las Fuerzas de Tarea de Seguridad Nacional; es decir, la DEA, el FBI y el Departamento de Seguridad Interior, además del Departamento de Defensa

La estrategia establece un cambio de paradigma en la relación México- Estados Unidos, que este miércoles fue reforzado por el mensaje de DOnald Trump: Si México no combate al narco lo hará EEUU. Y comenzará a actuar por la vía terrestre, en una réplica de lo que ya ha hecho en los últimos meses por la vía marítima, atacando lanchas en el Caribe y el Pacífico y matando sin juicio a sus tripulantes. 

El documento y las distintas señales del gobierno de Estados Unidos y de Israel, reveladas también e el Hondurasgate, muestran una intención clara: vienen  años de política intervencionista muy fuerte de Estados Unidos en América, donde los estados tienen pocas herramientas para una defensa militar. 

Es en este contexto que se tiene que leer la visita de Luis Inacio Lula a Estados Unidos, el cuestionamiento de Gustavo Petro a Benjamín Netanyahu, y el mensaje de la Presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, al conmemorar el 164 aniversario de la Batalla en la que México venció al  ejército más poderosos de la época, el francés: “Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos”.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

La tragedia de errores de Trump:



La tragedia de errores de Trump:

“La inteligencia es limitada, la estupidez no tiene límites. Reconozco dos cosas infinitas, la distancia en el universo y la estupidez humana”. Lo afirmo el genio universal Prof. Dr. Albert Einstein.

El emperador Trump representa al imbécil más sobresaliente del siglo 21. No creemos que en lo que resta del siglo pueda ser superado. Opina de todo, lo humano y lo divino, mientras desconoce cualquier cosa es un estúpido a tiempo completo...

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG



Por Prof. Dr. Joseph E. Stiglitz/ Professor Columbia University/Premio Nobel de Economía

Independientemente de cuánto duren la guerra y las condiciones de estanflación, las consecuencias a largo plazo de este episodio serán profundas.

Es cierto, como dijo una vez Alexander Pope, que errar es humano. Pero, si bien todos somos falibles, algunos seres humanos son más propensos al error que otros. Esa es una justificación de la democracia -someter las decisiones que afectan a un gran número de personas a procesos deliberativos que incluyen controles y contrapesos-. La historia de los regímenes políticos autoritarios y absolutistas está plagada de figuras cuyos errores resultaron calamitosos no solo para ellos mismos, sino también para las sociedades que gobernaban.

No hay decisión más importante que declararle la guerra a otro país.

Sin embargo, Estados Unidos ha hecho precisamente eso sin ni siquiera tener en cuenta su propio sistema de controles y contrapesos ni el proceso de deliberación razonada. Al igual que los reyes de antaño, el presidente estadounidense, Donald Trump, un hombre mentiroso e impulsivo, no está sujeto a ningún control por parte del poder legislativo y está rodeado de psicópatas que solo le dicen lo que quiere oír. El resultado desastroso hoy es evidente: Estados Unidos se ve envuelto una vez más en una guerra en Oriente Medio que ya ha costado miles de vidas -en su mayoría civiles- y en la que, con toda seguridad, ha cometido múltiples crímenes de guerra.

Nadie sabe cuánto durará la guerra con Irán, cuántos crímenes de guerra más se cometerán ni cuántos inocentes más perderán la vida. Pero, al parecer, los estadounidenses están tan acostumbrados a las violaciones de los derechos humanos y del estado de derecho por parte de Trump, y tan abrumados por el constante aluvión de noticias de última hora, que apenas han logrado organizar alguna protesta. Incluso en nuestras universidades, que suelen ser focos de protesta y disidencia, reina el miedo.

Como ocurre bajo todos los regímenes represivos, la amenaza de consecuencias económicas o, peor aún, de perder el visado o enfrentarse a la expulsión del país o a una investigación penal, está logrando el efecto deseado.

Como economista, a menudo me preguntan qué implicancias tendrá para la economía estadounidense y la economía global la guerra que Trump ha elegido librar contra Irán. La respuesta breve es que, cuanto más dure, mayor será el daño. Pero incluso si la guerra termina rápidamente, los efectos perdurarán. Al fin y al cabo, las cadenas de suministro críticas ya se han visto interrumpidas y las instalaciones de producción de petróleo y gas han sido destruidas. La mayoría de las estimaciones sugieren que las reparaciones llevarán años.

Asimismo, no solo se ha puesto en peligro el suministro de petróleo y gas. A diferencia de los embargos petroleros de la década de 1970, también se ha visto amenazada la producción de fertilizantes de la que dependen los sistemas alimentarios globales. Esta crisis llega, además, poco después de otras grandes perturbaciones económicas globales -desde la pandemia del COVID-19 y la invasión de Ucrania por parte de Rusia hasta la guerra arancelaria global de Trump y la destrucción del sistema de comercio internacional basado en reglas-, todas las cuales han contribuido al aumento de la inflación y a una crisis de asequibilidad cada vez mayor.

Antes de que Trump regresara a la Casa Blanca, la inflación seguía una tendencia a la baja, aunque todavía muy por encima de la ansiada meta del 2% de los bancos centrales. Sin embargo, los aranceles frenaron notablemente esta tendencia, y la inflación ha vuelto a dispararse a nivel global. Dado que muchos países, entre ellos Estados Unidos, ya se enfrentan a una crisis de poder adquisitivo que las políticas estadounidenses han agravado, el riesgo ahora es que los bancos centrales de todo el mundo suban las tasas de interés o, como mínimo, frenen el ritmo al que las venían bajando.

Esto, a su vez, agravará la crisis de asequibilidad -ya que comprar una vivienda o pagar una tarjeta de créditos era más difícil- y ralentizará una economía estadounidense ya sacudida por el trauma de las políticas comerciales, de inmigración y fiscales erráticas de Trump. Si no fuera por el gasto desmedido en centros de datos de IA -que sustentan cerca de un tercio del crecimiento de Estados Unidos-, la economía estadounidense estaría verdaderamente anémica.

Y con los recortes fiscales regresivos de Trump para multimillonarios y corporaciones ya en vigor, Estados Unidos tiene menos margen fiscal para amortiguar las perturbaciones que él ha causado y las que pueda traer consigo la IA -desde la pérdida de puestos de trabajo hasta el colapso de la burbuja tecnológica.

La afirmación de Trump de que Estados Unidos se beneficiará como exportador neto de petróleo es un disparate. Es cierto, Exxon se beneficiará, pero los consumidores estadounidenses pagan precios que se fijan a nivel global -y que han subido sustancialmente-. En estas condiciones, Estados Unidos obviamente debería imponer un impuesto a las ganancias extraordinarias. Pero eso no sucederá bajo una administración tan capturada por la industria de los combustibles fósiles.

Los antiguos aliados de Estados Unidos en Europa también se ven afectados por el aumento de los precios de la energía y la escasez de suministro provocados por Trump. Si los responsables de las políticas europeos vinculan los precios de la electricidad a los del gas (como hicieron al principio de la guerra de Ucrania), podrían empeorar aún más la situación. Pero si Europa adopta una estrategia para recuperar su soberanía reduciendo su dependencia de la tecnología y la defensa estadounidenses, podría fortalecer su posición tanto ahora como a largo plazo.

Independientemente de cuánto duren la guerra y las condiciones actuales de estanflación, las consecuencias a largo plazo de este episodio serán profundas. Cabe esperar que el mundo reconozca que la “variabilidad” de la energía solar y eólica es mucho más manejable que la continua dependencia de los combustibles fósiles, que están sujetos a los caprichos de figuras autoritarias erráticas como Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin. Si la guerra de Trump acelera la transición verde a nivel global, tendrá un importante aspecto positivo.

En cualquier caso, se ha añadido otro clavo más al ataúd del mundo pacífico y sin fronteras que nuestros antepasados intentaron construir tras la Segunda Guerra Mundial. Bajo el mandato de Trump, el país que sentó las bases de ese mundo hoy lo está desmantelando. Entre la nueva guerra fría con China y la aparente falta de resiliencia de las cadenas de suministro globales, hay pocos motivos para el optimismo. Y con la democracia en Estados Unidos en un estado tan debilitado, los errores humanos y sus consecuencias se acumulan a pasos acelerados...

Lo subrayado/interpolado es nuestro



China y Taiwán ¿nuevo acercamiento?

 


La visita de Cheng Li-wun a Beijing


China y Taiwán ¿nuevo acercamiento?




Por Luis Lizama Barrientos/


La visita de Cheng Li-wun, líder del principal partido de oposición de Taiwán, el Kuomintang, marca un gesto diplomático significativo entre una figura política taiwanesa y autoridades chinas, con implicaciones simbólicas y prácticas para las relaciones entre ambas orillas del estrecho.

Sin duda que este encuentro se ha transformado en un hecho de primer orden en el contexto actual de la política internacional. Lo sucedido se puede interpretar tanto por las posibilidades de reducir tensiones prácticas como por la posibilidad de provocar controversias políticas en el corto y mediano plazo. Su impacto dependerá de los temas negociados (técnicos vs. Políticos), la gestión comunicativa en Taiwán y la capacidad de Beijing para traducir la visita en ganancias simbólicas o presiones políticas. Un resultado estable y positivo exigirá transparencia, límites claros y salvaguardas legales por parte de Taiwán.

Los probables objetivos declarados se pueden sintetizar en cuestiones como: reducir tensiones, abrir canales de comunicación, tratar asuntos económicos y de personas (comercio, turismo, inversiones, asuntos consulares) y explorar mecanismos de gestión de crisis.

Esto conlleva riesgos como: reacciones domésticas en Taiwán (polarización), interpretaciones internacionales (sospechas sobre cesiones políticas), y la posibilidad de que Beijín obtenga importantes ganancias en el plano de búsqueda de entendimiento pacífico, en momentos de alta tensión y de enfrentamiento bélico en el mundo.

En el contexto político en Taiwán, la visita puede ser percibida como pragmática por sectores favorables al diálogo y como traición o alto riesgo por los partidarios de una línea dura con China. Dependiendo de la posición pública de Cheng dentro del espectro político, la visita afectará la dinámica entre partidos y la opinión pública.

En la República Popular China, se podrá aprovechar este encuentro para reforzar su narrativa de “una sola China” y mostrar disposición al diálogo condicionado a marcos políticos favorables a sus objetivos.

En el plano Internacional: Estados Unidos, Japón y actores regionales estarán muy atentos a señales de estabilidad o cambios en el equilibrio político; la visita puede incentivar llamados a mantener la paz y reforzar canales multilaterales de comunicación.

En los discursos del secretario general del Partido Comunista Chino, Xi Jinping, y la líder del Kuomintang, Cheng Li-wun, en la reunión que se realizó en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, se dieron a conocer los lineamientos centrales y el interés que mueve a ambos líderes en la reafirmación de la política de “Una sola China”.

Xi Jing Pin expresó que busca reforzar los vínculos entre China y Taiwán, destacando la importancia de esta reunión entre el Partido Comunista de China y el Kuomintang tras una década. Se enmarca en un contexto internacional incierto y presenta este encuentro como clave para el futuro de las relaciones a través del estrecho.

El eje principal es la idea de una identidad nacional compartida, basada en raíces históricas, culturales y civilizatorias comunes. Enfatiza la unidad territorial y la continuidad de la civilización china como principios inalterables, sosteniendo que, pese a las divisiones políticas, los lazos entre ambos lados se han mantenido firmes.

Asimismo, plantea que existen tendencias históricas inevitables, como el ascenso de China, la revitalización nacional y una progresiva convergencia entre ambas partes. En este marco, la paz, el desarrollo y la cooperación aparecen como objetivos centrales. Fortalecer el diálogo político y los intercambios sociales, apoyándose en el Consenso de 1992 y en el rechazo a la independencia de Taiwán como bases fundamentales. Termina su discurso reafirmando que el futuro de la relación debe estar en manos del “pueblo chino”, legitimando una estrategia de integración gradual con fundamentos históricos, políticos y geopolíticos.

Por su parte Cheng Li-wun plantea una estrategia para reactivar y profundizar la cooperación entre el Kuomintang y el Partido Comunista de China en un contexto global de tensiones e incertidumbre. Sostiene que, pese a sus diferencias, ambos comparten el objetivo del “gran renacimiento de la nación china”, incluyendo a las poblaciones de ambos lados del estrecho de Taiwán.

 Se enfatiza que la paz y la reconciliación deben ser la base para una integración más profunda, sustentada en valores culturales comunes, desarrollo económico y cooperación tecnológica. El progreso de China continental se presenta como una oportunidad para fortalecer estos vínculos.

La propuesta central es avanzar hacia una “comunidad de futuro compartido”, combinando respeto por sistemas distintos con cooperación en áreas clave como energía, salud e inteligencia artificial, junto con la institucionalización del diálogo basada en el Consenso de 1992 y el principio de una sola China.

En su discurso se destacan tres ejes: identidad cultural común, bienestar compartido mediante intercambios, y cooperación frente a desafíos globales. Finalmente, se plantean medidas concretas como fortalecer el diálogo, reactivar mecanismos de consulta, promover beneficios mutuos y ampliar la participación internacional de Taiwán bajo condiciones, con el objetivo de convertir el estrecho en un modelo de cooperación pacífica.

En resumen, en un contexto de alta tensión militar en el estrecho de Taiwán, la reunión proyecta una imagen de disposición al diálogo y gestión pacífica del conflicto.

Esto busca tranquilizar a mercados y actores internacionales, sin renunciar a los objetivos estratégicos de reunificación. El acercamiento busca contrarrestar la creciente relación entre Taiwán y Estados Unidos. Beijing intenta mostrar que existen alternativas a la alineación con Estados Unidos, promoviendo la integración pacífica, económica y cultural como vía de estabilidad, frente a la lógica de guerra y enfrentamiento permanente impulsado por EE. UU.

Lo subrayado/interpolado es nuestro


viernes, 8 de mayo de 2026

El “católico” gobierno de Kast: ¡A Dios rogando y con el mazo dando!...



El “católico” gobierno de Kast:

¡A Dios rogando y con el mazo dando!...


Por Prof. Juan Pablo Cárdenas S./ académico, escritor, periodista y analista internacional/ADDHEE.ONG


Desde el momento mismo que sus ministros juraron, y no se limitaron a prometer, respetar la Constitución y las leyes al asumir sus cargos, el país pudo comprobar que el gobierno de José Antonio Kast manifestaba su vocación de fe católica como uno de los rasgos más distintivos de la ideología de la nueva administración.

Algo distinto ocurrió con esta ceremonia republicana durante los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría en que los juramentos o las promesas de sus principales integrantes se manifestaban en distintas voces, explicitando con ello la pluralidad de credos o creencias que en general caracterizó a sus dirigentes. No sería extraño que la confesión religiosa fuera exigida por el Presidente Kast para designar ahora a sus colaboradores, atendiendo a sus propias convicciones, como al formar parte al interior del catolicismo de una de sus expresiones más conservadoras, como lo es el grupo mariano Schonstatt.

Se sabe que desde el primer día en La Moneda se reeditaron las misas matinales con la concurrencia de los servidores públicos más devotos y en la onda espiritual del Presidente y de la Primera Dama. Algo que de todas maneras satisfizo a las autoridades eclesiásticas, pese a que muy luego frustró las expectativas un Cardenal Arzobispo de Santiago que reprochó la forma tan poco cristiana en que se empezaron a despedir a decenas de funcionarios públicos y asesores del gobierno saliente de Gabriel Boric.

Lo que ocurre es que muchas de las actuales autoridades hicieron en el pasado, público respaldo a la dictadura de Pinochet mientras varias de las iglesias chilenas se dieron a la tarea de asumir la defensa de los perseguidos políticos, reprobar severamente las violaciones de los Derechos Humanos y organizar toda una Vicaría de la Solidaridad que se ocupara de dar protección a los disidentes, exiliado, a los torturados, a los detenidos desaparecidos y a cientos de miles de chilenos comprometidos en ponerle fin a un régimen cívico militar repudiado prácticamente por el mundo entero, así como por la propia curia romana.

Fueron tiempos en que la unidad de los católicos se hizo trizas y hasta hoy es perfectamente posible visualizar a los que fueron activos y cómplices colaboradores del régimen de facto, así como a aquellos miles de sacerdotes y cristianos de base que arriesgaron sus vidas, y hasta las ofrendaron al hacerse intérpretes de la iglesia del Concilio Vaticano ll, la Teología de la Liberación, las encíclicas sociales y las exhortaciones de los 10 últimos pontífices y de numerosos obispos y asambleas episcopales del mundo.

Sin embargo, innumerables cristianos de avanzada vieron frustrar sus esperanzas durante la posdictadura al comprobar las reiteradas desafecciones ideológicas de quienes llegaron a la política, además de comprobar graves corrupciones en el ejercicio del poder. Ello es lo que mejor puede explicar la facilidad con que muchos católicos de derecha o ultraderecha se sacudieron tan fácilmente de sus pecados y fueron capaces, en muy poco tiempo, asumir como adalides de la democracia, financiar onerosas campañas políticas, llegar tres veces a la Moneda y controlar actualmente el Parlamento, además de una multiplicidad de gobiernos regionales. Al tiempo que muchos medios de comunicación democráticos eran asesinados por los sucesivos gobiernos de centroizquierda y se reforzaban, con publicidad fiscal, aquellos que hicieron gala del pinochetismo, promovieron la impunidad y consagraron como verdad oficial el neoliberalismo o el capitalismo salvaje, también tan proscrito por las enseñanzas papales. 

No es de extrañarse que actualmente, en su desfachatez, haya quienes abogan desde el oficialismo por el indulto en favor de los más tenebrosos agentes del Terrorismo de Estado y los delitos de lesa humanidad, como que la Constitución de 1980 siga siendo jurada por quienes asumen los más altos cargos públicos.

Es evidente que, en la vocación religiosa del Partido Republicano, de la UDI y de otros partidos oficialistas, lo que predomina es el apego por los ritos y no al contenido evangélico. En ningún caso, por ejemplo, por aquellas conmovedoras líneas del Sermón de la Montaña. 

Una interpretación superficial de los textos religiosos, inspirados en ese Dios castigador e inclemente, conduce a millones de chilenos y latinoamericanos, a abogar por gobiernos autoritarios y altamente represivos, habida cuenta la criminalidad y la violencia que afecta al común de nuestras naciones. Un fenómeno que, por supuesto, es hábilmente exacerbado por el periodismo fútil, la frivolidad televisiva y la ignorancia fomentada.

 Así como afecta el desencanto del mundo religioso la intensidad, por ejemplo, de las campañas pro aborto que no pocos sectores de izquierda han relevado por encima de los objetivos de justicia social. Tal como el complejo de izquierda de ceder frente a los antivalores de la discriminación hacia los inmigrantes, un objetivo dilecto de la demagogia derechista que promete expulsar a cientos de miles de trabajadores provenientes de países hermanos, invitados ayer a radicarse aquí para posteriormente ser imputados y segregados como delincuentes comunes. También haciendo caso omiso de la defensa que en su favor ejercen las iglesias y miles de chilenos de buena voluntad y sentimiento solidario. Que valoran, además, la enorme contribución de las diferentes inmigraciones históricas en el desarrollo y la formación de nuestra condición social y cultural.

Tanto ha penetrado el discurso de la derecha en la política chilena que hasta acontecimientos tan relevantes como la Rebelión Social del 2019, que movilizara a tantos millones de chilenos, esté hoy tan estigmatizado por los propios sectores progresistas, pese a que siguen predominando las enormes desigualdades en nuestra población y solo auguran una más drástica reedición. Gatillado ahora por los mismos índices de desempleo, la inflación y la crisis mundial. Con un gobierno cuyo principal e hipócrita cometido ideológico es servir a los más poderosos, en la ilusión de que la riqueza concentrada en unos pocos podría derramar bienestar para la clase media y los sectores más pobres. Lo que se ha probado tantas veces como una falacia debido a la codicia empresarial, la paulatina degradación de nuestros estados dependientes, como al desdibujarse los valores del humanismo y la equidad en la conciencia política.

Lo subrayado/interpolado es nuestro

Palantir: un salto cualitativo de la Guerra Cognitiva

Palantir: un salto cualitativo de la Guerra Cognitiva


Por Prof. Fernando Buen Abad/académico UNAM/México, escritor y analista internacional/ADDHEE.ONG

Palantir coagula, en su manifiesto publicado por “X” el 18 de abril de 2026, titulado “La República Tecnológica”, un salto cualitativo en la economía política de la alienación al convertir la captura, procesamiento y modelización de datos en infraestructura estratégica para la conducción de la guerra cognitiva contemporánea. Tal es un fenómeno cuya inteligibilidad exige regresar a la crítica del orden informativo internacional formulada por la Comisión Internacional para el Estudio de los Problemas de la Comunicación en el célebre Informe MacBridede 1980.

Palantir Technologies es una corporación estadounidense establecida en el año 2003 por Peter Thiel, entre otros. Se concentra en plataformas de integración y análisis de volúmenes enormes de datos destinadas a agencias estatales, fuerzas de seguridad, defensa y corporaciones transnacionales. Expertos en fusionar bases de datos heterogéneas, modelarlas y producir inferencias predictivas que orientan decisiones operativas: desde investigaciones criminales hasta logística militar o gestión empresarial.

No es una empresa del tipo “herramienta neutral”; su función se inscribe en la dominación de la economía política del dato y en la expansión de dispositivos de control social propios del capitalismo determinista y sus extremas derechas al servicio de: 1. Vigilancia masiva y criminalización selectiva con aplicaciones de Palantir que han sido utilizadas por agencias como ICE en EE. UU. para rastrear poblaciones migrantes. La represión social con ayudas algorítmicas. 2. Militarización del análisis de datos y contratos jugosos con el aparato de tecnología y guerra. La “guerra cognitiva” ya no se limita a propaganda: incorpora predicción de comportamientos colectivos y modelado de escenarios sociales. Esto se aproxima a una gestión preventiva del conflicto social, donde la protesta puede ser tratada como anomalía a neutralizar. 3. Fusión Estado-corporación porque Palantir opera en una zona híbrida donde intereses privados y funciones estatales se superponen y suplantan, como el complejo militar-industrial-financiero-mediático-clerical, ampliado hoy a un complejo militar-informacional. 4. Ideología tecnocrática de elitismo con libertarianismo radical y críticas, incluso a la democracia liberal burguesa. 5. Naturalización del control como eficiencia de sus herramientas como soluciones “objetivas” para optimizar decisiones. No se optimiza la justicia social, sino la capacidad de gestión y control del orden capitalista existente. 

Aquí no se demoniza la tecnología, se trata de interpelar su lugar en la lucha de clases. No reforzar asimetrías estructurales de poder: que concentran conocimiento estratégico en actores privados; que amplifican capacidades de vigilancia estatal. Que convierten la vida social en dato explotable. Estas capacidades están derivando en formas sofisticadas de autoritarismo, donde la represión, que no habitualmente adopta formas visibles, opera a través de la anticipación, la clasificación y la modulación de conductas.

Palantir no es una “anomalía” aislada con loquitos paridos por Silicon Valley; representa una fase avanzada del capitalismo determinista informacional donde la dominación se vuelve predictiva y preventiva. Hablar de sus “perversiones” empresariales plutócratas oligarcas implica señalar que, bajo ciertas orientaciones políticas, estas tecnologías pueden profundizar prácticas dictatoriales de exclusión, control y desposesión simbólica, erosionando la autonomía colectiva. La cuestión estratégica consiste en disputar el control social de estas infraestructuras, evitando tanto la ingenuidad tecnófila como el rechazo abstracto, y situando el problema donde, realmente, pertenece: en la organización del poder, la propiedad de los medios de conocimiento y la conciencia de clase que se juega en ese terreno.

En el Informe MacBride de 1980, ya se advertía que la asimetría en los flujos comunicacionales no constituía un accidente técnico, más bien una expresión estructural de la división internacional del trabajo simbólico y de la concentración monopólica de los medios, diagnóstico que hoy adquiere una densidad inédita bajo el régimen algorítmico. Desde esta perspectiva, la plataforma Palantir no representa únicamente una empresa tecnológica; encarna una forma específica de subsunción del conocimiento al capital, reconfigurado mediante arquitecturas de datos que secuestran sentido de la vida social en tiempo real y reinyectan ese sentido distorsionado (manipulado) en dispositivos de control, predicción y direccionamiento conductual. Tal operación inaugura un salto cualitativo en la guerra cognitiva porque desplaza el campo de batalla desde la persuasión mediática clásica hacia la modulación continua de percepciones, afectos y decisiones a escala poblacional, integrando inteligencia artificial, vigilancia masiva y análisis predictivo en una misma matriz operativa.

“Palantir subordinación real de la conciencia al capital determinista”...

Esto permite ver cómo Palantir simboliza una fase avanzada de la subordinación real de la conciencia al capital, donde la guerra cognitiva se institucionaliza como práctica permanente de gestión social. El reconocimiento de esta realidad impone la necesidad de articular un proyecto político-comunicacional capaz de disputar el control de las infraestructuras de datos, democratizar los algoritmos y reconstruir la esfera pública desde una perspectiva emancipadora. La vigencia del Informe MacBride radica precisamente en ofrecer un marco ético y político para esa tarea, recordando que la comunicación no puede reducirse a mercancía ni a instrumento de dominación; constituye un terreno decisivo en la lucha por la dignidad humana y la justicia social.

Por todo esto es referencia obligada el Informe MacBride (1980). Allí se estableció la necesidad de democratizar la comunicación para garantizar un orden informativo más justo, tesis que hoy se ve confrontada por una concentración sin precedentes en corporaciones capaces de integrar datos gubernamentales, militares y comerciales bajo una misma lógica de gestión. Plataformas como Palantir operan en la intersección de la transmutación entre Estado burgués y capitalismo determinista imperialista, configurando un complejo militar-informacional que recuerda las advertencias de Dwight D. Eisenhower sobre el complejo militar-industrial, ampliadas ahora hacia el dominio cognitivo. 

Porque la guerra cognitiva es ya la quinta dimensión del conflicto, junto a tierra, mar, aire y ciberespacio, lo cual implica que la conciencia de clase deviene terreno estratégico donde se disputa la capacidad de interpretar la realidad. Armand Mattelart, en La mundialización de la comunicación (1996), mostró cómo la expansión de redes globales responde a intereses geopolíticos concretos; la actualización de esa tesis permite afirmar que la analítica de datos constituye una nueva fase del imperialismo informacional, donde la dependencia tecnológica profundiza la subordinación de las periferias. Bajo este prisma, la guerra cognitiva no se limita a la manipulación de información; implica la expropiación de la capacidad colectiva de producir sentido, convirtiendo la experiencia en materia prima para circuitos de valorización capitalista.

Lo subrayado /interpolado es nuestro.





jueves, 7 de mayo de 2026

Proceso de origen y desarrollo de la Corte Penal Internacional/CPI






Chile ratifica adhesión al Tribunal Penal Internacional

El Director de Asuntos Jurídicos de la Cancillería, Claudio Troncoso, el Diputado Gabriel Ascencio, el Embajador Heraldo Muñoz y el Ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, presentes en el acto de ratificación del TPI.

Constituyendo un hecho histórico en el compromiso de nuestro país con los Derechos Humanos, ayer, 29 de junio de 2009, se depositó el instrumento de ratificación del Tribunal Penal Internacional, lo que convierte a Chile en el 109° Estado que se incorpora a esta Corte.

En la ceremonia realizada en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el Ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, acompañado del Embajador Heraldo Muñoz, Representante Permanente de Chile ante la ONU; del Director de Asuntos Jurídicos de la Cancillería, Claudio Troncoso, y del Diputado Gabriel Ascencio,depositó el instrumento de ratificación de Chile a la Corte Penal Internacional, que conforme a las disposiciones del Tratado que la constituye,entrará en vigor para nuestro país el 1 de septiembre próximo.

Con esto,Chile confirma su voluntad de que los autores de graves crímenes tipificados por el Estatuto de este Tribunal, como el genocidio, los crímenes de guerra y de lesa humanidad sean juzgados debidamente, contribuyendo con ello a evitar la impunidad.

Al respecto, el Ministro de Relaciones Exteriores,Mariano Fernández, quien se encontraba en Nicaragua en la reunión extraordinaria del Grupo de Río, puntualizó que "con esto Chile puede presentar un juez a la Corte,lo que nos parece muy importante. Tenemos varias personas con gran experiencia internacional en Derechos Humanos y la Presidenta tendrá que decidir a quién presenta como candidato."

Luego de la ratificación efectuada ayer, se procederá a la promulgación del Estatuto en nuestro país y posteriormente a su publicación en el Diario Oficial.

El Tribunal Penal Internacional (también conocido como Corte Penal Internacional) tiene su sede en La Haya, Países Bajos, y es el único órgano que tiene jurisdicción en el mundo con carácter permanente para juzgar los crímenes antes mencionados y que contribuye al mismo tiempo a garantizar el respeto de los derechos humanos. Es de carácter autónomo y está regido por el Estatuto de Roma. Entró en plena vigencia en julio de 2002,tras ser ratificado por los sesenta países requeridos para ese efecto.

_


Ley 20.352 REFORMA CONSTITUCIONAL QUE AUTORIZA AL ESTADO DE CHILE PARA RECONOCER EL ESTATUTO DE ROMA, QUE CREA LA CORTE PENAL INTERNACIONAL MINISTERIO SECRETARÍA GENERAL DE LA PRESIDENCIA

Fecha Publicación: 30-MAY-2009 |

Fecha Promulgación: 26-MAY-2009

Tipo Versión: Única

De : 30-MAY-2009

Url Corta: https://bcn.cl/3l0rh

 

REFORMA CONSTITUCIONAL QUE AUTORIZA AL ESTADO DE CHILE PARA RECONOCER EL ESTATUTO DE ROMA, QUE CREA LA CORTE PENAL INTERNACIONAL

 

    Teniendo presente que el H. Congreso Nacional ha dado su aprobación al siguiente proyecto de reforma constitucional, que tuvo su origen en un Mensaje del Presidente de la República, que fue refundido con una Moción del Honorable Senador señor Jaime Naranjo Ortiz y del ex Senador señor José Antonio Viera-Gallo Quesney.

 

    Proyecto de Reforma Constitucional:

 

    Artículo único.- Introdúcese la siguiente disposición transitoria VIGÉSIMOCUARTA, nueva, en la Constitución Política de la República:

 

    "VIGÉSIMOCUARTA. El Estado de Chile podrá reconocer la jurisdicción de la Corte Penal Internacional en los términos previstos en el tratado aprobado en la ciudad de Roma, el 17 de julio de 1998, por la Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de dicha Corte.

    Al efectuar ese reconocimiento, Chile reafirma su facultad preferente para ejercer su jurisdicción penal en relación con la jurisdicción de la Corte. Esta última será subsidiaria de la primera, en los términos previstos en el Estatuto de Roma que creó la Corte Penal Internacional.

    La cooperación y asistencia entre las autoridades nacionales competentes y la Corte Penal Internacional, así como los procedimientos judiciales y administrativos a que hubiere lugar, se sujetarán a lo que disponga la ley chilena.

    La jurisdicción de la Corte Penal Internacional, en los términos previstos en su Estatuto, sólo se podrá ejercer respecto de los crímenes de su competencia cuyo principio de ejecución sea posterior a la entrada en vigor en Chile del Estatuto de Roma.".

 

    Y por cuanto he tenido a bien aprobarlo y sancionarlo; por tanto promúlguese, llévese a efecto como Ley de la República y ténganse por incorporadas sus disposiciones a la Constitución Política de la República, de conformidad con lo dispuesto en el inciso final del Artículo 129 de este cuerpo constitucional.

    Santiago, 26 de mayo de 2009.- EDMUNDO PÉREZ YOMA, Vicepresidente de la República.- José Antonio Viera-Gallo Quesney, Ministro Secretario General de la Presidencia y de Relaciones Exteriores (S).

    Lo que transcribo a Ud. para su conocimiento.- Saluda atentamente a Ud., Edgardo Riveros Marín, Subsecretario General de la Presidencia.


NI VERDAD, NI JUSTICIA, NI REPARACIÓN DIGNA

NI VERDAD, NI JUSTICIA, NI REPARACIÓN DIGNA


Porque la Justicia es un Derecho del Ser Humano, que dice relación con el equilibrio entre la moral y el Derecho. Rechazamos la agudeza/ la argucia de  la Justicia en la medida de lo posible”, porque no hay justos en la medida de lo posible, no hay verdades a medias, ni reconciliación, ni amor, mesurados por el metro de lo que se puede. Lo que es posible, para los individuos corruptos, de la clase empresarial farisea sofofa, de la taifa corrupta castrense y de los politicastros corruptos, que sobreviven del lucro, de la explotación, de la Clase Trabajadora, de la depredación del Entorno Ecológico, etc, no es necesariamente valido o legítimo para un Pueblo consecuente y culto, es decir, Digno, Libre y Solidario.

A pesar de la vergüenza, de ser Chile –la Arcadia mercurial de la alegría de la sofofa-, un país regido por una Constitución/ Artilugio/ 1980, impuesto por la dictadura fascista Cívica militar, y de existir cientos de casos de desaparecidos por la dictadura de marras sin aclarar y otros cientos sin verdad, justicia ni reparación digna, los medios mediáticos mercuriales de (in) comunicación globalizado y la clase politicastra machacan diariamente sobre la” Justicia” existente en Chile, la defensa de los Derechos Humanos y del Entorno Ecológico.  Como si toda esta suma de desaguisados fuera poca, el régimen cesarista Piñerista, retira de tramitación – el proyecto de ley que, “otorga un aporte único” a las víctimas de la dictadura terrorista cívico militar,  que ya había sido aprobado por la Comisión de Derechos Humano y PP OO-, “esta limosna-a pagar en cuotas- de carácter reparatorio para las víctimas” de prisión política y tortura, reconocidas por el Estado de Chile”: “a confesión de parte, relevo de pruebas”. Este aporte para nada corresponde a lo reconocido por los estándares del Derecho Internacional. ¡Que inhumanidad, que salvajada!

En la medida que la Justicia va consagrando los Derechos Humanos, surgen los deberes que son su complemento natural. Puesto que las personas no viven aisladas, es deber de cada una concurrir a todo esfuerzo que tienda al mejoramiento de su  Pueblo desempeñando con eficacia las funciones apropiadas a sus actitudes. El individuo que elude el deber social,  es nocivo a su gente y a la Humanidad. El sentimiento del deber, es siempre individual y en él, se refleja la conciencia moral de la sociedad, pero cuando el Estado o la  autoridad no es expresión legítima, de la conciencia social, el deber consiste en la desobediencia ciudadana, aun a precio de la vida misma.

 La fórmula de la Justicia Social, es garantizar al ciudadano todos sus derechos, la fórmula de la Dignidad individual es cumplir con todos los deberes que corresponden.  Quien siempre habla de nuestros derechos, sin recordar nuestros deberes, traiciona a la Justicia, pero mancilla nuestra Dignidad, quien predica deberes que no son la consecuencia natural de los Derechos efectivamente ejercitados.

Con esperanza y memoria: ¡Sapere Aude!

Prof. Moreno Peralta / IWA

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG