martes, 25 de agosto de 2026

Presidente iraní: acuerdo con EE.UU. no significa que nos rendiremos si nos atacan


Presidente iraní: acuerdo con EE.UU. no significa que nos rendiremos si nos atacan

¡El imperialismo estadounidense perdió la guerra!: ¡También perderá su guerra económica!….

«La guerra debe terminar en algún momento, y es mejor terminarla ahora», enfatizó Masoud Pezeshkian, quien aseguró que «el mundo entero reconoce nuestra victoria y ve que Estados Unidos es odiado en todo el planeta».

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, destacó que el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos en junio fue aprobado por consenso en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. El mandatario enfatizó que este paso diplomático preserva la dignidad del país y subrayó que «no hay una sola cláusula que indique entrega y concesión, y todas las obligaciones recaen en la parte contraria».

Aseguró que la unidad es la clave de la victoria y explicó que el acuerdo «no significa que nos rendiremos si quieren atacarnos, y no inclinaremos la cabeza ante la arrogancia». El presidente Pezeshkian añadió que «la guerra debe terminar en algún momento, y es mejor terminarla ahora» mientras el país se encuentra en una posición de fuerza y Dignidad…

«El mundo entero reconoce nuestra victoria y ve que Estados Unidos es odiado en todo el planeta y ha atacado nuestros colegios, hospitales e infraestructuras, violando todas las normas del Derecho Internacional», puntualizó Masoud Pezeshkian.

El presidente ratificó la total preparación de las fuerzas armadas para la defensa nacional, al tiempo que elogió el papel del pueblo en la protección de la nación. Estas declaraciones se dan en un momento en el que las negociaciones entre Irán y Estados Unidos están estancadas.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, general de división Ali Abdullah, lanzó recientemente una advertencia a sus adversarios. El alto mando militar afirmó que «cualquier error en los cálculos de los enemigos y sus amenazas tradicionales y modernas se encontrará con respuestas revolucionarias abrumadoras, disuasorias y destructivas».

Asimismo, confirmó que las tropas de la República Islámica mantienen una «preparación integral, inteligente y actualizada» en los ámbitos terrestre, marítimo, aéreo, de defensa, espacial y cibernético…

Por su parte, el canciller iraní, Abbas Araghchi, identificó a Israel como el principal obstáculo para aplicar el memorando suscrito con Estados Unidos el pasado 18 de junio. Dicho entendimiento, orientado a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz como paso previo a un acuerdo definitivo, se alcanzó tras una serie de ataques y escaladas militares en Oriente Medio iniciadas por Estados Unidos e Israel en febrero pasado…

Durante su discurso en la 39.ª reunión de directores de Educación del país, el jefe de la diplomacia persa denunció que la Administración estadounidense comenzó a incumplir lo pactado a menos de dos semanas de su firma debido a la interferencia de el régimen sionista colonialista israelí sobre el régimen de Trump.

Araghchi calificó el avance diplomático como «un logro del Pueblo de Irán mediante su resistencia en el conflicto» y situó las presiones externas como el mayor impedimento para concretar el entendimiento.

«El mismo discurso, matones distintos»: Irán promete fracaso a ofensiva económica del inefable Trump…

«Hemos visto esta película antes», dijo el canciller Araghchi recordando que Irán superó en los últimos años sanciones, ataques y exigencias de rendición incondicional desde Estados Unidos.

En su respuesta a la más reciente amenaza del régimen estadounidense, Araghchi advirtió anteriormente que «la insistencia en continuar con políticas fallidas solo provocará más fracasos y la enemistad del Pueblo Iraní». Foto: EFE.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró este viernes que la operación contra el país persa anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, bajo el nombre de «Día D económico», está condenada al fracaso. El canciller iraní ironizó sobre la nueva arremetida. «Hace 14 años, ‘las sanciones más paralizantes de la historia’ fracasaron. Hace 8 años, la ‘máxima presión’ fracasó, y hace 5 meses, la ‘rendición incondicional’ falló», escribió en X y remató: «Hoy, la ‘operación económica más devastadora de la historia’ rumbo al fracaso. Hemos visto esta película antes. El mismo discurso, matones distintos».

El canciller iraní aludió a las declaraciones del entonces vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, en 2012, cuando habló de «sanciones paralizantes» sobre Irán, y al mensaje que Trump lanzó hace cinco meses exigiendo la «rendición incondicional» de la República Islámica.

En su respuesta a la más reciente amenaza del régimen estadounidense, Araghchi advirtió anteriormente que «la insistencia en continuar con políticas fallidas solo provocará más fracasos y la enemistad del Pueblo Iraní».

De larga data Estados Unidos sobrevive en bancarrota por sus malditas guerras imperialistas y el narcotráfico

La arremetida de Estados Unidos comenzó el pasado miércoles 19 de agosto, después de que el Departamento del Tesoro informara de que la deuda pública de Estados Unidos superó por primera vez en su historia los 40 billones de dólares de deuda nacional…

En medio del fracaso militaren Irán, escándalos como el del portaviones USS Abraham Lincoln y las malas noticias desde la economía, Trump recurrió desesperadamente a la presión económica sobre Iran amenazando con «enormes consecuencias económicas» a cualquier país que ayude o haga negocios con la Nación Persa.

«¡Hoy anuncio la operación económica más devastadora jamás llevada a cabo contra cualquier país!», publicó el emperador Trump en Truth Social. «Cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen algún tipo de salvavidas a Irán enfrentará enormes consecuencias económicas», añadió.

La medida contempla cortar las vías utilizadas para mantener los flujos financieros hacia Irán, entre ellas las provenientes del petróleo, líneas de intercambio de divisas, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques y empresas pantalla. «Será un Día D económico», afirmó Trump, al pedir a los aliados de Estados Unidos sumarse a la medida de aislamiento contra Irán.

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní condenó enérgicamente la nueva ronda de sanciones económicas estadounidenses contra el país, afirmando que implica «terrorismo económico» y «crímenes de lesa humanidad».

«Las sanciones y presiones económicas son la otra cara de la misma moneda que la guerra y la agresión militar», afirmó el ministerio, subrayando que la dependencia de Estados Unidos en ambas políticas ha puesto en riesgo la paz y la seguridad globales.

El ministro Araghchi declaró que la iniciativa es «una cortina de humo ante la propia crisis de EE.UU.». Subrayó que el «Día D Económico» de Trump busca desviar la atención de la opinión pública estadounidense de las crisis financieras internas, «una deuda sin precedentes, la bancarrota y el aumento vertiginoso de los tipos de interés».

Lo subrayado/interpolado 

Colombia satrapía del imperio estadounidense: Entre el cinismo y la servidumbre

Colombia satrapía del imperio estadounidense: Entre el cinismo y la servidumbre…

-     El terremoto en Colombia una tragedia social anunciada.

-     El expresidente Gustavo Petro rectifica que permanecerá en Colombia…


Por Profesora María Consuelo Ahumada Beltrán /escritora, periodista y analista internacional:

Desde antes de su posesión, el nuevo régimen de Colombia que encabeza Abelardo de la Espriella en doble nacionalidad colombiana y estadounidense le imprime un giro drástico a su política exterior frente al Medio Oriente…

El lunes pasado en la mañana, en medio de la incertidumbre y conmoción resultantes del terremoto más grave del país en las últimas décadas, la Cancillería dio a conocer un pronunciamiento oficial bastante insólito y perjudicial, contrario a la tradición de las relaciones internacionales del país, incluso bajo gobiernos oligárquicos.

Se informaba allí que, ante la persistente inestabilidad del Medio Oriente, el nuevo gobierno reconocía la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, por ser de importancia estratégica para su seguridad. Reivindicaba su derecho a “protegerse frente a amenazas externas”.

No era una broma ni una equivocación, en momentos tan difíciles para las personas más golpeadas por el evento telúrico, cuya magnitud apenas empezaba a conocerse.

Pero démosle algo de contexto al asunto que se analiza. En 1967, durante la llamada Guerra de los Seis Días, Israel ocupó ese territorio estratégico del Medio Oriente, que pertenecía históricamente a Siria. Desde entonces, no prosperó ninguna negociación al respecto en la región.

Pero el 17 de diciembre de 1981, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó por unanimidad la Resolución 497, en la que señaló que la ley israelí de los Altos del Golán, con la cual incorporó dicho territorio, era nula y carecía de efectos internacionales legales. Por ello, le exigió a Israel retractarse de dicha decisión.

Sin embargo, como en el caso de tantísimas resoluciones frente a la ocupación de Israel en Palestina y otros territorios, la orden no se cumplió.

Así, Colombia tiene ahora el dudoso honor de ser el segundo país del mundo en adoptar tan absurda decisión, contraria al derecho internacional. El primero en hacerlo fue EEUU en marzo de 2019, durante el primer mandato de Trump. En esa ocasión el Consejo de Seguridad volvió a insistir en que se trataba de un territorio ocupado ilegalmente por Israel. Pero nada pasó.

Por supuesto que el pronunciamiento reciente de la Cancillería marca un giro radical en la política exterior colombiana frente a Israel, con respecto a la que siguió su predecesor. Durante su cuatrienio, Gustavo Petro desarrolló un liderazgo internacional valiente, que le representó el reconocimiento y apoyo, no solo del Pueblo Palestino sino también del mundo árabe y de las fuerzas democráticas y progresistas del orbe.

Fue el primer mandatario en denunciar con todas sus letras e implicaciones el genocidio de Gaza. Junto con Sudáfrica y una veintena de países, conformó el Grupo de La Haya, cuyo objetivo es la denuncia permanente de los atropellos y atrocidades de Netanyahu contra el pueblo palestino y la adopción de medidas concretas contra el genocidio.

En mayo del 2024 Petro rompió relaciones diplomáticas, políticas y comerciales con Israel y ordenó suspenderle la venta de carbón, cuando el país era su principal proveedor de este producto, fundamental en la fabricación de armas, utilizadas en la ocupación. 

La política de Abelardo de la Espriella con doble nacionalidad colombiana y estadounidense, abogado del narcotráfico y de los grupos paramilitares es congruente con sus anuncios de campaña y con sus compromisos con Estados Unidos. Antes de su posesión, ratificó su decisión de reanudar las relaciones con Israel. Anunció también que trasladaría la sede de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, una ciudad en disputa, que la ONU no reconoce como capital de Israel.

El agradecimiento del canciller israelí, Gideon Saar, no se hizo esperar.  Calificó la decisión del presidente colombiano como “histórica” y aclaró que dicha medida se había producido después de una reunión de los dos cancilleres en Barranquilla, anterior a su posesión.

Por su parte, el gobierno de Siria, con el cual Colombia no había tenido contradicción alguna, rechazó enérgicamente la decisión, señalando su incompatibilidad con el derecho internacional y con la Carta de las Naciones Unidas. Reafirmó que el Golán es parte inseparable del territorio sirio. 

Al mismo tiempo, agradeció el creciente apoyo internacional a su legítimo derecho de recuperar su territorio ocupado y el rechazo a la consolidación de la ocupación. Recordó que 123 países respaldaron su postura en la ONU en el 2025.   

En momentos en que se da este giro radical de nuestra política exterior, la agresión de Israel contra el territorio palestino continúa. Netanyahu rechazó los 15 puntos del plan de Trump para Gaza y señaló que mientras él sea primer ministro, no se creará ningún Estado Palestino, ni en Cisjordania ni en Gaza.

Según información oficial reciente, el número de víctimas mortales en Gaza asciende a 73.384. El 84% de ellas son civiles, y la cifra incluye al menos a 20.179 niños y niñas y 10.000 mujeres. A ellos se suman más de 14.400 personas desaparecidas.

Solo desde que se suscribió el alto al fuego en octubre pasado, los ataques de Israel han ocasionado la muerte de 1.254 personas Síntesis semanal de noticias sobre Palestina 3 al 9 de agosto de 2026 - Plataforma Común por Palestina

 Al mismo tiempo, en la Cisjordania ocupada se incrementan los asentamientos de colonos extremistas judíos y los ataques a los palestinos. “Mientras yo sea primer ministro, no se creará ningún Estado palestino”, afirmó el genocida el pasado domingo. Y ahora cuenta con el respaldo irrestricto del gobierno colombiano.

 Lo subrayado/interpolado es nuestro

Queridos amigos y amigas de la ADDHEE.ONG

El pasado 10 de agosto, Colombia sufrió un terremoto que provocó numerosas pérdidas humanas y un gran número de heridos. El nuevo régimen de Abelardo de la Espriella ha sido incapaz de responder a las consecuencias del seísmo y ha sido la población la que ha suplido la acción gubernamental. 

Os adjuntamos la declaración del partido Unidad de Izquierda Revolucionaria, sección de la UIT-CI en Colombia en el que describe la situación y propone las urgentes medidas para ayudar a las víctimas y reconstruir las zonas afectadas.

Esperamos que sea de vuestro interés y que pueda ser publicado en vuestro medio de comunicación en la sección de opinión.

Recibid nuestros saludos más cordiales.

Andreu Pagès

Lucha Internacionalista

Terremoto en Colombia. Una tragedia social anunciada que exige una reconstrucción al servicio de las víctimas, las comunidades y la clase trabajadora  

I- Un terremoto devastador que desnuda las desigualdades sociales del país

 El terremoto del 10 de agosto de 2026 constituye una de las mayores catástrofes naturales vividas por Colombia en las últimas décadas. El sismo, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, afectó 15 departamentos y 471 municipios. Al 20 de agosto, el balance oficial registraba 262.154 personas afectadas, 30.664 viviendas destruidas y 136.946 averiadas, además de graves daños en escuelas, hospitales, vías, puentes, acueductos y aeropuertos.. Sin duda, estas cifras no reportan la totalidad de afectaciones, si se tiene en cuenta que muchos municipios sufrieron afectaciones graves cercanas al 90%, como sucedió en El Cairo al norte del Valle del Cauca.

Pero estas cifras no alcanzan a expresar la dimensión humana de la tragedia. El terremoto demuestra, además, que los desastres naturales no afectan a todos por igual. La magnitud de sus consecuencias está determinada por condiciones históricas como la pobreza, la precariedad habitacional, la desigualdad territorial, la informalidad laboral, la insuficiencia de infraestructura pública y el abandono de numerosas comunidades rurales y populares.

Los primeros resultados del Censo Único de Emergencia adelantado por las cámaras empresariales y comerciales muestran que el 85,8 % de las empresas encuestadas reportó algún tipo de afectación y, entre las empresas afectadas, el 48,4 % no puede operar actualmente: prácticamente una de cada dos se encuentra paralizada. El 49,6 % presenta daños graves o críticos y el 91,9 % de las empresas afectadas son microempresas. A su vez, el 87 % corresponde a empresas de comercio y servicios.

El impacto también amenaza directamente el empleo: el 70,1 % de las empresas con puestos de trabajo en riesgo reporta entre uno y cinco empleos afectados. Aunque el 72,9 % registra pérdidas inferiores a $20 millones, estas cifras pueden resultar devastadoras para pequeños negocios con escaso capital de respaldo y dependientes de los ingresos diarios para sostener a sus propietarios, familias y trabajadores.

Estos datos permiten advertir un segundo nivel de emergencia: después de la destrucción física viene el deterioro económico. Una empresa que no puede abrir despide personal, deja de vender, pero continúa enfrentando arriendos, créditos, servicios, obligaciones tributarias. Si la interrupción se prolonga, una afectación inicialmente temporal puede convertirse en cierre definitivo con pérdida total de empleos.

Por eso, la tragedia no puede presentarse exclusivamente como una fatalidad natural. La vulnerabilidad social también es una construcción política, económica y de clase, derivada del modelo capitalista. La reconstrucción no puede limitarse a levantar nuevamente las edificaciones destruidas: debe reducir radicalmente las condiciones sociales que hicieron vulnerables a millones de personas.

II- La solidaridad popular frente a la tragedia: una respuesta que desbordó u supero al Estado y al gobierno

Miles de trabajadores, jóvenes, organizaciones sociales, comunidades barriales y campesinas, indígenas, afrodescendientes, sindicatos, bomberos, organismos de socorro y voluntarios protagonizaron una extraordinaria movilización solidaria.

En numerosos territorios, esta respuesta superó la capacidad estatal. Fueron habitantes, jóvenes, trabajadores y organizaciones populares quienes removieron escombros, buscaron sobrevivientes, organizaron centros de acopio y transportaron alimentos, agua, medicamentos y herramientas.

En el Valle del Cauca, Buenaventura se convirtió en un ejemplo emblemático: ante más de 72 horas de incomunicación terrestre, las barras del América y Deportivo Cali organizaron la recolección de ayudas y consiguieron transportarlas hasta el principal puerto colombiano sobre el Pacífico.

Las caravanas solidarias llegaron directamente a barrios, veredas y comunidades rurales, llevando ayuda y acompañando a las familias damnificadas. Esta solidaridad expresa una enorme reserva de organización y capacidad colectiva del pueblo colombiano.

Pero también evidencia la profunda desconfianza de amplios sectores hacia el aparato estatal, producto de años de corrupción, burocracia, clientelismo e ineficiencia institucional.

La solidaridad popular debe ser reivindicada y organizada, pero no puede ser utilizada por el Estado para sustituir sus obligaciones. El pueblo puede y debe ser solidario; el Estado tiene la obligación de garantizar vivienda, salud, educación, alimentación, empleo, infraestructura y protección social.

Las organizaciones populares que están en el territorio deben ser reconocidas como protagonistas de la reconstrucción y no como auxiliares gratuitos de una institucionalidad desbordada.

III. La respuesta del Gobierno Nacional: medidas insuficientes y sin control social

El régimen de Abelardo De la Espriella activó mecanismos de emergencia y anunció algunas ayudas, pero estas resultan insuficientes. Los subsidios temporales de arrendamiento y los alivios en servicios públicos no resuelven la recuperación de las viviendas, los emprendimientos, la pequeña y mediana industria ni las fuentes de empleo destruidas.

La utilización de facultades extraordinarias no puede convertirse en un cheque en blanco para el régimen, los grandes contratistas, bancos, aseguradoras y empresarios. Toda contratación, asignación presupuestal, crédito, subsidio y obra pública relacionada con la emergencia debe estar sometida a control ciudadano, sindical, territorial y comunitario. Ni un peso de la reconstrucción puede terminar en manos de la corrupción, la especulación inmobiliaria o el enriquecimiento de contratistas y grandes empresarios.

VI- El endeudamiento externo no puede convertirse en la salida automática

Frente a una catástrofe de esta magnitud se requieren recursos extraordinarios. Lo que debe cuestionarse es que la respuesta vuelva a descansar sobre el endeudamiento público, trasladando a las próximas generaciones el costo financiero de una emergencia que debería ser asumida mediante una redistribución extraordinaria de la riqueza nacional.

Una reconstrucción financiada principalmente con endeudamiento externo puede convertir una tragedia natural en una nueva tragedia económica y social.

V- La tragedia no ha detenido el proyecto político antipopular y proimperialista estadounidense del nuevo régimen

La emergencia también ha permitido observar que la catástrofe no ha significado una suspensión del proyecto político del régimen de Abelardo De la Espriella. Por el contrario, en medio de la emergencia acelera la implementación de sus políticas antipopulares y proimperialistas.

a. Persecución política. Mientras el país enfrenta miles de damnificados y graves daños, el Gobierno mantiene su ofensiva contra la administración anterior mediante el denominado “Libro de la verdad” a la vez que se propone destomontar pequeñas conquistas populares alcanzadas bajo el gobierno anterior. Rechazamos tanto la impunidad frente a la corrupción como la utilización de las instituciones estatales para desarrollar una persecución política. Las investigaciones deben sustentarse en pruebas, respetar el debido proceso y ser independientes de cualquier cálculo partidista; y lo que es más importante, deben respetarse aquellos logros que en materia económica, laboral, educación, o de restitución de tierras se alcanzaron.

b. La política exterior: subordinación a Estados Unidos e Israel. El régimen ha mantenido un marcado viraje hacia una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel. Desde una perspectiva internacionalista y antiimperialista, cuestionamos esta orientación. Colombia debe desarrollar relaciones internacionales independientes. La cooperación internacional es bienvenida cuando contribuye a salvar vidas y atender a las víctimas, pero cooperación no significa subordinación política, militar o económica, mucho menos para lavarle la cara a los asesinos responsables del genocidio del pueblo palestino.

c. Desmonte de la política de paz del gobierno de Petro. El traslado de 117 personas privadas de la libertad vinculadas a los procesos de negociación del anterior Gobierno constituye una expresión de la política de “mano dura” anunciada durante la campaña electoral. Representa el anuncio práctico del desmonte de la política de Paz Total y la sustitución del diálogo por la fuerza y la negociación por la persecución.

Rechazamos tanto la impunidad de las organizaciones criminales como la utilización demagógica de la política de seguridad para fortalecer un régimen de excepción permanente, ampliar el poder represivo del Estado y criminalizar la protesta social. La clase trabajadora y las comunidades populares tienen derecho a vivir sin el terror de las organizaciones armadas y del narcotráfico, pero también a no ser víctimas de la violencia estatal, la militarización de sus territorios ni la criminalización de sus luchas sociales.

VI- Una reconstrucción al servicio de las víctimas y no de los grandes negocios

Desde una perspectiva de clase trabajadora y retomando los principios de independencia de clase, movilización y organización, la reconstrucción debe partir de una definición fundamental: Las víctimas deben ser protagonistas y no receptoras pasivas de las decisiones tomadas por el régimen, los bancos, los contratistas y las grandes empresas.

No queremos una reconstrucción concebida como un gigantesco negocio privado. Queremos una reconstrucción pública, democrática, participativa y controlada por las comunidades.

Propuestas

1- Recursos para la reconstrucción, no para la deuda.

Suspensión inmediata del pago de la deuda externa durante la emergencia y el proceso inicial de reconstrucción; auditoría pública de la deuda y rechazo a nuevos empréstitos para financiar la reconstrucción. Los recursos liberados deben destinarse a un Fondo Nacional de Reconstrucción y Solidaridad Obrero-Popular.

2- Que paguen quienes concentran la riqueza.

Impuesto extraordinario a las grandes fortunas, bancos, monopolios, empresas minero-energéticas y grandes capitales. Suspensión o exención del impuesto predial para los inmuebles afectados, exención del impuesto de renta para las familias damnificadas y IVA cero para los materiales, equipos e insumos destinados directamente a la reconstrucción.

3- Los bienes de la SAE al servicio de las víctimas.

Los bienes administrados por la Sociedad de Activos Especiales deben ser destinados prioritariamente a familias urbanas y campesinas damnificadas, para vivienda, tierras productivas y reconstrucción comunitaria.

4- Reconstrucción pública, vivienda, salud, educación y trabajo digno.

Las obras fundamentales deben ejecutarse prioritariamente mediante entidades públicas, cooperativas de trabajadores y empresas estatales. Construcción masiva de vivienda pública segura; reconstrucción prioritaria de hospitales y escuelas; atención especial a comunidades rurales, campesinas, indígenas y afrodescendientes; y un programa extraordinario de empleo público con salario digno, estabilidad, seguridad social y derechos laborales.

5-Protección del empleo y de los ingresos.

Ninguna empresa debe utilizar el terremoto como excusa para despedir trabajadores. Deben garantizarse mecanismos de estabilidad laboral temporal, compensación a quienes pierdan sus ingresos y protección para las economías familiares, campesinas y comunitarias. Aseguradoras y bancos deben cumplir sus obligaciones y ofrecer períodos de gracia y refinanciación sin intereses adicionales.

6- Control popular y participación de los damnificados.

Crear comités territoriales de reconstrucción elegidos democráticamente. Toda contratación debe ser pública, transparente y accesible. Los recursos deben estar bajo vigilancia permanente de damnificados, sindicatos, organizaciones campesinas, juntas comunales y organizaciones sociales. La ayuda estatal no puede condicionarse a ninguna afiliación política, religiosa, partidista o electoral.

7- Reconocimiento y fortalecimiento de la solidaridad popular.

Las caravanas, colectivos juveniles, sindicatos, juntas comunales, organizaciones campesinas y demás expresiones solidarias deben ser reconocidas como actores legítimos de la reconstrucción, con posibilidad de administrar directamente recursos destinados a las comunidades mediante mecanismos de rendición pública de cuentas y control colectivo.

8- Unidad de los trabajadores y sectores populares.

Sindicatos, organizaciones campesinas, comunidades indígenas y afrodescendientes, organizaciones barriales, estudiantes, trabajadores de la salud, docentes, organizaciones de mujeres y jóvenes deben impulsar una coordinación nacional por la reconstrucción y un Frente Único por la Reconstrucción al servicio de las víctimas, mediante asambleas territoriales, comités de damnificados, brigadas solidarias, veedurías populares y movilizaciones.

La independencia política frente al régimen no significa indiferencia frente a la tragedia. Significa defender con mayor firmeza los derechos de las víctimas. La clase trabajadora necesita construir su propia alternativa.

VII. Una salida obrera y popular frente a la reconstrucción

El terremoto plantea una pregunta que trasciende la emergencia inmediata: ¿para quién se reconstruirá Colombia? Puede reconstruirse para los bancos, grandes contratistas, constructoras, monopolios e inversionistas. O puede reconstruirse para quienes perdieron sus viviendas, sus empleos, sus escuelas, sus hospitales y sus condiciones de vida.

La tragedia del 10 de agosto no debe utilizarse para profundizar la desigualdad, aumentar la deuda pública, fortalecer los negocios privados ni consolidar la subordinación internacional del país. Debe convertirse, por el contrario, en una oportunidad para que trabajadores, comunidades populares, campesinos, jóvenes y organizaciones sociales levanten una alternativa propia frente a las políticas del Gobierno.

Reconstruir no significa simplemente volver a levantar lo que se cayó. Reconstruir significa transformar las condiciones sociales que hicieron que millones de colombianos fueran tan vulnerables frente a la tragedia. Y esa reconstrucción solo podrá estar verdaderamente al servicio de las mayorías si son los propios trabajadores y las comunidades quienes participan, deciden y controlan su desarrollo.

El expresidente Gustavo Petro rectifica su permanencia en Colombia…

«No he desaparecido, he estado en el país y no me iré sino intermitentemente», expresó.

El exmandatario Gustavo Petro se pronunció sobre la situación política y la cooperación internacional en medio de la emergencia por el sismo en Colombia.

El exmandatario de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que permanecerá en el país frente a las recientes amenazas y desmintió los rumores sobre una supuesta captura o extradición en su contra. A través de sus redes sociales, el líder del Pacto Histórico hizo un llamado a construir una «gran Alianza del pueblo y del mundo por la vida», rechazando las campañas de desinformación que, según denunció, buscan aislarlo y destruir el progresismo mediante el miedo y la mentira.

«No he desaparecido, he estado en el país y no me iré sino intermitentemente», expresó Petro, quien advirtió sobre las amenazas dirigidas a sus seres queridos, incluida su hija Antonella, y a figuras importantes del gobierno saliente.

El exgobernante aseguró que «no habrá ninguna extradicción ni juicio contra mí, porque no he cometido ningún delito» y enfatizó que el miedo es utilizado como base para el fascismo, con el objetivo de paralizar al país y saquear sus recursos naturales. «Solo necesito el amor de la gente y la belleza de mi país», añadió.

En otro orden de ideas, Petro cuestionó la decisión del actual presidente, Abelardo De la Espriella, de permitir el ingreso de un contingente militar e ingenieros procedentes de Israel para participar en las labores de rescate tras el sismo de magnitud 7.4 que afectó a la nación.

El exmandatario puso en duda el carácter puramente humanitario de la delegación y advirtió que la presencia de personal militar armado sin la autorización del Senado podría constituir una ocupación irregular del territorio colombiano.

Asimismo, se hizo eco de denuncias sobre la supuesta inacción de los rescatistas israelíes en puntos críticos del desastre, como el edificio Vanessa en Cali, insistiendo en que Colombia requiere prioritariamente personal médico, enfermeros y especialistas en salvamento en lugar de tropas extranjeras.

Este episodio se enmarca en el reciente viraje de la política exterior bajo el mandato de la Espriella, quien restableció los vínculos diplomáticos con Tel Aviv, proyecta el reconocimiento de su soberanía sobre los Altos del Golán el traslado de la embajada a Jerusalén y el incremento de la cooperación en seguridad con Estados Unidos.

Lo subrayado/interpolado es nuestro

lunes, 24 de agosto de 2026

“Inteligencia artificial”, sometimiento y dependencia en la capitalización de la industria digital en occidente...

“Inteligencia artificial”, sometimiento y dependencia en la capitalización de la industria digital en occidente…


Por Profesora
Silvia Ribeiro/Profesora, comunicadora social y analista internacional/Sur Andino/Other News/ADDHEE.ONG:


Prolegómenos:

“El feudalismo tecnológico capitalista determinista, la era digital, la telebasura, el celular y la inteligencia artificial genocida/IAG, con su único objetivo, anular la Dignidad del ser Humano… George Orwell/1984, la apocalipsis del sistema capitalista determinista…”

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

Berlín 26 de febrero 2026.

“La inteligencia artificial”, actualmente el motor de capitalización de la industria digital, necesita inmensas cantidades de energía y agua para funcionar. Si esa demanda se listara como un país, estaría entre los 10 mayores consumidores de energía, lo cual también conlleva gran uso de agua y suelos. Detallé esto en un artículo anterior, con base en un estudio reciente de Naciones Unidas (https://tinyurl.com/4makd7zm).

No se puede separar el uso de la inteligencia artificial (IA), especialmente la IA generativa, de la proliferación de infraestructura que la sostiene, como los centros de datos a hiperescala. Son esos centros, la inferencia de la IA y su uso masivo, los que generan la enorme demanda energética e hídrica. El estudio advierte que la huella ambiental no disminuirá aún si se crean sistemas más eficientes, por la “paradoja de Jevons”: los modelos más eficientes y su abaratamiento causan mayor consumo y la demanda total de energía y agua aumenta.

Además el crecimiento de esta industria es extremadamente desigual. Los países donde se extraen los recursos y los que reciben la basura –una nueva clase de residuos tóxicos y peligrosos– están en el Sur Global y no obtienen ningún beneficio, se repite un crudo esquema colonial. Un reporte anterior de la Organización Mundial de la Salud da cuenta del impacto de la basura electrónica en la salud de mujeres y niños que separan materiales en los inmensos tiraderos electrónicos que crecen en esos países. (https://tinyurl.com/ewaste-OMS)

Antes de apoyar la expansión de la industria digital y las aplicaciones de inteligencia artificial se deben evaluar y tener en cuenta los graves impactos ambientales, hídricos, en salud y en territorios, entre otros. Pese a que el avance de esta industria es arrollador, prácticamente no se realizan y tampoco hay regulación, salvo tímidas normativas sobre privacidad de datos en sólo algunas regiones del mundo.

Siendo graves, los anteriores son apenas una parte de los impactos del capitalismo determinista digital. Estamos ante una era de nuevas formas de dominación y control; la extracción de energía, agua y recursos va paralela a la extracción masiva y robo de información de cada aspecto de nuestras vidas y a la erosión de nuestras capacidades creativas, sociales, de pensamiento crítico.

Actualmente, las 10 mayores empresas tecnológicas del planeta (Nvidia, Apple, Alphabet (Google), Microsoft, Amazon, TSMC, Broadcom, Meta (Facebook), Tesla y SpaceX) tienen un valor bursátil conjunto de cerca de 23 por ciento del PIB global. A su vez, los ocho hombres más ricos del planeta, fundadores y directores de esas empresas, acaparan juntos más fortuna personal que la mitad más pobre de todos los habitantes del planeta, según Oxfam. La desigualdad social es un rasgo que define esta era.

Cecilia Rikap, economista argentina, jefa de investigación del Instituto de Innovación y Propósito Público del University College de Londres, plantea que estamos antes una época de nuevos monopolios, tanto intelectuales como tecnológicos y empresariales. En su libro Teoría de la dependencia digital, Rikap plantea que ahora están en el centro las gigantes tecnológicas (junto con transnacionales de otros rubros, que también trabajan con las primeras) y que están permanentemente asegurándose la permanencia de la dependencia de las periferias, que no son sólo geográficas. (Caja Negra editora, 2026, https://tinyurl.com/35wn3t6h)

Es común pensar en estas gigantes tecnológicas como las dueñas de redes electrónicas y plataformas digitales. Pero, sobre todo, explica Rikap, lo que venden son formas de gobernanza. Desde cómo gobernar nuestra vida cotidiana (correos electrónicos, mensajería, calendarios) a la gestión de economías y rubros industriales enteros y a la propia gestión de gobiernos en salud, educación, gestión política, vigilancia, control de población, aparato militar, guerras, entre otros.

Amazon, Google y Microsoft controlan dos tercios del negocio de las nubes informáticas, donde la mayoría de los gobiernos de América Latina colocan cada vez más aspectos de la gestión de sus países. Estas nubes no son sólo “depósitos”. Los gobiernos dependen de las tecnologías de las empresas para acceder y manejar su propia información, con programas de código cerrado que los gobiernos no controlan y a los que las empresas pueden negar el acceso.

Las gigantes tecnológicas han inventado así la forma de extraer cantidades masivas y continuas de datos (personales, institucionales y gubernamentales, sobre recursos, naturaleza, infraestructuras y más), basándose en conocimientos que son públicos y/o colectivos de la humanidad y privatizarlos de tal modo que la monetización y capitalización de estos datos llegue solamente a un grupo minúsculo. Un extractivismo paralelo de recursos materiales y de conocimientos locales, incluso tecnológicos, que no redunda en ninguna mejora para las poblaciones ni los países, sólo genera la ilusión de estar cerca del progreso y la comunicación global. El robo y la dependencia no se solucionan con instalar centros de datos en nuestros países. Al contrario, al permitirlos y seguir atados a las nubes de las empresas, aumenta la dependencia, al tiempo que se sacrifican comunidades y territorios para ganancia exclusiva de los más ricos del mundo.

Lo subrayado/interpolado es nuestro



Cipayos y paniaguados del Escudo de las América$ y la Doctrina de la Seguridad Imperial estadounidense

Cipayos y paniaguados del Escudo de las América$ y la Doctrina de la Seguridad Imperial estadounidense

Por Pablo Ruiz Espinoza/escritor, periodista y analista internacional:

Prolegómenos:
“No somos parte de ningún patio trasero”, según el Ministro de Defensa chileno Fernando Barros Tocornal… a los hechos nos remitimos…

Se ha conocido por estos días que el gobierno de los Estados Unidos pretende operar una Fuerza Operativa Conjunta del Hemisferio Occidental la que estaría compuesta por los 18 estados miembros de la Coalición Contra los Cárteles de las Américas, el otro nombre que tiene el Escudo de las Américas, creada por el presidente Donald Trump, en marzo pasado, en Miami, y donde Chile es uno de los países miembros junto a Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay, y ahora también Perú y Colombia, entre otros.

Esta instancia estará capitaneada por el general de división, del cuerpo de Marines estadounidense, Kevin Jarard, y será el “brazo operativo del Southcom” y se prevé que refuerce el intercambio de inteligencia, amplíe el entrenamiento combinado, mejore la interoperabilidad y capacidades de las fuerzas militares participantes, como, al mismo tiempo, apoye los esfuerzos de interceptación marítima y, cuando sea necesario, para brindar asistencia humanitaria y respuesta ante desastres naturales.

Esta Fuerza conjunta, como escribimos, será liderada por el mismo Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos responsable de una serie de ataques y asesinatos extrajudiciales, a supuestas embarcaciones de narcotraficantes, y responsable también del secuestro, en enero pasado, del presidente Nicolás Maduro y de su esposa en Venezuela, situaciones reñidas con el derecho internacional y que si bien por ahora pueden pasar impunes, por la  falta de poder y vaciamiento de los organismos internacionales, algún día tendrán que rendir cuentas.

Los Estados Unidos, nuevamente, insiste en que las Fuerzas Armadas de América Latina se involucren en temas de seguridad interior como es el combate y desarticulación de organizaciones narcotraficantes que es un área designada históricamente a los cuerpos policiales. En contraste, en Estados Unidos la ley Posse Comitatus Act de 1878, prohíbe que el ejército actúe en tareas policiales, control de drogas, dentro del territorio nacional.

En el mismo sentido, el Proyecto de Ley en el Congreso chileno que pretende darle atribuciones a las FFAA para realizar controles de identidad y la continua  presencia de las Fuerzas Armadas en la Zona Mapuche como en el control de migrantes, en la frontera norte, son situaciones negativas, que alejan a las FFAA de su misión y propósito, amenazan el respeto a los derechos humanos, como seguirán erosionando el respeto y la unidad que debiera tener la población con sus FFAA la que, como sabemos, ya su reputación está muy dañada por su actuación durante la dictadura cívico-militar y en la misma rebelión social del 2019 donde militares también cometieron graves  violaciones a los derechos humanos.

Así mismo, las intenciones del gobierno, expresadas por el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, de “combatir, junto a las Fuerzas Armadas, graves alteraciones de la seguridad pública con un foco especial en zonas dominadas por redes de narcotráfico y crimen organizado” -como informara Cooperativa- es un peligro mayor que puede tener consecuencias muy graves.

Las Fuerzas Armadas no deben ser usadas, por la clase política, en materias y operaciones de seguridad interior y nunca más deben reprimir las protestas sociales del mismo pueblo que juran defender.

El “enemigo interno”

Como sabemos, fue en la Escuela de las Américas, del Ejército de los EEUU, donde se inoculó a los militares chilenos y latinoamericanos la Doctrina de la Seguridad Nacional que creó el fantasma y figura del “enemigo interno” atribuida entonces a “comunistas y revolucionarios” y ahora, en estos nuevos tiempos, a organizaciones criminales y terroristas. Siempre EEUU busca pretextos para que las Fuerzas Armadas se involucren en temas de seguridad interior lo que muchas de las veces han conducido a la represión y un baño de sangre de la población civil. Esto es beneficioso para la potencia del norte, transforma a las Fuerzas Armadas en gendarmes de su propia nación distrayéndose del verdadero tema donde debieran enfocar sus esfuerzos qué es la defensa de nuestra soberanía territorial hoy en disputa en un escenario convulso e inestable donde seguir apostando y apoyando a una potencia en declive y criminal, como son los EEUU, traerá consecuencias en el presente y en futuro.

La menoscabada soberana chilensis:

En tal sentido, el Estado chileno en su conjunto debería reflexionar sobre todos los componentes que conforman nuestra menoscabada soberanía y que se deben proteger y resguardar estratégicamente para nuestro país y no más para el usufructo de potencias extranjeras. Seguimos esperando ver una clase política que no sea tan “vende patria” y que cuide de Chile y de todos sus habitantes.

Vale la pena recordar las claras palabras de la ex ministra de defensa de Argentina, Nilda Garré, que el 2006 retiró a las tropas argentinas del entrenamiento en EEUU, quien señaló que “La Escuela de las Américas ha hecho mucho mal y aún sigue intentando impulsar dentro de las Fuerzas Armadas las hipótesis de la ‘lucha contra el narcotráfico, y lucha contra el terrorismo”. Nosotros, por nuestra legislación interna, decimos que narcotráfico y terrorismo son hipótesis que deben ser combatidas desde las fuerzas de seguridad y no desde las Fuerzas Armadas, para no volver al tema de que las FFAA se involucren en temas de política interior y empiecen a perseguir, entre comillas, a ‘terroristas y narcotraficantes’, desplegados en el territorio y metiéndose con la población civil”.

El tema del narcotráfico y aumento de organizaciones criminales, caballos de troya para desestabilizar a nuestras naciones, es un asunto complejo. El país con el mayor consumo de drogas, entre otros, es Estados Unidos ante la ineficacia (o complicidad) de sus fuerzas policiales y la DEA que no logran desarticular a las organizaciones criminales dentro de su país. Es curioso, por decirlo menos, que teniendo los Estados Unidos diversas agencias de inteligencia, aparatos policiales, tecnología, y muchos otros recursos, no logran poner fin a la venta de drogas. Mientras no se ponga fin a la demanda de drogas en EEUU y en Europa, lejos estamos todos de que este problema se resuelva.

En ningún caso en Chile, con más estados de excepción, con más represión, con más cárceles, se podrá terminar con esta problemática sino con inteligencia como con políticas públicas que fortalezcan la prevención y recuperación de jóvenes drogadictos. Tristemente, no hay inteligencia, no hay fondos públicos, ni interés, para que tantos jóvenes se rehabiliten y tengan educación gratuita y verdaderas oportunidades para hacer mejor sus vidas. Como siempre, un problema social se quiere resolver con la fuerza y la represión hijos de la Doctrina de la Seguridad Nacional.


* Pablo Ruiz es periodista egresado de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.  Es coordinador del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas en Chile (organización afiliada a World BEYOND War y a la International Peace Bureau). Es editor de la Revista El Derecho de Vivir en Paz www.derechoalapaz.org

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