miércoles, 23 de septiembre de 2026

La asfixia como doctrina: dialéctica de la coerción, cerco mediático y resistencia en Cuba…

La asfixia como doctrina: dialéctica de la coerción, cerco mediático y resistencia en Cuba…

“Una agresión contra Cuba, es una agresión a la tierra, a la sangre y a la historia de América Latina” … Dr. Salvador Allende Gossens, presidente del Senado de la República de Chile/julio 1960.


Por Águeda Sáez Fick/escritora, periodista, comunicadora social y analista internacional/Semanario Sur Andino/ ADDHEE.ONG:


En el discurso del poder global, el diferendo entre Estados Unidos y Cuba suele despacharse un cadáver ideológico de la Guerra Fría. Sin embargo, la realidad material del conflicto expone uno de los laboratorios geopolíticos más avanzados del capitalismo determinista tardío: la transformación de la infraestructura global —los circuitos del crédito, las rutas navieras, los nodos tecnológicos y las plataformas de comunicación— en aduanas ideológicas y dispositivos de disciplinamiento estatal…

La última semana de agosto sintetizó con nitidez esta confrontación de época. Mientras en La Habana 1.500 delegados de 63 países se reunían en el Coloquio Internacional comandante «Fidel Castro: legado y futuro» para articular redes de internacionalismo concreto (suministros médicos y paneles solares desmercantilizados), el Departamento de Estado respondía con una nueva andanada punitiva bajo el amparo de la Orden Ejecutiva 14404. El contrapunto ilustra el choque frontal entre la diplomacia solidaria del Sur Global y la fuerza brutal estructural del unipolarismo.

El sabotaje a la reproducción social

La asimetría de poder contemporánea ya no requiere invasiones territoriales para quebrar la soberanía de una nación periférica. El reciente paquete sancionatorio revela un viraje táctico: la meta no es únicamente asfixiar la caja fiscal del Estado, sino desarticular de raíz las cadenas de valor y golpear las condiciones materiales indispensables para la reproducción de la vida de la Clase Trabajadora Cubana.

Al penalizar a empresas del complejo minero-metalúrgico (Comandante Ernesto Guevara de la Serna, GEOMINSAL, Metalcuba), el cerco busca clausurar las fuentes soberanas de divisas indispensables para sostener el presupuesto público. Pero el golpe más descarnado se descarga sobre el tejido cotidiano: la inclusión del Ministerio de la Construcción (MICONS) y de firmas importadoras estratégicas como Transimport y Consumimport no es un abstracto trámite burocrático; se traduce en turbinas sin repuestos, apagones prolongados en el sistema electroenergético, hospitales sin insumos y familias impedidas de reparar sus viviendas.

A este nuevo estrangulamiento material se suma un salto cualitativo: la judicialización de la solidaridad. Al sancionar al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y a espacios culturales como la Casa Memorial Salvador Allende, Washington formaliza una doctrina alarmante: catalogar la cooperación cívica transfronteriza, la ayuda humanitaria y la solidaridad como amenazas a la seguridad nacional.

El frente simbólico: la maquinaria mediática del cerco

Esta guerra económica no opera en el vacío; requiere de un blindaje ideológico permanente. El dispositivo hegemónico se apoya en los conglomerados de medios y en las plataformas digitales dominantes para construir el sentido común global: invisibilizar la violencia estructural del bloqueo y presentar sus consecuencias materiales devastadoras como meras «fallas endógenas del modelo».

El cerco mediático opera a través de una pinza sistemática:

-Naturalización de la asfixia: Se borran deliberadamente de la narrativa pública los efectos del over-compliance bancario y la persecución financiera, atribuyendo la crisis de suministros o los cortes energéticos exclusivamente a la ineficiencia administrativa local.

-Criminalización de la resistencia: La cobertura internacional hegemónica caricaturiza o silencia encuentros de articulación Sur-Sur socialista—como el Coloquio del centenario en La Habana— mientras amplifica informes securitistas diseñados en oficinas de régimen estadounidense, tales como Cuba: La capital del comunismo del siglo XXI, legitimando de antemano la agresión punitiva.

La batalla por la opinión pública es, en los hechos, la retaguardia indispensable de la guerra económica: despojar a la población sancionada de su condición de víctima de un asedio para quebrar su moral interna y justificar la impunidad extraterritorial del agresor.

La trampa imperial estadounidense y los límites de la asfixia

El dispositivo punitivo reactiva la premisa histórica del memorando Mallory de 1960: provocar deliberadamente desencanto, penuria y colapso material para forzar un quiebre sociopolítico interno. En el siglo XXI, este mecanismo se sofistica mediante la extraterritorialidad y el terror corporativo, paralizando en puertos remotos cargamentos de alimentos y fármacos previamente abonados por la isla.

No obstante, en términos de coercive statecraft, -el arte de gobernar coercitivo- la estrategia estadounidense tropieza con una dialéctica de rendimientos decrecientes. La intensificación del cerco maximiza el costo humanitario sobre la población, pero fracasa sistemáticamente en doblegar la voluntad política de Cuba, país sancionado. Al mismo tiempo, el uso abusivo del dólar y la censura narrativa generan el efecto contrario: erosionan la credibilidad del sistema financiero y mediático unipolar, estimulando la búsqueda global de mecanismos comerciales, monetarios e informativos alternativos entre las naciones del Sur.

La resistencia de Cuba no es una anomalía aislada ni un diferendo bilateral menor; constituye el campo de batalla testigo del orden mundial contemporáneo. Allí colisionan la voluntad imperial estadounidense de subordinar el derecho internacional a la hegemonía del capital financiero y la persistencia de un horizonte basado en la soberanía, la autodeterminación y el internacionalismo popular.

Frente a la lógica unipolar de disciplinar orwellianamente al planeta mediante guerras, listas negras, asfixia económica y relatos de odio, el Sur Global opone una certeza irrenunciable: la dignidad de las naciones y la solidaridad entre los pueblos jamás podrán ser canceladas por decreto.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

Groenlandia no se compra, se negocia: para el imperio estadounidense, el control militar y la parte del león… ¿Y la sumisa Europa ocupada desde 1945? ¡Roma locuta causa finita!...

Groenlandia no se compra, se negocia: para el imperio estadounidense, el control militar y la parte del león… ¿Y la sumisa Europa ocupada desde 1945? ¡Roma locuta causa finita!...

Se cambia el equilibrio geopolítico del Ártico, se acorrala a Canadá, México y Cuba – Ahora les toca a los vecinos -, y se amenaza a China y Rusia

Por Juan Antonio Sanz /escritor y analista internacional/Other News/ADDHEE.ONG:

Prolegómenos:

Señora Mette Frederiksen, Primera Ministra de Dinamarca. Señor Jens Frederik Nielsen, Presidente de Groenlandia:

“Quienes no aprenden las lecciones que le da la historia están condenados a repetirlas” … Dr. Salvador Allende Gossens, presidente de Chile, asesinado por orden del régimen imperialista de Estados Unidos.

La otra víctima del imperio estadounidense: el asesinado Ayatola Jamenei de la Republica de Irán. Con esperanza y memoria, recordamos su reflexión histórica, en su lucha libertaria frente a la coalición imperialista estadounidense nazi sionista colonialista israelí: “Nuestra experiencia nos indica  que no es sabio, no es inteligente, no es honorable negociar con Estados Unidos cuando se alcanza un acuerdo, Estados Unidos no cumplió con lo establecido”…

Groenlandia, el nuevo estado asociado/satrapía del imperio estadounidense…

Europa claudica ante la megalomanía hegemonista de Trump y cede soberanía real a EEUU en un área clave para la seguridad, la economía y el medioambiente globales.

El presidente estadounidense, Donald Trump, había fracasado estrepitosamente en su política exterior y necesitaba un triunfo urgente ante las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre en su país. No detuvo la guerra de Ucrania, como prometió una y otra vez antes de asumir el poder en enero de 2025, desató hace casi siete meses una nueva contienda contra Irán de consecuencias gravísimas para el abastecimiento energético mundial, dio un espaldarazo a Israel en su solución final para el Pueblo Palestino en Gaza, con genocidio y limpieza étnica incluidos, y rompió el consenso comercial mundial con su guerra de aranceles. 

Ahora tiene ese triunfo en la partida geopolítica global con la fagocitación de facto de Groenlandia, tras llegar a un acuerdo humillante con Dinamarca que le da de facto el poder militar “permanente” en esa isla y abre las puertas a su explotación económica por compañías estadounidenses, sin que la Unión Europea o la OTAN hayan podido hacer nada al respecto. Las amenazas que lanzó Trump nada más asumir su segundo mandato de anexionar Groenlandia a EEUU se concretan ahora, sin necesidad de comprar el territorio bajo jurisdicción danesa o tomarlo por la fuerza, como también había planteado. 

“Durante más de cien años, los presidentes han conocido la importancia estratégica de Groenlandia, pero NINGUNO de ellos pudo hacer nada al respecto. Me enorgullece ser el presidente que ha abordado esta situación tan importante de manera permanente y definitiva”, se regodeó Trump en sus cuentas de las redes sociales. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseveró que se trata de un “acuerdo histórico” y una “gran victoria para EEUU y el pueblo estadounidense”. 

Una victoria de EEUU… ante sus aliados

¿Una victoria ante quién? Quizá ante Dinamarca, que ahora acata sin protestas, cuando hace un año se declaraba dispuesta a defender a cualquier precio Groenlandia de la injerencia estadounidense. También ante la Unión Europea, que convirtió esta isla en un motivo casi de fractura con Estados Unidos y ahora acepta la vuelta de la tortilla sin aspavientos y punto en boca. No desde luego ante Rusia, que domina la mayor parte del Ártico navegable, ni ante China, que va de la mano de Rusia en esos parajes…

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, subrayó que el acuerdo que firmarán en la Asamblea General de la ONU esta próxima semana Dinamarca, el Gobierno autónomo de Groenlandia (la isla está bajo jurisdicción de Copenhague) y EEUU reconocerá “la soberanía y la integridad territorial” danesas, además del derecho del Pueblo Groenlandés “a la autodeterminación”, con “una seguridad compartida” de la isla y hacia el Ártico y la región norte del Atlántico.

Control permanente e “infinito”

Lo que dice Trump suena distinto. Según indicó el presidente republicano en su red Truth Social y en X, el pacto dará a EEUU el “control permanente” de la seguridad de ese autónomo danés. “Este es un acuerdo de vida infinita. No tiene fin”, sentenció rotundo.

La cuestión es que el acuerdo concede de facto a EEUU el control sine die de esa seguridad militar “y otras necesidades” del territorio autónomo danés. Entre esas necesidades están las claves del trato: la “colonización” estadounidense con sus empresas de Groenlandia, la extracción minera y la localización en ese inmenso territorio con ingentes reservas de agua de los gigantes tecnológicos aliados de Trump y su uso como cabeza de puente de las rutas transpolares de comercio.

Un punto determinante puede ser ahora la relación entre EEUU y el Gobierno autónomo groenlandés, en detrimento de esa soberanía que los daneses dicen que se preserva con el pacto. Lo resaltó el presidente autonómico de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, para quien uno de los elementos determinantes del acuerdo es que reconoce el “derecho de autodeterminación” groenlandés. 

Uno de los planes barajados cuando Trump buscaba la forma de hacerse con la isla a toda costa, era promover la independencia de Groenlandia para después sumarla a EEUU a la manera de Puerto Rico, como “estado libre asociado”, y así acceder a su control factual. De hecho, según indicó el régimen estadounidense, el acuerdo ahora alcanzado seguirá en pie incluso si se produce esa eventual independencia de Groenlandia. Los estadounidenses han llegado para quedarse.

Un pacto que cierra el cerco sobre Canadá y apunta a China y Rusia

La cuestión es que este movimiento de ficha de Trump en Groenlandia, aceptado por Dinamarca y el Gobierno local (ya se sabrá si hubo alguna coacción o prebenda de por medio), pone en jaque la estrategia exterior de la OTAN y la UE a favor de Estados Unidos, conmueve la frágil estabilidad del Ártico y es una bofetada para la diplomacia de Bruselas. Ahora se sabe por fin de qué iba el grupo de trabajo encabezado por la OTAN formado en febrero para reforzar la seguridad ártica, y por qué había reducido la presión del régimen de Estados Unidos. Era la negociación entre bambalinas del traspaso de poderes sobre Groenlandia de Europa a EEUU.

Además, este acuerdo lanza un órdago a Rusia, que tiene bajo su jurisdicción buena parte de esa región, proyecta una sombra sobre la estrategia comercial china por el paso del norte, abierto a la navegación debido al deshielo polar, y asedia a Canadá, víctima continua de los chantajes de Trump y que ahora añade la presión militar y geopolítica a la económica desde su vecino del sur. 

De hecho, el anuncio de la asunción por EEUU del control permanente de Groenlandia se hizo pocas horas después de que Canadá y la UE reforzaran su alianza e incluso se hablara de la posibilidad de que el país canadiense se convirtiera en “miembro asociado” de la Unión, una eventualidad que desataría todos los demonios en EEUU. 

Así se lo propuso este miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al primer ministro canadiense, Mark Carney, en Estrasburgo, ante el Parlamento Europeo. Un desafío a los planes de Trump para doblegar a Canadá y convertirlo en títere económico de EEUU, que en realidad estaba cargado de toda la hipocresía que la UE puede desplegar: invita a Canadá a formar parte del club europeo, pero le da a su enemigo, Trump, un poderoso instrumento de presión, Groenlandia. 

Si la proyección del acuerdo pone en un brete a los canadienses ante el pasmo europeo, el desafío hacia el este es si cabe mayor. De momento, ya se sabe que el trato incluye el “veto” explícito a la presencia de bases rusas y chinas en Groenlandia, lo que convierte a este territorio en un balcón privilegiado sobre las aguas árticas de la Federación Rusa. Si la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN tras la invasión rusa de Ucrania ya lanzó un desafío a la estrategia de Rusia en el norte de Europa, esta ofensiva estadounidense sobre Groenlandia cierra más la pinza sobre la presencia de Rusia en el Ártico. Y esta es una zona de máxima sensibilidad para los rusos.

La cuestión es que ni Rusia ni China han planteado jamás tener estacionamientos militares en Groenlandia, por lo que tal prohibición es simplemente un subterfugio para izar la “salvadora” bandera del Ejército estadounidense allá donde quiera establecer nuevas bases en la isla y convertirla en un desmesurado portaaviones polar.

La militarización del Ártico

Esta es otra de las potencialidades del acuerdo. EEUU ya tenía desde 1951 la potestad para despachar a Groenlandia cuantas tropas quisiera. Eran tiempos de la Guerra Fría y la presencia soviética en el Ártico preocupaba. Aunque el Pentágono abrió varias bases en Groenlandia, finalmente, con la caída de la Unión Soviética en 1991 y la evolución pacífica de la situación en esa zona cercana al Polo Norte, el régimen estadounidense redujo el estacionamiento militar en la isla a la base de Pituffik, en el noroeste del territorio, con no más de un centenar de efectivos en estos momentos.

Todo cambió cuando, al llegar al poder en su primer mandato (2017-2021), Trump mostró su desmedido interés por la isla. Esta avidez se multiplicó en la nueva era Trump, amenazando el año pasado incluso con invadir la isla y quitársela a Dinamarca si no se la vendían a EEUU. Se desató una crisis en la que Bruselas se rasgó las vestiduras y todos los países europeos cerraron fila con Dinamarca para conservar Groenlandia, territorio que si bien no está englobado en la UE, sí que tiene (o tenía) todas sus garantías de defensa y soberanía bajo el paraguas europeo. O eso se pensaba. 

El acuerdo anunciado con nocturnidad y alevosía este viernes viene a confirmar las sospechas: desde febrero al menos, EEUU venía negociando con Dinamarca con aquiescencia de la OTAN la cesión a Estados Unidos de la seguridad, la apertura total a las empresas estadounidenses y la exclusión de cualquier otro actor militar o económico de Groenlandia a cambio de no arriar las banderas danesa y groenlandesa. De momento, dada la obsesión de Trump en cambiar nombres a golfos, estrechos y lagos sin consultar a nadie.

En el caso de Groenlandia, la cesión a EEUU de su defensa y capacidad para, si fuera preciso, lanzar desde allí ataques, tiene un peso estratégico sobresaliente. Con sus radares y dispositivos aeroespaciales, Pituffic es una de las piedras angulares del sistema de alerta temprana de EEUU. Antes conocida como base Thule, Pituffic alberga al Grupo Base Espacial 821, al Escuadrón de Alerta Espacial 12 y el Destacamento de Operaciones Espaciales 23.

La función de estas instalaciones es alertar sobre posibles ataques con misiles balísticos y vigilar los satélites de defensa, los propios y los ajenos. Pituffic podría convertirse en una pieza clave del sistema “Cúpula Dorada” impulsado por Trump para interceptar cualquier tipo de misil o dispositivo de ataque procedente de Rusia y China. 

La toma de Groenlandia está, pues, revelando a los contrincantes de EEUU que todos los parabienes y gestos de supuesta amistad de Trump, hacia el presidente ruso, Vladímir Putin, o el chino, Xi Jinping, en realidad son señuelos mientras la actual Administración apuesta por la confrontación. Quizá el presidente Xi Jinping le pregunte a Trump sobre este regate en Groenlandia cuando le visite en Washington la próxima semana.

Groenlandia, punta de lanza de una guerra económica en ciernes

La mayor isla del mundo no es solo una cabeza de puente para abrir nuevas bases, estacionar miles de soldados (no demasiados, por la inclemencia del tiempo y la falta de comodidades en una isla de solo 57.000 habitantes), vigilar los movimientos de los submarinos nucleares o espiar la localización de los silos de misiles rusos.

Las ingentes reservas de tierras raras, indispensables para la fabricación de componentes de alta tecnología, civiles y militares, los yacimientos de petróleo y gas aún por explorar en sus costas y subsuelo, y la presencia de níquel, molibdeno, oro, platino, uranio, titanio, tungsteno, cobalto y otros minerales estratégicos hacen de Groenlandia ese “sueño” del que habló Trump en la noche del viernes al hacer su anuncio.

También los gigantes tecnológicos de Silicon Valley tiene su ojo puesto en Groenlandia, cuya vasta superficie y agua congelada puede facilitar la creación de colosales centros de datos de inteligencia artificial con refrigeración natural gratis y energía hidroeléctrica barata. Y ahí está ese proyecto ya no tan futurista de levantar en las planicies heladas de la isla una “ciudad de libertad tecnológica” por las High Tech, sin control de nadie y sometiendo la naturaleza a una explotación desmesurada para uso y disfrute de los imperios tecnofeudales hoy día empeñados en ganar a cualquier precio la carrera de la creación de la super IA.

La puerta del paso del Noroeste

Pero es sobre todo el golpe de timón en el transporte de mercancías por los mares árticos lo que más interesa a EEUU en estos momentos de Groenlandia. China, su gran rival económico, ya está utilizando, gracias al deshielo por el cambio climático, las rutas árticas que bordean Rusia por el norte. Incluso buques cargueros surcoreanos han navegado ya por esos estrechos ribereños de Siberia desde el puerto de Busán con dirección hacia los puertos de Gran Bretaña. 

Mientras que la ruta tradicional del canal de Suez demanda unos 40 días de navegación para los mercantes, la nueva ruta ártica por el norte de Rusia reduce ese plazo a menos de la mitad y consume muchísimo menos carburante. De paso se elude las procelosas aguas del Golfo de Adén y el mar Rojo, convertidas en un avispero gracias a la guerra sin sentido desatada por Trump en Irán.

Los chinos ya están de pleno en el uso del paso del norte y seguirán surcoreanos y japoneses. Por eso, Trump quiere su propia vía transpolar, su paso del Noroeste, y Groenlandia le proporciona esa oportunidad con la que desafiar sobre todo a China, que considera la ruta ártica como la mayor apuesta geoestratégica de la próxima década. Ahora solo le queda a EEUU construir o comprar a Finlandia las decenas de rompehielos nucleares de apoyo que no tiene y de los que sí dispone en cambio Rusia, la gran superpotencia del Ártico. Ni a rusos ni estadounidenses les importa mucho el daño que estas autopistas polares puedan producir en uno de los espacios más vírgenes del planeta.

Y a toda esta carrera ártica, que trastornará la geopolítica y seguridad globales, Europa asiste, de nuevo, como un convidado de piedra y a verlas venir. Ahora más, tras serle arrebatada la puerta occidental del Ártico, Groenlandia.

Lo subrayado/interpolado es nuestro

lunes, 21 de septiembre de 2026

Argentina: Basta Ya de violencia y despojo a las comunidades originarias…


Argentina: Basta Ya de violencia y despojo a las comunidades originarias…

SERPAJ Servicio Paz y Justicia 1974-2026/Other News/ADDHEE.ONG:

La paz es fruto de la justicia: “La Paz fundada en la Justicia Social”

A 50 años de la Última Dictadura: ¿Nunca Más! Memoria, Verdad y Justicia

¿HASTA CUÁNDO SEGUIRÁ LA VIOLENCIA CONTRA LAS COMUNIDADES ORIGINARIAS?

Antes de que asumiera este gobierno, la vicepresidenta Villarroel había expresado la necesidad de derogar la Ley 26.160 de Emergencia Territorial Indigena, «considerando que suspendia los desalojos, vulneraba el derecho a la propiedad privada y legitimaba usurpaciones de tierras bajo falsas identidades originarias, particularmente en la Patagonia.» Algo que todos sabemos es una verdadera falacia.

Y por supuesto cuando comenzó la gestión de Milei, la mencionada ley fue derogada rápidamente, con lo que era de imaginar el acoso que se avecinaba contra los territorios indígenas.

Todo lo que vino después, el RIGI, la Ley de Glaciares y la Ley de Inviolabidad a la Propiedad Privada, de la que afortunadamente no pasó el tema de la extranjerización de la tierra y de la ley de manejo del fuego, pero quedaron los desalojos express, el nuevo Registro de la Propiedad Inmueble y el régimen de expropiaciones, nos convenció del rechazo y el odio hacia el pueblo en general, pero hacia los derechos de los pueblos originarios en particular. Todas las acciones que se han venido tomando desde entonces, nos confirman que lo que el entonces candidato Milei decía, que venia a destruir el Estado desde adentro, se iba a cumpliendo indefectiblemente.

Así fue como una por una fueron amenazadas y se produjeron desalojos en diferentes comunidades, algunas de las cuales hasta tenían el reconocimiento institucional del Estado Argentino, a través del INAI (Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas)

Entonces, estas amenazas y desalojos ya no fueron casos aislados, sino parte de un plan sistemático de hacer desaparecer las comunidades, y a sus habitantes, como partes de un pueblo preexistente al Estado Nacional, con sus derechos reconocidos constitucional y convencionalmente. Esto nos demuestra que ya no hay leyes que se respeten, que sólo tiene valor lo dispuesto por los Poderes Ejecutivos y Judiciales, que muchas veces resuelven casos de usurpación en complicidad con terratenientes o empresas corporativas, inmobiliarias, o de actividades económicas extractivas, etc. 

Si no fuera por lo trágico del caso, hasta daría gracia que acusen de usurpación a comunidades o pueblos indígenas, asentados en sus territorios tradicionales desde muchos años atrás, preexistentes incluso a la constitución del propio Estado Nacional. Pero claro, aparece alguien que tiene un titulo, conseguido vaya a saber con qué artimañas, para imponerse ante la posesión indígena.

Y si queremos dar ejemplos, hay que fijarse en los casos que tuvieron lugar en los últimos meses:

·     25 de julio: Desalojo en Comunidad Mbya Guaraní, Puerto Quemado II, en la Provincia de Misiones.

·     10 de agosto: Desalojo en Comunidad Santa Rosa de Humahuaca, Jujuy.

·     7 de agosto: Amenaza de desalojo a la Comunidad Paicil Antriao, de Villa La Angostura, Neuquén.

·     19 de agosto: Desalojo de la Lof Kinxikew, y amenaza del Lof Melo, en Villa La Angostura, también Neuquén.

Riesgo de Desalojo a la Comunidad Ocloya Las Capillas, en la Provincia de Jujuy.

Peligro de Desalojo de la Comunidad Lule de Finca Las Costas, San Lorenzo, Provincia de Salta.

Riesgo de desalojo de la Lof Kurache, de Cushamen, Chubut

Y con seguridad hasta fin de año se van a agregar más casos. Entonces, ¿qué podemos esperar? Si la mayoría de las veces estas acciones responden a los intereses de los poderosos, a las ambiciones de quienes pretenden los territorios y sus recursos, y cuentan también con el apoyo y despliegue de las policías y fuerzas especiales que responden a los distintos poderes judiciales de las provincias.

Es importante tener en cuenta, que cuando una comunidad es desalojada, no implica simplemente el desplazamiento de su lugar, sino también abandonar el territorio que representa su sustento de supervivencia material, su identidad, su cultura, su espiritualidad y su organización comunitaria, por lo que se está afectando no solo el derecho colectivo de la Comunidad, sino también el derecho de cada uno de sus miembros, es decir mujeres, niñas, niños, hombres y personas adultas mayores que se encuentran vulnerabilizados por la falta de respeto y garantia de sus derechos.

Por todo esto, el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ) , junto con su presidente honorario. Adofo Pérez Esquivel, expresa su indignación y repudia enérgicamente esta política discriminadora, este accionar represivo y se solidariza con todas las comunidades originarias, apelando al deseo de muchas de ellas y sus organizaciones, y de las distintas organizaciones del Pueblo Argentino, a la unidad en resistencia y lucha, pero una verdadera unidad en la acción, que es con lo único que se podrá enfrentar una política entreguista y de despojo como la que estamos viviendo.

Fundación Servicio Paz y Justicia, organización reconocida con el Premio Mensajera de la Paz por Las Naciones Unidas y Educación para la Paz por la UNESCO.

Piedras 730, Ciudad de Buenos Aires (1070), Buenos Aires, Argentina, Teléfono 54 11 43615745

mail: secinstitucional@serpai.org.ar

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Los inviernos de la IA: Cuando el entusiasmo se congeló.

Los inviernos de la IA: Cuando el entusiasmo se congeló.

Por Prof. Dr. Vicente Zapata Valenzuela/académico, escritor y analista internacional/ Sur Andino/Cedecom/Other News/ADDHEE.ONG:


El verano de 1956 en Dartmouth marcó uno de los momentos fundacionales de la inteligencia artificial. Un grupo de científicos pioneros, liderados por John McCarthy, creía que muchos aspectos de la inteligencia humana podían describirse formalmente y reproducirse mediante máquinas. La idea era revolucionaria: si el razonamiento, el aprendizaje y la resolución de problemas podían entenderse como procesos computables, entonces una máquina podría eventualmente imitarlos…

Sin embargo, la distancia entre esa visión y las capacidades técnicas de la época era enorme. Las computadoras tenían poca memoria, los algoritmos eran limitados y muchos problemas fundamentales de la inteligencia humana aún no habían sido comprendidos. Esa diferencia entre las grandes expectativas y los resultados obtenidos daría origen a uno de los fenómenos más importantes de la historia de la inteligencia artificial: los llamados inviernos de la IA.

¿Por qué “invierno”?

El término invierno de la IA describe aquellos periodos donde el entusiasmo alrededor del campo disminuye debido a la incapacidad de cumplir las promesas realizadas. No significa que la investigación desaparezca, sino que la inversión, la confianza y el interés académico disminuyen considerablemente.

El primer impacto suele ser financiero. Organismos públicos, empresas y universidades reducen sus presupuestos, proyectos ambiciosos son cancelados y muchos laboratorios pierden apoyo. Al mismo tiempo, la percepción pública cambia: los mismos medios que antes presentaban a la inteligencia artificial como una revolución inmediata comienzan a cuestionar sus avances.

Estos periodos pueden durar varios años y obligan al campo a reevaluar sus objetivos. A lo largo de su historia, la IA ha experimentado dos grandes inviernos. Aunque fueron momentos difíciles, también permitieron abandonar enfoques poco realistas y construir bases más sólidas para futuras etapas de desarrollo.

El Primer Gran Invierno (1974-1980)

El primer invierno fue una consecuencia del enorme optimismo generado durante las primeras décadas de la IA. Investigadores como Marvin Minsky y otros pioneros realizaron predicciones extremadamente optimistas sobre la velocidad del progreso, subestimando la complejidad de problemas como la percepción, el aprendizaje y el razonamiento general. Durante los años 60, algunos sistemas mostraban resultados sorprendentes en problemas específicos. Sin embargo, cuando los algoritmos enfrentaban situaciones más cercanas al mundo real aparecía una limitación fundamental: la explosión combinatoria. Los métodos que funcionaban en problemas pequeños se volvían impracticables cuando aumentaba la complejidad.

El golpe más importante llegó en 1973 con el Informe Lighthill en Reino Unido, que concluyó que los avances obtenidos hasta entonces no justificaban el nivel de financiamiento recibido. El informe contribuyó a importantes reducciones en la inversión pública en investigación de IA.

En Estados Unidos también disminuyó el apoyo. DARPA comenzó a exigir aplicaciones más concretas, especialmente relacionadas con objetivos militares. Las promesas incumplidas provocaron una pérdida de confianza en el campo.

Durante este periodo, las redes neuronales también fueron relegadas. El libro Perceptrons (1969), de Marvin Minsky y Seymour Papert, mostró limitaciones importantes de los perceptrones simples. Aunque sus críticas no demostraban que todas las redes neuronales fueran inviables, muchos investigadores interpretaron sus resultados como una señal de que este enfoque tenía poco futuro.

El Segundo Invierno (1987-1993)

La inteligencia artificial recuperó protagonismo durante los años 80 gracias a los sistemas expertos. Estos programas buscaban reproducir el conocimiento de especialistas humanos mediante reglas diseñadas manualmente y tuvieron aplicaciones en áreas como medicina y configuración de equipos.

El entusiasmo volvió rápidamente. Empresas comenzaron a invertir en esta tecnología y Japón impulsó el proyecto de las computadoras de quinta generación, cuyo objetivo era desarrollar sistemas inteligentes basados en procesamiento lógico avanzado.

Sin embargo, las limitaciones aparecieron pronto. Los sistemas expertos eran costosos de desarrollar y mantener, dependían de grandes cantidades de conocimiento escrito manualmente y tenían dificultades para adaptarse a situaciones nuevas. Este problema, conocido como el cuello de botella del conocimiento, limitó su escalabilidad.

En 1987 colapsó el mercado de las estaciones de trabajo Lisp, utilizadas ampliamente para desarrollar sistemas expertos. Al mismo tiempo, el proyecto japonés no alcanzó las expectativas iniciales. Como consecuencia, volvió a disminuir la inversión y comenzó un nuevo periodo de desilusión.

Lecciones de los inviernos

Cada invierno dejó una enseñanza fundamental: la inteligencia artificial no avanza mediante grandes promesas, sino mediante avances acumulativos.

El primer invierno mostró que capacidades humanas aparentemente simples, como comprender lenguaje o razonar en situaciones abiertas, eran mucho más complejas de lo esperado. El segundo evidenció que la inteligencia no podía reducirse únicamente a reglas escritas manualmente. Estas lecciones impulsaron un cambio de enfoque. Gran parte de la comunidad científica comenzó a trabajar en problemas más específicos y medibles, como visión por computadora, reconocimiento de voz y procesamiento del lenguaje natural. Este enfoque, combinado con mayor poder computacional y grandes volúmenes de datos, preparó el terreno para la expansión actual del aprendizaje profundo.

¿Estamos al borde de un tercer invierno?

Actualmente vivimos un periodo de entusiasmo sin precedentes impulsado por la inteligencia artificial generativa, los grandes modelos de lenguaje y el aumento del poder computacional. Sin embargo, la historia obliga a mantener cautela.

Investigadores como Rodney Brooks han advertido que algunas expectativas actuales podrían estar superando las capacidades reales de la tecnología. Los desafíos siguen siendo importantes: altos costos computacionales, consumo energético, dificultades para comprender el mundo real y problemas de confiabilidad.

Además, existe un nuevo factor: la competencia geopolítica. La rivalidad entre Estados Unidos y China está convirtiendo la inteligencia artificial en un área estratégica. Las restricciones sobre semiconductores y las políticas de inversión tecnológica podrían fragmentar la colaboración internacional y aumentar los costos de desarrollo.

La historia muestra que los inviernos anteriores surgieron cuando las expectativas superaron la realidad. Un posible tercer invierno podría tener causas similares, pero también podría verse influenciado por factores económicos y geopolíticos.

Los inviernos de la IA no representan el final del campo, sino periodos de corrección y maduración. Cada crisis obligó a abandonar expectativas poco realistas y construir fundamentos más sólidos. Paradójicamente, estos periodos de dificultad han sido una de las fuerzas que más han contribuido al desarrollo de la inteligencia artificial moderna.

La IA se congeló cuando su promesa revolucionaria —hacer computable la inteligencia humana— chocó con la tecnología disponible: poca memoria, algoritmos rudimentarios y una complejidad que la época no podía resolver.

Santiago, 11 de septiembre 2026

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

La inteligencia artificial otra amenaza al género humano y la vida…

La inteligencia artificial otra amenaza al género humano y la vida…

Por Prof. Prof. Rómulo Pardo Silva/ escritor y analista internacional/OTHER NEWS/ADDHEE.ONG

Agentes de inteligencia artificial podrían en el futuro tomar control sin intervención de humanos de toda la actividad que se realiza a través de computadores, redes eléctricas, telecomunicaciones, satélites, sistemas financieros, militares, industriales, médicos…

La nueva tecnología/IA esta descontrolada… ¿Qué hacer?, ¡Controlarla antes que sea demasiado tarde!. ADDHEE.ONG.

Cumbre del BRICS+ consolida nuevas alianzas en tecnología, finanzas y desarrollo sostenible…

​Propuestas estratégicas: Mercado integrado, seguros y finanzas digitales

En el marco del “BRICS amplio”, las principales potencias del bloque expusieron proyectos para blindar las economías miembros frente a presiones externas: El presidente de China, Xi Jinping, propuso la construcción de un mercado integrado enfocado en la producción inteligente y presentó cinco iniciativas clave. 

Destacó el compromiso de crear la primera zona de acceso abierto a tecnologías de inteligencia artificial con un modelo abierto y compartido, en contraste con la propiedad privada de las corporaciones occidentales, además de impulsar la Alianza para la Formación de Ingenieros y programas de intercambio científico juvenil.


Reflexiona el Prof. Rómulo Pardo Silva/ escritor y analista internacional/OTHER NEWS/ADDHEE.ONG:


Se ha demostrado que pueden operar autónomamente.

En mayo (2026) un grupo de agentes de un modelo de investigación de OpenAI recibió la tarea de resolver pruebas de ciberseguridad sin acceso a Internet. Los sistemas empezaron a comunicarse entre sí y terminaron actuando como una red coordinada. Más de 1.200 habrían intercambiado decenas de miles de mensajes, se asignaron nombres, formaron un "colectivo" y distribuyeron tareas. El 8 de julio descubrieron cómo eludir las pruebas y, 3 días después, más de 700 de ellos lograron infiltrarse en sistemas de Hugging Face, extraer datos y tomar el control de al menos un servidor. Buscaban las respuestas del ensayo y también información sobre los mecanismos que podían detectarlos y herramientas para seguir sorteando los controles. Uno de los agentes llegó a plantearse: "Esto sería poderoso, pero ¿es ético y se ajusta a mi tarea?". A pesar de esto, la mayoría continuó. Después, otro grupo habría llegado a atacar la propia infraestructura de OpenAI y consiguió acceso de administrador a un clúster de ordenadores, columnista tecnológico Kevin Roose del The New York Times. RT

Son informes oficiales publicados por OpenAI y firmas independientes como METR y Redwood Research.

OpenAI confirmó que un par de meses antes del ciberataque a la plataforma Hugging Face, un programa construido con sus modelos apuntó contra otro sitio web durante unas pruebas.

Anthropic reveló cinco casos de riesgo relacionados con armas biológicas: identificó a investigadores que intentaron utilizar Claude para aumentar la transmisibilidad de patógenos peligrosos, posiblemente con fines militares. RT

Las advertencias de peligro vienen desde el interior de la Industria.

Dario Amodei, director de Anthropic, pide frenar el desarrollo de la IA: el desarrollo de la IA no está en entredicho, pero los riesgos asociados son "graves" y es necesario dar tiempo a empresas y gobiernos para abordarlos. BBC

"El mundo está en peligro". Samuel Marks, responsable de Scalable Oversight en OpenAI, aseguró que muchos profesionales del sector quieren "desesperadamente reducir el ritmo" de desarrollo de IA. RT

 "La mayoría de las personas podrían morir". "No creo que la industria de la IA en general, incluida OpenAI, esté actualmente en camino de reducir este riesgo a un nivel aceptable", Paul Christiano investigador de seguridad en inteligencia artificial de OpenAI. RT

Investigadores de Anthropic como Evan Hubinger y el exingeniero Jacob Coxon advirtieron que existe más de un 10% de probabilidad de que la inteligencia artificial cause una catástrofe para la humanidad en los próximos diez años. RT

La ONU pide una regulación urgente de la inteligencia artificial ante el aumento de comportamientos no previstos y la concentración de poder en pocas empresas.

California promulgó la creación de organismos de verificación independientes con la facultad de probar y auditar los sistemas de inteligencia artificial.

El presidente de Estados Unidos está a favor de una desregulación total como apoyo a las empresas estadounidenses en que se invierten miles de millones de dólares en una burbuja especulativa.

 

La inteligencia artificial amenaza a millones de trabajadores de perder su empleo, a afectar la capacidad intelectual humana reduciendo sus tareas de comprensión, investigación, creación.

Con la IA se sigue la conducta de seguir a la tecnología sin preocuparse mayormente de su afecto social por lucro.

El uso de los combustibles fósiles destruyó el clima y hubo advertencias que no se escucharon.

El químico sueco Svante Arrhenius en 1896 advirtió formalmente que la quema de combustibles fósiles de la Revolución Industrial alteraría la atmósfera y calentaría el planeta.  

Más allá de la regulación de la IA la necesidad vital de la humanidad es pasar a una civilización sostenible que ponga fin a la destrucción de selvas, de especies, al agotamiento de recursos no renovables.  

 Servicio de Cambio Climático Copernicus de la UE: el calor global alcanzó un máximo histórico en agosto, con una temperatura media mundial de 16,96 °C.RT 

Lo subrayado/interpolado es nuestro