viernes, 13 de marzo de 2026

De Epstein a Guatemala: cuando la impunidad es sistema, no excepción:


De Epstein a Guatemala: cuando la impunidad es sistema, no excepción:

“Degenerados, depravados del régimen estadounidenses, la impunidad no es eterna, porque existe la justicia plena” ADDHEE.ONG

Estatua de bronce: Donald Trump y Jefrey Epstein en el Titanic  educaoaxaca.org

Una estatua de bronce que presenta a Donald Trump y Jefrey Epstein, que simulan una famosa escena de la película ‘Titanic’, apareció esta mañana en el National Mall de Washington DC. La gran escultura, titulada “El rey del mundo” fue colocada como forma de protesta para denunciar la relación entre el presidente de los Estados Unidos y el fallecido pedófilo.

El caso Epstein ha ocasionado un gran escándalo a nivel mundial por los terribles testimonios y denuncias de trata de mujeres jóvenes y niñas con fines de explotación y abuso sexual. En los más de tres millones de documentos, entre fotografías, correos y videos, ha quedado evidenciado que a su isla privada llegaron invitados de todo el mundo y de los más altos rangos de la sociedad: desde políticos, celebridades y miembros de familias reales, hasta científicos, que aterrizaban en un jet privado y luego subían a un helicóptero para llegar al lugar. Sin embargo la lista de clientes poderosos siguen protegidas, Trump, Clinton, cantantes famosos siguen intocables.

Entre el mar de documentos, la comunicadora guatemalteca Andrea Ixchíu, pone énfasis en su reciente texto, el olvido e invisibilización de las victimas, en este caso niñas guatemaltecas “Documentos del FBI de 2019 identifican niñas guatemaltecas como víctimas. Y ahí termina la historia. Permanecen invisibles mientras sus perpetradores nunca son nombrados. Esto no es un olvido, es una decisión narrativa. Quién controla qué historias se cuentan, con qué recursos y en qué idioma, determina qué violencias generan indignación colectiva y cuáles se normalizan. El racismo estructural opera también como régimen de visibilidad”.

Ixchíu apunta a que la violencia feminicida no es solo el acto de privar a una mujer de su vida: es todo lo que vino antes y todo lo que viene después. Es una falla sistémica, una omisión perpetua, la legitimación constante de la violencia contra cuerpos racializados, empobrecidos, indígenas. Cuerpos cuyas historias no generan maquinaria publicitaria.

Esta violencia sistémica y racial es perpetuada porque desde el gobierno de Guatemala se ha permitido, señala, “esta arquitectura tiene nombre: Consuelo Porras. La fiscal general capturó el Ministerio Público para perseguir defensoras y jueces íntegros mientras garantiza impunidad a militares, empresarios extractivistas y políticos corruptos. Porras fue «tutora legal» de niños indígenas robados en 1982, durante la política de tierra arrasada. No es coincidencia. Es continuidad” afirma.

“Porras, como Maxwell, es una operadora consciente de un sistema que protege a hombres con poder. Lo que conecta ambos casos no son solo los 126 registros en archivos del FBI, es la misma arquitectura de instituciones capturadas, espacios donde las reglas no aplican para los poderosos, y víctimas tratadas como prescindibles. Esto no es falla del sistema. Este es el sistema.

Ante este contexto, Andrea señala que no alcanza con denunciar, hace falta disputar el terreno de lo narrable “Entendemos la acción narrativa como una práctica política, nombrar lo que el poder prefiere invisible, construir relatos desde las comunidades afectadas”.

Hackeo Cultural De Epstein a Guatemala: cuando la impunidad es sistema, no excepción| Revista Volcánicas Epstein (pedo)files: línea de tiempo de casi 3 décadas de impunidad | DW Caso Epstein en América Latina: el peligro del rumor | Independent ¿Qué sucedió en la isla de Jeffrey Epstein? El paraíso que ocultaba una red de abusos | Clarín Instalaron en Washington una estatua de Trump y Epstein que recrea una escena de Titanic: “Honra una amistad cimentada en fiestas y desnudos secretos”

Donald Trump, Muerte, Destrucción y Pornografía de Guerra

Por Iñigo Sáenz de Ugarte*: El Diario.es/ escritor, periodista y analista internacional/ADDHEE.ONG:

El régimen estadounidense proyecta una imagen de la guerra contra Irán en su propaganda basada en tratarla como un espectáculo que sus seguidores deben disfrutar. La situación se ha degradado bastante en EEUU desde que Eisenhower dijo: “Odio la guerra como sólo puede hacerlo un soldado que la ha vivido”.

Estamos destruyendo un país y nos lo estamos pasando en grande. El ataque estadounidense e israelí a Irán ha permitido al régimen yanqui desarrollar un estilo de propaganda visual con el objetivo de que sus partidarios del mundo MAGA disfruten del momento. Antes que preguntarse por el coste humano de una campaña de bombardeos o el impacto que ya está teniendo en el mercado del petróleo, Donald Trump quiere que su público disfrute de un gran espectáculo. Relájense y disfruten.

“Justicia al estilo “americano”/estadounidense”, dice uno de los vídeos difundidos por las cuentas del régimen yanqui en redes sociales. Es una mezcla de glorificación de la guerra y masculinidad tóxica en la que los ingredientes son escenas de videojuegos y planos con actores en películas de acción. Hay otro concepto al que remite este uso de la propaganda. La ‘pornografía de guerra’ (war porn) tiene que ver con vídeos, imágenes y discursos que utilizan la violencia más gráfica para obtener una satisfacción emocional por la victoria o el placer voyeurista del mirón.

Si hablamos de masculinidad en su vertiente más agresiva y a veces histriónica, el mejor ejemplo es el secretario de Defensa, Pete Hegseth (ahora llamado secretario de Guerra). El presentador de Fox News, que tuvo un no muy brillante paso por el Ejército años atrás, no estaba cualificado para dirigir una gigantesca burocracia militar, pero sí para fingir ser el guerrero favorito del mundo MAGA, o al menos el más dispuesto a acatar cualquier orden de Trump por absurda que sea. Donde no llega la experiencia militar, sirven la retórica belicista y los tatuajes sobre las Cruzadas, los suyos.

Ya venía caliente desde antes de la guerra. Con la idea de que la cúpula militar había sido abducida por los valores progresistas, prometió hace meses que iba a curar a un paciente enfermo. “Dijeron a toda una generación de generales y almirantes que debían repetir de forma mecánica la falacia demente de que, cito, ‘nuestra diversidad es nuestra fuerza’”, afirmó en septiembre. Él iba a acabar con el “Ejército woke”, culpable de haber ascendido a mujeres y negros con el fin de apostar por la diversidad.

Antes de ser nombrado miembro del Gabinete, había defendido en televisión que las mujeres no debían formar parte de las unidades de combate. Ya en el cargo se ha ocupado de decidir que no habrá diferencias de estatura, peso o de otro tipo en las pruebas para hombres y mujeres. “Si eso significa que no habrá mujeres cualificadas para algunos puestos de combate, que así sea”.

El lenguaje vulgar y directo, lo más alejado del discurso habitual en un político, es un requisito necesario. Por eso, Hegseth quiso sonar agresivo y exaltado: “Hemos acabado con esta mierda”.

Una de las mejores descripciones de Hegseth la ha dado la columnista conservadora Peggy Noonan en The Wall Street Journal. Lo presenta como alguien que está “entre un excitado presentador de la televisión matutina a un gallo que cree que ha sido él quien ha hecho que salga el sol”. Es difícil apreciar diferencias entre el estilo de las declaraciones públicas de Hegseth y la parodia que hacen de él en el programa cómico ‘Saturday Night Live’.

Los vídeos de la cuenta oficial de la Casa Blanca buscan dar un aire festivo a la guerra y anunciar que la victoria estadounidense es ineludible. Los planos de películas como Braveheart, Gladiator e inevitablemente Top Gun se alternan con los vídeos de la destrucción de objetivos iraníes. El hecho de que William Wallace (Mel Gibson en Braveheart) sea un escocés que lucha contra un imperio, el inglés, aporta un elemento irónico que no preocupa a los autores del vídeo. El caso es poner en pantalla a tipos duros de ficción para que hagan de avatares de las tropas estadounidenses.

Entre las imágenes reales de ataques que alternan en estos vídeos con los referentes cinematográficos, están las del hundimiento del destructor iraní ‘Iris Dena’ en la costa de Sri Lanka. Fue torpedeado por un submarino de EEUU cuando volvía de un encuentro internacional de fuerzas navales en India. Se recuperaron los cadáveres de 87 marineros y se rescató con vida a 32. Hubo también unos sesenta desaparecidos. No fue el submarino estadounidense el que se molestó en salvar la vida de los náufragos, lo que ha suscitado acusaciones de crimen de guerra.

Considerar este hundimiento una hazaña militar e incluirla en estos vídeos cuando el buque iraní no esperaba tener que afrontar ninguna amenaza es algo más que una exageración. Casi podría definirse como un intento patético de apuntarse victorias conseguidas con mínimo esfuerzo.

Ante una audiencia de dirigentes y activistas republicanos, Trump creyó el lunes que era un buen momento para hacer bromas sobre el ataque del submarino. Describió una supuesta conversación con un mando militar de la Armada: “Le dije: ‘¿Por qué no se limitaron a apoderarse del barco? Podríamos aprovecharlo. ¿Por qué lo hundieron?’. Él dijo: ‘Es más divertido hundirlo’” (risas entre el público).

Las imágenes de videojuegos son otro recurso utilizado en esta propaganda bélica contemporánea. Presentar la guerra como un gran espectáculo lleva con facilidad a recurrir a un ejemplo de la cultura popular en el que la muerte del rival es una gran victoria que hay que celebrar y la propia solo es una incidencia más del juego y sólo obliga a comenzar de nuevo. En un caso concreto, en el régimen estadounidense llegaron a insertar un “+100” después de cada explosión, como si fuera la bonificación en puntos o vidas habitual en un videojuego. Quizá pensaron que ahí se habían pasado, porque más tarde lo borraron.

El propio nombre de la operación asignado por el Pentágono –“Epic Fury”– podría aparecer en la carátula de un videojuego o en el título de una película cuyo mayor gancho es el número de tiros y explosiones. Esas dos palabras junto a la foto de un caza en la cubierta de un portaaviones daría el pego como cartel de una película. Eso no impide que otras personas den la vuelta al mensaje cambiando una sola palabra.

Insertar un plano de Bob Esponja entre una serie de explosiones puede parecer el colmo de la frivolidad y hacerlo en mitad de una guerra casi imperdonable. Pero la intención es esa. Cuando crees que la guerra será un paseo sin interrupciones, crees que te puedes permitir ese sentimiento de superioridad.

El arzobispo de Chicago estaba tan molesto por la falta de sensibilidad que reflejaban los vídeos del régimen estadounidense que creyó oportuno emitir un comunicado con el que acusó al Gobierno de convertir el sufrimiento de los iraníes en una forma de entretenimiento. “Cuanto más tiempo estemos ciegos ante las terribles consecuencias de la guerra, más nos arriesgaremos a perder el regalo que Dios nos concedió, nuestra humanidad”, dijo el cardenal estadounidense Blase Cupich. “Irán es una nación de personas, no un videojuego que juegan otros para entreternos”.

Muchos analistas han comentado que la Administración de Trump no cuenta con un plan para el día después ni una idea definida sobre cómo y en qué condiciones podría poner fin a la guerra. Muchas de las opiniones de sus dirigentes están teñidas de una asombrosa ignorancia sobre Irán, su historia y las características de su régimen, algo inexplicable en relación a un país que ha aparecido en los titulares de EEUU desde hace décadas. Hay gente que no aprende ni por repetición.

Hubo un tiempo en que los grandes guerreros de EEUU, los que combatieron a los nazis en la Segunda Guerra Mundial, eran muy conscientes de la tragedia que suponía y del dolor que exigía alcanzar la victoria. “Odio la guerra como sólo puede hacerlo un soldado que la ha vivido, como alguien que ha visto su brutalidad, su futilidad, su estupidez”, dijo el general Eisenhower en 1946.

La situación se ha degradado bastante en nuestros días. Mientras Hegseth se golpea en el pecho con el estilo involuntariamente cómico de los espartanos que aparecen en la película ‘300’, Trump se permite divagar sobre la duración de la guerra cambiando de opinión de un día a otro. “Usted dijo que la guerra estaba completada”, le preguntó un periodista en la rueda de prensa del lunes, “Pero su secretario de Defensa dice que ‘esto no ha hecho más que comenzar’. ¿En qué quedamos?”. “Podrían ser las dos cosas”, respondió Trump. Lo único que está garantizado es el culto a la personalidad, la suya, y la diversión de sus seguidores.

*Iñigo Sáenz de Ugarte, periodista con experiencia en prensa, radio, televisión e Internet. Fue miembro del equipo fundador de Público, donde comenzó como redactor jefe de Internacional y acabó como corresponsal en Londres.

El principio del fin de la paz hemisférica


Principio del formulario

El principio del fin de la paz hemisférica

 Por Rafael Bautista S./escritor y analista internacional/ADDHEE.ONG:





Una vez que la tendencia principal

sigue un curso invariable

– en un determinado periodo de tiempo–

sólo la anticipación a las consecuencias

puede suspender la tendencia.



En el 2014, la CELAC proclamó a Latinoamérica como “zona de paz”; proclamación que afirmaba el compromiso de vocación democrática, defensa de los DD.HH. y la preponderancia de la diplomacia, reivindicando las resoluciones pacíficas por sobre toda apuesta ofensiva conducente a la guerra. Eso se terminó. Y los recientes acontecimiento lo están corroborando.

Primero, Honduras y Bolivia se apartan de “El Grupo de La Haya”, cuyo propósito era hacer prevalecer, según el derecho internacional, la defensa de Palestina y exigir a Israel la responsabilidad por la crisis en Gaza; lo cual señala un alineamiento explícito con la geopolítica del “Gran Israel”, promovida por Estados Unidos y el nazisionismo judeo-cristiano-anglosajón (es menester recordar que el proyecto sionista no es sólo regional –evocado hasta por Zelensky–, tampoco sólo de contención ante la expansión china conectada a Europa, vía el corredor geoestratégico que le brinda Irán, sino de demarcación ontológica de Occidente: el mundo, o es mío o no es de nadie).

Segundo, la condena implícita de varios países de la región contra Irán, llamando “injustificable” al recurso iraní del derecho a la defensa, cuando es el fuego yanqui-sionista el que, unilateralmente, suspende las negociaciones (que, según el ministro de exteriores de Omán y principal mediador entre Irán y Estados Unidos Badr Al Busaidi –en medio de su consternación, mientras la lluvia de bombas caían sobre Irán, el 28 de febrero–, Teherán había aceptado comprometerse, por primera vez, a no acumular uranio enriquecido y a degradar el existente; es decir, había aceptado casi todas las exigencias de Estados Unidos y eso le comunicó al grupo liderado por el vicepresidente J. D. Vance, horas antes de que empezara el bombardeo).

Tercero (para redondear el asunto), la reunión que encabeza el presidente Trump, a la cual asisten la mayoría de mandatarios de Latinoamérica, este 7 de marzo en Mar-A-Lago y que ha denominado: “Shield of the Americas Summit”. Este encuentro no es uno más, sino que, ante el descrédito de la OEA y promoviendo las exequias de la CELAC, constituye una nueva Cumbre de las Americas que pretende sustituir la institucionalidad regional vigente (desde la creación de la OEA), por otra más dúctil a los propósitos de Estados Unidos.

Con un carácter decididamente más ofensivo, pasa a constituirse, ante la guerra desatada en el Medio Oriente, en un involucramiento nefasto para toda la región; sabiendo que, desde la eliminación de uno de los principales capos del narcotráfico en México, el secuestro del presidente Maduro, las medidas adoptadas contra Cuba y la amenaza abierta al gobierno mexicano, se dibuja un panorama enrarecido y preso de la incertidumbre creciente en la región, señalada en los índices bursátiles (que siempre manifiestan más que la política escenificada).

Trump hace prevalecer su política amenazante y es aquí donde entra en juego la estabilidad continental. Porque esta amenaza se deriva de la otra amenaza que Marco Rubio les hizo a los países europeones en la última “Conferencia de Seguridad de Munich”. Se trataba del lamento de un moribundo, un poderoso hecho a la víctima y lo peligroso que eso implica:

“El gran Imperio occidental ha entrado en declinación terminal, acelerada por revoluciones socialistas/marxistas ateas y levantamientos anti-coloniales…, muchos creen que el dominio occidental ha llegado a su fin…, pero nuestros predecesores reconocerán que esa fue una opción que se rehusaron a aceptar. Eso es lo que el presidente Trump quiere y lo quiere hacer junto a ustedes… Queremos aliados que estén orgullosos de nuestra cultura y de ser herederos de una gran y noble civilización… No tenemos interés en ser administradores de semejante declive…, buscamos renovar la más grande civilización en la historia humana…, buscamos revitalizar una alianza que no se paralice por miedo alguno, como el cambio climático, la guerra, la tecnología… Nuestro único temor es la vergüenza de no dejar a nuestra nación más poderosa, orgullosa y opulenta”.

Es la reafirmación de la nueva Cruzada mundial que se inició con la declaración de guerra contra el terrorismo, el 2001, después del autoatentado a las torres gemelas. Es la descripción del cómo pretende ser la respuesta imperial estadounidense ante su propia decadencia. El mundo entero es una amenaza para el Imperio/yanqui; los pobres y los inmigrantes son una amenaza, por eso humilló en su cara deshonrada a los presidentes invitados a su propiedad de Mar-A-Lago: “no tengo interés en aprender su maldito idioma, ni tengo tiempo”.

El desprecio es colosal y reafirma lo que ya una vez dijo la jefa del Comando Sur, Laura Richardson: “de Latinoamérica sólo nos interesa sus riquezas y que éstas no estén a disposición de China”. Sabe Estados Unidos y el Estado profundo que se iniciaba una lucha anti-colonial con la “primavera democrática” liderada por el comandante Hugo Chávez Frías; que los procesos revolucionarios ya no eran sólo emancipatorios (locales y anti sistémicos) sino, acentuadamente, buscaban una transformación de las estructuras coloniales y dependientes y apuntaban a una liberación continental (cosa que los gobiernos progres no entendieron).

Para Trump y para toda la idiosincrasia anglo-sajona-sionista, un mundo compartido no es opción para un Imperio. El mundo, o es de ellos o no hay mundo para nadie. La más grande civilización (para ellos) es la mayor causante de genocidios en el mundo. Gaza y Abya Yala –desde 1492– dan testimonio de aquello. Por eso no es raro escuchar al senador Lindsey Graham decir que, las nuevas guerras se planifican en Israel. La aniquilación y el genocidio siguen siendo rentables para los negocios. El Imperio estadounidense se expresa de ese modo: no le teme a la guerra, porque la provoca y la inicia, tampoco les teme a los verdaderos costos de su expansión civilizatoria, como la crisis climática, hídrica, energética, humanitaria, etc.; lo único que no admite es renunciar a su soberbia, al poder y su opulencia.

Mientras tanto, el primer ministro de Canada Mark Carney, se rehusó pública y oficialmente a las exigencias energéticas de Trump (la “oferta generosa” de Trump consistía, siempre y cuando “Canadá garantizaría la continuidad de las exportaciones de energía a Estados Unidos en los niveles actuales y a los precios actuales durante los próximos 10 años”, a suspender todos los aranceles a los bienes canadiense, no sufrir con sanciones contractuales y el intercambio total de inteligencia). Aún se desconoce la respuesta rusa a la propuesta de Trump de levantar las sanciones al petróleo ruso, como un modo de contención a la subida de precios del crudo a nivel mundial.

Más allá de las declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconociendo el ofrecimiento de levantar parte de las sanciones contra Rusia, para reducir, de ese modo, el alza de los precios energéticos, Estados Unidos no hace sino confesar la inutilidad estratégica que representó el secuestro del presidente Maduro. Estados Unidos está lejos de vencer (a no ser pírricamente, hasta el propio ahogamiento económico y financiero) la guerra contra Irán; sobre todo cuando el gobierno persa decidió cerrar el estrecho de Ormuz, bloqueando el tránsito del 25% del petróleo y, si a ello, sumamos las amenazas de Ansar Allah (o hutíes de Yemen) del cierre del Estrecho de Bab al-Mandab, se paralizaría el 40% del suministro mundial de petróleo.

Las empresas de producción bélicas, como Raytheon, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Boeing, ya incrementaron el presupuesto de un nuevo arsenal de armamento de última generación y dejaron sentado que esto no será de modo inmediato. Irán acaba de transformar el concepto de la guerra y demostró que el poderío militar yanqui y sionista es apenas un espejismo que, pese a su costo, a su agresividad y peligrosidad, no es ni eficaz ni eficiente en el nuevo concepto que diagrama las nuevas tácticas y estrategias militares del siglo XXI. Si los drones y los misiles hipersónicos iraníes (no los de última generación) son capaces de eludir los sistemas de defensa aérea Patriot, THAAD, Aegis SM3, los interceptores Aegis SM-2 y SM-6, el radar de alerta temprana mejorado AN/FPS-132 de Qatar (UEWR), etc., esto significa que la batería de fuego aéreo iraní tiene la capacidad de enceguecer a todo el sistema de defensa enemigo[1]. Por eso Irán fue primero por los radares y las bases militares yanqui en Qatar, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, etc.; ya que la estrategia iraní no se plantea un triunfo convencional sino el hacer que el mantener la presencia imperial sea tan insoportable, que la presión regional obligue a Estados Unidos e Israel, a ceder en sus pretensiones.

A nivel global, las consecuencias de esta guerra, lleva a un colapso de los mercados, debido al incremento de los precios del crudo, que multiplican los costos de producción de mercancías que, hoy en día, dependen, casi todos, de los derivados del petróleo. Esto podría conducir –de seguir la guerra– a la paralización de la producción global en días, si atendemos a los analistas financieros que calculan el incremento creciente del precio del barril (el índice del precio del Brent ya superó el límite de los 110 dólares por barril). El petróleo está en toda la cadena de suministros y la subida del crudo hace que se multipliquen los precios en toda la cadena económica global, lo cual provoca la desaceleración en la producción; y los mercados no esperan a que la escasez suceda, sino que la determinan en los precios cuando ya es inobjetable.

Si Irán triunfara, sería no sólo para frenar el proyecto nazisionista del Gran Israel sino para que los propios países del Medio Oriente ya no consientan la presencia del Imperio estadounidense. Por eso, una vez que Trump repite la costumbre de Estados Unidos de supeditarse a la influencia del AIPAC[2] y del nazisionismo yanqui-judeo-cristiano, se encuentra sin muchas opciones para seguir haciendo creíble el MAGA. Pero, el Imperio estadounidense en decadencia/bancarrota, aún puede trasladar sus pérdidas y los costos de sus guerras futuras en su “backyard”. Eso es lo que se vislumbra en la reunión de Mar-A-Lago que, más que una confluencia, representa un alineamiento disciplinado para salvar al dólar, como literal arma de destrucción masiva.

Sin mucho ruido, porque también la permisividad de los gobiernos lo permite, los intereses de las oligarquías empresariales locales han ido reconfigurándose según los intereses anglo-sionistas. Los propios gobiernos, como es el caso de Colombia o México (ciber espionaje por parte del software Pegasus, de procedencia israelí), han ido cediendo soberanía en todos los aspectos de tecnologías de impacto crítico y se hallan penetrados por la inteligencia del MOSAD (incluso más que la CIA); esto le resta a los Estados el control efectivo sobre su propia administración autónoma de información estratégica. Lo que es peor, les compromete en el nivel delicado de los secretos de Estado.

Entonces, los acontecimientos van configurando la apuesta que posee Estados Unidos en su baraja de opciones. Hacernos pagar su guerra y su fracaso, vía deuda, es lo de menos. El problema es la diseminación del conflicto como parte de la contención a China. Todos coinciden que la guerra contra Irán es, en realidad, una advertencia contra China. Irán constituye el eje de los corredores geoestratégicos, tanto de la conexión China-Europa, como de la ruta Norte-Sur que patrocina la Federación Rusa e integra al Asia.

La reciente remoción del presidente del Perú, tiene que ver con la pugna contra China en Sudamérica. Estados Unidos se resiste a convivir con otra potencia en su backyard. La presencia china representa la apertura de Sudamérica a la economía del siglo XXI, o sea, al pacífico. Eso haría sustituible a la geoeconomía del dólar. Tampoco las oligarquías empresariales hegemónicas aceptarían aquello, porque el dólar no es sólo una moneda sino toda una religiosidad mundana que sirve piadosamente al Moloch de este tiempo que, en los “archivos Epstein”, se constata el proverbial sacrificio de niñas (lo mismo significa el genocidio en Gaza y el último bombardeo yanqui-israelí a una escuela en Teherán. Eso el mundo pretende desconocer desde 1492, como fecha inaugural del mundo moderno).

Dolarizar toda la economía sudamericana es la primera medida que surgirá, como política de contención, de la “Cumbre del Escudo para las Américas”. Y ésta será la primera medida de capitulación monetaria que lo administrará la FED, por sobre nuestras soberanías estatales. Ahí se entiende la actualizada demonización del Estado por parte de los gobiernos alineados al dólar y la transición conceptual que entra en vigencia, una vez que las relaciones internacionales dejan de tener reglas convenidas: en un orden que abandona el respeto a la soberanía se impone un simple régimen global de garantías.

Pero la garantía no es gratis y lo oferta el mercado financiero; con el siguiente añadido: la deuda obligada lleva a la quiebra y la garantía consiste, no en superar la quiebra, sino en mantenerla en desmedro de los pobres (que cada vez serán más, por las medidas que se adopten para custodiar la quiebra).

Tal situación es un palpitante estado de guerra no declarado, de inflamación exponencial. Eso ya se está viviendo en algunos países de la región, de modo que la amenaza es inobjetable y la única garantía que brinda el Imperio estadounidense, tampoco es solución alguna. En realidad, el escudo que se pretende instalar, significa colocar a nuestras economías como escudo exclusivo del dólar. Se hipoteca el destino mismo de nuestros países, sin posibilidad de integración a la economía del siglo XXI y nos confina a un subdesarrollo más crónico, cuya fisonomía es la guerra dispersa con capacidad de atravesar cordones fronterizos. Guerras civiles internas con irradiación transfronteriza. ¿Cómo se administra semejante escenografía?

El Imperio estadounidense vende a nuestros países garantías transitorias pero saturadas de costos exponenciales. Latinoamérica no interesa como “zona de paz” sino pasa a ser el laboratorio de una nueva balcanización. Gaza es la imagen que se impone como el nuevo infierno en la tierra, en los términos de la doctrina “core and the gap”[3]. Por eso el senador Lindsey Graham decía que las nuevas guerras se planifican en Israel, añadiendo que “las leyes internacionales, son para los débiles”. La ingeniería neomalthusiana ya lo proclaman abiertamente las agendas globalistas de control de la población mundial (agendas patrocinadas y financiadas por grupos de poder –cuyos operadores aparecen curiosamente en los “archivos Epstein”– que sostienen económicamente a la ideología woke, el transhumanismo y las diversidades sexuales). El problema, para los billonarios, son siempre los sobrantes que vomita la gula del capital.

Ese es el contexto que vincula los intereses sionistas en Sudamérica. por eso, los “Acuerdos de Isaac”, anunciados por Milei y la Fundación Genesis en junio de 2025 que, supuestamente promueven la cooperación, el comercio, la tecnología e inteligencia, cumplen propósitos encubiertos, señalados ya como el “plan de captura sionista de Latinoamérica”; con Argentina a la cabeza de compromisos políticos y de seguridad al servicio de los planes sionistas que planean nuevas Gazas, donde se promueva el proyecto del Gran Israel. Incluso circula un nuevo mapa de todo el bloque de países proclives a los planes sionista en Sudamérica, incluido Brasil, por la fuerte presencia evangélica pro-sionista.

“La cumbre escudo de las Americas”...

Cuando Trump, en la Cumbre de Mar-A-Lago, les dice a los presidentes que puede mandar un misil directo a la sala de estar del líder narco más importante de su país, está diciendo que puede hacer eso con cualquiera que se atreva a desobedecer. Por eso en la “Cumbre Escudo de las Américas”, se hace una pequeña pero significativa transición del concepto: ya no es la “guerra contra el terrorismo” que se desató el 2001 sino que es, ahora, como amenaza a Latinoamérica, la guerra contra el narco-terrorismo. Trump precisa de nuevas guerras para sostener la caída del orden unipolar. No para ganarlas precisamente, sino para diseminar la guerra como la nueva normalidad.

“el convicto emperador Trump y sus satrapías del patio trasero latinoamericano...

Esa es la amenaza. Y a los presidentes, a nombre de sus países, no les queda otra que aceptar las condiciones que se les imponga. Tal el grado de entreguismo, obediencia y sumisión absoluta de los representantes de las elites iligarcas empresariales latinoamericanas; las verdaderas colonizadas y escandalosamente dependientes del Imperio. Por ello hasta se sonríen cuando Trump les dice que no le interesa aprender su maldito lenguaje.

Mas aún, el guion de la escalada bélica lo están cumpliendo, de modo oficial y comedidamente, los peones, como es el caso de la presidenta de Costa Rica, asegurando que “Mexico es un referente de a dónde no queremos llegar”. El lenguaje diplomático ya no será más el mismo, ante la ausencia de líderes legítimos, y desencadenará en enfrentamientos verbales cada vez más recurrentes, con las consecuencias que eso engendra.

Lo que a Estados Unidos le interesa es, sobre todo, contrarrestar la influencia china en la región y, para ella, detrás de su demagogia de cooperación, libertad seguridad y prosperidad regional, su agenda se enfoca en el control y la administración del narcotráfico y de la migración irregular, homologados en la fórmula –sin diferenciación delimitada– del narcoterrorismo, provocando lo opuesto a aquello que se dice garantizar: la seguridad regional.

Si la Cumbre se realiza antes de la visita de Trump a China es porque los acuerdos conducentes a frenar la influencia china, constituyan un modo de presión que presuma Trump ante el presidente Xi Jinping; condenando a nuestros países en la imposibilidad de contar con la inversión china en infraestructura, tan necesaria para la región. Ello conducirá a disputas de poder entre las oligarquías empresariales decadentes y obedientes al dólar y las nuevas elites económicas que dependen del comercio con China.

Aquí una digresión. En nuestro país, El Alto y la parte altiplánica, tienen la gran oportunidad de remediar y superar su postración económica, provocada por el favoritismo de gobiernos con fuerte presencia cruceña (oligarquía agroindustrial, maderera, soyera, hasta mediática), abriéndose al pacífico. Por eso era tan vital, en tiempos de Evo, de insistir en el proyecto de la bioceánica para hacer de Bolivia un corredor geoestratégico de conexión de dos grandes de la economía global y miembros del BRICS, como son Brasil y China. Pero la miopía geopolítica del “gobierno del cambio” nunca tomó en serio esa posibilidad.

El panorama es más que preocupante y a nuestros pueblos les toca tomar la iniciativa y, una vez más, levantar el espíritu abatido por la fractura del bloque popular (aquí y en todos los países cuyos gobiernos de izquierda tuvieron y traicionaron la confianza del pueblo). En Bolivia, hay que decirlo: las medidas del nuevo gobierno no son sólo inconstitucionales (a lo cual está acostumbrada la derecha) sino de traición a la patria, en todos los ámbitos. Este gobierno improvisado no gobierna, sólo es el portavoz de intereses nacionales y extranjeros que están apostando sus prerrogativas a costa de toda una nación, de su futuro, su presente y su pasado. No permitir la balcanización de nuestros países, pasa por la remoción de gobiernos que están hipotecando todo lo que nos queda.

La Paz, Chuquiago Marka,   9 de marzo de 2026

Rafael Bautista S.          rafaelcorso@yahoo.com

Autor de:

El ángel de la Historia. Volumen II.

La disputa del arco sudamericano y la geopolítica del reseteo global. 2024

Dirige “el taller de la descolonización”


El destino de Cuba no nos es ajeno:



El destino de Cuba no nos es ajeno:

“Una agresión contra Cuba es una agresión a la tierra, a la sangre y a la historia de América Latina”... Dr. Salvador Allende Gossens, presidente del Senado de la Republica de Chile, Julio 1960.

La urgencia de los grupos de apoyo radica en detener lo que consideran una violación sistemática de los derechos de autodeterminación de Cuba. Foto: EFE.

Por Prof. Fernando Buen Abad/académico, historiados y analista internacional/ADDHEE.ONG/La Jornada de México:

En esta hora difícil para las soberanías de América Latina, el criminal cerco a la isla de Cuba nos duele especialmente a los mexicanos y las mexicanas. Quienes suscribimos esta convocatoria para apoyar a su pueblo consideramos que sería una infamia no hacerlo, en momentos en que el régimen de Estados Unidos pretende doblegarlo por hambre y carencias, mediante la intensificación del bloqueo económico y militar que impuso a la isla a raíz del triunfo de su revolución y ante sus éxitos sociales, científicos, artísticos, culturales, educativos, deportivos, de salud y su conmovedora solidaridad internacional.

El general libertador Simón Bolívar Palacios y Blanco enseñó que la unidad es necesaria en nuestra América, “no para combatir ni conquistar a nadie, no para hacerle a nadie la guerra, sino para defenderla de peligros comunes, para lograr el respeto a su soberanía, para solucionar conciliatoriamente sus diferencias y para luchar por su prosperidad y progreso”. En 1961, cuando ocurrió la Batalla de Playa Girón, el general Lázaro Cárdenas del Río advertía, en un mitin en el Zócalo de la Ciudad de México, que al tratar de “ocultar o eludir nuestra simpatía con el esforzado Pueblo Cubano, en los momentos álgidos de su historia contra la invasión, no sólo traicionaríamos los postulados de nuestros movimientos nacionalistas antifeudales, antimperialistas y democráticos, sino que contribuiríamos al suicidio colectivo de la soberanía e independencia de los países de Latinoamérica”.

Tenemos una historia compartida con Cuba. Invadido por los ejércitos del imperio español, su territorio sirvió de plataforma para que éstos se adueñaran de lo que hoy es México, tierra de las grandes civilizaciones. La isla sufrió la aniquilación de su población originaria, lo cual determinó que los conquistadores la repoblaran con esclavos traídos a la fuerza del África subsahariana.

Durante siglos nuestros países han sido vecinos y hermanos. Incluso la población afrodescendiente en México provino de Cuba. Hemos compartido su música y la nuestra. Su mambo, su danzón, su son, su trova y sus boleros cruzaron el Golfo de México de ida y vuelta. Sus poetas y escritores se cuentan entre los grandes creadores de nuestra lengua común. Nos hemos apoyado mutuamente en huracanes y epidemias. Sus médicos han caminado nuestras veredas y sanado nuestros padecimientos.

No se trata de una intromisión en “conflictos ajenos”. La actual agresión al pueblo de Cuba y su legítimo gobierno ofende a quienes en México y otras latitudes se identifican con su humanismo y su fraternidad universal.

A partir de este día damos a conocer una cuenta bancaria de Banorte de la Asociación Civil Humanidad con América Latina: 1358451779, con clabe interbancaria 072180013584517792, con el fin de acopiar la aportación económica de quienes deseen cooperar para adquirir alimentos, medicinas, plantas eléctricas y otros productos indispensables para la resistencia de nuestros hermanos y hermanas.

Y en lo que concierne a la última amenaza del convicto presidente Trump sobre la isla de imponer aranceles a aquellas naciones que suministren combustibles a Cuba, reiteramos que se trata de medidas ilegales, inhumanas e injustificadas que afectan gravemente a su pueblo.

Esta última escalada pone en riesgo el acceso a bienes y servicios esenciales para sus habitantes, lastimando su derecho a una vida digna y saludable. Al mismo tiempo, coarta la libertad de otros países para decidir sobre sus relaciones comerciales de cooperación e intercambio con esa nación.

Las reglas del orden internacional rechazan y prohíben el uso de la fuerza y de las sanciones económicas unilaterales contra cualquier país, precisamente por el daño indiscriminado que causan a la población.

Hacemos un firme llamado a la solidaridad con el Pueblo Cubano y a poner fin al unilateralismo soberbio, agresivo y criminal. Respaldamos y convocamos a apoyar todas las acciones gubernamentales o ciudadanas que se emprendan con el fin de proteger el bienestar, la integridad y la dignidad humanas en Cuba.

El respeto y la soberanía de los países –que reside originalmente y siempre en los pueblos– debe continuar siendo la piedra angular de la convivencia entre naciones y de las aspiraciones a lograr un mundo más justo y en paz... “Con una Paz que tenga como base la Justicia Social”...

Y si las circunstancias lo exigen, llamaremos a respaldar al gobierno de México, que encabeza la Presidenta Dra.Claudia Sheinbaum Pardo, ante cualquier represalia que pueda enfrentar nuestro pueblo por cumplir con el mandato, contenido en el artículo 89 de la Constitución, de aplicar los principios normativos “de la autodeterminación de los pueblos, la no intervención; la solución pacífica de controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los Derechos Humanos y la lucha por la Paz y la seguridad internacionales”.

Responsables: Laura Esquivel y Carlos Pellicer López

FIRMANTES

Elena Poniatowska, Enrique Semo, Ignacio Ramonet, Marcos Roitman, Laura Esquivel, Carlos Pellicer López, Enrique Dussel Peters, José María Murià, Jesusa Rodríguez, Laura Restrepo, David Ibarra Muñoz, Paulina Ulloa Ibarra. DIRECTORIO: Carmen Lira Saade, Rosalva Aguilar González, Guillermina Álvarez, Rosa Elvira Vargas, Fabiola Santos Morales, Luis Hernández Navarro, Francisco García Noriega, Armando Andrade Díaz, Lizandro Rodríguez Bárcena, Javier Loza Hernández, Maximiliano Kusznir Albert, Roberto González Amador, Marcela Aldama, Miguel Ángel Velázquez, Pablo Espinosa, Socorro Valadez Morales. José María Huete, Felipe Santacruz. COLUMNISTAS: Enrique Galván Ochoa, Julio Hernández López, Carlos Fernández-Vega, Ortiz Tejeda, José Cueli, Gloria Muñoz, Marlene Santos Alejo, Yuriria Iturriaga, David Márquez Ayala. Napoleón Gómez Urrutia, Oralia Casso. CORRESPONSALES EXTRANJEROS: Armando G. Tejeda (España), Juan Pablo Duch (Rusia), Stella Calloni (Argentina), Oscar González (Argentina), Ángel González (Venezuela), Orlando Pérez (Ecuador), Jairo Gómez (Colombia), Eric Nepomuceno (Brasil). FOTÓGRAFOS: Cristina Rodríguez, Luis Castillo, Víctor Camacho, Alfredo Domínguez, Roberto García, Sergio Hernández, Jair Cabrera, Jorge Pablo García, Yazmín Ortega, Marco Peláez, José Carlo González, Fabrizio León, Pedro Valtierra, José Núñez. MONEROS: Rafael Barajas (El Fisgón), Gonzalo Rocha (Rocha), José Hernández (Hernández), Jorge González (Jerge). ARTICULISTAS: Abraham Nuncio, Tanalís Padilla, Tatiana Coll, Hugo Casanova Cardiel, Carlos Fazio, Hugo Aboites, Pedro Miguel, José Blanco, Jóse Steinsleger, Javier Aranda, Fernando Buen Abad, Fabrizio Mejía, Magdalena Gómez, Gilberto López y Rivas, Gustavo Leal Fernández, Mario Patrón, Pedro Salmerón, Ana de Ita, Jaime Ortega, Magdiel Sánchez Quiroz, Jesús Vargas, Francisco López Bárcenas, Estefanía Ciro, José Romero Talleche, Clara Huacuja, Pablo Martínez, Hermann Bellinghausen, Ramón Vera, Lev Velázquez, Valeria Silva, Andrea Cegna, Paloma Galván Ramírez, Jovita Crispin, Víctor Quintana,  Ángel Chávez Mancilla, Imanol Ordorika, Guillermo Negrete, Marcelino Carmona Hernández. AMIGOS: Liliana Felipe, Arturo Peimbert, Alicia Castellanos, Julia Hernández Carlsen, Dra. Karina Avilés Cano. INFORMACIÓN GENERAL: (Reporteros y Auxiliares) Andrea Becerril, Carolina Gómez, Arturo Sánchez, Iván Saldaña, Alma E. 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Boffil Gómez, René Alberto López, Vianney Carrera Martínez, Javier Santos López, Ernesto Martínez Elorriaga, Iván Sánchez Sánchez, Elio Henríquez Tobar, Carlos Nava Alarcón, Demian Chávez Hernández, Carlos Figueroa Calderón, Raymundo León Verde, Vicente Juárez Gutiérrez, Rubicela Morelos Cruz, Antonio Heras Sánchez, Irene Sánchez Chávez, Patricia Vázquez Pérez, Cristina Gómez Lima. CAPITAL: Rocío González Alvarado, Alejandro Cruz Flores, Nayelli Ramírez Bautista Josefina Quintero M., Grecia Patricia Rosas Ramírez, Kevin Ruiz, Sandra Hernández García, Elba Mónica Bravo, Mara Ximena Pérez, Sergio Hernández Morelos. DEPORTES: Erendira Palma Hernández, Alberto Aceves, Karla Torrijos, Adriana Díaz Reyes, Óscar Martínez Reséndiz, Rosalía A. Villanueva, Juan Manuel Vázquez, Joshua Reyes Sámano, Rosalía A. Villanueva. 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DISEÑO: Brenda Moncada, Rosario Mateo, Marga Peña, Oscar Tiscareño, Francisco del Toro, Adrián García Baez, Jesús Díaz Hernández, Israel Benítez, Ricardo Flores, Alejandro Pavón Hernández, Carlos Augusto, Alonso Olivares, Joel Sánchez Lara, Jackeline Vilema Castillo, Guillermo Alejandro Filio Sánchez, Norma Del Orbe Valdez, Graciela Cirenia Palomo Cortés, Nuria Lozano Perrusquía, Luis Alberto Jiménez González, Barbara Hoyos Aragón, Lizbeth Tabaco Martínez, Teresa López Arista, Manuel Flores Rocha. SISTEMAS: Alejandro Pérez Reyes, Gerardo Martínez Rosas, Ricardo Moreno Gutiérrez, Omar Pérez Oróstico, Martín Bocanegra Ramírez, Ana Silvía Díaz Hernández, David Velázquez Barrientos.

Autor: Fernando Buen Abad

Fuente: La Jornada

El imperio apocalíptico estadounidense que arrastra al mundo al desastre humanitario

“No a la guerra por petróleo”, “No sangre por petróleo”, “Manos fuera de Venezuela”, “Dinero para las necesidades de la gente, no para la máquina de guerra” y “Todo es sobre el petróleo”, algunos de los mensajes en las protestas.

Por: Oto Higuita

El mundo que se anuncia hoy, al que nos arrastran en esta dantesca lucha de clases y por la hegemonía global —con misiles y drones asesinando y destruyendo a su paso todo lo que es vida, cultura y seguridad—, no es muy diferente del que anunció el fascismo cuando inició sus ataques y su ofensiva por conquistar Europa, previo a la Segunda Guerra Mundial.

Es el sueño que expresan en discursos apocalípticos y anacrónicos, y en ataques mortales contra quienes se declaren opuestos a la pesadilla a la que han llevado a la humanidad los fascistas del imperio apocalíptico: los banqueros multimillonarios, los mandamases de la Casa Blanca, el Pentágono y la CIA, en su único propósito de reconquistar el pasado siniestro y monstruoso del colonialismo de los últimos cinco siglos. Así entienden su paraíso.

Es el eje nazisionista anglosajón, encabezado por Estados Unidos en alianza con el llamado «occidente europeo» y el Estado nazisionista de Israel —creado para mantener su hegemonía global—, el que nos despierta de nuevo con sus atroces y criminales ataques a los gobiernos y naciones que se niegan a doblegarse y someterse a su dictadura hegemónica. Incluida la nueva modalidad de asesinar o secuestrar a sus jefes de Estado, de descabezar a sus comandantes y altos jefes militares, al estilo de la Roma imperial en su caída final.

No cabe duda de que el contexto al que nos vemos enfrentados hoy como humanidad es el de una potencia que, ante su declive económico bancarrota, industrial y tecnológico, y tras su desgaste y pérdida de influencia como la única potencia dominante global, rompe completamente las reglas que regían el orden internacional y reescribe por la fuerza un nuevo capítulo de guerra y destrucción en la historia de la humanidad.

Es en este contexto que debemos leer su ofensiva y reconquista de pueblos sin la misma capacidad y poder de defensa, pero con sus suelos llenos de riquezas naturales, para someterlos al vasallaje con la idea de recuperar el estatus hegemónico de los últimos cien años, estatus que ya no está en capacidad de sostener ni defender frente a la nueva realidad que vive el mundo: la de otras potencias que han emergido.

Por eso se apresura a recomponerse y rehacerse como centro hegemónico global a costa de los pueblos que han decidido ser libres e independientes, defendiendo su derecho a ejercer la soberanía sobre sus suelos y riquezas.

Sin embargo, sin conocimiento de la historia, ante las evidencias históricas que así lo indican y, sobre todo, sin conciencia de clase, no será posible superar el sistema capitalista acumulador de ayer y el globalismo neoliberal de hoy: el sistema que, de manera esquizofrénica, conduce a la humanidad a un nuevo desastre.

Adquiere, entonces, una importancia fundamental la tesis de que no será posible construir un frente global de pueblos y gobiernos unidos para acumular fuerzas, resistir y enfrentar el peligro que representan los enemigos de la humanidad y de la vida: o nos dejamos someter como pueblos vasallos al modelo económico y político que ha destruido no solo la vida de millones de humanos, sino que amenaza con acabar de destruir la vida del planeta y sus recursos naturales limitados; o enfrentamos como humanidad a la minoría empoderada, defensora del sistema de la muerte y la destrucción.

Autor: Oto Higuita

Fuente: teleSUR

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jueves, 12 de marzo de 2026

Demandan al régimen Trump por sanciones contra Francesca Albanese tras denunciar a Israel por genocidio...



Demandan al régimen Trump por sanciones contra Francesca Albanese tras denunciar a Israel por genocidio...

Diario RED, xinhuanet, la jornada de México, Other News, Tektonikos, red latina sin fronteras, en red, el salto diario, el clarín de chile, Al Jazeera  ACHEI, ADDHEE.ONG:

Familia de Albanese presenta querella ante tribunal de EE.UU. y sostiene que las sanciones de la Casa Blanca violan derechos protegidos por la Constitución.

El marido de Albanese y su hijo menor de edad destacaron el grave impacto que esas sanciones han tenido en la vida y el trabajo de la familia.

La familia de Francesca Albanese, relatora especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos, presentó una demanda contra la Administración del presidente Donald Trump por las sanciones impuestas en su contra tras sus reiteradas denuncias sobre lo que ha calificado como genocidio de Israel en Gaza.

Desde octubre de 2023 a la fecha, la ocupación israelí asesinó a 72.082 civiles —en su mayoría mujeres y niños— e hirió a 171.761, a través de una campaña brutal de bombardeos e invasión que destruyó casi en su totalidad la infraestructura de ese territorio palestino.

La acción judicial fue interpuesta ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia por el esposo de Albanese, Massimiliano Cali, economista del Banco Mundial, en representación propia, de Albanese y de su hija —ciudadana estadounidense—. La demanda sostiene que las sanciones vulneran derechos constitucionales protegidos por la Primera, Cuarta y Quinta Enmiendas, además de constituir una incautación indebida de bienes sin el debido proceso.

El escrito judicial argumenta que las declaraciones públicas y los informes de Albanese sobre el conflicto israelí-palestino y el trabajo de la Corte Penal Internacional constituyen “actividad central protegida por la Primera Enmienda”. En ese sentido, la demanda plantea una cuestión de fondo: si el Ejecutivo puede sancionar a una funcionaria internacional por el contenido de sus opiniones y conclusiones jurídicas en el cumplimiento de sus funciones...

Las sanciones, impuestas en julio pasado, incluyeron la congelación de activos en Estados Unidos y la prohibición de ingreso al país. La Administración Trump sostuvo entonces que Albanese era “no apta” para su cargo y la acusó de llevar a cabo actividades “sesgadas y maliciosas” contra Estados Unidos e Israel.

El litigio subraya el impacto personal y familiar de las medidas, señalando que Albanese posee bienes en Washington y mantiene vínculos residenciales en el país. “En el fondo, este caso trata sobre si los demandados pueden arruinar la vida de una persona y la de sus seres queridos porque no están de acuerdo con sus recomendaciones o temen su capacidad de persuasión”, sostiene la presentación.

Desde octubre de 2023, Albanese ha emitido tres informes en el marco de su mandato ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, calificando la ofensiva israelí en Gaza como genocidio y denunciando la complicidad de actores estatales y privados en el sostenimiento del conflicto. En uno de sus reportes más recientes, titulado Gaza Genocide: A Collective Crime, acusó a decenas de Estados de facilitar violaciones al derecho internacional.

EE.UU., Alemania e Italia están entre los principales proveedores de armas a la entidad nazisionista colonialista isareli...

La controversia se intensificó cuando la Corte Penal Internacional, tras considerar recomendaciones de expertos —entre ellos Albanese—, emitió órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant por presuntos crímenes de guerra en Gaza. Israel y Estados Unidos han rechazado categóricamente la acusación de genocidio.

En paralelo, la Administración Trump amplió su política de sanciones contra magistrados y fiscales de la CPI que participaron en investigaciones relacionadas con Israel y Estados Unidos, lo que ha sido interpretado por organizaciones de derechos humanos como un intento de disuadir la acción judicial internacional.

En declaraciones posteriores a la imposición de sanciones, afirmó haber sufrido “enormes dificultades”, pero reiteró su compromiso con su labor: “Mi compromiso con la justicia es más importante que los intereses personales”.

El régimen estadounidense y el Departamento de Estado no han ofrecido comentarios sustantivos sobre el litigio en curso. El proceso judicial podría sentar un precedente relevante sobre los límites del poder sancionatorio del Ejecutivo frente a expresiones y actuaciones vinculadas al derecho internacional de los derechos humanos.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

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Ante el peligro de la impunidad...

Ante el peligro de la impunidad...

Mercachifles oligarcas fariseos sofofos/CMPC y su testaferra taifa burguesa politicastra – UDI, RN y republicanos – castrenses corrupta, la impunidad no es eterna, porque existe la Justicia Plena”... ADDHEE.ONG




Por Prof. Juan Pablo Cárdenas S./escritor, académico periodista y analista internacional/ADDHEE.ONG

Las designaciones de quienes serán los principales colaboradores del gobierno de José Antonio Kast nos auguran el pobre papel que jugarán los partidos de derecha en su gestión presidencial. Es evidente que el nuevo mandatario se ha permitido nombrar a un buen número de independientes o no militantes en su gabinete ministerial, en las subsecretarías y en toda esa amplia gama de cargos de su confianza.

Con muy pocas excepciones, todos estos fueron integrantes o adherentes dilectos de la dictadura cívico militar y no cesan de reconocer el valioso legado de Pinochet especialmente en materia económica. Incluso en esta materia sus opiniones han sido avaladas por las de algunos dirigentes de la Democracia Cristiana, como el economista y ex ministro Alejandro Foxley y algunos como el analista Eugenio Tironi, que militara en el Partido Mapu y que ha llegado a afirmar que la obra del dictador bien podría considerarse como revolucionaria.

En todos estos nombramientos no se aprecia que se trate de personas que siquiera condenen los atentados contra los Derechos Humanos cometidos en esos 17 años de interdicción ciudadana. Por el contrario, algunos de estos, como el propio Kast, hasta se han ufanado de su amistad con algunos de los peores asesinos y torturadores que cumplen penas de más de cien años de presidio en el penal de punta Peuco. Respecto de los cuales no han faltado los partidarios de indultarlos por “razones humanitarias”, aunque ninguno de estos condenados haya reconocido sus tenebrosos delitos y colaborado en esclarecer el paradero de los detenidos desaparecidos. Revisar las imágenes de quienes viajaron y protestaron en Londres por la detención del dictador es encontrarse con muchos de sus fervientes partidarios, a punto de arribar a La Moneda y el Parlamento.

No sería extraño que durante los años de la nueva administración se implementen medidas, al menos, para que estos condenados puedan cumplir sus sentencian en sus hogares sin arrepentimiento alguno por los crímenes realizados bajo el terrorismo de Estado. Es más: entre estos y en varios miembros de nuevo equipo gobernante hay quienes hasta hoy justifican como necesarios o inevitables los “excesos” cometidos por el régimen cívico militar.

En relación a esto es que algunos reos rematados de esta cárcel de máxima seguridad han iniciado una huelga de hambre para reclamar por el deterioro de sus condiciones de la vida dentro de un penal que a todas luces son mucho mejores que las de los 65 mil presos comunes a lo largo del país. Gozando todavía de privilegios que, como militares, les fueran otorgados por los gobiernos de la pos dictadura.

Este será, muy probablemente, uno de los temas que encrispen las relaciones entre el Gobierno y la nueva oposición, ante cuyos despropósitos deben estar vigilantes las organizaciones de Derechos Humanos de Chile y del mundo. Pero mucho se teme, además, que el gobierno venidero rebaje o corte los presupuestos fiscales destinados al Museo de la Memoria y a un conjunto de sitios que conmemoran el horror sufrido en nuestro país por los miles de disidentes y opositores del pinochetismo. Cuando, a la luz de las graves transgresiones del nacismo, países como Alemania mantienen los campos de concentración y exterminio como un recurso fundamental en la reparación de las víctimas, como en el propósito de que “nunca más” vuelvan a repetirse estos trágicos episodios.

Todos sabemos que en Chile no ha habido plena justicia, esclarecimiento de la verdad, ni condenas ejemplares respecto de lo que fue la represión y el magnicidio del presidente Salvador Allende Gossens en 1973. Son muchos los delitos que ni siquiera llegaron a los Tribunales, siguen pendientes de sentencias, así como todavía incumplida la justa reparación. Algo que se favorece mucho con la impunidad propiciada por la derecha, especialmente en sus vertientes más extremas como las representadas por Kast y su Partido Republicano.

Sin embargo, es justo abrigar alguna esperanza en que, una vez en el gobierno de la nación, sus autoridades les den continuidad a los esfuerzos de justicia y reparación que, insistimos, son muy discretos respecto de la magnitud de lo acontecido.
Pero la oposición y las organizaciones sociales que velan por la dignidad de los pueblos deberán activarse para el cumplimiento de sus demandas respecto de los Derechos Humanos, además de representar las reivindicaciones políticas, económicas y sociales. En efecto, también se violan los Derechos Humanos con la crítica ausencia de viviendas, las largas listas de espera de la salud, la inequidad que entrañan las políticas neoliberales y el desvanecimiento de nuestra soberanía nacional ante la hegemonía imperial. Cuando ya se comprueba la actitud servil demostrada ante el gobierno dictatorial de Donald Trump, el más feroz violador de los derechos de los pueblos a su autonomía y libre determinación.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

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