viernes, 20 de febrero de 2026

LA ÉLITE CRIMINAL, DEGENERADA EXPUESTA EN LOS ARCHIVOS EPSTEIN ESTÁ OCULTANDO LA VERDAD:


La Élite Criminal, DEGENERADA Expuesta en los Archivos Epstein está Ocultando la Verdad:

¡Género Humano, “Porque un día de repente sentiste el terror de ser”, frente a la Sodoma y Gomorra de Estados Unidos e Israel!...

Por Jonathan Cook*/ Voces del Mundo*/escritor y analista internacional:

Si les cuesta lidiar con la incesante presión de comunicarse en un mundo cada vez más conectado/censurado/controlado, piensen en el serial del difunto pedófilo Jeffrey Epstein.

La avalancha de tres millones de documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos durante el fin de semana confirma que Epstein dedicó una cantidad desmesurada de tiempo a comunicarse con la enorme red de conocidos poderosos que había llegado a desarrollar.

Tan sólo enviar correos electrónicos parece haber sido casi un trabajo de tiempo completo para él, y en realidad lo fue.

La atención personalizada que dedicó a sibaritas, drogadictos y degenerados multimillonarios dueños de la celestina universal/el dólar, miembros de la realeza, líderes políticos, estadistas, celebridades, académicos y élites mediáticas fue la forma en que se mantuvo en el centro de esta vasta red de poder.

Su agenda de contactos era un quién es quién de aquellos que moldean nuestra idea de cómo debería gobernarse el mundo. Pero también fue crucial para atraer a algunas de estas mismas figuras poderosas a su círculo más íntimo, a un mundo de grupos privados depravados y explotadores en Nueva York y su isla caribeña.

Al parecer, hay otros tres millones de documentos aún retenidos. Su contenido, debemos suponer, es aún más condenatorio para la élite global cultivada por Epstein.

Cuantos más documentos salen a la luz, más se perfila la imagen de cómo Epstein se protegió de las consecuencias de su propia depravación gracias a esta red de aliados que, o bien consintieron en sus delitos, o bien participaron activamente en ellos.

El modus operandi de Epstein se parecía sospechosamente al de un jefe mafioso, que exige que los iniciados participen en un golpe antes de convertirse en miembros de pleno derecho de la mafia. La complicidad es la forma más segura de garantizar una conspiración de silencio.

Red de poder

No se trata sólo de que el difunto pedófilo financiero se escondiera a plena vista durante décadas. Su red de amigos y conocidos se escondía con él, asumiendo todos que eran intocables.

Su abuso de mujeres jóvenes y niñas no fue sólo un delito personal. Después de todo, ¿para quién estaban él y su proxeneta, Ghislaine Maxwell, llevando a cabo todo este tráfico sexual?

Precisamente por eso, muchos de los millones de documentos publicados han sido cuidadosamente censurados, no para proteger principalmente a sus víctimas, que al parecer son identificadas con demasiada frecuencia, sino para proteger a los círculos depredadores a los que servía que se sigue protegiendo.

Lo destacable de la última tanda de archivos de Epstein es lo sugestivos que son de una cosmovisión asociada con los “teóricos de la conspiración”. Epstein estaba en el centro de una red global de figuras poderosas de ambos lados de una supuesta —pero en realidad, en gran medida performativa— división política entre la izquierda y la derecha.

El pegamento que parece haber unido a muchas de estas figuras fue su trato abusivo a mujeres jóvenes y niñas vulnerables.

De igual manera, las fotos de hombres ricos con mujeres jóvenes sugieren que Epstein acumuló, formal o informalmente, kompromat (pruebas incriminatorias) que presumiblemente le sirvieron como posible dominio sobre ellas.

Al más puro estilo masónico, su círculo de iguales parece haberse protegido mutuamente. El propio Epstein sin duda se benefició de un trato muy preferencial en Florida en 2008. Terminó encarcelado por sólo dos cargos de prostitución —el menos grave entre una serie de cargos de tráfico sexual— y cumplió una corta condena, gran parte de ella en libertad condicional.

Y el misterio de cómo Epstein, un contable glorificado, financió su estilo de vida increíblemente lujoso —cuando su agenda parece haber estado dominada por el correo electrónico, las tareas domésticas y la organización de fiestas sexuales— se vuelve un poco menos misterioso con cada nueva revelación.

Su trato con los superricos y sus secuaces, y las invitaciones para ir a su isla a pasar tiempo con mujeres jóvenes, todo recuerda a la tradicional trampa de seducción empleada por las agencias de espionaje. Lo más probable es que Epstein no estuviera financiando todo esto él mismo.

Las huellas de Israel

Esto no debería sorprendernos. Una vez más, las huellas de los servicios de inteligencia, en particular las de Israel, se encuentran en la última filtración de archivos. Pero las pistas ya estaban ahí desde mucho antes.

Por supuesto, existía su insólito vínculo íntimo con el proxeneta Maxwell, cuyo padre, un magnate de los medios, quedó expuesto como agente israelí tras su muerte. Y el mejor amigo de Epstein durante mucho tiempo, Ehud Barak, exjefe de la inteligencia militar israelí que posteriormente ejerció de primer ministro, debería haber sido otra señal de alerta.

Esa asociación ocupó un lugar destacado en una serie de artículos publicados por Drop Site News el otoño pasado, a partir de una publicación anterior de los archivos de Epstein. Estos mostraban a Epstein ayudando a Israel a negociar acuerdos de seguridad con países como Mongolia, Costa de Marfil y Rusia.

Un oficial de la inteligencia militar israelí en activo, Yoni Koren, fue huésped recurrente del apartamento de Epstein en Manhattan entre 2013 y 2015. Un correo electrónico también muestra a Barak pidiéndole a Epstein que transfiriera fondos a la cuenta de Koren.

Pero la última publicación ofrece pistas adicionales. Un documento desclasificado del FBI cita a una fuente confidencial que afirma que Epstein estaba muy “cerca” de Barak y que “se entrenó como espía bajo su mando”.

En un intercambio de correos electrónicos entre ambos en 2018, antes de una reunión con un fondo de inversión cataríEpstein le pide a Barak que disipe las posibles preocupaciones sobre su relación: “Deberías dejar claro que no trabajo para el Mossad.)”.

Y en un audio recién publicado y sin fecha, Epstein aconseja a Barak que investigue más sobre la firma estadounidense de análisis de datos Palantir y que conozca a su fundador, Peter Thiel. En 2024, Israel firmó un acuerdo con Palantir para obtener servicios de inteligencia artificial que ayudarían al ejército israelí a seleccionar objetivos en Gaza.

Como era de esperar, estas revelaciones apenas están teniendo eco en los medios de comunicación tradicionales, los mismos medios cuyos multimillonarios propietarios y entregados editores cortejaron a Epstein en su día.

En cambio, los medios parecen estar mucho más absortos en pistas menos convincentes que sugieren que Epstein también podría haber tenido conexiones con los servicios de seguridad rusos.

Pacto fáustico

Hay una razón por la que la demanda de los archivos de Epstein ha sido tan clamorosa que incluso el presidente estadounidense Donald Trump tuvo que ceder, a pesar de las vergonzosas revelaciones que también le afectaron. Gran parte de lo que vemos en nuestra política, cada vez más degradada y corrupta, parece desafiar cualquier explicación racional, y mucho menos moral.

Las élites occidentales llevan dos años conspirando activamente en la masacre de Gaza —ampliamente identificada por los expertos como genocidio— y luego etiquetando cualquier oposición como antisemitismo o terrorismo.

Esas mismas élites se quedan de brazos cruzados mientras el planeta arde, negándose a renunciar a su enriquecedora adicción a los combustibles fósiles, incluso cuando una encuesta tras otra muestran que las temperaturas globales suben sin cesar hasta el punto de que el colapso climático es inevitable.

Una serie de guerras de agresión occidentales, imprudentes e ilegales, en Oriente Medio, así como la prolongada incitación de la OTAN a Rusia para que invada Ucrania, no sólo han desestabilizado el mundo, sino que corren el riesgo de provocar una conflagración nuclear.

Y a pesar de las advertencias de los expertos, la inteligencia artificial se está implementando apresuradamente sin apenas pensar en los impredecibles y probablemente masivos costes para nuestras sociedades, desde la destrucción de gran parte del mercado laboral hasta la alteración de nuestra capacidad para evaluar la verdad.

Los archivos de Epstein ofrecen una respuesta. Lo que parece una conspiración, sugieren, es efectivamente una conspiración impulsada por la avaricia. Lo que siempre hemos tenido ante nuestros ojos podría ser cierto: para ser aceptado en la pequeña élite del poder de Occidente hay que pagar un alto precio, e implica dejar de lado cualquier sentido de moralidad. Requiere descartar la empatía hacia cualquiera que no pertenezca al grupo.

Tal vez una élite desalmada y carnívora a cargo de nuestras sociedades sea menos caricaturesca de lo que parece. Quizás los archivos de Epstein tengan tanto impacto en nuestra imaginación porque nos enseñan una lección que ya sabíamos, confirmando una historia con moraleja que precede incluso al canon literario occidental.

Hace más de 400 años, el escritor inglés Christopher Marlowe, contemporáneo de William Shakespeare, se inspiró en cuentos populares alemanes para escribir su obra Doctor Fausto sobre un erudito que, a través de Mefistófeles, acepta vender su alma al diablo a cambio de poderes mágicos.

Así nació el pacto fáustico, mediado por la figura de Mefistófeles, similar a la de Epstein. El gran escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe retomaría este relato 200 años después en su obra maestra en dos partes: Fausto.

Lógica degenerada

Sin embargo, quizá no sea sorprendente que el ruido mediático sobre los archivos de Epstein esté sirviendo principalmente para acallar una historia más veraz que lucha por emerger.

La misma élite que una vez valoró a Epstein como su maestro de ceremonias intenta ahora desviar nuestra atención de su complicidad en sus delitos para dirigirla hacia unos pocos individuos selectos, en particular en el Reino UnidoAndrew Mountbatten-Windsor y Peter Mandelson.

Es difícil considerar a esta pareja como chivos expiatorios. No obstante, cumplen el mismo propósito: saciar el creciente apetito del público por el castigo.

Mientras tanto, el resto de su círculo o bien niega las sólidas pruebas de su amistad con Epstein o, si se les acorrala, se disculpan rápidamente por un breve lapsus de juicio, antes de correr a esconderse.

Se trata de un cálculo erróneo. Los archivos de Epstein no sólo nos muestran las decisiones oscuras de unos pocos individuos poderosos. Más importante aún es que ponen de relieve la lógica degenerada de las estructuras de poder que hay detrás de estos individuos.

Las poderosas figuras que tomaron el Lolita Express de Epstein para ir a su isla; que recibieron “masajes” de mujeres y niñas jóvenes víctimas de trata; y que bromeaban despreocupadamente sobre los abusos que sufrían esas jóvenes, son las mismas personas que ayudaron discretamente a Israel a cometer una matanza masiva en Gaza y, en algunos casos, defendieron con vehemencia su derecho a hacerlo.

¿Nos sorprende que quienes no expresaron ni un ápice de oposición al asesinato y la mutilación de decenas de miles de niños palestinos, y a la hambruna de cientos de miles más, fueran quienes también consintieron los rituales de abuso contra niñas, o los toleraron, mucho más cerca de casa?. Hoy se pretende construir en Gaza el gran burdel mediterráneo el negocio que le quita el sueño al convicto presidente de Estados Unidos Trump y su cómplice el primer ministro del nazisionismo Netanyahu.  

Estas son las personas que exigían a cualquiera que aspirara a alzar la voz en defensa de los niños de Gaza que dedicara su tiempo a condenar a Hamás. Estas son las personas que intentaron a toda costa desacreditar el creciente número de muertes infantiles atribuyéndolas al “Ministerio de Sanidad de Gaza, dirigido por Hamás”.

Estas son las personas que negaron que Israel atacara los tan necesarios hospitales para tratar a los niños heridos y enfermos de Gaza, e ignoraron la hambruna masiva que Israel inflige a toda la población. Y estas son las personas que ahora fingen que el continuado asesinato y tortura de los niños de Gaza por parte de Israel equivale a un “plan de paz”.

Neoliberalismo y nazisionismo

Dejemos a un lado, de momento, su pedofilia. Epstein fue la personificación definitiva de las dos ideologías corruptas del neoliberalismo capitalista y el sionismo que dominan las sociedades occidentales. Esa es razón suficiente para que sobresaliera durante tanto tiempo en sus altas esferas.

El destino final de esas ideologías iba a conducir siempre a un genocidio en Gaza y, en los próximos años o décadas, a menos que se detenga, a un holocausto nuclear o al colapso climático a escala planetaria.

Epstein podría servir de advertencia saludable de lo que está tan profundamente mal en la cultura política y financiera de Occidente. Pero la llamada de atención que representa se está viendo ahora tan atenuada en su ausencia como lo estaba en vida.

La celestina universal/el dólar un siniestro instrumento al igual que el neoliberalismo para masifica, enajenar, y explotar al ser humano.

El neoliberalismo es la búsqueda del dinero y el poder por sí mismo, desvinculado de cualquier propósito superior o bien social. Durante el último medio siglo, se ha alentado a las sociedades occidentales a venerar a la clase multimillonaria —pronto billonaria— como el símbolo supremo del crecimiento económico y el progreso, en lugar del indicador definitivo de un sistema que se ha podrido desde dentro.

Como era de esperar, los superricos y sus seguidores se han sentido atraídos por los defensores del “largoplacismo”, un movimiento que justifica las graves desigualdades e injusticias actuales del mundo y se resigna a un apocalipsis climático y ambiental inminente a medida que se agotan los recursos del planeta.

El largoplacismo argumenta que la salvación de la humanidad no reside en reorganizar nuestras sociedades política y económicamente en el aquí y ahora, sino en intensificar esas desigualdades para lograr el éxito a largo plazo mediante una clase de Übermensch nietzscheanos, o seres superiores  dueños de la celestina universal/el dólar.

Una pequeña élite financiera necesita libertad absoluta para amasar más riqueza en busca de soluciones —mediante innovaciones tecnológicas, por supuesto— que permitan superar las dificultades de sobrevivir en nuestro frágil planeta. El resto de nosotros somos un impedimento para que los superricos puedan encontrar un rumbo hacia la seguridad.

Los hombres, mujeres y niños normales y corrientes marginados, enajenadas deben quedarse en el barco que se hunde, mientras los multimillonarios requisan los botes salvavidas. En palabras de uno de los gurús del largoplacismo, Nick Bostrom, filósofo de la Universidad de Oxford, lo que nos espera es “una masacre gigantesca para el hombre, un pequeño paso en falso para la humanidad”.

Tomando prestado un término de los videojuegos, los miembros de la élite neoliberal nos ven al resto como personajes no jugadores o como personajes de relleno generados en un juego para servir de fondo a los jugadores reales. Visto desde esta perspectiva más amplia, ¿qué importa si los niños sufren, ya sea en Gaza o en las mansiones de un multimillonario?

Sin excepciones morales

Si esto se parece mucho al colonialismo tradicional de la “carga del hombre blanco”, actualizado para una supuesta era poscolonial, es porque lo es. Esto ayuda a explicar por qué el neoliberalismo  capitalista determinista se complementa tan bien con otra ideología colonial depravada: el sionismo.

El nazisionismo ganó cada vez más legitimidad tras la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que conservó con descaro durante la posguerra la misma lógica depravada de los nacionalismos étnicos europeos que habían culminado anteriormente en el nazismo.

Israel, el hijo bastardo del sionismo, no sólo reflejó la supremacía aria, sino que hizo respetable su propia versión: la supremacía judía. El sionismo, al igual que otros nacionalismos étnicos repugnantes, exige la unidad tribal contra el Otro, valora el militarismo por encima de todo y busca constantemente la expansión territorial, o Lebemsraum.

¿Sorprende acaso que fuera Israel quien, durante muchas décadas, revirtiera los avances de un sistema jurídico internacional creado precisamente para evitar que se repitieran los horrores de la Segunda Guerra Mundial?

¿Sorprende acaso que fuera Israel quien perpetrara un genocidio a la vista del mundo, y que Occidente no sólo no lo detuviera, sino que participara activamente en la matanza masiva?

¿Sorprende acaso que, a medida que a Israel le ha resultado más difícil ocultar la naturaleza criminal de su empresa, Occidente se haya vuelto más represivo y autoritario a la hora de aplastar la oposición a su proyecto?

¿Sorprende acaso que los sistemas de armas, las innovaciones en materia de vigilancia y los mecanismos de control demográfico que Israel ha desarrollado y perfeccionado para utilizarlos contra los palestinos lo conviertan en un aliado tan preciado para la clase multimillonaria occidental que busca utilizar las mismas innovaciones tecnológicas en su propio país?

Por eso, el ministro del Interior del Gobierno británico, que apoyó con fuerza el genocidio en Gaza y calificó la oposición al mismo como terrorismo, quiere ahora revivir la idea del siglo XVIII de la prisión panóptica, una forma de encarcelamiento que todo lo ve, pero en una versión de inteligencia artificial. En palabras de Shabana Mahmood, su panóptico garantizaría que “los ojos del Estado/el gran hermano puedan estar sobre ti en todo momento”.

Hace casi dos décadas, quedó claro que Jeffrey Epstein era un depredador. En los últimos años, se ha vuelto imposible mantener la idea de que era un caso moral atípico. Él destiló y canalizó, a través de formas depravadas de gratificación sexual, una cultura corrupta más amplia que cree que las reglas no se aplican a las personas especiales, a los elegidos, a los Übermensch. Para querer la libertad, la democracia y la justicia son medios exclusivos para obtener ventajas de ellas... Club Bilderberg – Foro económico Mundial de Dallas. Se cambia el nombre del organismo explotador para demostrar que las cosas cambian.

Un puñado de sus aliados más desechables serán sacrificados para satisfacer nuestra sed de rendición de cuentas. Pero no se dejen engañar: la cultura Epstein sigue vigente.

*Jonathan Cook es autor de tres libros sobre el conflicto palestino-israelí. Ha ganado el Premio Especial de Periodismo Martha Gellhorn. Vivió en Nazaret durante veinte años, de donde regresó en 2021 al Reino Unido. 

*Artículo originalmente publicado en Middle East Eye. Traducido del inglés por Sinfo Fernández.

Rusia condena vínculo de las élites de occidente/Estados Unidos, Unión Europea/OTAN, Inglaterra Canadá y Japón con red de Epstein

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, denunció que los mismos actores responsables de las atrocidades descritas en los archivos del pederasta Jeffrey Epstein, son quienes proveen recursos militares a Ucrania “para la matanza de los niños”.

Para la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, el trato que estas élites brindan a la infancia, incluyendo a sus propios familiares, es un reflejo directo de su política exterior y de su apoyo al Gobierno de Kiev.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, criticó las cúpulas de poder en Occidente tras la reciente difusión de documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein. Según la funcionaria, la información revelada en estos archivos no solo expone una red de abusos contra menores, sino que también explica la naturaleza ética de quienes actualmente financian el conflicto en Ucrania.

Zajárova sostuvo que los materiales, que incluyen millones de registros, evidencian cómo sectores influyentes de la sociedad occidental habrían participado durante décadas en la corrupción y violencia contra menores de edad.

Para la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, el trato que estas élites brindan a la infancia, incluyendo a sus propios familiares, es un reflejo directo de su política exterior y de su apoyo al régimen de Kiev.

En su declaración, la funcionaria denunció que los mismos actores responsables de las atrocidades descritas en los archivos son quienes proveen “recursos colosales para la matanza de los niños y la población civil”.

«¿Qué se puede esperar de quienes llevaban años, décadas, sometiendo a los niños a abusos, corrompiéndolos, y lo hacían de manera sistemática, incluyendo tanto a nuevas víctimas de abuso sexual en forma de menores de edad como a adultos, motivándolos con ascensos en sus carreras políticas?”, preguntó.

El delincuente sexual estadounidense Jefrrey Epstein fue arrestado en julio de 2019 en Nueva York. De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía, el pederasta habría coordinado durante años el traslado de decenas de menores a su residencia en Manhattan con fines de explotación sexual, un esquema que habría operado con mayor intensidad entre 2002 y 2005.

El círculo social de Epstein destacaba por su gran influencia global, integrando a figuras de alto perfil que incluían desde empresarios prominentes y celebridades hasta mandatarios y funcionarios públicos de diversos países. Dentro de esta red de contactos destacaron nombres como el del expresidente Bill Clinton y el del actual mandatario estadounidense, Donald Trump.

Tras el suicidio de Epstein en su celda el 10 de agosto de 2019, el proceso judicial en su contra fue interrumpido. No obstante, el caso dejó al descubierto los vínculos de poder que el financiero mantuvo con las esferas políticas y económicas más altas del mundo.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

En nombre de la Democracia...



En nombre de la Democracia...

“La democracia, la libertad y la justicia en la mediad de lo posible, no existen, porque no existe el ser humano en la mediad de lo posible”... ADDHEE.ONG


Por Prof. Juan Pablo Cárdenas S./ académico, escritor, periodista y analista internacional/ADDHEE.ONG:

Prolegómeno: “La Democracia no será jamás un sistema político formal, sino un instrumento de liberación y realización del ser humano.

La Democracia plena del Pueblo soberano por y para la mayoría de la ciudadanía, con respeto por las minorías. Entiéndase a la Soberanía como la autoridad suprema inalienable e indivisible. Reside en el Pueblo/soberano y se ejerce por medio de representantes elegidos por los ciudadanos en sufragio libre y secreto (el sufragio obligatorio lo impuso el dictador fascista, safio, de marras, para imponer su constitución/artilugio de 1980, vigente hasta nuestros días)...

La Democracia tiene que ser sincera y plena, como también la Libertad y la Justicia, jamás será un sistema político formal, sino un instrumento de liberación y realización del ser humano:

¡Basta ya de eufemismos! La libertad, la democracia, la igualdad y la justicia en el sistema capitalista, determinista globalizado que impone la clase empresarial plutócrata, oligarca, financiera/bancaria, agiotista, agrícola monopolista, propietaria de la celestina universal/el dólar, que regenta sus testaferra la clase burguesa politicastra/castrense corrupta, han sido un espejismo con todas las abstracciones que pueblan la fantasía de los ilusos o forman el capital de los mendaces. El pueblo/soberano, ha estado siempre ausente... “No hay destino viable para el Género Humano, la Humanidad”...

“Cuando la ignorancia y la prepotencia de los dueños de la Celestina Universal/ el dólar, el narcotráfico y la “inteligencia artificial genocida/IAG”, pretenden convertirlas en Derecho, la idea, el desafío, de cambiar el mundo, no es una locura, ni una utopía, sino Justicia Plena.

Con esperanza y memoria, sapere aude/ ¡atrévete a pensar!, “solo merecen la libertad y la vida, quienes cada día las conquistan”...

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario Ejecuto ADDHEE.ONG

Reflexiona el Prof. Juan Pablo Cárdenas S.: en nombre de la democracia

Si se acepta que las Democracias deben honrar la voluntad del Pueblo Soberano siempre va a depender de la calidad de sus ciudadanos las diferencias que se manifiestan entre los países que adhieren a este régimen político. No es la existencia de elecciones regulares, la separación de los poderes del Estado o la alternancia en el poder lo que define la condición de estos países. Ya se ha constatado que el dinero influye muy decisivamente en los procesos electorales, lo que lleva en efecto al gobierno de las oligarquías, las plutocracias, como la extendida frustración de las demandas de las grandes mayorías.

Existen profundas diferencias entre las democracias europeas, latinoamericanas, africanas o asiáticas. Incluso nadie desconoce que en los Estados Unidos se da el caso que haya candidatos presidenciales que, obteniendo más votos, no pueden llegar a la Casa Blanca. Tal como le ocurriera en el año 2016 a Hillary Clinton en su contienda con Donald Trump, el que obtuvo casi tres millones de votos menos que su adversaria. Pero por el curioso sistema electoral que rige en este país, se tuvo que aceptar que fuera éste el que alcanzara la Presidencia de la República. El mismo federalismo, en algunos casos, se opone a la concepción de “cada ciudadano, un voto”, lo que no ocurre en la mayoría de las naciones de sistema unitario de gobierno.

Factor determinante para la elección de sus gobernantes es el nivel educacional/cultural  y la formación cívica de los electores, lo que está dado por el sistema educacional de cada país y el grado de información de sus ciudadanos. Países de alto analfabetismo o de grandes asimetrías entre la formación que reciben ricos y pobres quedarán siempre muy sujetos a la influencia de la propaganda, el caudillismo o los recursos publicitarios de los postulantes a los altos cargos públicos. Allí también donde no existe plena libertad de opinión ni diversidad informativa, condición esta última que es muy crítica en un país como Chile de tan alta concentración mediática. 

Esto puede comprobarse en los clásicos quioscos de diarios dedicados hoy a vender golosinas y cigarrillos, como en la orientación ideológica y uniformidad de los noticiarios de la televisión, lo que cualquiera puede verificar. Añadido el pobre nivel intelectual de periodistas y animadores, en que la frívola farándula y la superficialidad prevalecen en la sesgada visión del país y del mundo que entregan en sus espacios informativos. Por supuesto, con una que otra excepción. 

No es cuestión de lo que manda el mercado, como algunos postulan. Después de años de demandas por “democratizar” nuestras comunicaciones, la falta de diversidad mediática es patética si se la compara con la de otros países de nuestra misma región, donde los diarios, las radios e incluso los medios audiovisuales son mucho más diversos y abundantes. Naciones, incluso, con menos poder adquisitivo que el de nuestra población son capaces de sostener impresos y noticiarios en que los cotidianos hechos delictuales, como las tragedias climáticas y los accidentes del tránsito, están acotados a su justa realidad. En este sentido, cómo no asombrarse que carabineros, policías y gendarmes hayan desplazado como protagonistas de estos espacios hasta a políticos, artistas y deportistas, por ejemplo.

Por voluntad de nuestros gobernantes se ha hecho imposible la reaparición del que fuera el periódico de más alta circulación en la historia nacional. Así como también se sabe que desde la Administración del Presidente Aylwin se efectuó toda una operación política para exterminar a un ejemplar número de revistas que marcaran fuerte disidencia con el Régimen Militar. Temiendo La Moneda que estos periodistas pudieran mantener en democracia su independencia crítica respecto de los gobiernos que sucedieron al tirano Pinochet.

Cuando fueron diputados, Gabriel Boric y otros frenteamplistas prometieron que, de llegar al gobierno, cumplirían con el Laudo Arbitral internacional que mandató al Estado a indemnizar a los dueños de El Clarín, periódico confiscado por los militares golpistas. Lo que se ve que ya incumplieron a pocos días del término de la administración autodefinida como de centro izquierda.

¿Y la educación pública, gratuita y de calidad?...

Tampoco en todas estas últimas décadas se le dio abrigo a la antigua demanda de suprimir el impuesto del IVA a los libros e impresos, lo que habría ayudado al acceso a los mismos, especialmente a los jóvenes que tan poco leen actualmente según todas las constataciones medibles. A lo anterior, se suma lo poco o nada que se hizo respecto de otra de las grandes promesas democráticas, la de alcanzar una “educación pública gratuita y de calidad”. De esta manera, es cosa de revisar los resultados año a año de las pruebas de quienes acceden a las universidades, para comprobar que los colegios particulares y pagados llevan una ostensible delantera respecto del rendimiento de quienes egresan de los establecimientos públicos.

La filósofa y politóloga Hannah Arendt distinguía en sus lúcidos análisis entre el pueblo y los “populachos”, advirtiendo que estos últimos siempre “en sus revueltas claman por un hombre fuerte que pueda conducirlos”. “El populacho, sentencia ella, no sabe elegir, solo sabe aclamar y apedrear…”

 Los “populachos” les sirven indistintamente a los gobiernos de derecha e izquierda. Aunque estas democracias deriven después en dictaduras y tiranos que acuden a la represión para sostenerse y prolongarse en el poder. Tal como lo hace ahora Israel, un Estado “democrático” devenido en genocida,  así como el gobierno imperial de Trump en Estados Unidos en desmedro de los millones de inmigrantes que acorrala y persigue cruelmente. Además de amenazar e invadir,  sin oposición, a las naciones del mundo que se propone subyugar.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

sábado, 14 de febrero de 2026

EL PRESIDENTE DE CUBA DIAZ-CANEL y el «Quid Pro Quo» de Cuba y Estados Unidos


EL PRESIDENTE DE CUBA DIAZ-CANEL y el «Quid Pro Quo» de Cuba y Estados Unidos:

“La capitulación del soberano y digno Pueblo Cubano, de la Patria del maestro José Martí Pérez, los imperialistas estadounidenses no la lograran jamás”... ADDHEE.ONG

Por Luis Manuel Arce Isaac/Diario Politika

Trump no acaba de adivinar por dónde le entra el agua al coco…

“Yo soy Cuba, no otro”, podría colegir cualquier buen entendedor de las recientes palabras del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez en su reciente conferencia con la prensa nacional y extranjera en La Habana, sobre la orden ejecutiva que aplica desde el 1 de febrero el presidente Donald Trump para bloquear el ingreso de petróleo a la isla y terminar de asfixiarla económicamente.

No lo dijo con esas palabras, pero esa afirmación podría considerarse como el quid pro quo del enfrentamiento a las agresiones y el bloqueo que los presidentes de Estados unidos que han pasado por la casa Blanca desde enero de 1959 han protagonizado contra la pequeña isla antillana para destrozar su soberanía e independencia.

El mensaje no es solamente para el presidente republicano que se sienta por segunda vez en la poltrona de la Oficina Oval escudriñando el mapa de la isla verde en forma de caimán, desplegado en su escritorio, analizando detenidamente cómo engullirla tras 67 años de tenerla al alcance de la mano —a apenas 90 millas, como decir Maryland o Virginia— pero, como reza el dicho, no acaba de adivinar por dónde le entra el agua al coco.

De paso, la explicación del mandatario cubano es también para aquellos amigos que tal vez con buenas intenciones, o quizás no tanto, aconsejan aceptar la propuesta de poner sobre la mesa de las negociaciones los reclamos, las solicitudes, las exigencias y las propuestas de cada país, alegando que la situación económica y social en Cuba es grave, delicada y difícil de resolver sin recursos económicos y financieros, y la única salida es hablar con Trump.

Los líderes cubanos agradecen a todos sus consejos, aunque ello no significa que les sean aceptados. No por capricho, sino porque el término de “solución por la vía diplomática” queda muy ambiguo si no es acompañado por la propuesta de una agenda específica de temas y propósitos que satisfagan a ambas partes, que haya paridad y justicia en el “tú me das y yo te doy”, y no se alteren los principios básicos de independencia, soberanía, no injerencia en los asuntos internos de cada negociante, respeto mutuo, colaboración, igualdad en todo sentido y no discriminatorio, y mucha voluntad de limar asperezas a fin de lograr una convivencia natural y duradera.

Cuando una propuesta se hace en medio de una atmósfera de presiones y miedos pierde todo su valor, no es creíble y, de facto, toma figura de chantaje y la sombra que proyecta es la de prepotencia, un narcisismo político bien alejado de los principios morales y éticos que desprecia el dogma de “por la fuerza nada” que las guerras militares, incluidas las dos mundiales, no han logrado moverlo ni un milímetro de la conciencia social.

El asunto está en que la ruta escogida por Trump está empedrada de condicionamientos y radicalismos, y al anteponer criterios y voluntades como un único perfil del diálogo, deja ipso facto de ser una negociación para convertirse en una imposición, y eso es inaceptable para el gobierno revolucionario.

En el caso de Cuba, ese dogma es tan firme como las raíces de la palma real, y el presidente Díaz-Canel se lo acaba de decir este 5 de febrero a sus vecinos del norte, no para rechazar la posibilidad de un diálogo, por el contrario, sino para esclarecer qué tipo de negociación dentro del esquema básico de obtener acuerdos que resuelvan diferencias con beneficios mutuos, equilibrados, sin perjuicios ni ceder independencia o soberanía.

Es, por poner un ejemplo actual, lo que ha prevalecido en México entre los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, con los de Estados Unidos de Joe Biden y Donald Trump en tópicos complejos como el narcotráfico, el contrabando de armas, la seguridad nacional, la imposición de aranceles, el tratado comercial tripartido con Canadá, la distribución de aguas comunes y litigios fronterizos.

No obstante la tirantez, las partes han llegado a acuerdos, aunque siempre bajo un manto suspicaz muy especial por las difíciles relaciones históricas con profundas raíces en los lamentables hechos de 1846-1848 cuando México fue privado de la mitad de su territorio, y la frontera norte se “corrió” dos mil kilómetros al sur, hacia el río Bravo, y los EE.UU. quedaron como dueños de casi siete estados mexicanos que ellos solos formarían la quinta economía del mundo.

A los amigos, o no tanto, que se preocupan —y ello incluye al secretario general de Naciones Unidas y otros altos funcionarios que podrían ayudar a encausar el diálogo fuera de chantajes y de posicione de fuerza—, el presidente cubano les volvió a explicar el asunto de negociaciones hipotéticas, en la conferencia mencionada.

Si no escucharon o leyeron esa parte, les sintetizo sus ideas, que, de hecho, serían bases reales para el diálogo, repetidas, porque lo ha dicho en muchas ocasiones sin ser escuchado por la contraparte, que sugieren esas amistades. Él mencionó:

Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos a pesar de que la historia de las relaciones entre ambos países después del triunfo de la Revolución se ha caracterizado por una asimetría, marcada por la imposición de un bloqueo económico, comercial y financiero durante tantos años, sostenido y recrudecido en los momentos actuales.

Hay una agenda de temas que se pueden tocar. Cuba está dispuesta a un diálogo sobre cualquiera de los que se quiera debatir. “¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar. Sin precondicionamiento, en una posición de iguales. En una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación, sin abordar temas que nos laceran y que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos”.

“En un diálogo como ese, se puede construir una relación entre vecinos civilizada, que le podría aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos, a los pueblos de las dos naciones. Las cubanas y los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano, reconocemos valores del pueblo norteamericano, valores de su historia, valores de su cultura”. Es la posición diáfana de La Habana.

La base del dialogo: “Para empezar, en primer lugar, deberá eliminarse el bloqueo e impulsar apoyo para levantar la economía cubana”...

Heriberto M. Galindo Quiñones, ex embajador de México en Cuba durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, quien, más allá de criterios personales propugna el diálogo, decía de forma acertada que, “para empezar, en primer lugar, deberá eliminarse el bloqueo e impulsar apoyos para levantar la economía cubana con beneficios tangibles para el pueblo y para la nación en su conjunto”.

Bueno, las cartas están sobre la mesa y Díaz-Canel las volvió a colocar boca arriba: las barajas cubanas son las clásicas españolas; los naipes de Trump, estadounidenses. La diferencia está en que las primeras no tienen joker y se descarta toda aberración lúdica, los de su adversario, en cambio, pueden tener hasta ocho comodines y afectar lo racional. Mientras, el quid pro quo de Cuba el presidente Díaz-Canel lo dejó bien claro: eliminación de la guerra económica y respeto a la soberanía e independencia a cambio de buena vecindad y colaboración, el de Trump sigue en tinieblas y mantiene como leitmotiv hasta ahora, como en Venezuela, una capitulación de los cubanos que no va a lograr jamás.

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El canciller Lavrov reiteró su respaldo absoluto de Rusia a Cuba

La Cancillería rusa ratificó que Moscú no permitirá que se impongan condiciones de vida extremas a la isla mediante la coacción financiera, fortaleciendo la alianza estratégica entre el gigante euroasiático y la nación caribeña en defensa de la soberanía.

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, realizó este lunes 2 de febrero una llamada telefónica a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, para reafirmar el respaldo absoluto de su país a Cuba, frente a las nuevas agresiones de Washington.

El canciller ruso enfatizó que estas medidas amenazan con empeorar la situación humanitaria del Pueblo Cubano  y expresó la disposición firme de Rusia para seguir brindando el apoyo político y material necesario para contrarrestar el asedio. Durante el intercambio, ambos diplomáticos abordaron los temas prioritarios de la agenda bilateral y coordinaron el calendario de los próximos contactos de alto nivel entre ambas naciones.

Esta conversación ocurre en respuesta directa a la orden ejecutiva firmada por Trump, la cual declara a Cuba como una emergencia nacional y amenaza con aranceles adicionales a terceros países que suministren petróleo a la mayor de las Antillas. La Cancillería rusa ratificó que Moscú no permitirá que se impongan condiciones de vida extremas a la isla mediante la coacción financiera, fortaleciendo la alianza estratégica entre el gigante euroasiático y la nación caribeña en defensa de la soberanía.

Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla denunció la actuación de Estados Unidos como un brutal acto de agresión que recrudece el bloqueo económico más prolongado de la historia, aplicado por más de 65 años. El jefe de la diplomacia cubana agradeció la solidaridad de Rusia en este momento crucial, donde el régimen estadounidense utiliza el chantaje arancelario para intentar doblegar la voluntad de un pueblo libre.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, realizó previamente una declaración de firme rechazo ante las nuevas medidas de Washington contra la isla, calificándolas como un intento deliberado de ahogamiento económico. Rusia manifestó que estas sanciones unilaterales son categóricamente inaceptables por adoptarse al margen de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y violar las normas del derecho internacional.

Zajárova señaló que este nuevo episodio de máxima presión busca asfixiar la economía cubana, pero reafirmó que la nación caribeña seguirá manteniendo vínculos económicos exteriores eficaces pese a los obstáculos ilegítimos impuestos por el régimen de Donald Trump. La diplomática rusa denunció que el nuevo documento del régimen estadounidense etiqueta a Rusia como un Estado hostil y malintencionado por su relación con La Habana, lo cual entorpece cualquier diálogo bilateral y desacredita los esfuerzos de mediación de Estados Unidos en otras regiones.

Zajárova insistió en que la cooperación integral entre Moscú y Cuba posee raíces profundas y un respaldo sociopolítico sólido que no está dirigido contra terceros países. Ante las amenazas de Trump sobre una posible intervención para destrozar la isla, Rusia ratificó que los vínculos históricos especiales con el Pueblo Cubano  son inquebrantables y no se verán afectados por el chantaje arancelario o la coerción diplomática.

Ante este escenario, el Gobierno cubano aseguró que se encuentra dispuesto a defender la patria hasta la última gota de sangre, contando con el respaldo de aliados estratégicos que rechazan la hegemonía y el intervencionismo de régimen imperialista estadounidense/yanqui.

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