lunes, 28 de septiembre de 2026

¿Una Alemania en crisis se encamina hacia la maldita guerra contra Rusia?


¿Una Alemania en crisis se encamina hacia la maldita guerra contra Rusia?


¿Y la Comunidad Europea: su locomotora Kaput, el fin del milagro alemán?...

Por Roberto Iannuzzi, geopolítico italiano/escritor y analista internacional/Other News/ADDHEE.ONG:


PROLEGÓMENO: Mentes nazis canijas, desquiciadas, intrínsecamente perversas…

“Aún hay tiempo para salvar a Occidente, con el fin de preservar la “superioridad”.  La guerra contra Rusia no sólo es inevitable, sino necesaria” … Matthias Dopfner, empresario nazi, presidente de la empresa Axel Springer, escribió en la revista inglesa The Spectator. Esta maldita y bastarda afirmación da por descontado que la maldita guerra será nuclear, sin ningún ganador, un solo perdedor, los Pueblos Europeos…

El régimen alemán, democratacristiano/CDU que ignora al Papa León XIV acelera su carrera por el rearme y refuerza sus relaciones militares con el régimen genocida nazicionista colonialista israelí, del genocida Benjamín Netanyahu, delincuente fugitivo de la Corte Penal Internacional/CPI…

“Un pueblo ignorante / enajenado es un instrumento ciego de su propia destrucción, afirmó el General Simón Bolívar Palacios y Blanco…”

El nazi emperador Trump actualizó: “si quieres la paz prepárate para la guerra. Sí, acató su testaferro Benjamín Netanyahu, pero primero es la guerra y después la paz…”

- La Alemania y su régimen demócrata cristiano /CDU retaguardia del régimen nazi de Ucrania en su guerra contra Rusia. Estableció una alianza estratégica con este país para la coproducción de sistemas de armamentos, drones, misiles con un alcance hasta de 1.500 km. El Pueblo Alemán, una vez más pondrá los muertos….

- Desde drones a submarinos, el régimen alemán aprueba ventas de armas a Israel por 800 millones de euros – municiones, explosivos, y drones -, para que el régimen nazi sionista colonialista genocida israelí, siga asesinando al Pueblo Palestino. Hasta nuestros días más de 73.000 palestinos asesinados y una cifra cercana a los 200 mil heridos en el contexto de la “limpieza étnica/ Lebensunwertes Leben, (vida indigna de ser vivida, que está llevando a cabo. Alemania es cómplice de éste genocidio…

- El inolvidable y genial Professor Dr. Immanuel Kant afirmo, “cuando los que hallan de combatir tengan el derecho de decidir la Paz fundada en la Justicia Social o la guerra ya no se escribirá con sangre nunca más” …, ¡nadie le ha escuchado!...

- Otro genio alemán el Dr. Wolfgang Goethe afirmó, “Luz, más Luz, luchar es vivir, sólo merecen la libertad y la vida quienes cada día las conquistan”, ¡tampoco nadie le ha escuchado! …

Con esperanza y memoria, que el Pueblo Alemán despierte y asuma que “la historia se repite como farsa y después como tragedia…”, y que “un pueblo sin memoria histórica nada significa ni nada vale” …

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario ejecutivo ADDHEE. ONG

Berlín, 26 de septiembre del 2026

Reflexiona el analista internacional Roberto Iannuzzi:

Ante las dificultades cada vez más insuperables en el frente ucraniano, las élites políticas de Bruselas y Berlín muestran una inquietud creciente, que se traduce en una retórica más belicosa hacia Rusia, junto con el intento de involucrar a Estados Unidos de forma más directa en el conflicto…

La supervivencia política de estas élites depende de la preservación de la arquitectura continental garantizada por la integración del paraguas de seguridad estadounidense en la estructura de la Alianza Atlántica.

Dicha arquitectura ha sufrido una crisis progresiva en la etapa posterior al fin de la Guerra Fría, que el renovado enfrentamiento con Rusia no ha logrado contener. En particular, los europeos están pagando los costes económicos derivados de la desindustrialización y de la crisis energética que siguió al abandono de las fuentes rusas de bajo coste. En una coyuntura de graves dificultades económicas como esta, el presidente estadounidense Donald Trump quiere que los europeos asuman los costes de la defensa del continente, aumentando el gasto militar.

El fin del modelo alemán: ¡Kaput!

En el pasado, las cosas habían ido mejor. Durante gran parte del período posterior a la Guerra Fría, Alemania había disfrutado de una configuración estratégica especialmente favorable.

La energía rusa de bajo coste respaldaba la competitividad de la producción industrial, la integración europea le aseguraba un amplio mercado y el paraguas militar estadounidense le garantizaba la seguridad.

El dilema estratégico para Alemania…

Sin embargo, dicha situación se basaba en una contradicción de fondo, es decir, en un dilema estratégico que en un artículo anterior había resumido de la siguiente manera: ¿Dar prioridad a una Ostpolitik que combinara las capacidades productivas de Alemania con los inmensos recursos de Rusia, provocando así el resentimiento anglo-estadounidense, o bien optar por una Westpolitik que situara firmemente a la potencia alemana en el ámbito occidental, privándola, sin embargo, de la profundidad estratégica euroasiática y relegándola al papel de subordinada de Estados Unidos?...

La incapacidad para resolver este dilema ha llevado a Berlín a renunciar al primer término de esta ecuación, que le garantizaba la prosperidad económica.

La crisis energética ha agravado otro problema del modelo industrial alemán: la incapacidad de innovar ante el desafío tecnológico planteado por China. Los partidos tradicionales se han visto obligados a defender políticas cuyas repercusiones económicas han caído como un mazazo sobre el nivel de vida de sus electores.

La extrema derecha de Alternative für Deutschland (AfD) se está convirtiendo en el vehículo a través del cual un número cada vez mayor de ciudadanos cuestiona las desastrosas decisiones de la clase gobernante: la renuncia al gas ruso, el apoyo intransigente a Ucrania sin ninguna disposición a negociar, la negativa a analizar seriamente las razones que están en el origen del conflicto y las graves repercusiones de las sanciones sobre la economía.

Bajo el liderazgo del canciller Friedrich Merz, el país moviliza un histórico presupuesto de 377.000 millones de euros para reconstruir su poderío bélico (Foto: archivo DEF)

Bajo el liderazgo del canciller Friedrich Merz, el país moviliza un histórico presupuesto de 377.000 millones de euros para reconstruir su poderío bélico

El desastre de Merz

Las soluciones propuestas por el canciller Friedrich Merz, líder de los democristianos (CDU), han resultado ser un fracaso. Los recortes en el gasto social, las medidas fiscales y sus políticas contrarias al empleo le han convertido en el canciller más impopular de la historia reciente de Alemania.

La hemorragia de puestos de trabajo continúa imparable. La industria alemana está perdiendo 15.000 al mes. Volkswagen acaba de anunciar el recorte de otros 50 000 trabajadores, cifra que debería alcanzar los 100 000 de aquí a 2030.

Los economistas y los políticos discuten sin cesar sobre las múltiples razones de la crisis, omitiendo siempre la principal: el vertiginoso aumento de los precios de la energía, provocado por la necesidad de sustituir el gas ruso por suministros mucho más costosos, como el GNL estadounidense.

La guerra en el Golfo Pérsico ha agravado aún más la situación. Alemania se encuentra muy atrasada en el llenado de sus reservas de gas y debe esperar un invierno suave para evitar el parón de diversas actividades productivas.

El tsunami de la AfD

La gravedad de la crisis política se puso de manifiesto de forma contundente el pasado 6 de septiembre, cuando la AfD obtuvo una victoria aplastante en las elecciones de Sajonia-Anhalt, estado de la antigua Alemania Oriental, en un clima de ira generalizada contra el régimen de Merz por sus ataques al Estado del bienestar y la militarización de la economía.

La AfD recaba apoyo sobre todo en las regiones de la antigua Alemania Oriental, donde predomina una fuerte desconfianza hacia la élite política y económica de la parte occidental del país, acusada de haber llevado a cabo, literalmente, una colonización neoliberal de los länder orientales en los años posteriores a la reunificación.

Con una participación superior al 77 %, la AfD ha obtenido alrededor del 44 % de los votos, más del doble de los votos que consiguió en las elecciones de 2021. Por su parte, el partido de la CDU ha visto cómo se desplomaba su apoyo, alcanzando apenas el 17 %. Los socialdemócratas y los Verdes obtuvieron menos del 10 %.

Aunque Sajonia-Anhalt es un estado de importancia secundaria, el resultado electoral ha supuesto un terremoto para la clase política alemana. El 20 de septiembre están previstas otras elecciones, en el estado de Mecklemburgo-Pomerania del Norte y en Berlín.

¿Un enfrentamiento sin salida?

Para la élite política alemana, al igual que para las de otros países europeos, las elecciones se consideran cada vez menos como un mecanismo mediante el cual los ciudadanos eligen la orientación de los gobiernos, y cada vez más como un obstáculo que hay que superar para mantenerse en el poder.

El auge de la AfD refleja la voluntad de una parte cada vez mayor del electorado alemán de obtener algo radicalmente diferente de lo que todos los gobiernos que se han sucedido hasta ahora en el poder han sido capaces de ofrecer.

A la luz de los desastrosos resultados en Sajonia-Anhalt, el liderazgo de Merz parece, por tanto, cada vez más frágil. Pero, incluso si fuera sustituido (algo que dista mucho de ser un hecho), es improbable que la clase política alemana cambie sus decisiones.

La sociedad y los elementos que explican el auge de la extrema derecha ...En cambio, es posible que se embarque en un enfrentamiento directo con la AfD, tratando de obstaculizar su ascenso por todos los medios (lícitos e ilícitos) y agravando así la crisis político- institucional del país.

Por su parte, en caso de que llegara al poder, la AfD representaría una incógnita.

Con un programa económico de carácter neoliberal, hostil a la guerra pero de orientación nacionalista, y con una fuerte corriente del emperador Trump en su seno que nutre marcadas simpatías por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no está claro en qué dirección podría moverse el partido ante los intentos de ostracismo y/o cooptación que, sin duda, la élite política saliente llevaría a cabo contra él.

Sin embargo, llama la atención el cortocircuito lógico que lleva a muchos partidarios del establishment político alemán a señalar con el dedo a la AfD, temiendo un retorno a los años 30 del siglo pasado, y a apoyar al mismo tiempo la «democracia» ucraniana de manera totalmente acrítica, a pesar del papel destacado que desempeñan en su seno formaciones neonazis como el movimiento Azov.

El remedio ilusorio del rearme

Por otra parte, las orientaciones seguidas en estos años por la élite política alemana no son menos alarmantes que el auge de la AfD, no solo por las decisiones económicas desastrosas que se han tomado, sino por la naturalidad con la que está empujando al país más importante de la Unión Europea hacia el rearme, una creciente militarización vista ilusoriamente como remedio al declive económico, y un posible enfrentamiento armado con Rusia.

Alemania es ya la retaguardia de Ucrania en el enfrentamiento con Rusia, además de ser el principal financiador de Kiev. A mediados de abril, por primera vez, el Gobierno alemán estableció una alianza estratégica con el sector de la defensa de un país en guerra. El acuerdo allana el camino para la coproducción, junto con Kiev, de sistemas de armamento, drones con un alcance de hasta 1 500 km y misiles de largo alcance. El Gobierno alemán zanja de un plumazo todo el debate interno de los últimos años sobre el suministro de armas alemanas anUcrania para atacar objetivos en territorio ruso.

Desquiciados!, de la clase empresarial y su testaferra la clase politicastra/castrense, la historia se repite como farsa y después como tragedia, ¡Hagan memoria!...

Lo que suscita consternación es el hecho de que, en los círculos políticos y estratégicos europeos, muchos consideren ya una guerra con Rusia no solo inevitable, sino casi «necesaria».

Mathias Döpfner, un desquiciado testaferro yankee/estadounidense, empresario alemán al frente de Axel Springer, uno de los mayores grupos editoriales de Europa, escribe en las páginas de la revista conservadora británica The Spectator que «aún hay tiempo para salvar a Occidente». Con el fin de preservar la «superioridad» occidental, según Döpfner, es necesario responder al desafío lanzado por adversarios como Rusia, China e Irán.

Bienvenido sea, pues, el rearme alemán. Hace tan solo unos días se conoció la noticia de que la empresa Auterion ha iniciado la coproducción de 5.000 drones de medio y largo alcance (hasta 1.500 km) con el fabricante ucraniano Airlogix.

El soberano ruso ha advertido de que las instalaciones alemanas que alberguen armas de largo alcance se convertirán en objetivos militares legítimos si estas se dirigen contra Rusia. No se trata únicamente de drones. En julio, Berlín anunció la adquisición de misiles de crucero estadounidenses Tomahawk y de lanzadores Typhon. Con un alcance de hasta 2.500 km, los Tomahawk pueden alcanzar desde Alemania gran parte del territorio ruso al oeste del Volga.

Asociación estratégica con Israel… los nazis alemanes de hoy con los nazi sionistas colonialistas israelí…

Parte integrante del rearme alemán es una colaboración militar reforzada con Israel. Volkswagen venderá su planta de Osnabrück, en Baja Sajonia: ¿a quien se la vende?. Esta se destinará a fabricar componentes del sistema de defensa aérea «Iron Dome» por encargo de la empresa israelí Rafael Advanced Defence Systems.

Incapaz de competir con los coches eléctricos chinos, la empresa alemana ha decidido reconvertir parte de su producción para uso militar. Una decisión que recuerda los tiempos oscuros de la Segunda Guerra Mundial, cuando Volkswagen detuvo la producción de automóviles para fabricar armas al servicio del esfuerzo bélico nazi.

Diciembre 2025, Berlín aprobó un acuerdo por valor de más de 3.000 millones de dólares para adquirir el sistema israelí de defensa aérea Arrow 3. Sumado a un contrato anterior por valor de 3.500 millones, supone para Israel la mayor venta de armas hasta la fecha.

Alemania también ha probado recientemente un misil balístico israelí (LORA) en el Atlántico Norte. Mientras tanto, el 1 de septiembre, el tercer submarino de la clase Dolphin II zarpó de los astilleros de Kiel, en Alemania, con destino a Israel.

Fuentes israelíes han informado de que el submarino operará lejos de las aguas territoriales israelíes, en lo que parece una referencia a posibles operaciones contra Irán.

En junio de 2025, durante la «guerra de los doce días» que siguió al ataque israelí contra Irán, Merz agradeció a Israel porque, según él, estaba «haciendo el trabajo sucio en nombre de Europa».

Los submarinos alemanes transportan armas nucleares…

En 2012, Der Spiegel reveló que Israel equipaba los submarinos suministrados por Alemania con misiles capaces de albergar ojivas nucleares. Altos mandos retirados del ejército alemán afirmaron que siempre habían dado por sentado que estos submarinos eran capaces de transportar armas nucleares.

Tras una pregunta parlamentaria, se supo que, en total, el Gobierno alemán

había aprobado exportaciones de material bélico a Israel por un valor aproximado de 930 millones de dólares durante el primer semestre de 2026.

 

Una contradicción flagrante. alemanes cómplices del genocidio del Pueblo Palestino que lleva a cabo el Imperialismo estadounidense y el nazi sionismo  colonialista israelí…

El refuerzo de la cooperación militar entre Alemania e Israel continúa a pesar de los atroces crímenes cometidos por las fuerzas israelíes en Gaza, cuya tragedia persiste ante la indiferencia mundial.

La limpieza étnica del régimen nazi sionista colonialista se profundiza…

Representantes del régimen sionista  israelí han anunciado su intención de llevar a cabo el proyecto de limpieza étnica de la Franja. Dichos anuncios van acompañados de declaraciones genocidas como la última del ministro de Seguridad Interna, Itamar Ben Gvir, quien recientemente ha abogado por el asesinato diario de entre 30 y 40 palestinos.

Según el nazi sionista Ben Gvir, deberían ser asesinados aunque no supongan ningún peligro inmediato «porque no son dignos de vivir, no deberían vivir, ni siquiera son personas».

Al condenar estas declaraciones por considerarlas genocidas, el Instituto Lemkin ha recordado que su lenguaje es directamente comparable a la retórica nazi, que empleó la expresión «Lebensunwertes Leben» (vida indigna de ser vivida) para justificar el exterminio de millones de personas.

La vida indigna de ser vivida…

El Instituto Lemkin recuerda que, en 1920, los eugenistas alemanes Alfred Hoche y Karl Binding publicaron un libro en el que abogaban por la «destrucción de la vida indigna de ser vivida». Según ellos, esto se aplicaba a las personas con discapacidad mental o física: Tras el ascenso al poder del nacionalsocialismo, esta justificación se convirtió en un poderoso instrumento ideológico que se aplicó a todas las personas consideradas «racialmente impuras» o «racialmente inferiores».

Recordando las innumerables declaraciones de carácter claramente genocida pronunciadas por Ben Gvir (al igual que por muchos otros representantes israelíes), el Instituto Lemkin concluye que el hecho de que estas palabras puedan ser pronunciadas públicamente por un ministro en ejercicio es prueba del grotesco fracaso de la humanidad, en particular de las potencias occidentales y de quienes están en condiciones de ejercer presión sobre Israel y de hacer respetar los principios de lasConvenciones sobre el genocidio y de los Convenios de Ginebra. Entre las potencias occidentales figura sin duda Alemania, a la luz de las estrechas relaciones civiles y militares que mantiene con el régimen israelí.

La indiferencia de Berlín (al igual que la de otros gobiernos europeos, incluido el italiano) ante la catástrofe de Gaza resulta aún más discordante si se compara con la intransigente condena moral con la que los Gobiernos alemanes han estigmatizado la invasión rusa de Ucrania.

Pero, más allá de los juicios de valor, la belicosa política alemana resulta peligrosa para la propia seguridad de Alemania, ya que, a pesar de la carrera de rearme, Berlín y Europa se encuentran totalmente incapaces, tanto económica como militarmente, ante la eventualidad de una guerra a gran escala

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

La asfixia como doctrina: dialéctica de la coerción, cerco mediático y resistencia en Cuba…

La asfixia como doctrina: dialéctica de la coerción, cerco mediático y resistencia en Cuba…

“Una agresión contra Cuba, es una agresión a la tierra, a la sangre y a la historia de América Latina” … Dr. Salvador Allende Gossens, presidente del Senado de la República de Chile/julio 1960.


Por Águeda Sáez Fick/escritora, periodista, comunicadora social y analista internacional/Semanario Sur Andino/ ADDHEE.ONG:


En el discurso del poder global, el diferendo entre Estados Unidos y Cuba suele despacharse un cadáver ideológico de la Guerra Fría. Sin embargo, la realidad material del conflicto expone uno de los laboratorios geopolíticos más avanzados del capitalismo determinista tardío: la transformación de la infraestructura global —los circuitos del crédito, las rutas navieras, los nodos tecnológicos y las plataformas de comunicación— en aduanas ideológicas y dispositivos de disciplinamiento estatal…

La última semana de agosto sintetizó con nitidez esta confrontación de época. Mientras en La Habana 1.500 delegados de 63 países se reunían en el Coloquio Internacional comandante «Fidel Castro: legado y futuro» para articular redes de internacionalismo concreto (suministros médicos y paneles solares desmercantilizados), el Departamento de Estado respondía con una nueva andanada punitiva bajo el amparo de la Orden Ejecutiva 14404. El contrapunto ilustra el choque frontal entre la diplomacia solidaria del Sur Global y la fuerza brutal estructural del unipolarismo.

El sabotaje a la reproducción social

La asimetría de poder contemporánea ya no requiere invasiones territoriales para quebrar la soberanía de una nación periférica. El reciente paquete sancionatorio revela un viraje táctico: la meta no es únicamente asfixiar la caja fiscal del Estado, sino desarticular de raíz las cadenas de valor y golpear las condiciones materiales indispensables para la reproducción de la vida de la Clase Trabajadora Cubana.

Al penalizar a empresas del complejo minero-metalúrgico (Comandante Ernesto Guevara de la Serna, GEOMINSAL, Metalcuba), el cerco busca clausurar las fuentes soberanas de divisas indispensables para sostener el presupuesto público. Pero el golpe más descarnado se descarga sobre el tejido cotidiano: la inclusión del Ministerio de la Construcción (MICONS) y de firmas importadoras estratégicas como Transimport y Consumimport no es un abstracto trámite burocrático; se traduce en turbinas sin repuestos, apagones prolongados en el sistema electroenergético, hospitales sin insumos y familias impedidas de reparar sus viviendas.

A este nuevo estrangulamiento material se suma un salto cualitativo: la judicialización de la solidaridad. Al sancionar al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y a espacios culturales como la Casa Memorial Salvador Allende, Washington formaliza una doctrina alarmante: catalogar la cooperación cívica transfronteriza, la ayuda humanitaria y la solidaridad como amenazas a la seguridad nacional.

El frente simbólico: la maquinaria mediática del cerco

Esta guerra económica no opera en el vacío; requiere de un blindaje ideológico permanente. El dispositivo hegemónico se apoya en los conglomerados de medios y en las plataformas digitales dominantes para construir el sentido común global: invisibilizar la violencia estructural del bloqueo y presentar sus consecuencias materiales devastadoras como meras «fallas endógenas del modelo».

El cerco mediático opera a través de una pinza sistemática:

-Naturalización de la asfixia: Se borran deliberadamente de la narrativa pública los efectos del over-compliance bancario y la persecución financiera, atribuyendo la crisis de suministros o los cortes energéticos exclusivamente a la ineficiencia administrativa local.

-Criminalización de la resistencia: La cobertura internacional hegemónica caricaturiza o silencia encuentros de articulación Sur-Sur socialista—como el Coloquio del centenario en La Habana— mientras amplifica informes securitistas diseñados en oficinas de régimen estadounidense, tales como Cuba: La capital del comunismo del siglo XXI, legitimando de antemano la agresión punitiva.

La batalla por la opinión pública es, en los hechos, la retaguardia indispensable de la guerra económica: despojar a la población sancionada de su condición de víctima de un asedio para quebrar su moral interna y justificar la impunidad extraterritorial del agresor.

La trampa imperial estadounidense y los límites de la asfixia

El dispositivo punitivo reactiva la premisa histórica del memorando Mallory de 1960: provocar deliberadamente desencanto, penuria y colapso material para forzar un quiebre sociopolítico interno. En el siglo XXI, este mecanismo se sofistica mediante la extraterritorialidad y el terror corporativo, paralizando en puertos remotos cargamentos de alimentos y fármacos previamente abonados por la isla.

No obstante, en términos de coercive statecraft, -el arte de gobernar coercitivo- la estrategia estadounidense tropieza con una dialéctica de rendimientos decrecientes. La intensificación del cerco maximiza el costo humanitario sobre la población, pero fracasa sistemáticamente en doblegar la voluntad política de Cuba, país sancionado. Al mismo tiempo, el uso abusivo del dólar y la censura narrativa generan el efecto contrario: erosionan la credibilidad del sistema financiero y mediático unipolar, estimulando la búsqueda global de mecanismos comerciales, monetarios e informativos alternativos entre las naciones del Sur.

La resistencia de Cuba no es una anomalía aislada ni un diferendo bilateral menor; constituye el campo de batalla testigo del orden mundial contemporáneo. Allí colisionan la voluntad imperial estadounidense de subordinar el derecho internacional a la hegemonía del capital financiero y la persistencia de un horizonte basado en la soberanía, la autodeterminación y el internacionalismo popular.

Frente a la lógica unipolar de disciplinar orwellianamente al planeta mediante guerras, listas negras, asfixia económica y relatos de odio, el Sur Global opone una certeza irrenunciable: la dignidad de las naciones y la solidaridad entre los pueblos jamás podrán ser canceladas por decreto.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

Groenlandia no se compra, se negocia: para el imperio estadounidense, el control militar y la parte del león… ¿Y la sumisa Europa ocupada desde 1945? ¡Roma locuta causa finita!...

Groenlandia no se compra, se negocia: para el imperio estadounidense, el control militar y la parte del león… ¿Y la sumisa Europa ocupada desde 1945? ¡Roma locuta causa finita!...

Se cambia el equilibrio geopolítico del Ártico, se acorrala a Canadá, México y Cuba – Ahora les toca a los vecinos -, y se amenaza a China y Rusia

Por Juan Antonio Sanz /escritor y analista internacional/Other News/ADDHEE.ONG:

Prolegómenos:

Señora Mette Frederiksen, Primera Ministra de Dinamarca. Señor Jens Frederik Nielsen, Presidente de Groenlandia:

“Quienes no aprenden las lecciones que le da la historia están condenados a repetirlas” … Dr. Salvador Allende Gossens, presidente de Chile, asesinado por orden del régimen imperialista de Estados Unidos.

La otra víctima del imperio estadounidense: el asesinado Ayatola Jamenei de la Republica de Irán. Con esperanza y memoria, recordamos su reflexión histórica, en su lucha libertaria frente a la coalición imperialista estadounidense nazi sionista colonialista israelí: “Nuestra experiencia nos indica  que no es sabio, no es inteligente, no es honorable negociar con Estados Unidos cuando se alcanza un acuerdo, Estados Unidos no cumplió con lo establecido”…

Groenlandia, el nuevo estado asociado/satrapía del imperio estadounidense…

Europa claudica ante la megalomanía hegemonista de Trump y cede soberanía real a EEUU en un área clave para la seguridad, la economía y el medioambiente globales.

El presidente estadounidense, Donald Trump, había fracasado estrepitosamente en su política exterior y necesitaba un triunfo urgente ante las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre en su país. No detuvo la guerra de Ucrania, como prometió una y otra vez antes de asumir el poder en enero de 2025, desató hace casi siete meses una nueva contienda contra Irán de consecuencias gravísimas para el abastecimiento energético mundial, dio un espaldarazo a Israel en su solución final para el Pueblo Palestino en Gaza, con genocidio y limpieza étnica incluidos, y rompió el consenso comercial mundial con su guerra de aranceles. 

Ahora tiene ese triunfo en la partida geopolítica global con la fagocitación de facto de Groenlandia, tras llegar a un acuerdo humillante con Dinamarca que le da de facto el poder militar “permanente” en esa isla y abre las puertas a su explotación económica por compañías estadounidenses, sin que la Unión Europea o la OTAN hayan podido hacer nada al respecto. Las amenazas que lanzó Trump nada más asumir su segundo mandato de anexionar Groenlandia a EEUU se concretan ahora, sin necesidad de comprar el territorio bajo jurisdicción danesa o tomarlo por la fuerza, como también había planteado. 

“Durante más de cien años, los presidentes han conocido la importancia estratégica de Groenlandia, pero NINGUNO de ellos pudo hacer nada al respecto. Me enorgullece ser el presidente que ha abordado esta situación tan importante de manera permanente y definitiva”, se regodeó Trump en sus cuentas de las redes sociales. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseveró que se trata de un “acuerdo histórico” y una “gran victoria para EEUU y el pueblo estadounidense”. 

Una victoria de EEUU… ante sus aliados

¿Una victoria ante quién? Quizá ante Dinamarca, que ahora acata sin protestas, cuando hace un año se declaraba dispuesta a defender a cualquier precio Groenlandia de la injerencia estadounidense. También ante la Unión Europea, que convirtió esta isla en un motivo casi de fractura con Estados Unidos y ahora acepta la vuelta de la tortilla sin aspavientos y punto en boca. No desde luego ante Rusia, que domina la mayor parte del Ártico navegable, ni ante China, que va de la mano de Rusia en esos parajes…

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, subrayó que el acuerdo que firmarán en la Asamblea General de la ONU esta próxima semana Dinamarca, el Gobierno autónomo de Groenlandia (la isla está bajo jurisdicción de Copenhague) y EEUU reconocerá “la soberanía y la integridad territorial” danesas, además del derecho del Pueblo Groenlandés “a la autodeterminación”, con “una seguridad compartida” de la isla y hacia el Ártico y la región norte del Atlántico.

Control permanente e “infinito”

Lo que dice Trump suena distinto. Según indicó el presidente republicano en su red Truth Social y en X, el pacto dará a EEUU el “control permanente” de la seguridad de ese autónomo danés. “Este es un acuerdo de vida infinita. No tiene fin”, sentenció rotundo.

La cuestión es que el acuerdo concede de facto a EEUU el control sine die de esa seguridad militar “y otras necesidades” del territorio autónomo danés. Entre esas necesidades están las claves del trato: la “colonización” estadounidense con sus empresas de Groenlandia, la extracción minera y la localización en ese inmenso territorio con ingentes reservas de agua de los gigantes tecnológicos aliados de Trump y su uso como cabeza de puente de las rutas transpolares de comercio.

Un punto determinante puede ser ahora la relación entre EEUU y el Gobierno autónomo groenlandés, en detrimento de esa soberanía que los daneses dicen que se preserva con el pacto. Lo resaltó el presidente autonómico de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, para quien uno de los elementos determinantes del acuerdo es que reconoce el “derecho de autodeterminación” groenlandés. 

Uno de los planes barajados cuando Trump buscaba la forma de hacerse con la isla a toda costa, era promover la independencia de Groenlandia para después sumarla a EEUU a la manera de Puerto Rico, como “estado libre asociado”, y así acceder a su control factual. De hecho, según indicó el régimen estadounidense, el acuerdo ahora alcanzado seguirá en pie incluso si se produce esa eventual independencia de Groenlandia. Los estadounidenses han llegado para quedarse.

Un pacto que cierra el cerco sobre Canadá y apunta a China y Rusia

La cuestión es que este movimiento de ficha de Trump en Groenlandia, aceptado por Dinamarca y el Gobierno local (ya se sabrá si hubo alguna coacción o prebenda de por medio), pone en jaque la estrategia exterior de la OTAN y la UE a favor de Estados Unidos, conmueve la frágil estabilidad del Ártico y es una bofetada para la diplomacia de Bruselas. Ahora se sabe por fin de qué iba el grupo de trabajo encabezado por la OTAN formado en febrero para reforzar la seguridad ártica, y por qué había reducido la presión del régimen de Estados Unidos. Era la negociación entre bambalinas del traspaso de poderes sobre Groenlandia de Europa a EEUU.

Además, este acuerdo lanza un órdago a Rusia, que tiene bajo su jurisdicción buena parte de esa región, proyecta una sombra sobre la estrategia comercial china por el paso del norte, abierto a la navegación debido al deshielo polar, y asedia a Canadá, víctima continua de los chantajes de Trump y que ahora añade la presión militar y geopolítica a la económica desde su vecino del sur. 

De hecho, el anuncio de la asunción por EEUU del control permanente de Groenlandia se hizo pocas horas después de que Canadá y la UE reforzaran su alianza e incluso se hablara de la posibilidad de que el país canadiense se convirtiera en “miembro asociado” de la Unión, una eventualidad que desataría todos los demonios en EEUU. 

Así se lo propuso este miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al primer ministro canadiense, Mark Carney, en Estrasburgo, ante el Parlamento Europeo. Un desafío a los planes de Trump para doblegar a Canadá y convertirlo en títere económico de EEUU, que en realidad estaba cargado de toda la hipocresía que la UE puede desplegar: invita a Canadá a formar parte del club europeo, pero le da a su enemigo, Trump, un poderoso instrumento de presión, Groenlandia. 

Si la proyección del acuerdo pone en un brete a los canadienses ante el pasmo europeo, el desafío hacia el este es si cabe mayor. De momento, ya se sabe que el trato incluye el “veto” explícito a la presencia de bases rusas y chinas en Groenlandia, lo que convierte a este territorio en un balcón privilegiado sobre las aguas árticas de la Federación Rusa. Si la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN tras la invasión rusa de Ucrania ya lanzó un desafío a la estrategia de Rusia en el norte de Europa, esta ofensiva estadounidense sobre Groenlandia cierra más la pinza sobre la presencia de Rusia en el Ártico. Y esta es una zona de máxima sensibilidad para los rusos.

La cuestión es que ni Rusia ni China han planteado jamás tener estacionamientos militares en Groenlandia, por lo que tal prohibición es simplemente un subterfugio para izar la “salvadora” bandera del Ejército estadounidense allá donde quiera establecer nuevas bases en la isla y convertirla en un desmesurado portaaviones polar.

La militarización del Ártico

Esta es otra de las potencialidades del acuerdo. EEUU ya tenía desde 1951 la potestad para despachar a Groenlandia cuantas tropas quisiera. Eran tiempos de la Guerra Fría y la presencia soviética en el Ártico preocupaba. Aunque el Pentágono abrió varias bases en Groenlandia, finalmente, con la caída de la Unión Soviética en 1991 y la evolución pacífica de la situación en esa zona cercana al Polo Norte, el régimen estadounidense redujo el estacionamiento militar en la isla a la base de Pituffik, en el noroeste del territorio, con no más de un centenar de efectivos en estos momentos.

Todo cambió cuando, al llegar al poder en su primer mandato (2017-2021), Trump mostró su desmedido interés por la isla. Esta avidez se multiplicó en la nueva era Trump, amenazando el año pasado incluso con invadir la isla y quitársela a Dinamarca si no se la vendían a EEUU. Se desató una crisis en la que Bruselas se rasgó las vestiduras y todos los países europeos cerraron fila con Dinamarca para conservar Groenlandia, territorio que si bien no está englobado en la UE, sí que tiene (o tenía) todas sus garantías de defensa y soberanía bajo el paraguas europeo. O eso se pensaba. 

El acuerdo anunciado con nocturnidad y alevosía este viernes viene a confirmar las sospechas: desde febrero al menos, EEUU venía negociando con Dinamarca con aquiescencia de la OTAN la cesión a Estados Unidos de la seguridad, la apertura total a las empresas estadounidenses y la exclusión de cualquier otro actor militar o económico de Groenlandia a cambio de no arriar las banderas danesa y groenlandesa. De momento, dada la obsesión de Trump en cambiar nombres a golfos, estrechos y lagos sin consultar a nadie.

En el caso de Groenlandia, la cesión a EEUU de su defensa y capacidad para, si fuera preciso, lanzar desde allí ataques, tiene un peso estratégico sobresaliente. Con sus radares y dispositivos aeroespaciales, Pituffic es una de las piedras angulares del sistema de alerta temprana de EEUU. Antes conocida como base Thule, Pituffic alberga al Grupo Base Espacial 821, al Escuadrón de Alerta Espacial 12 y el Destacamento de Operaciones Espaciales 23.

La función de estas instalaciones es alertar sobre posibles ataques con misiles balísticos y vigilar los satélites de defensa, los propios y los ajenos. Pituffic podría convertirse en una pieza clave del sistema “Cúpula Dorada” impulsado por Trump para interceptar cualquier tipo de misil o dispositivo de ataque procedente de Rusia y China. 

La toma de Groenlandia está, pues, revelando a los contrincantes de EEUU que todos los parabienes y gestos de supuesta amistad de Trump, hacia el presidente ruso, Vladímir Putin, o el chino, Xi Jinping, en realidad son señuelos mientras la actual Administración apuesta por la confrontación. Quizá el presidente Xi Jinping le pregunte a Trump sobre este regate en Groenlandia cuando le visite en Washington la próxima semana.

Groenlandia, punta de lanza de una guerra económica en ciernes

La mayor isla del mundo no es solo una cabeza de puente para abrir nuevas bases, estacionar miles de soldados (no demasiados, por la inclemencia del tiempo y la falta de comodidades en una isla de solo 57.000 habitantes), vigilar los movimientos de los submarinos nucleares o espiar la localización de los silos de misiles rusos.

Las ingentes reservas de tierras raras, indispensables para la fabricación de componentes de alta tecnología, civiles y militares, los yacimientos de petróleo y gas aún por explorar en sus costas y subsuelo, y la presencia de níquel, molibdeno, oro, platino, uranio, titanio, tungsteno, cobalto y otros minerales estratégicos hacen de Groenlandia ese “sueño” del que habló Trump en la noche del viernes al hacer su anuncio.

También los gigantes tecnológicos de Silicon Valley tiene su ojo puesto en Groenlandia, cuya vasta superficie y agua congelada puede facilitar la creación de colosales centros de datos de inteligencia artificial con refrigeración natural gratis y energía hidroeléctrica barata. Y ahí está ese proyecto ya no tan futurista de levantar en las planicies heladas de la isla una “ciudad de libertad tecnológica” por las High Tech, sin control de nadie y sometiendo la naturaleza a una explotación desmesurada para uso y disfrute de los imperios tecnofeudales hoy día empeñados en ganar a cualquier precio la carrera de la creación de la super IA.

La puerta del paso del Noroeste

Pero es sobre todo el golpe de timón en el transporte de mercancías por los mares árticos lo que más interesa a EEUU en estos momentos de Groenlandia. China, su gran rival económico, ya está utilizando, gracias al deshielo por el cambio climático, las rutas árticas que bordean Rusia por el norte. Incluso buques cargueros surcoreanos han navegado ya por esos estrechos ribereños de Siberia desde el puerto de Busán con dirección hacia los puertos de Gran Bretaña. 

Mientras que la ruta tradicional del canal de Suez demanda unos 40 días de navegación para los mercantes, la nueva ruta ártica por el norte de Rusia reduce ese plazo a menos de la mitad y consume muchísimo menos carburante. De paso se elude las procelosas aguas del Golfo de Adén y el mar Rojo, convertidas en un avispero gracias a la guerra sin sentido desatada por Trump en Irán.

Los chinos ya están de pleno en el uso del paso del norte y seguirán surcoreanos y japoneses. Por eso, Trump quiere su propia vía transpolar, su paso del Noroeste, y Groenlandia le proporciona esa oportunidad con la que desafiar sobre todo a China, que considera la ruta ártica como la mayor apuesta geoestratégica de la próxima década. Ahora solo le queda a EEUU construir o comprar a Finlandia las decenas de rompehielos nucleares de apoyo que no tiene y de los que sí dispone en cambio Rusia, la gran superpotencia del Ártico. Ni a rusos ni estadounidenses les importa mucho el daño que estas autopistas polares puedan producir en uno de los espacios más vírgenes del planeta.

Y a toda esta carrera ártica, que trastornará la geopolítica y seguridad globales, Europa asiste, de nuevo, como un convidado de piedra y a verlas venir. Ahora más, tras serle arrebatada la puerta occidental del Ártico, Groenlandia.

Lo subrayado/interpolado es nuestro

lunes, 21 de septiembre de 2026

Argentina: Basta Ya de violencia y despojo a las comunidades originarias…


Argentina: Basta Ya de violencia y despojo a las comunidades originarias…

SERPAJ Servicio Paz y Justicia 1974-2026/Other News/ADDHEE.ONG:

La paz es fruto de la justicia: “La Paz fundada en la Justicia Social”

A 50 años de la Última Dictadura: ¿Nunca Más! Memoria, Verdad y Justicia

¿HASTA CUÁNDO SEGUIRÁ LA VIOLENCIA CONTRA LAS COMUNIDADES ORIGINARIAS?

Antes de que asumiera este gobierno, la vicepresidenta Villarroel había expresado la necesidad de derogar la Ley 26.160 de Emergencia Territorial Indigena, «considerando que suspendia los desalojos, vulneraba el derecho a la propiedad privada y legitimaba usurpaciones de tierras bajo falsas identidades originarias, particularmente en la Patagonia.» Algo que todos sabemos es una verdadera falacia.

Y por supuesto cuando comenzó la gestión de Milei, la mencionada ley fue derogada rápidamente, con lo que era de imaginar el acoso que se avecinaba contra los territorios indígenas.

Todo lo que vino después, el RIGI, la Ley de Glaciares y la Ley de Inviolabidad a la Propiedad Privada, de la que afortunadamente no pasó el tema de la extranjerización de la tierra y de la ley de manejo del fuego, pero quedaron los desalojos express, el nuevo Registro de la Propiedad Inmueble y el régimen de expropiaciones, nos convenció del rechazo y el odio hacia el pueblo en general, pero hacia los derechos de los pueblos originarios en particular. Todas las acciones que se han venido tomando desde entonces, nos confirman que lo que el entonces candidato Milei decía, que venia a destruir el Estado desde adentro, se iba a cumpliendo indefectiblemente.

Así fue como una por una fueron amenazadas y se produjeron desalojos en diferentes comunidades, algunas de las cuales hasta tenían el reconocimiento institucional del Estado Argentino, a través del INAI (Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas)

Entonces, estas amenazas y desalojos ya no fueron casos aislados, sino parte de un plan sistemático de hacer desaparecer las comunidades, y a sus habitantes, como partes de un pueblo preexistente al Estado Nacional, con sus derechos reconocidos constitucional y convencionalmente. Esto nos demuestra que ya no hay leyes que se respeten, que sólo tiene valor lo dispuesto por los Poderes Ejecutivos y Judiciales, que muchas veces resuelven casos de usurpación en complicidad con terratenientes o empresas corporativas, inmobiliarias, o de actividades económicas extractivas, etc. 

Si no fuera por lo trágico del caso, hasta daría gracia que acusen de usurpación a comunidades o pueblos indígenas, asentados en sus territorios tradicionales desde muchos años atrás, preexistentes incluso a la constitución del propio Estado Nacional. Pero claro, aparece alguien que tiene un titulo, conseguido vaya a saber con qué artimañas, para imponerse ante la posesión indígena.

Y si queremos dar ejemplos, hay que fijarse en los casos que tuvieron lugar en los últimos meses:

·     25 de julio: Desalojo en Comunidad Mbya Guaraní, Puerto Quemado II, en la Provincia de Misiones.

·     10 de agosto: Desalojo en Comunidad Santa Rosa de Humahuaca, Jujuy.

·     7 de agosto: Amenaza de desalojo a la Comunidad Paicil Antriao, de Villa La Angostura, Neuquén.

·     19 de agosto: Desalojo de la Lof Kinxikew, y amenaza del Lof Melo, en Villa La Angostura, también Neuquén.

Riesgo de Desalojo a la Comunidad Ocloya Las Capillas, en la Provincia de Jujuy.

Peligro de Desalojo de la Comunidad Lule de Finca Las Costas, San Lorenzo, Provincia de Salta.

Riesgo de desalojo de la Lof Kurache, de Cushamen, Chubut

Y con seguridad hasta fin de año se van a agregar más casos. Entonces, ¿qué podemos esperar? Si la mayoría de las veces estas acciones responden a los intereses de los poderosos, a las ambiciones de quienes pretenden los territorios y sus recursos, y cuentan también con el apoyo y despliegue de las policías y fuerzas especiales que responden a los distintos poderes judiciales de las provincias.

Es importante tener en cuenta, que cuando una comunidad es desalojada, no implica simplemente el desplazamiento de su lugar, sino también abandonar el territorio que representa su sustento de supervivencia material, su identidad, su cultura, su espiritualidad y su organización comunitaria, por lo que se está afectando no solo el derecho colectivo de la Comunidad, sino también el derecho de cada uno de sus miembros, es decir mujeres, niñas, niños, hombres y personas adultas mayores que se encuentran vulnerabilizados por la falta de respeto y garantia de sus derechos.

Por todo esto, el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ) , junto con su presidente honorario. Adofo Pérez Esquivel, expresa su indignación y repudia enérgicamente esta política discriminadora, este accionar represivo y se solidariza con todas las comunidades originarias, apelando al deseo de muchas de ellas y sus organizaciones, y de las distintas organizaciones del Pueblo Argentino, a la unidad en resistencia y lucha, pero una verdadera unidad en la acción, que es con lo único que se podrá enfrentar una política entreguista y de despojo como la que estamos viviendo.

Fundación Servicio Paz y Justicia, organización reconocida con el Premio Mensajera de la Paz por Las Naciones Unidas y Educación para la Paz por la UNESCO.

Piedras 730, Ciudad de Buenos Aires (1070), Buenos Aires, Argentina, Teléfono 54 11 43615745

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