martes, 27 de octubre de 2026

La verdad bajo los escombros…

La verdad bajo los escombros…


Por Francesca Albanese/relatora especial de la ONU para los territorios Palestinos ocupados, jurista experta en Derechos Humanos y analista internacional/Other News/Contexto y Acción/ADDHEE.ONG:


Un informe de la Relatora Especial de la ONU para los Territorios Palestinos ocupados analiza la eliminación de los periodistas palestinos y el endurecimiento de las restricciones a los medios de comunicación en Israel

Cumplidos tres años del inicio del genocidio en Gaza, la ONU ha hecho público un informe de la Relatora Especial para la situación de los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos ocupados, Francesca Albanese, sobre el régimen informativo puesto en marcha por Israel que, en palabras de Albanese, ha acompañado al genocidio, ha facilitado su comisión y ha obstaculizado la rendición de cuentas. En este informe, titulado La verdad bajo los escombros: los medios de comunicación en tiempos de genocidio, Albanese analiza tres hechos. En primer lugar, la eliminación de los periodistas palestinos. A continuación, la censura y las restricciones a los medios de comunicación en el Estado de Israel, y cómo estos han reproducido los discursos de odio. Por último, el papel de los grandes medios de comunicación internacionales y las plataformas digitales “para marginar las voces palestinas y reproducir las narrativas israelíes”.

Respecto a la eliminación del periodismo palestino, el informe señala que desde el inicio del ataque genocida a Gaza las fuerzas israelíes han asesinado a casi 300 periodistas. Muchos estaban debidamente identificados y al menos 70 de ellos fueron atacados en represalia por su trabajo.  En ocasiones se han utilizado ataques de “doble golpe”, en los que quienes acuden en auxilio de las víctimas del primer ataque son atacados de nuevo. Desde octubre de 2023, se han registrado 240 casos en los que Israel ha utilizado munición real contra equipos de medios de comunicación en Gaza. En Cisjordania se han registrado 139 ataques de colonos contra la prensa. Desde octubre de 2023, más de 100 periodistas y trabajadores de los medios de comunicación palestinos han sido detenidos, y alrededor de 30 siguen encarcelados.

En cuanto al régimen informativo en Israel, Albanese señala que la censura militar ha alcanzado cifras sin precedentes, con una media de 21 intervenciones diarias en 2024 y 15 en 2025. Además, las leyes se han endurecido y los medios independientes han recibido sanciones. Desde octubre de 2023, Israel ha impedido el acceso de periodistas internacionales a Gaza. En 2024 se prohibió a Al Jazeera operar en Israel.

Y sobre el papel de la prensa internacional, Albanese asegura que medios como el New York Times y la BBC omitieron o minimizaron la responsabilidad de Israel al informar de hechos como el asesinato de Hind Rajab, que la BBC contó bajo el titular: “Hind Rajab, de 6 años, hallada muerta en Gaza días después de realizar llamadas pidiendo ayuda”. También señala que empresas como Meta, Alphabet (Google) y X aplicaron una moderación de contenidos sesgada a favor de las narrativas del Gobierno de Israel.

El informe finaliza con una serie de recomendaciones a la Asamblea General, a los Estados miembros y a los medios y plataformas de comunicación para preservar las pruebas del genocidio, proteger a los periodistas y el derecho a la información y actuar contra los discursos de odio.

ONU acusa a Israel de “exterminio” en Cisjordania y afirma que genocidio en Gaza continúa

Por Red latina sin Fronteras/Enred_sin fronteras:

La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU concluyó que Israel ha cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad, contra los palestinos en Cisjordania un territorio ocupado por Israel desde 1967, mientras continúa perpetrando un genocidio en Gaza.

En Cisjordania, la situación se ha agravado desde octubre de 2023. El informe denuncia la violencia de los colonos y las operaciones militares israelíes, que han provocado el desplazamiento de 34.176 palestinos en Cisjordania. Es el mayor desplazamiento en este territorio desde 1967…

“El asesinato y las lesiones infligidas deliberadamente a civiles palestinos, así como la destrucción de viviendas en Cisjordania, más la negativa de Israel a asumir su responsabilidad, forman parte de una estrategia más amplia para exterminar y desplazar a los palestinos e imponerles condiciones de vida insoportables”, sostuvo el presidente de la Comisión, Srinivasan Muralidhar.

En el nuevo informe presentado ante la Asamblea General se documenta asesinatos, torturas, violaciones y otras formas de violencia sexual contra la población palestina. De hecho, las operaciones militares desde enero de 2025 han provocado el mayor desplazamiento de palestinos en Cisjordania desde 1967 -cuando se registró la llamada Guerra de los Seis días entre una coalición de países árabes e Israel, que obtuvo la victoria-, con más de 34,000 palestinos que seguían desplazados en agosto de 2026.

La comisión, que no habla en nombre de la propia ONU, determinó por primera vez en un informe de septiembre de 2025 que Israel había cometido “genocidio” en la guerra que estalló en Gaza tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.

En Gaza, la Comisión sostiene que las autoridades israelíes siguen cometiendo actos genocidas incluso después del acuerdo de alto el fuego, y advierte de que la expansión del control territorial israelí continúa poniendo en peligro a la población civil.

“Las fuerzas israelíes también han asesinado deliberadamente a niños palestinos y les han infligido graves daños físicos y psicológicos, tanto en Cisjordania como en Gaza, incurriendo en persecución por motivos de edad contra los menores palestinos”, señaló el organismo en un comunicado.

La Comisión pide a Israel que ponga fin a la ocupación ilegal y retire los asentamientos, y reclama a la Autoridad Palestina investigaciones independientes sobre las violaciones de derechos humanos atribuidas a sus fuerzas de seguridad.

Premio Nobel de la Paz exige juzgar a Netanyahu por crímenes en Gaza

Navy Pillay, es jurista internacional sudafricana y la reciente ganadora del Premio Nóbel de la Paz 2026, quien exigió juzgar al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, como criminal de guerra por la masacre que el sionismo aún continúa cometiendo en la Franja de Gaza, frente a lo que existen suficientes pruebas y documentación. La abogada indicó que las violaciones perpetradas por las fuerzas armadas israelíes demandan la rendición de cuentas legales en el ámbito internacional, a la vez que reafirmó su compromiso con el Estado de derecho y la justicia. Asimismo, Navy Pillay criticó duramente a Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, al que acusó de usar un lenguaje que irresponsablemente contribuye e incita a la violencia. La jurista de 85 años, de origen indio nacida en Durban, Sudáfrica y con estudios en las universidades de Natal y Harvard, fue Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, entre los años 2008 y 2014 y se destacó en la oposición al apartheid en su país. Se le concedió el Nobel 2026 precisamente por su lucha por la paz y contra los crímenes de lesa humanidad.

El nazi sionismo colonialista israelí y los asesinatos de periodistas: ¡y la libertad de prensa!, ¡Fatima Ftouni, presente hoy y siempre! …

 La aviación israelita atacó el auto en el que se desplazaban tres trabajadores de la comunicación de los medios Al Mayadeen y Al Manar del Líbano, la periodista Fatima Ftouni, su hermano, el camarógrafo Mohammad Ftouni y el periodista Ali Sheaib murieron instantáneamente. No eran desconocidos, ya que cubrían las noticias de la guerra entre Hesbolá y las Fuerzas de Defensa de Israel, FDI, desde hace tiempo. Fue un asesinato premeditado que forma parte de la disputa por la narrativa, con la salvedad de que el nazi sionismo colonialista israelí no lo concentra solo en el plano de las ideas o en lo referente a los medios, sino que utiliza el exterminio, tal como se ha podido apreciar en la Franja de Gaza, donde fueron cientos los profesionales palestinos ejecutados a sangre fría. ¿Ha ganado algo el sionismo con estos asesinatos? Por supuesto que nada, sería ingenuo pensar que la lucha por el relato se decidirá a balazos, ya que los periodistas solo intermedian, pero el exterminio forma parte de la maquinaria de la maldita guerra israelita, que no trepida en utilizar ejecuciones masivas de niños y mujeres. La imposición de la verdad única es un viejo recurso del liberalismo capitalista determinista globalizado de origen eurocéntrico, pero esta vez, en el Asia Occidental, el asesinato es la norma…

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

Escudo de las Américas…

Escudo de las Américas…


Por Prof. Dr. Daniel Kersffeld, Escritor, académico /La Jornada/Other News/ADDHEE.ONG:

Prolegómenos: Del Escudo de las Américas:

“Cuando el vicio estadounidense /yankee vomita, el resabio de la plutocracia oligarca empresarial, financiera-bancaria/agiotista, agrícola monopolista se sienta a la mesa” …sus testaferras del patio trasero latinoamericano, la taifa empresarial y la taifa burguesa politicastra/castrense recogen las migas debajo de la mesa” …

Tradujo del alemán al español, francés e inglés la Señora Gerda Böttcher, directora de la revista Latinoamérica un Pueblo Continente, parafraseando al genial científico marxista Friedrich Engels…

Reflexiona el Prof. Kersffeld:

“Debemos asegurar el control de nuestros propios oleoductos, nuestros recursos de tierras raras y nuestros corredores comerciales agrícolas”. En medio de las teatralizaciones, las provocaciones, las afrentas y las bravatas de los mandatarios que año tras año se dan cita en la cumbre de las Naciones Unidas, la intervención de Donald Trump en la reunión cerrada del Escudo de las Américas no podría haber sido más diáfana y cristalina.

Se trató, ni más ni menos, que, de una declaración de principios por parte de la dirección continental de una alianza supuestamente creada para combatir al narcotráfico en todas sus expresiones, pero en la que, al mismo tiempo, se revelaba una de las máximas aspiraciones del régimen de los Estados Unidos. Sobre todo, por el énfasis colocado en la defensa de lo “nuestro”, lo que torna inevitablemente sospechosas las aparentes buenas intenciones planteadas desde Estados Unidos.

“Usted nos avisa y nosotros los retiramos, o usted mismo los retira. Prefiero aún más esa opción. Pero si no puede, lo haremos por usted”. Como si se tratara de un “Rappi” dedicado al combate del narco, Trump ofreció lo que podría ser asumido como su fórmula cooperativa, prácticamente desinteresada, aunque en el fondo, su discurso se encaminaba en otra dirección: no son los terroristas ni los traficantes los principales problemas para los regímenes latinoamericanos.

Por lo que, en su alocución, el gobernante estadounidense asegurarba a sus contrapartes latinoamericanos que “Poseen una riqueza natural inmensa, quizás la mayor del mundo, y no pueden permitir que potencias extranjeras hostiles se apoderen de ella; eso es impensable. Si eso sucede, su país desaparecerá. Una vez que ocurra, será muy difícil recuperarse”.

La advertencia fue evidente y, aunque no tenga un nombre definido, todos sospecharon de quién se trataba. Y no proviene precisamente del narcotráfico. El fondo del pensamiento yanqui es directo, no reconoce ambigüedades, más allá de si en el medio muta o, incluso, se contradice con lo afirmado en un inicio. Como antes fue Rusia, para los países latinoamericanos hoy China debería ser considerada como la amenaza por antonomasia.

Como si se tratara de relaciones feudales en pleno siglo XXI, el amo y señor está dispuesto a brindar seguridad a sus vasallos a cambio de lealtad. Pero, aún más, de riquezas estratégicas. Porque, finalmente, “Los recursos de las Américas siempre deben pertenecer a los pueblos de las Américas. Estados Unidos está deseoso de trabajar con ustedes para lograr este objetivo y fortalecer a todas nuestras naciones”.

El nuevo acuerdo por el que la Argentina de Javier Milei ofrecerá al régimen estadounidense infraestructura, energía y minerales críticos existentes en el noroeste de su territorio y en el codiciado yacimiento de Vaca Muerta es, apenas, un ejemplo de lo que se viene.

Frente a las críticas y rechazos que genere, no se puede negar que el Escudo de las Américas, el principal producto ideológico de la ultraderecha estadounidense, está logrando sus principales objetivos para expandir la búsqueda y apropiación de recursos naturales a toda la región, bajo el pretexto de la lucha en común contra el crimen y el delito, todo ello resumido en “la violencia de los cárteles, la migración descontrolada y la injerencia extranjera”.

Bajo la guía ideológica de Trump, el grupo hoy luce más consolidado que en marzo pasado, cuando fue anunciado su surgimiento y su programa inicial. De aquel momento a esta parte, el Escudo se ha ampliado a catorce al incorporar a los nuevos gobiernos de la ultraderecha de Chile, Colombia y Perú que, en esta ocasión, hicieron además su presentación formal ante el resto del grupo, aprovechando su masiva presencia en la asamblea de las Naciones Unidas.

Como si fuera poco, en la reunión del 22 de septiembre también estuvieron presentes aquellos regímenes de lo que podría ser definido como el nuevo “club de amigos” del Escudo: Guatemala, Jamaica, Belice y Bahamas, cuyos mandatarios y representantes también asumieron la guerra contra el “narcoterrorismo” como su propia condición de posibilidad y hasta de existencia.

Por sobrados motivos, ni México, ni Brasil, ni Uruguay, ni Nicaragua, ni Cuba ni tampoco varias naciones caribeñas han sido invitados a unirse a la coalición.

Al contrario, y en distinta medida, todas ellas conforman un frágil y poco cohesionado frente interpretado desde el régimen estadounidense triunfante como una serie de fortalezas a ser arrebatadas al enemigo mediante una guerra planteada tanto en términos políticos como, principalmente, económicos e ideológicos.

Como resultado de la cumbre del Escudo, un total de 24 cárteles, bandas carcelarias y grupos de narcotráfico fueron catalogados como “Organizaciones Terroristas Extranjeras”, en un número creciente que demuestra la fortaleza de la política estadounidense y, al mismo tiempo, el interés por inmiscuirse directamente en el territorio de aquellas naciones a las que pretende socorrer, a un costo excesivamente alto.

Frente a cualquier duda, la expresión “Los cárteles son el ISIS del hemisferio occidental”, pronunciada como en un descuido por Trump, sin duda, repercutirá en la defensa de un bloque cada vez más cohesionado de gobernantes que coinciden en su política común de combate a la inseguridad promoviendo, justamente, una mayor inseguridad y asegurando, de paso, la entrega de sus riquezas estratégicas a quien se presenta como su principal guardia y su único salvador.

Hasta este momento, ya son cinco los países (Ecuador, Colombia, Honduras, Jamaica y Guatemala) que han autorizado a las fuerzas estadounidenses a realizar operaciones militares conjuntas contra grupos armados en su propio territorio.

Además, y bajo este nuevo paradigma de seguridad, la “nueva” Colombia de Abelardo de la Espriella (foto, visita de Marco Rubio) recibirá en los próximos años más de mil millones de dólares como asistencia militar por parte de Estados Unidos, que también vigilará de cerca la actuación de China en “zonas calientes” de la región como Ecuador y, sobre todo, Panamá y Perú.

Mientras tanto, Venezuela se presenta hoy como un insospechado laboratorio político para poner a prueba las antiguas lealtades frente a las nuevas (e imprevistas) circunstancias. En medio de los altamente redituables acuerdos petroleros, y sin mayor margen de autonomía, el régimen de Delcy Rodríguez también se sumó de manera informal al Escudo de las Américas en su colaboración con el ejército estadounidense contra el alto mando del Tren de Aragua.

La avidez de Estados Unidos no es nueva y está presente en prácticamente toda la historia de América Latina, incluso, desde antes de la creación de la Doctrina Monroe, en 1823. Más allá del tiempo transcurrido desde entonces, nuestra época es de una violenta dinámica de asedio y de conquista, en la que los regímenes voluntariamente sometidos se pliegan al agravio y la provocación en contra de aquellos otros gobiernos de la misma región, hermanos en historia y en una cultura en común, que todavía se atreven a resistir la reiterada embestida proveniente del norte.

Porque no es azaroso que el cónclave de gobernantes aliados haya sido convocado a sólo días de las elecciones presidenciales en Brasil y frente a las continuas amenazas contra Cuba y México.

Cuesta imaginar en el pasado una época como ésta, en la que un mayoritario conjunto de gobiernos latinoamericanos, de raigambre democrática y surgidos de elecciones populares, operen apenas como apéndices funcionales y serviles del poderío estadounidense, en una triste combinación de resignación, pragmatismo y fatalismo, en la que, supuestamente, no sólo no habría otra alternativa posible, debido a que ésta sería, en realidad, la única alternativa válida y legitima.

Sin duda, la amenaza de Trump de utilizar su poderío militar para alinear a una región históricamente reactiva frente al poder de los Estados Unidos dice más sobre el carácter de sus pueblos y naciones, sobre sus ambiciones, sus luchas y sus resistencias, que sobre la dócil naturaleza de la mayoría de gobiernos serviles y genuflexos que hoy la representan.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

El Nazi y su hijo empresario Presidente …

El Nazi y su hijo empresario Presidente…


Por Guillermo Riedemann González/escritor, poeta y analista internacional/Sur Andino/OTHER NEWS/ADDHEE.ONG:

El cuarto mes del año 1945, un joven oficial de la Wehrmacht decidió ejecutar un plan que tendría consecuencias y alcances imposibles de imaginar siquiera. Justo a la medianoche del segundo domingo de aquel mes, cavó un pequeño agujero en la tierra húmeda y enterró allí su gorra. Luego hizo casi una hendidura, recta y profunda, con el cañón de su fusil y lo introdujo entonces ocultándolo. Miró los rostros de cada uno de los camaradas que seguían vivos después de los últimos meses, cuando los órganos de Stalin ya arrasaban con todo. De los doce hombres de su columna solo sobrevivían cuatro; cinco si se contaba él mismo, cuatro a partir de unos minutos después. En esa cerrada oscuridad, sin alarmas de ataque enemigo, solo tal como lo había planeado, se irguió, miró entorno, con lentos pasos livianos y decididos comenzó a caminar o a desertar o a traicionar a sus camaradas; comenzó a caminar, a huir, a salvarse solo. Tal y como lo había planeado, caminó cuanto pudo durante las noches y buscó lugares seguros, aislados, para ocultarse de día. Caminó hacia el sur, hacia su amada Baviera o lo que quedase de ella. Tras doce días de caminata, extenuado y hambriento, se acercó a una casa de madera en medio del campo. Llamó a la puerta. Salvo sus golpes en la madera todo era silencio. Vio que se movían los sucios visillos de una ventana. Luego una mano abrió la puerta. Un hombre mayor, de unos 60 años, y un prófugo, aún con su chaqueta de soldado. Los ojos del prófugo y del hombre mayor se miraron apenas unos segundos. El dueño de casa tomó de un brazo al joven y lo hizo entrar. El oficial de la Wehrmacht dio tres pasos y la puerta se cerró tras él. El apellido del anfitrión era Rist, el del oficial de la máquina de guerra de Hitler, Kast.

Colofón: “Así se ha creado y desarrollado nuestro Chile empresarial que soñamos, que tenemos, del que nos sentimos orgulloso, CPC SOFOFA” …

Gracias al gobierno de Estados Unidos y nuestras Fuerzas Armadas, nuestros sueños se hicieron realidad:

-      “Los marxistas querían construir un Chile proletario, nosotros construimos nuestro Chile empresarial “…General Augusto Pinochet

-      Esta historia de nuestro Chile empresarial hay que protegerla recuperando la Villa Baviera/Colonia Dignidad, una tarea pendiente de nuestro presidente empresario Kast. Es el lugar ideal donde se debe levantar las estatuas de nuestros presidentes Sebastián Piñera Echeñique y augusto Pinochet Ugarte…

Les contestó el Movimiento Social Revolucionario 18 de octubre:

¿Y el golpe de Estado con la destrucción del Estado de Derecho y el magnicidio del presidente constitucional de Chile Dr. Salvador Allende Gossens?...

¿Y las víctimas, los desaparecidos, asesinados sin verdad, justicia y reparación digna?...

¿El saqueo de las riquezas naturales del Pueblo Chileno y del Pueblo Mapuche por el capital buitre foráneo, la celestina universal/el dólar, con su testaferra la oligarquía empresarial CPC/Sofofa?...

¿Y el saqueo de las arcas fiscales con los negociados del  sistema de pensiones AFP, de Salud con las Isapres, con la educación un medio de consumo por y para el lucro y el escándalo de los bancos con el endeudamiento de los estudiantes por la beca con el aval del Estado?

¿Los escándalos inmobiliarios con las construcciones de edificios y condominios de lujo con el lavado del dinero del narcotráfico?

 Cuando los intereses venales se sobreponen al ideal de los espíritus educados, cultos y patriotas que constituyen el alma de la Nación, el sentimiento nacional degenera y corrompe.  La Patria es explotada, saqueada en sus riquezas naturales de propiedad del Pueblo Soberano, en sus arcas fiscales y su pueblo enajenado…

Cuando las miserias morales asolan a un país, culpa es de todos los que por falta de educación/cultura y de ideales, no han sabido amarlo como patria.  De todos los parásitos, sibaritas CPC/Sofofa que han vivido de ella sin trabajar por y para ella…

Con esperanza y memoria, ¡“Quien tenga Patria que la honre, quien no la tenga que la conquiste! …

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario ejecutivo ADDHEE.ONG

Lo subrayado/interpolado es nuestro.



martes, 20 de octubre de 2026

África: Las deudas de los colonizadores las pagaron los colonizados, segun el Banco Munbdial y el Fondo Mundial Internacional…

 


África: Las deudas de los colonizadores las pagaron los colonizados, segun el Banco Munbdial y el Fondo Mundial Internacional…


Por Eric Toussaint* – periodista, escritor y analista internacional/ Periodismo internacional Alternativo (PIA)/ADDHEE.ONG/Other News:



Prolegómenos: “Los Pueblos sin memoria histórica, nada significan ni nada valen. Hay que honrar a aquellos seres humanos que dieron sus vidas y su existencia por dar contenido, forma y perfil a nuestras nacionalidades”… Dr. Salvador Allende Gossens, presidente de Chile, en el Congreso de la Unión de México, 1/12/1972. El presidente constitucional de Chile, Dr. Salvador Allende Gossens, fue brutalmente asesinado por orden del régimen imperialista de Estados Unidos, ejecutado por las fuerzas armadas y la oligarquía empresarial CPC/SOFOFA 11/9/1973…

Cómo el Banco Mundial transfirió las deudas de los gobiernos coloniales a los Estados recién independizados.

La descolonización de la posguerra no solo legó a los nuevos Estados independientes fronteras arbitrarias, economías extrovertidas e instituciones forjadas por la dominación colonial. En muchos casos, también les transmitió las deudas contraídas por las potencias coloniales para administrar, explotar y consolidar su dominio. Esta transferencia es uno de los aspectos menos conocidos de la historia de la deuda internacional. Sin embargo, contradice flagrantemente el derecho de los pueblos a la autodeterminación y los principios del derecho internacional que impiden que un pueblo asuma el costo de su propia colonización. Al examinar los préstamos otorgados por el Banco Mundial a los imperios coloniales de Bélgica, Francia y Gran Bretaña, y cómo se transfirieron a los nuevos Estados independientes, este artículo demuestra que estos préstamos constituyen deuda odiosa y deben declararse nulos. En un sentido más amplio, es una invitación a abrir el debate sobre las reparaciones debidas a los pueblos que sufrieron a manos de la colonización.

Las odiosas deudas del Banco Mundial con las potencias coloniales.

Diez años después de su fundación en 1944, el Banco Mundial contaba únicamente con dos miembros de África subsahariana: Etiopía y Sudáfrica (donde la mayoría negra era oprimida por una minoría blanca de colonialistas europeos). Casi toda la población africana seguía bajo dominio colonial. Cuando se fundaron el Banco Mundial (y el FMI ), más del 90 % de los pueblos y territorios del continente africano estaban bajo dominio colonial (véase el recuadro al final del artículo sobre los territorios africanos colonizados en 1944). En violación del derecho de los pueblos a la autodeterminación, el Banco Mundial otorgó préstamos a Francia, Bélgica y Gran Bretaña para financiar proyectos en sus colonias. El derecho de los pueblos a la libre determinación es un principio reconocido por diversos instrumentos internacionales (como la Carta de las Naciones Unidas de 1945, la Declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, de 14 de diciembre de 1960, los dos pactos internacionales relativos a los derechos humanos adoptados en 1966 y la Declaración de las Naciones Unidas sobre las Relaciones de Amistad, adoptada el 24 de octubre de 1970) y por numerosos instrumentos regionales.

Las colonias afectadas por los préstamos del Banco Mundial fueron, para Bélgica, el Congo Belga, Ruanda y Burundi; para Gran Bretaña, África Oriental (incluyendo Kenia, Uganda y la futura Tanzania), Rodesia (ahora Zambia y Zimbabue), y también Nigeria, a la que se añadiría la Guayana Británica en América del Sur; para Francia, Argelia, Gabón, África Occidental Francesa (Mauritania, Senegal, Sudán Francés (que luego se convirtió en Malí), Guinea, Costa de Marfil, Níger, Alto Volta –ahora Burkina Faso– y Dahomey –ahora Benín).

Como coinciden los propios historiadores del Banco:

“Los préstamos, que sirvieron para aliviar la escasez de dólares de las potencias coloniales europeas, se dirigieron en gran medida a intereses coloniales, especialmente a la minería, ya sea a través de inversiones directas o asistencia indirecta, como en el desarrollo de la infraestructura de transporte relacionada con la minería.”  [ 1 ] .

Estos préstamos permitieron a los Estados coloniales reforzar el yugo que ejercían sobre los pueblos colonizados, violando así el derecho de estos a la autodeterminación. Dicho derecho imponía al colonizador una doble obligación: abstenerse de cualquier cooperación, militar o de otro tipo, destinada a reprimir un movimiento de liberación nacional, y el deber de respaldar la descolonización y la autodeterminación, proporcionando todo el apoyo diplomático o material necesario.

Los préstamos otorgados por el Banco Mundial contribuyeron a abastecer a los centros metropolitanos de las potencias coloniales con minerales, productos agrícolas y combustible.

 

Financiamiento de las bombas atómicas que devastaron Hiroshima y Nagasaki:

Antes de que el Banco Mundial iniciara sus actividades, durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos fabricó con uranio extraído en la provincia congoleña de Katanga las bombas atómicas que devastaron Hiroshima y Nagasaki en Japón en 1945. En agradecimiento por el uranio, tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos canceló la deuda que Bélgica tenía con ellos.

Deuda colonial odiosa impuesta a las jóvenes naciones independientes

Cuando las colonias antes mencionadas se independizaron, los países del Norte que ejercían influencia en el Banco Mundial acordaron que ellas asumirían la carga de la deuda contraída durante el dominio colonial.

El ejemplo de Mauritania sirve de prueba. El 17 de marzo de 1960, Francia garantizó un préstamo de 66 millones de dólares contraído por la Société anonyme des mines de fer de Mauritanie (la Compañía de Minas de Hierro de Mauritania, conocida por sus siglas en francés, MIFERMA). Mauritania permaneció como colonia francesa solo por un breve período, ya que proclamó su independencia el 2 de noviembre del mismo año. El préstamo debía reembolsarse entre 1966 y 1975. Según el informe anual del Banco, seis años después, la Mauritania independiente le debía 66 millones de dólares.  [ 2 ] La deuda concedida a petición de Francia cuando Mauritania aún era su colonia se convirtió, pocos años después, en una deuda contraída por Mauritania. El Banco generalizó este procedimiento mediante el cual la deuda contraída por una potencia colonial se transfería al Estado recién independizado.

El asesinato del líder independentista Patrice Lumumba

Cuando Bélgica se vio obligada, por una movilización popular masiva, a reconocer la independencia del Congo el 30 de junio de 1960, intentó imponer al gobierno congoleño, liderado por Patrice Lumumba, la deuda que Bélgica había acumulado a lo largo de la década de 1950 para explotar el Congo “belga”. A esto se sumaron importantes deudas que Bélgica había contraído como potencia colonial con otros acreedores cómplices de la explotación del Congo.

Lumumba se negó. Esta fue una de las razones que impulsaron a Bélgica a desempeñar un papel directo en el asesinato de Lumumba en enero de 1961.

En el caso del Congo Belga, los millones de dólares prestados por el Banco Mundial para proyectos decididos por la potencia colonial fueron prácticamente gastados en su totalidad por la administración colonial del Congo en la compra de productos exportados desde Bélgica. El Congo Belga recibió un total de 120 millones de dólares en préstamos (en 3 tramos), de los cuales 105,4 millones se gastaron en Bélgica.  [ 3 ] Para el gobierno de Patrice Lumumba, era inconcebible que esta deuda se pagara al Banco Mundial cuando Bélgica lo había contratado para explotar el Congo Belga. Las cosas cambiaron en 1965: tras el golpe militar de Mobutu, el Congo reconoció su deuda con el Banco Mundial. Como recompensa, el dictador Mobutu fue financiado sistemáticamente por el Banco Mundial hasta principios de la década de 1990. La deuda del país bajo el férreo régimen de Mobutu aumentó enormemente.

Cancelación de las deudas de las colonias africanas y de Polonia en virtud del Tratado de Versalles (1919)

La independencia política no puede significar que exista la obligación de compensar el precio de la propia dominación.

Por eso, cuando Polonia recuperó su estatus de Estado independiente tras la Primera Guerra Mundial, se decidió que las deudas contraídas por Alemania para colonizar la parte de Polonia que había ocupado no recaerían sobre el nuevo Estado independiente.

El Tratado de Versalles del 28 de junio de 1919 estipulaba:

“Quedará excluida de la parte de dichas obligaciones financieras asumidas por Polonia aquella porción de la deuda que, según las conclusiones de la Comisión de Reparaciones a que se refiere el artículo mencionado, derive de medidas adoptadas por los Gobiernos alemán y prusiano con vistas a la colonización alemana en Polonia.”  [ 4 ]

El Tratado estipulaba que los acreedores que hubieran prestado dinero a Alemania para proyectos en territorio polaco solo podrían reclamar lo que se les adeudaba a ese país y no a Polonia.

En virtud del Tratado de Versalles, el Imperio Alemán perdió los territorios que había colonizado en África y se cancelaron las deudas de dichas colonias. El bando alemán no estaba satisfecho e intentó persuadir a las potencias vencedoras para que renunciaran a esta cancelación de deuda, ya que implicaba que Alemania tendría que devolverla.

Los Aliados respondieron:

“Las colonias no deberían asumir ninguna parte de la deuda alemana, ni quedar obligadas a reembolsar a Alemania los gastos incurridos por la administración imperial del protectorado. De hecho, sería injusto cargar a los nativos con gastos que, al parecer, se incurrieron en interés propio de Alemania , y no menos injusto sería que esta responsabilidad recayera sobre las Potencias Mandatarias, las cuales, en la medida en que sean designadas fideicomisarias por la Sociedad de Naciones, no obtendrán ningún beneficio de dicha administración fiduciaria.”  [ 5 ]

Alexander-Nahum Sack, quien teorizó sobre la deuda odiosa , explica en su tratado jurídico de 1927:

“Cuando el gobierno contrae deudas para esclavizar a la población de parte de su territorio o para colonizar a esa población a través de expatriados de la nación dominante, etc., estas deudas son odiosas para la población indígena de esta parte del Estado deudor.”  [ 6 ] .

Esto debería haberse aplicado a todos los préstamos otorgados por el Banco a Bélgica, Francia y Gran Bretaña para el desarrollo de sus colonias. En consecuencia, el Banco ha violado el derecho internacional al hacer que los Estados recién independizados carguen con las deudas contraídas por sus colonizadores. El Banco Mundial, bajo la dirección de Estados Unidos y las potencias coloniales europeas, ha cometido un acto que no puede quedar impune. Dichas deudas son nulas y sin efecto, y el Banco debe responder ante los tribunales por sus acciones. Los Estados que han sido víctimas de estas infracciones deben exigir reparación y utilizar los fondos obtenidos para saldar la deuda social contraída con sus pueblos.

Se deben exigir reparaciones a las antiguas potencias coloniales, en particular ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Además, las asociaciones ciudadanas que representan a las víctimas pueden demandar al Banco Mundial, ya sea en su propio país o en un país donde el Banco tenga representación o haya otorgado préstamos.

Desde las décadas de 1950 y 1960, el Banco Mundial y el FMI han actuado como agentes judiciales en nombre de antiguos acreedores privados.

Ofrezco un análisis detallado de esto en mi libro El sistema de deuda: una historia de las deudas soberanas y su repudiación, publicado en 2017 (2019 para la versión en inglés). Desde el siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial, varios gobiernos de antiguas colonias españolas en América Latina suspendieron el pago o repudiaron sus deudas consideradas odiosas, ilegales y/o ilegítimas. Tal fue el caso de México en 1861, 1867 y 1883, de Guatemala en 1829, de Perú en 1886, de Costa Rica en 1920, de Cuba en 1902 y 1934, y de Brasil desde 1932. Estados Unidos también repudió deudas consideradas odiosas e ilegítimas en las décadas de 1830, 1865, 1870 y en 1898. En 1918, la Rusia soviética repudió la deuda contraída por el régimen zarista. Además de la ya mencionada cancelación de la deuda contraída por Alemania para colonizar territorio polaco y africano en 1919, entre 1920 y 1921 el gobierno bolchevique canceló la deuda de los tres Estados bálticos que habían formado parte del imperio zarista, así como la de Polonia, Persia y Turquía. Estas diversas cancelaciones, suspensiones de pago y repudiaciones dieron lugar a numerosos conflictos, arbitrajes y acciones unilaterales. Fue entonces cuando surgió la doctrina jurídica de la deuda odiosa, antes mencionada. Evidentemente, el Banco Mundial y el FMI actuaron para restaurar el poder de los acreedores e intentaron persuadir a los distintos Estados de que la doctrina de la deuda odiosa pertenecía a una época pasada.

Cabe señalar que, por cancelación de deuda, entendemos que un acreedor renuncia a su derecho a recibir el reembolso de un préstamo. La suspensión de pagos o la moratoria se refieren a la interrupción temporal de los pagos de la deuda. El repudio es la decisión unilateral del deudor de no pagar ni el capital ni los intereses.

Las dos condiciones leoninas del Banco Mundial y del FMI…

Como escribe Julia Juruna en las columnas de la revista francesa Le Monde diplomatique, la primera vez que un país miembro solicita un préstamo al FMI o al Banco Mundial, estos establecen dos condiciones preliminares: el pago de las deudas internacionales pendientes y una compensación “adecuada” por los activos extranjeros nacionalizados.  [ 7 ] Según los historiadores del Banco Mundial Mason y Asher, la exigencia de que se paguen las deudas anteriores ha reavivado litigios de décadas de antigüedad entre ciertos gobiernos latinoamericanos y sus acreedores occidentales, ¡algunos incluso del siglo XIX !  [ 8 ]

Julia Juruna, basándose en su investigación, indica que:

“El caso más llamativo fue sin duda el de Guatemala, donde el Banco Mundial planteó la cuestión del pago de bonos emitidos en 1829. El país solo pudo obtener préstamos del Banco Mundial una vez que los tribunales guatemaltecos fallaron a favor de los tenedores de estos bonos, que tenían más de cien años de antigüedad.”

La negativa del Banco Mundial y del FMI a cumplir con las solicitudes de la ONU con respecto a Portugal y Sudáfrica.

Recordemos que, hasta la década de 1970, Portugal se aferró a su imperio colonial por la fuerza y ​​desafiando las resoluciones de la ONU; y que Sudáfrica mantuvo el régimen del apartheid hasta la década de 1990. Para perpetrar sus crímenes, tanto el gobierno portugués como el sudafricano contaron con la complicidad del Banco Mundial, el FMI, Estados Unidos, las antiguas potencias coloniales europeas y las grandes corporaciones privadas.

Todo esto, a pesar de las condenas expresadas por la ONU. Desde 1961, cuando la mayoría de los países coloniales habían obtenido su independencia y se habían convertido en miembros de la ONU, la Asamblea General adoptó repetidamente resoluciones que condenaban al régimen del apartheid en Sudáfrica y al gobierno de Portugal por mantener su yugo sobre varios países de África y Asia. En 1965, al ver que el Banco y el FMI persistían en su apoyo financiero y técnico a estos regímenes, la ONU solicitó formalmente:

“A todos los organismos especializados de las Naciones Unidas y, en particular, al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y al Fondo Monetario Internacional […] que se abstengan de conceder a Portugal asistencia financiera, económica o técnica mientras el gobierno de Portugal no aplique la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y no renuncie a su política colonial, que constituye una flagrante violación de las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas”. [ 9 ] .

La Asamblea General de la ONU hizo lo mismo con respecto a Sudáfrica.

Ante estas prohibiciones, la dirección y los directores del Banco Mundial se reunieron para decidir qué postura adoptar, y la mayoría de los directores ejecutivos optó por continuar con los préstamos. La justificación que esgrimieron fue que el artículo 4, sección 10 de los estatutos del Banco le prohibía intervenir en política. Todos los países más industrializados, con el apoyo de algunos países latinoamericanos, votaron a favor de continuar con los préstamos. En 1966, el Banco aprobó un préstamo de 10 millones de dólares para Portugal y de 20 millones para Sudáfrica. Posteriormente, bajo una presión cada vez mayor, el Banco dejó de conceder más préstamos. Sin embargo, durante más de 15 años, una estructura de la ONU, el Comité de Descolonización, siguió denunciando que el Banco Mundial permitiera a Sudáfrica y Portugal solicitar financiación para proyectos en otros países.

Conclusión: La independencia política no puede significar la obligación de compensar el precio de la propia dominación.

El legado de las deudas coloniales no es una mera anomalía en la historia financiera internacional. Revela cómo las relaciones de dominación han perdurado tras la independencia política y se han prolongado mediante mecanismos de endeudamiento. Al transferir a los Estados recién independizados las deudas contraídas para asegurar su propia colonización, el Banco Mundial y sus principales accionistas han violado principios fundamentales del derecho internacional, en particular el derecho de los pueblos a la libre determinación. Estas deudas cumplen con los criterios de deuda odiosa y jamás debieron imponerse a los Estados recién soberanos.

Reconocer esta realidad histórica es más que una obligación moral de recordar; es una exigencia de justicia. Los Estados afectados tienen motivos para declarar nulas las deudas, exigir el reembolso de las sumas pagadas indebidamente y una indemnización por los daños sufridos. En términos más generales, esta historia nos recuerda que el derecho internacional no puede invocarse de forma selectiva. Los principios que permitieron la cancelación de las deudas vinculadas a la colonización alemana tras la Primera Guerra Mundial deben aplicarse igualmente a las deudas heredadas de los imperios coloniales de Bélgica, Francia y Gran Bretaña, y de las demás potencias coloniales.

En un momento en que las demandas de reparación por la esclavitud, la colonización y el saqueo de los recursos naturales ganan legitimidad en todos los continentes, la cuestión de las deudas coloniales cobra especial relevancia. Esclarecer sus orígenes, demostrar su ilegalidad y exigir su cancelación forman parte de una misma lucha: la de la descolonización inconclusa del orden económico y financiero internacional.

Algunos datos sobre las posesiones coloniales en África en enero de 1944.

En enero de 1944, seis potencias coloniales europeas (Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Portugal, España e Italia) controlaban, directa o indirectamente, el 90  % del territorio africano. Solo tres países escaparon legalmente a la explotación colonial: Liberia, Etiopía y la Unión Sudafricana, esta última gobernada por una minoría blanca que ejercía dominación política y económica sobre la mayoría negra.

A continuación se presenta una lista de los territorios africanos sometidos a la dominación colonial europea en enero de 1944. Se utilizan las denominaciones administrativas vigentes en enero de 1944.

Potencia o Estado

Región o categoría

Territorios y observaciones

Bélgica

Colonias y territorios administrados

Congo belga; Ruanda-Urundi (territorio bajo mandato de la ONU administrado por Bélgica).

Francia

África del Norte

Argelia; Protectorado francés de Marruecos; Protectorado francés de Túnez.

África Occidental Francesa (AOF)

Senegal; Mauritania; Sudán francés; Guinea francesa; Costa de Marfil; Dahomey; Níger; Alto Volta.

África Ecuatorial Francesa (FEA)

Chad; Ubangi-Shari; Congo Medio; Gabón.

Otros territorios continentales

Camerún francés (territorio bajo mandato de la Sociedad de Naciones); Togo francés (territorio bajo mandato de la Sociedad de Naciones).

Somalia francesa

Somalia francesa.

Islas

Madagascar; Isla de Reunión; Comoras (administradas desde Madagascar).

Gran Bretaña

África del Norte y Noreste

Egipto (reino independiente bajo fuerte control británico); Sudán anglo-egipcio.

África Occidental Británica

Gambia; Sierra Leona; Costa Dorada; Nigeria.

Territorios bajo mandato

Camerún británico; Togolandia británica.

África Oriental Británica

Kenia; Uganda; Tanganica (territorio bajo mandato de la Sociedad de Naciones); Somalia británica.

África central

Rodesia del Norte; Nyasalandia.

África meridional

Rodesia del Sur; Bechuanalandia; Basutolandia; Suazilandia.

Islas

Mauricio; Seychelles; Zanzíbar (protectorado); Pemba (protectorado).

Portugal

Colonias continentales

Angola; Mozambique; Guinea portuguesa.

Islas

Cabo Verde; Santo Tomé y Príncipe.

España

África continental

Protectorado español en Marruecos; Ifni; Sahara Español, compuesto por Saguia el-Hamra y Río de Oro.

Islas y territorios insulares

Fernando Pó; Annobón; Corisco; Elobey Grande; Elobey Chico. En conjunto, estos territorios formaban la Guinea Española.

Italia

Colonias y territorios reclamados

En enero de 1944, Italia seguía reclamando legalmente estas colonias, aunque varias estaban ocupadas por los Aliados.

Colonias en África

Libia (ocupada por los Aliados desde 1943); Eritrea (bajo administración militar británica); Somalia italiana (bajo administración militar británica); Etiopía (independiente desde 1941, tras la restauración del emperador Haile Selassie).

África Oriental Italiana

Fundada en 1936 e integrada por Eritrea, Etiopía y la Somalilandia italiana. Había dejado efectivamente de existir en enero de 1944.

Estados africanos independientes

Liberia

Creada en 1847 por antiguos esclavos afroamericanos que regresaron de América.

Estados africanos independientes

Etiopía

Había estado ocupada por la Italia fascista entre 1936 y 1941. Recuperó su independencia en 1941.

Estados africanos independientes

Unión Sudafricana

Dominio de la Commonwealth británica. La mayoría negra estaba sometida al dominio de la minoría blanca de origen europeo.

Notas

[ 1 ]  DEVESH KAPUR, JOHN P. LEWIS, RICHARD WEBB. 1997. El Banco Mundial, su primer medio siglo, volumen 1, pág. 687.

[ 2 ]  BIRF (Banco Mundial), Decimoquinto Informe Anual 1959-1960, Washington DC, pág. 52; BIRF (Banco Mundial), Decimoquinto Informe Anual 1965-1966, Washington DC, pág. 79.

[ 3 ]  El hecho de que Bélgica se beneficiara de los préstamos al Congo Belga se puede deducir de una tabla publicada en el 15º Informe del Banco Mundial: BIRF (Banco Mundial), Decimoquinto Informe Anual 1959-1960, Washington DC, pág. 12.

[ 4 ]  Citado por Alexander Nahum Sack. 1927. Les Effets des Transformations des États sur leurs Dettes Publiques et Autres Obligations financières, (Los efectos de las transformaciones estatales sobre sus deudas públicas y otras obligaciones financieras) Recueil Sirey, París, p. 159. En francés.

[ 5 ]  Serie de tratados , n° 4, 1919, pág. 26. Citado por Sack, pág. 162.

[ 6 ]  Alexander Nahum Sack. 1927. pág. 158. Texto original en francés: “Lorsque le gouvernement contracte des dettes afin d’asservir la población d’une partie de son territoire ou de coloniser celle-ci par des ressortissants de la nationalité dominante, etc., ces dettes sont odieuses pour la población indigène de cette partie du territoire de l’État débiteur”. Traducido por CADTM

[ 7 ]  Julia Juruna, « Le Fonds monétaire et les banques privées. Le « gendarme » du grand capital » (El Fondo Monetario Internacional y los bancos privados. El ‘gendarme’ del gran capital.), Le Monde diplomatique , octubre de 1977, p. 1, 20 y 21. (En francés) Traducido por el CADTM .

[ 8 ]  Edward S. Mason y Robert E. Asher. 1973. El Banco Mundial desde Bretton Woods , The Brookings Institution, Washington, DC.

[ 9 ]  Doc. ONU. A/AC.109/124 y Corr. 1 (10 de junio de 1965).

*Historiador y politólogo, doctorado por las universidades de París VIII y Lieja, portavoz de CADTM International y miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia.

*Artículo publicado originalmente en Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM).

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