miércoles, 8 de julio de 2015

Francisco, el Papa de la Patria Continente América Latina y el Caribe: bienvenido a casa. Sobre confianza social, seguridad y las bases estadounidenses en Colombia.






Prf. Francisco de Roux, SI.

Estoy convencido que tenemos que hacer una reconstrucción total de este país poniendo en el centro la confianza basada en la dignidad humana. Y no la seguridad basada en la incertidumbre y el miedo.
Juzgo que tenemos que construir “capital social” que es el acumulado de confianza que nos damos unos a otros, los ciudadanos de una nación cuando creemos en nosotros a pesar de ser seres humanos con errores, fallas, temores, como todos los seres humanos de todas las naciones del mundo.
Mi experiencia ha sido de acompañar comunidades populares y campesinas que crecen en confianza y, desde ellas mismas, solucionan problemas de abusos y de violencia social, porque se construyen desde la convicción de que podemos aceptarnos y corregirnos unos a otros como colombianos.
Estoy convencido que el miedo y la insistencia en la seguridad y, por tanto, la necesidad de elevar el presupuesto de ciudadanos armados en el Estado y de incentivar los sistemas de seguridad privada en la ciudad y en el campo, no es el camino para construir una nación.
Prevenir a la gente para que se cuide de otra gente de colombia y mostrar que hay inseguirdad para que la gente confíe en las armas y no en la gente, es una pedagogía que no sirve para estructurar una ética pública seria desde la confianza en la grandeza humana de todos los colombianos, que es la base humana y cristiana que necesitan nuestras leyes y nuestras instituciones.
Sé que en Estados unidos se utilizó eficazmente el miedo contra el terrorismo `para legitimar la destrucción de Irak y para la segunda campaña de Bush. Pero el mundo conoce el dolor y el error que se siguió de allí. Un pueblo destruido, con una guerra civil que no acaba de terminar. Pero el petróleo está a buen recaudo, en manos de las empresas multinacionales de Estados Unidos, Inglaterra, etc.
Me preocupa que se haga un acuerdo con Estados Unidos para que utilice las bases colombianas con todo lo que militarmente se requiera contra el peligro interno que hay en Colombia. Me preocupa justamente, cuando se dice que es solamente por la inseguridad interna que se requiere aquí del gigantesco poder militar de los Estados Unidos. Me preocupa el mensaje que se da a la comunidad nacional colombiana: no somos capaces de darnos tranquilidad los colombianos, hay que invitar a Estados Unidos a que nos la de, hay que invitar a los militares de Estados unidos…
Estoy de acuerdo que enfrentamos un conflicto armado interno que requiere que el Ejército y la Policía de Colombia tomen la iniciativa, porque la guerrilla le ha declarado la guerra a nuestro Estado.
Estoy de acuerdo que en todos los espacios e instituciones de nuestra sociedad hay que ir hasta el final para erradicar la mafia del narcotráfico. Pero la inmensa mayoría de los colombianos estamos en contra de la guerra de la Farc, del Eln y de los Paramilitares, y hay un alma profunda colombiana que quiere verse libre de la cocaína. Eso mismo me lleva a pensar que tenemos que rescatar la confianza entre los colombianos. La confianza de que somos capaces y todavía podemos creer en nuestra capacidad de rescatarnos juntos, sin necesidad de señalarnos y matarnos, para superar nuestra tragedia.
Tampoco he dicho que el modelo económico de Colombia sea extractivo. En la conferencia en que se me cita, mostré modelos de desarrollo extremos para dar ejemplo de lo que se hace cuando el desarrollo es la gente y lo que se hace cuando el desarrollo es producir devisas. La realidad aquí es mucho más compleja y se nos pone por delante un desafío de creatividad, producción sostenible y justicia.
Su artículo me pone a hablar como Provincial de los jesuitas. Mis palabras en el evento académico en que se me cita no las expresé como superior religioso. Es mi apreciación personal. Soy miembro de una comunidad extraordinaria, en el seno de la Iglesia, donde sobre estos asuntos discutibles tenemos diversos puntos de vista y donde, en el respeto más profundo, apreciamos esta diversidad que nos permite contribuir a  la construcción colectiva de comunidad a escala humana en el marco irrestricto de la defensa de la dignidad  de los Derechos del Ser humano y del Entorno Ecológico.

Al digno Pueblo Griego.






05 de Julio de 2015.

La Victoria del No del digno y soberano Pueblo Griego:
El “terrorismo financiero de la globalización del capital de la Comunidad Europea, con su terrorismo mediático no pudo derrotar al digno y soberano Pueblo Griego y su Gobierno”…

Jorge Bustos B.
Presidente ADDHEE.Ong
CONGEMAR


Prof. Dr. Hugo Moreno Peralta/IWA
Secretario Ejecutivo ADDHEE.Ong

Beausejour no olvida: "En un lugar donde hubo muerte hoy le dimos una alegría a Chile".

Querido amigo Eladio Gonzale, "Toto":
En el marco de carnavalñ de los medios mediáticos por el triunfo pelotero, yo rescato las valientes palabrasdel futbolista de la selección nacional, Beausejour: "en el lugar donde muerte, hoy le dimos una alegría a Chile".
Me pregunto: los ex presos políticos en huelga de hambre por largo tiempo, los profesores y estudiantes en huelga, los marginados, los niños y ancianos desprotegidos por el Estado, etc., ¿habrían sido parte de la alegría comentada por el talentoso deportista chileno/mapuche?
Con cordiales y cariñosos saludos para mi amigo Toto e Irene.
María Cecilia Chinchón Canales.
Abogada
Vicepresidenta ADDHEE.ong


Beausejour no olvida: "En un lugar donde hubo muerte hoy le dimos una alegría a Chile"

por JOSÉ ROGGERO 4 julio 2015

Beausejour no olvida: Coherente con su ideario de vida, el afro-mapuche recordó en el momento de la gloria el triste pasado del Estadio Nacional.
Alguna vez ya lo había hecho el ciclista Peter Tormen, en sus primeras declaraciones ante la televisión tras ganar una Vuelta a Chile en plena dictadura. En directo y ante las propias cámaras de Televisión Nacional de Chile, el más joven de una familia de notables ciclistas dedicó explícitamente su notable victoria a Sergio, su hermano mayor, hasta hoy detenido desaparecido.
Esta noche, en medio de la algarabía nacional, Jean Beausejour tuvo un gesto similar. Ante los micrófonos de radio ADN, el afro-mapuche sorprendió relatando: "Uno recién ahora dimensiona lo que pasa. Hace unos días me llamó un profesor de cadetes que me dijo: "Ojalá que en el estadio en que tanta gente sufrió y se torturó puedan tener una alegría".
Aludiendo a los miles de presos y torturados en el principal coliseo deportivo después del Golpe Militar, Beausejour tuvo un sentido recuerdo para ellos. "Pensamos en eso y muchos rezamos pensando en esas personas", declaró, rematando: "En un lugar donde hubo tanta tristeza y muerte, hoy le dimos una alegría a Chile".
En los últimos meses, el actual jugador de Colo Colo ha dado varias entrevistas reconociendo su compromiso con la causa mapuche y las reivindicaciones sociales del pueblo chileno.

Mesa de Alto Nivel no resuelve demandas de las Huelgas de Hambre

Los ex Presos Políticos en Huelga de Hambre en el local del Partido Socialista, integrantes de la Mesa Coordinadora por los DDHH de Valparaíso, ante los eventos vinculados a nuestras demandas que son tema de discusión en la Mesa de Alto Nivel instalada por el Gobierno, declaran:

1.- La Huelga de Hambre que hemos sostenido hasta ahora mantendrá su vigencia mientras el Gobierno no comprometa por escrito su voluntad de legislar para resolver las demandas de los huelguistas. Sin ese compromiso los resultados de la Mesa de Alto Nivel, por muy atractivos que parezcan, no serán vinculantes ni resolverán las demandas planteadas.

2.- Apoyamos a los compañeros ex PP que participan en la Mesa de Alto Nivel en su lucha por defender los puntos enunciados en su declaración del viernes 19 de junio, cuando el Gobierno suspendió unilateralmente la sesión regular de la Mesa, en particular los cuatro primeros, es decir: Indemnización por Prisión Política y Tortura; Aumento de la Pensión Valech; eliminar la incompatibilidad entre la pensión Valech y la de Exonerado Político; Calificación Permanente de víctimas de la dictadura cívico-militar.

3.- Los antecedentes recogidos después de la sesión del viernes 3 de julio de la Mesa de Alto Nivel indican que no habrá Homologación de la pensión Valech a la Rettig ni Indemnización por Prisión Política y Tortura – únicos dos objetivos del movimiento que se autodenominó Todos somos Rancagua – de tal modo que podemos decir con toda certeza que esa Mesa diseñada para resolver las Huelgas de Hambre es, hasta ahora, un completo fracaso.

4.-Esperamos que el Gobierno cumpla el compromiso de que la Mesa de Alto Nivel entregue sus resultados el lunes 13 de julio y no recurra al manido expediente de proponer "prórrogas" que sólo tienen el objetivo de dilatar los resultados y postergar las aspiraciones de quienes luchan por sus derechos. De la misma forma esperamos que los huelguistas de hambre que están en esa Mesa cumplan su compromiso de “que en la eventualidad de que no brinde frutos la mesa de trabajo y se decida retomar movilizaciones, la conducción estará a cargo de una mesa nacional de huelguistas”.

Por la Mesa Coordinadora por los DDHH de Valparaíso

Luis Cáceres Fabris                                                                        Humberto Arancibia Celis                       
Eduardo Martínez Albornoz                                                              

Luis Mancilla Andrade     

Heriberto Muñoz Marcoleta                                                               Héctor Cataldo Ávila (vocero)


Valparaíso, 6 de julio de 2015.-

El 6 de Julio Paro Prolongado.



Habla el Presidente de ADDHEE.ONG Jorge Bustos B.

Con tanto  fútbol, corrupción  y casta política sorda y ciega, el llamado a Paralización Prolongada de la Unión Portuaria de Chile (UPCH) ha pasado desapercibido para los politólogos y analistas, y no han dado luces de alerta.  Las razones son variadas, pero en mi opinión son dos las principales: una que tiene que ver con miedo  por lo que podría significar, y dos simplemente porque la mirada de la política que sale en la tele y diarios apuesta todo a que si Chile logra ser campeón de América, la gente que lucha se desmovilizará y se olvidara de todo lo sinvergüenza que son.
Convocar a una paralización de carácter nacional por un tema que excede lo meramente reivindicativo economicista, es sin duda “un Salto Cualitativo” de un gremio que es estratégico en la cadena de servicios del comercio internacional, matriz del modelo económico del país y que, a pesar de la crisis permanente del modelo económico mundial, igualmente incide en la economía nacional y coloca al desnudo las debilidades de un Chile sólido y robusto,  que aparece con cifras macro económicas potente frente a nuestros vecinos, pero- que en definitiva -en lo social y sus leyes deja bastante que desear. 
Los portuarios del país a pesar de los golpes que este gobierno y los empresarios les han dado, se levantan  otra vez para  echar abajo una Reforma Laboral inconsulta  que se nos impuso a sangre y fuego bajo la dictadura de la derecha odiosa y asesina.
 La actitud de los portuarios chilenos  se levanta como el primer gremio  que pone las cosas importantes sobre la mesa desde el mundo del trabajo, con acciones contestatarias concretas, en oposición a una reforma  que de no detenerse, será  una plataforma de sostén del mismo modelo económico que nos tiene con pensiones miserables, con educación pésima, con sistema de salud miserable y con remuneraciones  de hambre, entre otras consecuencias nefastas.
Es de esperar que esta acción reciba el apoyo que la Patria necesita; es de esperar que el Colegio de Profesores no sólo marche por lo injusto de la norma que se le quiere imponer, sino que se sume a la necesidad de tener una normativa laboral para todos los trabajadores, democrática  participativa y no sólo como  parche a la que nos dejó Pinochet  y su banda de forajidos.
 Ahora es el tiempo de solidificar la unidad de acción. Los muchachos ya están en la calle, los profesores también; ahora se sumarán, a partir del 6 los portuarios de Chile. ¿Qué harán los pescadores que se oponen a la ley Longueira ¿se sumarán los del sub contrato del cobre, los forestales?, Hoy es el tiempo: los que nos han sometido no tienen nada que ofrecer; el Parlamento es un conglomerado carente de moral para legislar,  aunque el gobierno insista que es el lugar donde se debe discutir y llegar a acuerdos, asaltar el cielo se hace necesario

Jorge Bustos 
Presidente ADDHEE.ONG
CONGEMAR

lunes, 6 de julio de 2015

El Papa y el Presidente Correa: dos cristianos consecuentes con el evangelio de Cristo. Dos hijos de la Patria Continente América Latina y el Caribe.




Bienvenido Papa Francisco:
Los Pueblos indígenas, los trabajadores manuales, los intelectuales y las organizaciones no gubernamentales lo sienten y reconocen como defensor contra los fariseos oligarcas, testaferros del capital foráneo globalizado que han plagado a la Patria Continente América Latina y El Caribe del general Libertador Simón Bolívar Palacios y Blanco de Mesena, pobreza, corrupción, depravación, injusticia…
Es hora ya de poner la virtud en el justo medio a toda función de desenvolvimiento de la Humanidad.
El mundo está sobreviviendo en un tránsito violento, de una maldita guerra económica a otra. El modelo capitalista consumista desquiciado, degenerado por las drogas, los vicios, las ideas se oscurecen, se mezcla la justicia con la venganza, se exagera la acción y la reacción.
Reinan los estereotipos consumistas y degenerados a través de la telebasura y medios mediáticos de (in)comunicación globalizados a favor de la celestina universal, los empresarios multinacionales.
Sólo la soberanía, potencia de la razón, la honestidad y la consecuencia de los defensores del evangelio de Cristo, como el Papa Francisco y el Presidente Rafael Correa, disiparán los males del caos, la corrupción, la impunidad, la inmoralidad de los países de la Patria Continente América Latina y el Caribe.

Con Esperanza y memoria.

Jorge Bustos B.
Presidente ADDHEE.ONG
CONGEMAR

Prof. Moreno Peralta/IWA
Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

Lic. Yirsela Peirano Cofré
Asistente ADDHEE. ONG



RAFAEL CORREA: "Bienvenido, papa Francisco, a nuestra América, a su América, a este tesoro de la Patria Grande, llamado Ecuador, que lo recibe con los corazones de todos los ecuatorianos desbordantes de alegría y esperanza. Bienvenido al país megadiverso más compacto del mundo. Por su ubicación geográfica, Ecuador es el ecocentro del planeta. Bienvenido a Quito, primer Patrimonio Cultural del Planeta y Capital de Sudamérica. Somos orgullosos de un mestizaje luminoso, somos geografía multicolor y tierra germinadora de pensamientos y acciones revolucionarias de quienes como usted, nos exasperamos por la injusticia y la exclusión. Ecuador ama la vida. Nuestra Constitución obliga a reconocer y garantizar la vida, incluido el cuidado y protección desde la concepción. Establece reconocer y proteger a la familia como núcleo fundamental de la sociedad y nos compromete profundamente a cuidar nuestra casa común, al ser la primera Constitución en la historia de la humanidad en otorgar derechos a la naturaleza. El 20% de nuestro territorio está protegido en 44 reservas y parques naturales. La gama multicolor de nuestra flora y fauna se complementa y enriquece más con la diversidad de nuestras culturas humanas. Tenemos además de una mayoría mestiza, 14 nacionalidades indígenas con sus correspondientes lenguas ancestrales, incluyendo a dos pueblos no contactados, que han preferido el aislamiento voluntario en el corazón de la selva virgen. Nuestra Constitución define al Ecuador como un Estado unitario, pero plurinacional y multicultural. Los argentinos muy orgullosos dicen ‘El papa es argentino’; mi querida amiga Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, dice ‘Bueno, el Papa será argentino, pero Dios es brasileño’. Por supuesto que el Papa es argentino, probablemente Dios es brasileño, pero de seguro el paraíso es ecuatoriano’. Bienvenido, Su Santidad. Querido Santo Padre, el gran pecado social de nuestra América es la injusticia. ¿Cómo podemos llamarnos el continente más cristiano del mundo, siendo a su vez el más desigual? Cuando uno de los signos más recurrentes en el Evangelio es compartir el pan. Por eso los obispos latinoamericanos, reunidos en Puebla hace 40 años, nos decían ‘Vemos a la luz de la fe como un escándalo y una contradicción con el ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres’. Nos llamamos un continente de paz, pero la insultante opulencia de unos pocos al lado de la más intolerable pobreza son también balas cotidianas en contra de la dignidad humana. Usted, como un gigante moral para creyentes y no creyentes, nos dijo a los jefes de Estado reunidos en la Cumbre de las Américas en Panamá –cito- ‘la inequidad, la injusticia, la injusta distribución de las riquezas y de los recursos es fuente de conflictos entre los pueblos, porque supone que el progreso de unos se construye sobre el necesario sacrificio de otros, y que para poder vivir dignamente hay que luchar contra los demás. El bienestar así logrado es injusto en su raíz y atenta contra la dignidad de las personas’. Y agregó que mientras no se logre una justa distribución de la riqueza no se resolverán los males de nuestra sociedad. Nos insistió que la pobreza no se eliminará con limosnas, sino con justicia, al sostener que la teoría del goteo o del derrame se ha revelado falaz. No es suficiente esperar que los pobres recojan las migajas que han tirado los ricos. Por ello, con claridad, usted sostiene que tiene que exigirse la distribución de la riqueza. Estas injusticias claman al cielo. La fundamental cuestión moral en América Latina es precisamente la cuestión social, más aún si por primera vez en la historia, la pobreza y la miseria en nuestro continente, no son consecuencia de la falta de recursos, sino de sistemas políticos, sociales y económicos perversos. En ese maravilloso regalo que usted ha dado a la humanidad, su encíclica ‘Laudato si’, nos dice que la política no debe someterse a la economía y que necesitamos imperiosamente que la política y la economía en diálogo se coloquen decididamente al servicio de la vida, especialmente de la vida humana. Nos recuerda a todos los fieles que la tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó la función social de cualquier forma de propiedad privada. Cita en su encíclica las palabras de San Juan Pablo II, quien nos visitó hace 30 años, cuando dice ‘Dios ha dado la tierra a todo el género humano, para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno’ y que –añade- la Iglesia defiende sí el derecho a la propiedad privada, pero enseña con no menor claridad que toda propiedad privada grava siempre una hipoteca social para que los bienes sirvan a la destinación general que Dios les ha dado. Usted ha denunciado con fuerza la tragedia de la migración, la cual bien conoce nuestro país. No entiendo, Santo Padre, cómo los países ricos, muchos de ellos mayoritariamente cristianos, podrán justificar éticamente a la futuras generaciones la búsquedas cada vez mayor de mayor movilidad para mercancías y capitales, al mismo tiempo, que penaliza, e incluso criminaliza la principal de las movilidades, la movilidad humana. La solución, como tantas veces lo ha sugerido usted, no es más fronteras; es solidaridad, es humanidad, y crear las condiciones de prosperidad y paz que desincentiven a las personas a migrar. Vivimos, Santo Padre, una globalización inhumana y cruel, totalmente en función del capital y no de los seres humanos, ya que no busca no busca ciudadanos globales, sino tan solo consumidores globales. No busca crear una sociedad planetaria, sino tan solo crear mercados planetarios. Y que, sin adecuados mecanismo de control y gobernanta, puede destrozar países, como también lo menciona en su encíclica. Santo Padre, el orden global no solo es injusto, sino inmoral. Todo está en función del más poderoso y los dobles estándares cunden por doquier. Los bienes ambientales producidos por países pobres deben ser gratuitos; los bienes públicos, producidos por los países hegemónicos como el conocimiento, la ciencia y la tecnología, deben privatizarse y ser pagados. Usted en su encíclica cuestiona el estilo de vida de los países ricos por insostenible y antihumano. Y acertadamente nos habla de la deuda ecológica que estos países tienen con los países pobres. La mejor forma de enfrentar este injusto orden mundial es con la unidad de nuestros pueblos. La construcción de la Patria Grande es impostergable, talvez los europeos tendrán que explicar a sus hijos porqué se unieron, pero nosotros tendremos que explicarles a los nuestros porqué nos demoramos tanto. Santo Padre, en lo personal, jamás acabaré de darle gracias a Dios y a la vida por todos los privilegios que me ha dado. Entre ellos poder conocerlo y recibirlo en mi patria. El Evangelio dice ‘donde está tu tesoro, está tu corazón’. Tenga la seguridad que mi tesoro no es el poder, sino el servicio. Tener un país sin miseria, pero también sin lujuriosos derroches, un país que supere la cultura de la indiferencia, donde se acaben los descartables de la sociedad. En la cual trabajemos para los hijos de todos y así, juntos, alcancemos el Buen Vivir, el Sumak Kawsay de nuestros pueblos ancestrales. La doctrina social de la Iglesia nos dice que el bien común es la razón de ser de la autoridad política. Es ese bien común el que hemos tratado de construir en Ecuador desde hace ocho años, considerando –cito- ‘al prójimo como otro yo’, cuidando primero de su vida y de los medios para vivirla dignamente, como nos dice la Constitución Pastoral. La Conferencia Episcopal Latinoamericana, reunida en Medellín, nos decía hace casi medio siglo ‘el Episcopado Latinoamericano no puede quedar indiferente ante las tremendas injusticias sociales existentes en América Latina, que mantienen a la mayoría de nuestros pueblos en una dolorosa pobreza cercana en muchos casos a la inhumana miseria. Un zurdo clamor brota de millones de hombres pidiendo a sus pastores una liberación que no les llega de ninguna parte’. Gracias a Dios la Iglesia latinoamericana nos ha dado extraordinarios pastores, como Monseñor Óscar Arnulfo Romero, mártir de nuestra América recientemente beatificado por usted; nuestro Leonidas Proaño, el obispo de los indios, quien luchó por la verdad, por la vida, por la libertad, por la justicia, los valores del reino de Dios –como él los llamaba-. Nos dio un Hélder Câmara, ‘cuando doy de comer a los pobres me llaman Santo; cuando pregunto por qué hay pobres, me llaman comunista. Ahora esa iglesia nos la da usted, Francisco, el primer papa latinoamericano’, con su mensaje profético que si alguien quisiera callar, lo gritarán hasta las piedras. Bienvenido a su casa, Santo Padre".





DISCURSO TEXTUAL DEL PAPA FRANCISCO: "Señor Presidente, distinguidas autoridades del Gobierno, hermanos del Episcopado, señoras y señores. Amigos todos. Doy gracias a Dios por haberme permitido volver a América Latina y estar hoy aquí con ustedes, en esta hermosa tierra del Ecuador. Siento alegría y gratitud al ver la calurosa bienvenida, es una muestra más del carácter acogedor, que tan bien define a las gentes de esta noble Nación. Le agradezco, Señor Presidente, sus palabras. Le agradezco que sus consonancias con mi pensamiento, me ha citado demasiado. Gracias. A las que correspondo con mis mejores deseos para el ejercicio de su misión, que pueda lograr lo que quiere para el bien de su pueblo. Saludo cordialmente a las distinguidas autoridades del Gobierno, a mis hermanos Obispos, a los fieles de la Iglesia en el país y a todos aquellos que me abren hoy las puertas de su corazón, de su hogar y de su Patria. A todos ustedes mi afecto y sincero reconocimiento. Visité Ecuador en distintas ocasiones por motivos pastorales; así también hoy, vengo como testigo de la misericordia de Dios y de la fe en Jesucristo. La misma fe que durante siglos ha modelado la identidad de este pueblo y ha dado tan buenos frutos, entre los que se destacan figuras preclaras como Santa Mariana de Jesús, el santo hermano Miguel Febres, santa Narcisa de Jesús o la beata Mercedes de Jesús Molina, beatificada en Guayaquil hace treinta años durante la visita del papa San Juan Pablo II. Ellos vivieron la fe con intensidad y entusiasmo, y practicando la misericordia contribuyeron, desde distintos ámbitos, a mejorar la sociedad ecuatoriana de su tiempo. En el presente, también nosotros podemos encontrar en el Evangelio las claves que nos permitan afrontar los desafíos actuales, valorando las diferencias, fomentando el diálogo y la participación sin exclusiones, para que los logros en progreso y desarrollo que se están consiguiendo garanticen un futuro mejor para todos, poniendo una especial atención en nuestros hermanos más frágiles y en las minorías más vulnerables, que son la deuda que todavía América Latina tiene. Para esto, Señor Presidente, podrá contar siempre con el compromiso y la colaboración de la Iglesia, para servir a este pueblo ecuatoriano que se ha puesto de pie con dignidad. Amigos todos, comienzo con ilusión y esperanza los días que tenemos por delante. En Ecuador está el punto más cercano al espacio exterior: es el Chimborazo, llamado por eso al lugar ‘más cercano al Sol’, a la Luna y las estrellas. Nosotros, los cristianos, identificamos a Jesucristo con el Sol, y a la Luna con la iglesia y la Luna no tiene luz propia y si la Luna se esconde del Sol se vuelve oscura. El Sol es Jesucristo y si la Iglesia se aparta y se esconde de Jesucristo se vuelve oscura y no da testimonio. Que estos días se nos haga más evidente a todos la cercanía del sol que nace de lo alto, y que seamos reflejo de su luz, de su amor. Desde aquí quiero abrazar al Ecuador entero. Que desde la cima del Chimborazo, hasta las costas del Pacífico; desde la selva amazónica, hasta las Islas Galápagos, nunca pierdan la capacidad de dar gracias a Dios por lo que hizo y hace por ustedes, la capacidad de proteger lo pequeño y lo sencillo, de cuidar de sus niños y ancianos – que son la memoria de su pueblo-, de confiar en la juventud, y de maravillarse por la nobleza de su gente y la belleza singular de su país, que según el señor Presidente es el paraíso. Que el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María, a quienes Ecuador ha sido Consagrado, derramen sobre ustedes su gracia y bendición. Muchas gracias”.