Armando Fernández Larios y el magnicidio del presidente Salvador
Allende Gossens...

Por Prof. Juan Pablo Cárdenas S./ académico, escritor, periodista y analista
internacional/ADDHEE.ONG:
El golpe de Estado de 1973 y el largo régimen
de facto de Augusto de Pinochet se han nublado en la memoria nacional, cuando
tenemos ya varias generaciones de chilenos que no habían aún nacido para
entonces y muchos millones más que tampoco han recorrido entero el largo tiempo
de posdictadura cívico militar. En efecto, han pasado 50 años desde la
insurrección militar, pero que siguen conmoviendo, pese al olvido colectivo, a
tantos chilenos que vivieron y padecieron los rigores del régimen autoritario totalitario
fascista.
Es explicable, entonces, que la prensa haya
reaccionado titubeante frente a una resolución estadounidense muy importante
puesto que Fernández Larios fue parte de la siniestra DINA y participó en el
homicidio terrorista cometido en Washington contra el ex Canciller del
presidente Allende, Orlando Letelier del Solar, y su secretaria
Ronnie Moffit. Todo acreditado por el juicio que se llevó en Estados Unidos en
contra de los perpetradores de un crimen que culminó con una muy discreta
condena de cárcel a Fernández Larios, pero quien quedara luego en libertad como
“testigo protegido” por este país dada su colaboración a esclarecer los
hechos. Acogiéndose a un beneficio que le permitió vivir sin
contratiempos durante largos años en ese país, y escapar de las múltiples
solicitudes de extradición de la Justicia chilena por haber participado en este
atentado. Un crimen cometido también por Michael Towney, un agente de la CIA al
servicio de las operaciones de “inteligencia” del régimen castrense chileno.
Requerido Fernández Larios, además, por haber participado en la llamada
Caravana de la Muerte que recorrió el país por mandato del Dictador de
marras para eliminar a decenas de presos políticos...
No está claro aun cuándo y cómo Estados Unidos repatriará a los numerosos detenidos por el cuestionado ICE, comando militar que Donald Trump ha dispuesto para capturar y hasta asesinar a miles de inmigrantes. La defensa de Fernández Larios está alegando el beneficio otorgado a éste para radicar en los Estados Unidos, lo que podría sacarlo de la lista de los inminentes expulsados de este país si a Trump se le antoja. De allí que sea tan importante que desde nuestro país se reclame su comparecencia ante la Justicia nacional y cumpla condena en una cárcel chilena. Seguramente en la de Punta Peuco donde están recluidos los más horripilantes criminales de la Dictadura cívico militar.
Es justa la alegría de los centenares de víctimas
por la detención de este ex oficial chileno y ojalá que sus solicitudes de
extradición sean acogidas lo antes posible, para que se alcance por fin
justicia y la edad avanzada de Fernández Larios no consagre finalmente su
impunidad, tratándose de haber cometido crímenes de lesa humanidad.
“El maldito habito
negativista olvidar para negar”...
Sin embargo, en Chile estamos próximos a la ascensión
de un nuevo gobierno de ultraderecha y cuyo Presidente electo ha
incorporado a sus equipos a varios y destacados pinochetistas renuentes a
reconocer todavía los crímenes de la dictadura cívico militar y que
incluso se desgañitaron por salvar a Pinochet de un juicio internacional.
Muchos de los cuales ahora abogan por indultos en favor de los agentes
condenados de la DINA y la posterior Central Nacional de Inteligencia (CNI).
Sin que alguno de estos, como se sabe, haya reconocido sus crímenes, pedido
perdón o colaborado, por ejemplo, para conocer el destino de los
detenidos desaparecidos que pasaron por sus manos...
Todo esto hace propicio que, en las postrimerías de
su gobierno, Gabriel Boric asuma la urgencia de repatriar a este agente, así
como la Corte Suprema acelere los procedimientos al respecto. Aunque
permanezcamos en la duda de qué hará el régimen estadounidense con este
peculiar “peor de lo peor” cuando descubra su plena identidad y los beneficios
que se le habían otorgado. Así como, también, tememos de la actitud que asuma
el nuevo gobierno de Kast al respecto. Un mandatario electo por una contundente
votación ciudadana con amnesia respecto de lo que sucedió en dictadura, pero
muchos como de firmes adherentes de las ideas del pinochetismo. Cuya
herencia, sigue tan presente en toda nuestra institucionalidad.
Muy conveniente resultaría que Fernández Larios
fuese interrogado y condenado en Chile por la posibilidad que aclare cuál fue
su participación como teniente en el asalto armado a La Moneda y la muerte del
Presidente Allende el 11 de setiembre de 1973. No olvidamos que, ya instalado
en Estados Unidos después de renunciar al Ejercito, fuera interrogado por el
fiscal Eugene Propper, mandatado por el Gran Jurado que investigó el atentado a
Orlando Letelier y su secretaria.
En su libro Laberinto este Fiscal rechazo la
versión del “suicidio” de Allende señalando que el extinto mandatario fue
realmente asesinado por el comando militar, y en particular por el oficial René
Riveros, quien “le vació la mitad de su cargador al Presidente” cuando se
enfrentó con él en el segundo piso de La Moneda. Señalando que la versión del “suicido”
se convirtió por el general Pinochet como secreto de estado reactivo...
Consta también que René Riveros se ufanó
posteriormente frente a un grupo de detenidos de haberle disparado al
Presidente, mostrándoles como “souvenir” el reloj del Primer Mandatario ahora
en su brazo. Uno de estos detenidos, el ingeniero Robinson Guerrero, entregó
años después esta versión a Radio Universidad de Chile sin que por este
testimonio fuera convocado a declarar ante los Tribunales de Justicia y el
ministro sumariante que seguía investigando los sucesos ocurridos en el Palacio
Presidencial. Como tampoco la Justicia se hizo cargo del documentado libro La
verdad sobre su muerte, de la periodista Maura Brescia.
Entre todas las pertenencias del presidente Allende que se exhibieron después del magnicidio, se pudieron observar, entre varios otros elementos, los anteojos partidos del Presidente. Pero no su reloj.
El curriculum delictivo del general Augusto Pinochet Ugarte, y su herencia orwelliana por más de 50 años...
Por Prof. Rómulo Pardo Silva/escritor y
analista internacional/ADDHEE.ONG:
En Chile el general
Augusto Pinochet Ugarte a partir de agosto de 1973 ejerció sucesivamente
durante 29 años los cargos de comandante en jefe del ejército, presidente de la
junta cívica militar de gobierno, jefe supremo de la nación, presidente
de la república y senador vitalicio.
Situaciones donde participó
el general Pinochet Ugarte o hechos en
que había alguna relación con
él.
El 29 de junio de 1973
el general Pinochet Ugarte como comandante en jefe subrogante del ejército
coordina con el general Carlos Prats González, ministro de defensa, y el
ministro del interior, José Tohá, las fuerzas que redujeron un intento de golpe
de estado de militares.
Los acompaña armado en el centro de Santiago.
El 22 de agosto de 1973
el general Pinochet Ugarte respalda al comandante en jefe Carlos Prats cuando
esposas de generales se manifiestan frente a su casa.
El 23 de agosto de 1973
el general Pinochet Ugarte asume la comandancia en jefe del ejército nombrado
por el presidente Salvador Allende por recomendación del general Carlos Prats
González.
El
domingo 9 de septiembre a mediodía el comandante en jefe Pinochet Ugarte se
reúne junto con el general Orlando Urbina con el presidente Allende que les
solicita elaborar un plan de emergencia en caso de una asonada golpista.
El general Pinochet Ugarte se
compromete a tenerlo para el día siguiente.
El
9 de septiembre en la tarde el general Pinochet Ugarte es informado del complot
contra el presidente Allende y que se realizaría dos días después, el día 11.
El general Pinochet Ugarte
firma mostrando dudas. General Sergio Nuño
El 11 de septiembre de
1973 el general Pinochet Ugarte se va a Peñalolén
(a la Escuela de Telecomunicaciones) donde dispone de un avión y un helicóptero.
“Pinochet había tomado precauciones ya que no se instaló en las oficinas del
comando en jefe del Ejército en el edificio del Ministerio de Defensa, donde se
suponía debería estar”. Había enviado a su esposa “a la unidad de montaña en
Río Blanco, cerca de la frontera con Argentina, pensando tal vez que si
fracasaba el movimiento podría atravesar la cordillera y quedar a salvo”.
General Nuño
Durante la mañana cuando el presiden Allende estaba
en la Moneda el general Pinochet Ugarte dijo: “Hay que estar listo para actuar
sobre él (Allende) más vale matar la perra y se acaba la leva”.
En la noche el general Pinochet Ugarte se presenta
al país como presidente de la junta militar de gobierno.
En 1973 el general
Pinochet Ugarte entrega la presidencia de CEMA a su esposa.
Hasta 1990 el estado cedió gratuitamente a esa
institución centenares de propiedades. Las ventas de muchas fueron desviadas a
cuentas personales de la señora del general Pinochet Ugarte o a fundaciones
vinculadas a la familia.
El año 2016 el Consejo de Defensa del Estado se
querelló contra la esposa del general Pinochet Ugarte por malversación y
apropiación indebida de bienes públicos.
En junio de 1974 el
general Pinochet Ugarte asume el mando de la Dirección de Inteligencia Nacional
(DINA), creada por la Junta Militar.
Su director el coronel Manuel Contreras debía
informar y recibir órdenes solo de él.
El 30 de septiembre de
1974 la DINA asesina al general Carlos Prats y su esposa en Buenos
Aires.
El 2010 el director de la DINA
general Manuel Contreras fue condenado a 17 años de cárcel por el homicidio del
general Prats y su esposa.
En 1975 la DINA intentó
asesinar a Bernardo Leighton y su esposa en Roma.
En 1995 el general Manuel Contreras director de la
DINA fue condenado en ausencia en Italia por el intento de asesinato de
Bernardo Leighton y su esposa.
En 1975 fueron
detenidos y hechos desaparecer 11 integrantes del comité central del Partido
Socialista.
La Corte Suprema condenó a cinco exmiembros de la
DINA.
Entre 1975 y 1976 al menos 14 miembros del comité central del Partido Comunista
fueron detenidos y hechos desaparecer por la DINA.
En 2025 la Corte Suprema confirmó las condenas a 46
agentes de la DINA por los delitos de secuestro calificado de la cúpula del
Partido Comunista y el homicidio de su secretario general.
El 21 de septiembre de
1976 el exministro Orlando Letelier fue asesinado por la DINA en Washington.
La CIA consideró tener evidencia convincente que el general Pinochet Ugarte “ordenó
personalmente a su jefe de inteligencia que llevara a cabo el asesinato».
En la DINA fueron condenados Manuel Contreras,
Pedro Espinoza, Michael Townley que confesó haber colocado la bomba,
Armando Fernández Larios que se entregó y confesó.
En 1979 el general
Pinochet Ugarte comienza a usar el Banco Riggs en Washington D.C. para
depositar fondos secretos que provenían del saqueo de las arcas fiscales y
del narcotráfico.
El general Pinochet Ugarte entre 1981 y 2004
utilizó una red de al menos 125 cuentas bancarias con más de 21 millones de
dólares en instituciones de Estados Unidos y otros países, Riggs Bank, Citigroup, Banco de Chile United
States, Espírito Santo Bank en Miami, además de otros, y empleó al menos
diez variantes de su nombre y diversos alias y empresas de fachada. Subcomité
de Investigaciones del Senado de Estados Unidos (2004-2005)
En 2025 la justicia chilena ordenó a los herederos
del general Pinochet Ugarte restituir al fisco más de USD 16 millones no
incautados de
una fortuna estimada en USD
17,8 millones ilícitos que provenían de gastos reservados
y malversación de caudales públicos y del narcotráfico.
El 11 de septiembre de
1980 se estableció mediante un plebiscito una nueva constitución política
elaborada por el régimen que le permitió al dictador de marras regir hasta
1984,
La nueva constitución permitía al general Pinochet
Ugarte gobernar otros 9 años si ganaba un plebiscito en 1988.
En 1980 el general
Pinochet Ugarte hace nombrar a su yerno Julio Ponce gerente de Empresas de
CORFO que comprendía más de 300 empresas.
Ponce se hizo dueño de Soquimich y de 1.800
hectáreas de tierras de CORFO. General Nuño
En 1987 Augusto
Pinochet Hiriart, hijo del general Pinochet Ugarte, compró la empresa
Valmoval recientemente declarada en quiebra, dedicada a la administración y
manejo de fusiles para el ejército.
En 1989 el ejército volvió a comprar esa empresa.
El
general Pinochet Ugarte entrega a su hijo Augusto Pinochet Hiriart tres cheques
del ejército por casi 3 millones de dólares.
En 1988 el general Pinochet Ugarte perdió el
plebiscito que le permitía gobernar hasta 1997 si lo ganaba.
En 1989 el general
Pinochet Ugarte declara: “No he dejado el poder, lo he compartido”. “Sigo al
mando del ejército mientras la patria lo requiera”.
El 19 de diciembre de 1990 el general Pinochet
Ugarte ordena un acuartelamiento en grado uno del ejército.
Una comisión de la cámara de diputados investigaba
los tres cheques del ejército a su hijo Augusto Pinochet Hiriart.
El informe de los diputados se envió a la
Contraloría sin denunciarlo a la justicia evitando la intervención del Consejo
de Defensa del Estado.
En 1991-1992 siendo el
general Pinochet Ugarte comandante en jefe del ejército se vendieron armas a
Croacia violando embargos internacionales, salieron de FAMAE (Fábricas y
Maestranzas del Ejército).
La justicia chilena estableció responsabilidades
penales de altos oficiales.
El 2004 el general Pinochet Ugarte fue procesado
como autor del delito de tráfico de armas. Existieron contratos, facturas
falsas y pagos, cobrados a Croacia mediante intermediarios.
El 28 de mayo de 1993
el general Pinochet Ugarte ordena que soldados del ejército rodeen el edificio
de las fuerzas armadas en tenidas de combate.
El general Ballerino comunicó al gobierno que era
urgente solucionar el tema de los cheques que "se estima un ataque al
ejército". El 14 de julio el juez Jorge Colvin decretó el
cierre del sumario por el caso.
El 16 de octubre de
1998 el general Pinochet Ugarte fue detenido en Londres a petición de España
por la muerte y tortura de ciudadanos españoles.
El gobierno chileno del presidente Eduardo Frei
Ruiz-Tagle presionó activamente para su liberación y regreso.
En marzo de 2000 el gobierno británico lo liberó
por razones humanitarias.
El 2004 la corte
suprema chilena levantó la inmunidad del general Pinochet Ugarte para
investigar violaciones a los derechos humanos.
Las víctimas totales de la dictadura
(supervivientes de tortura, ejecutados, desaparecidos) fueron más de 40 mil.
Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH)
El general Pinochet
Ugarte en relaciones con otros militares.
El comandante en jefe
René Schneider consideraba al general Pinochet Ugarte «un general
de poco vuelo intelectual».
El general Carlos Prats
definió al general Pinochet Ugarte como un hombre ambicioso.
El 30 de junio de 1973
el general Pinochet Ugarte con generales del ejército, la aviación y almirantes
de la marina, participa en reuniones autorizadas por los comandantes en jefe
para redactar un documento que debía presentarse al presidente Allende.
Cuando generales pidieron una reunión de mandos de
las tres ramas militares para dialogar se generaron “discrepancias internas”, ya que algunos
generales lo entendían como “un acto de deliberación (…) para analizar
problemas que consideraban de carácter político”.
El resultado fue un documento de 29 puntos que el
general Prats entregó al presidente manifestándole que no estaba de acuerdo con
su redacción. General Nuño
El 22 de agosto de 1973
unas 300 mujeres de militares, nueve de ellas esposas de generales, se
manifestaron frente a la casa del comandante jefe Carlos Prats insultándolo.
También se lo hicieron al general Pinochet Ugarte cuando lo visitó.
El 24 de agosto de 1973
al día siguiente de ser designado comandante en jefe el general Pinochet Ugarte
siguiendo la tradición militar exige la presentación de las renuncias de todos
los generales. Se negaron los generales Bonilla y Arellano.
El ministro de defensa Orlando Letelier le dijo al
general Pinochet Ugarte que era un acto de insubordinación. El general prometió
que lo resolvería cuanto antes. No lo hizo. General Nuño
A fines de agosto de
1973, siendo comandante en jefe el general Pinochet Ugarte, “sólo nos faltaba
entonces saber quién comandaría el Ejército, ya que los mandos de la Fuerza
Aérea (Leigh) y Armada (Merino) ya se habían decidido”. General Nuño
El
9 de septiembre cuando el general Pinochet Ugarte se sumó al golpe estaban en
su casa el general de aviación Gustavo Leigh y los contralmirantes Patricio
Carvajal y Sergio Huidobro. Al anochecer recibí la visita del general Arellano,
me informó que recién terminaba una reunión con el general Pinochet Ugarte y
que le garantizó que en el ejército “como comandante en jefe todos lo
respetaremos si se plegaba al movimiento”. General Nuño
El 11 de septiembre de
1973 a las cinco de la madrugada el general Nuño partió al ministerio de
defensa “sin saber si volvería a ver a su familia”.
“Si el General Prats hubiese continuado al mando
del ejército se habría producido un quiebre institucional y con gran
probabilidad una guerra civil, ya que, conociendo su cercanía al presidente
Allende, jamás habría tomado la actitud que con posterioridad asumió el general
Pinochet”. General Nuño
El 11 de septiembre de
1973 es detenido el almirante Raúl Montero jefe de la armada.
El 11 de septiembre el
Comando de Operaciones de las Fuerzas Armadas que dirigió el golpe de estado
tenía solo tres integrantes: el almirante Carvajal, el general Díaz Estrada, y
Nuño. El general Ernesto Baeza mantuvo la comunicación con el general Pinochet
Ugarte que estaba en Peñalolén. General Nuño
El día 11 de septiembre
aparecieron al mando de la marina y carabineros José Toribio Merino y César
Mendoza en lugar de los jefes legales.
El
11 se septiembre de 1973 inmediatamente de ocurrido el golpe de estado el
general de la aviación Sergio Poblete, opuesto al golpe de estado, fue detenido
y torturado, posteriormente condenado.
El
11 de septiembre de 1973 fue detenido el general Alberto Bachelet Martínez, fue
torturado, siete meses después murió el 12 de marzo de 1974.
En septiembre de 1973
el general Pinochet Ugarte da autoridad como oficial delegado suyo al general
Arellano para que recorra ciudades del país.
Durante ese desplazamiento fueron asesinadas al
menos 93 personas.
En octubre el general Pinochet Ugarte, después
de ser informado personalmente por el general Joaquín Lagos que en Antofagasta
el oficial delegado y su gente habían asesinado a 40 personas, por teléfono
ordena comunicar al general Arellano “que no haga nada más”.
El día 1° de noviembre de 1973 el general Pinochet Ugarte ordena
al general Lagos no mencionarlo ni al general Arellano en el informe de
víctimas.
En octubre de 1974 el general Lagos fue llamado a
retiro del ejército.
Hacia junio de 1974 leyendo un artículo de
prensa que trataba las implicancias geopolíticas de la crisis árabe-israelí el
rostro del general Pinochet Ugarte se fue descomponiendo, luego de un par de
párrafos lanzó un grito destemplado tiró al aire la publicación y maldijo al
general Carlos Prats, que era el autor y lo había firmado con el seudónimo
Lautaro.
En 1974 el
general Pinochet Ugarte saca del servicio activo al general Nuño debido a sus
críticas a las acciones y castigos que se aplicaron a los detenidos fuera del
marco establecido por el “estatuto de guerra” (como las torturas y
ejecuciones). General Nuño
Sergio Nuño fue hasta el Consejo de Ministros para
exponer su oposición a acciones de “represión innecesaria”, que no se opondría
a la ejecución de personas tales como Altamirano, pero que sí lo haría si se
trata de ejecutar sumariamente a obreros y dirigentes sindicales en una
fábrica. Su postura fue apoyada solo por el general Bonilla, no por los
generales Pinochet, Leigh y Arellano. Cable de la CIA del 29 de octubre de 1973
El
28 de noviembre de 1974 muere en el hospital militar el general Augusto Lutz.
La familia sospechó que fue
asesinado. El 2018 se
exhumaron sus restos en una investigación.
Lutz mantuvo disputas internas
con el general Pinochet Ugarte y el coronel Contreras debido a diferencias
sobre la política de inteligencia y el alcance de los métodos represivos,
especialmente los cometidos por la DINA.
En
diciembre de 1974 el general Leigh se opuso a que Pinochet Ugarte asumiera el
cargo de presidente de la república.
Frente a esa negativa "a
Pinochet le vino un ataque de furia, dio un golpetazo a la mesa, quebró el
cristal, se rompió un poco la mano y sangró. Ahí, Merino y Mendoza me dijeron
que yo debía firmar porque si no la Junta se iba a dividir. Firmé".
General Leigh
El
3 de marzo de 1975 muere en un accidente de helicóptero el general Oscar
Bonilla.
En su familia creen que fue
asesinado. Su hijo ha sostenido que Bonilla se enfrentó con el coronel
Contreras por las torturas en Tejas Verdes.
En el fallo por el homicidio
calificado de los ciudadanos estadounidenses Charles Edmund Horman Lazar y
Frank Randall Teruggi, detenidos y asesinados tras pasar por el Estadio
Nacional en septiembre de 1973, la sentencia establece que Bonilla ordenó a su
secretario personal concurrir cuatro veces al Instituto Médico Legal para
averiguar el paradero de personas detenidas desaparecidas, entre ellas Horman y
Teruggi.
En 1976 con la
aprobación del general Pinochet Ugarte sale del ejercito el general Arellano
organizador del golpe de estado de 1973.
En 1978 general Arellano escribió al general Nuño
que no podía aceptar una “dictadura personalista y de extrema derecha”.
El 24 de julio de 1978
tras fuertes roces con el general Pinochet Ugarte el general Leigh fue expulsado de la Junta de
Gobierno y del mando de la aviación.
Días antes el general Leigh en entrevista de
Corriere della Sera habló de
una “dictadura personalista” y pidió un retorno a la democracia, señalando
indirectamente que Pinochet había asumido el poder de manera personalista.
El general Leigh grababa en secreto sus
conversaciones con el general Pinochet Ugarte.
Con el general Leigh salieron
de la aviación entre 8 y 12 generales por depuración
política.
En 1979 el general Leigh declaró que Pinochet Ugarte no
fue de los primeros en comprometerse con el golpe y esperó hasta ver cómo se
desarrollaban los acontecimientos.
Documentos de la CIA desclasificados confirman que
Pinochet sólo se sumó al golpe en las últimas 48 horas, después de recibir
confirmación de que las otras ramas estaban comprometidas. Peter Kornbluh
En 1981 el general
Pinochet Ugarte indulta a los sujetos que participaron en el asesinato del
edecán naval del presidente Allende, el capitán de fragata Arturo Araya
Peeters, ocurrido el 27 de julio de 1973, bajo el argumento de "servicios
prestados a la Patria".
El 25 de febrero de
1982 es asesinado Tucapel Jiménez, persona vinculada al general Leigh.
Días antes Jiménez estuvo en una cena con el
general Leigh y otros donde discutieron temas políticos. El general Leigh se
reunió varias veces con Jiménez.
Funcionarios de la CNI, sucesora de la DINA,
ejecutaron el crimen y el general Arturo Álvarez Sgolia fue condenado a 10 años
de presidio.
En
1986 el general Pinochet Ugarte después de un atentado para matarlo lo adjudica
en el primer momento a un complot de militares.
El 5 de octubre de 1988
en la noche, ya perdido el
plebiscito que lo autorizaba a continuar gobernando ocho años más el
general Pinochet Ugarte presentó a
los miembros de la Junta Militar un decreto con que asumía todo el poder para
no reconocer los resultados. "Yo no me voy” (dijo Pinochet
Ugarte). Enseguida expresó que estaba dispuesto a sacar las tropas a la calle y
'barrer con los comunistas". “Necesito
facultades especiales”, general Fernando Matthei, uno de los integrantes de la
Junta Militar.
Los militares de la Junta no se lo dieron.
Documentos estadounidenses muestran que Washington
ya había hecho contactos con generales a espaldas del general Pinochet Ugarte
para impedirlo.
El año 2005 frente al
general Pinochet Ugarte y al juez, el general Manuel Contreras preguntado por
el tribunal “si mantiene lo declarado, en el sentido que jamás la DINA realizó
actividad alguna que no fuera ordenada o debida y oportunamente informada al general
Pinochet ya que dicha organización, por ley, obedecía a una estructura
jerárquica y disciplinada. Respondió “Mantengo mis dichos”. El general Pinochet Ugarte respondió: Yo digo
que el general Contreras como jefe del servicio es el responsable de lo hecho
por la DINA. Él es responsable de lo hecho por la Dina. ¿Cómo voy a ser
responsable? Yo solo podría tener una responsabilidad indirecta, porque, por
ejemplo, el jefe le pregunta algo al servicio de inteligencia, es la pregunta
que hace el jefe, ahora cómo el jefe de servicio va a lograr la información es
problema de él”.
Las víctimas de la DINA entre ejecutados políticos
y detenidos desaparecidos (1973-1977) fueron 1.097. Informe Rettig
Lo subrayado/interpolado es nuestro.







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