miércoles, 29 de julio de 2026

Conferencia Mundial sobre “Inteligencia Artificial” 2026, Shanghai/China

Para: Excelentísimo Señor  Xi Jinping, Presidente de la República Popular China

De: Prof. Dr. Hugo Moreno Peralta, Secretario ejecutivo  Asociación por la Dignidad, los Derechos del Ser Humano y del Entorno Ecológico. Addhee.Ong...

Asunto: Su conferencia sobre “La Inteligencia Artificial” 2026. Sanghai/China. Una sobresaliente, pertinente y necesaria Clase Magistral, digna y meritoria de una promoción/doctorado habilitación académica...  Solicitamos copia completa de ella.

Excelentísimo Señor Presidente Xi Jinping:

Distinguidos académicos y científicos, y estudiantes de la Universidad de Humboldt, Berlín/Alemania;  de Lomonosov de Moscú, Rusia; de la UNAM/Universidad Autónoma Nacional de México, Ciudad de México; de la Columbia University NY/USA, de Barcelona, España, de Universidad de Humboldt Nueva York/USA, de la Universidad de La Habana, Cuba y de la Universidad  Jacksonville/USA, y del Secretariat de la Unesco/ Paris, Francia, se han dirigido  a nuestra  Organización  No Gubernamental, solicitándonos la copia de su Conferencia al rubro señalado para promoverla, habilitarla, académicamente...

Durante la maldita guerra de 1914, la masificación, la enajenación nacional y política determinista había alcanzado su punto culminante del  que no estuvo  ausente la ciencia, un ser humano sabio, académico,  Emilio Fischer, en la Academia de la Ciencia, preciso: “ Nada pueden hacer ustedes señores, la ciencia es  y seguirá siendo internacional “... Fue en vano. Las academias  habían traicionado durante la maldita guerra el sagrado bien que se les había confiado: La ciencia al servicio  del ser humano. Más aún  se destruyó la Asociación Internacional de Academias. Lo que ocurre con la ciencia en nuestros días  hay más comparaciones que diferencias. La ciencia al servicio de la destrucción del ser humano, ¡si quieres la paz prepárate para la guerra! El imperialismo estadounidense y sus testaferro el régimen sionista israelí continúa con el genocidio del Pueblo Palestino asesinando mujeres y niños...

Nuestro admirado presidente  Xi Jinping en su Clase Magistral 2026,  en Sanghai, levanta su voz en defensa de la Ciencia al servicio del ser humano y de la Paz fundada en la Justicia social, frente a los pueblos domesticados, enajenados, resignados que callan por cobardía u oportunismo, porque  el ideal de la ciencia es la verdad, de la moral, el bien común concluyendo en una apretada síntesis sobre “ la inteligencia artificial”, que la competencia internacional sobre ésta ya no se limita al desarrollo del algoritmos, modelos fundacionales o semiconductores. La verdadera disputa se extiende hacia la definición de las reglas internacionales que gobernarán el uso de esta tecnología, la creación de instituciones multilaterales, la fijación de estándares técnicos y éticos, y la capacidad de atraer aliados mediante cooperación tecnológica. En este contexto, China intenta presentarse no sólo como una potencia tecnológica capaz de competir con Estados Unidos, sino también como un  proveedor de  gobernanza global y de un defensor de un orden internacional multipolar...

Con la mediación del Presidente XI Jinping, llena de  tacto y guía por  intereses puros e impulsados por el bien común del género humano,  y el verdadero camino siempre repetido, nunca dominar, sino servir, por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres, con esperanza y memoria, le reiteramos los sentimientos de nuestra más alta consideración y estima. 

Prof. Moreno Peralta /IWA

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

Berlín, 26/julio/2026

CC: SS. Papa León XIV, Vaticano.

Adjuntamos copia de documento adhoc. 

Conferencia Mundial sobre “Inteligencia Artificial” 2026, Shanghai/China

Análisis de la intervención del presidente Xi Jinping en la ceremonia de apertura de la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial de 2026 y la Reunión de Alto Nivel sobre la Gobernanza Global de la IA.



Por Luis Lizama Barrientos

Cedocon/SurAndino/Other News/ADDHEE.ONG:


El discurso “Construyendo juntos un sistema de gobernanza global justo y equitativo para la inteligencia artificial” constituye mucho más que una propuesta sobre regulación tecnológica. Representa un manifiesto geopolítico mediante el cual China busca proyectarse como arquitecto del futuro orden internacional en la era de la inteligencia artificial. A través de un lenguaje diplomático centrado en la cooperación, el multilateralismo y el beneficio común, China presenta una alternativa al modelo de gobernanza tecnológica liderado por Estados Unidos y propone consolidar un nuevo equilibrio de poder basado en instituciones internacionales donde el Sur Global tenga mayor participación.

El punto de partida establece que la inteligencia artificial constituye una revolución tecnológica comparable a la máquina de vapor, la electricidad o Internet, pero con implicancias aún mayores para la economía, la seguridad y el poder mundial. En consecuencia, quien defina las reglas internacionales de su desarrollo ejercerá una influencia decisiva sobre la economía global y sobre la futura distribución del poder entre las grandes potencias. Desde esta perspectiva, China sostiene que la gobernanza de la IA no puede quedar monopolizada por un reducido grupo de países desarrollados, sino que debe construirse mediante acuerdos multilaterales que reflejen los intereses de toda la comunidad internacional.

Las cuatro propuestas presentadas en el discurso configuran una estrategia geopolítica coherente.

La primera, basada en la apertura tecnológica, el código abierto y la cooperación científica, busca contraponerse a las crecientes restricciones impuestas por Estados Unidos sobre la exportación de semiconductores avanzados, software y tecnologías críticas hacia China. Bajo el concepto de "apertura mutuamente beneficiosa", China plantea un modelo de innovación más inclusivo, destinado a evitar la fragmentación tecnológica del mundo en bloques rivales y a preservar cadenas globales de innovación menos condicionadas por criterios geopolíticos.

El segundo eje posee una dimensión claramente estratégica. Aunque enfatiza la necesidad de desarrollar mecanismos internacionales para controlar los riesgos asociados a la inteligencia artificial, el discurso cuestiona explícitamente la utilización excesiva del concepto de seguridad nacional para restringir el desarrollo tecnológico de otros países. Sin mencionar directamente a Estados Unidos, el mensaje constituye una crítica a la política estadounidense de "desacoplamiento tecnológico" y a los controles sobre exportaciones de chips, equipos de fabricación y modelos avanzados de IA. China plantea que la seguridad debe ser un bien colectivo y no un instrumento para preservar ventajas tecnológicas nacionales.

El tercer principio incorpora una dimensión de poder blando. Frente a la predominancia occidental en el desarrollo de plataformas digitales y modelos de “inteligencia artificial”, China propone que estas tecnologías respeten la diversidad de las civilizaciones y los distintos modelos culturales. Esta idea forma parte de una narrativa diplomática más amplia mediante la cual China cuestiona la universalidad de los valores liberales occidentales y reivindica un orden internacional donde coexistieran múltiples sistemas políticos, culturales y de desarrollo. En este sentido, la inteligencia artificial aparece como un nuevo espacio de competencia normativa, donde también se disputa la definición de los valores que guiarán el progreso tecnológico.

La cuarta propuesta constituye el núcleo geopolítico del documento. China defiende un multilateralismo centrado en Naciones Unidas y plantea la creación de mecanismos internacionales para coordinar normas, estándares técnicos y políticas de gobernanza de la inteligencia artificial. Esta posición refleja la estrategia china de fortalecer instituciones multilaterales donde el peso relativo de Estados Unidos sea menor y donde los países en desarrollo puedan adquirir mayor influencia. Al mismo tiempo, China busca presentarse como el principal defensor de los bienes públicos globales frente a un contexto internacional caracterizado por la rivalidad entre grandes potencias.

Un elemento especialmente significativo es la vinculación permanente entre inteligencia artificial y desarrollo económico. El discurso muestra la experiencia china como un ejemplo exitoso de articulación entre un mercado dinámico y un Estado con fuerte capacidad de planificación estratégica. Hay que destacar la referencia al XV Plan Quinquenal y a la estrategia "IA+", pues evidencia que la inteligencia artificial constituye uno de los pilares centrales de la modernización industrial china y de su objetivo de convertirse en la principal potencia tecnológica del siglo XXI. Desde esta perspectiva, el desarrollo tecnológico deja de ser únicamente un asunto económico para transformarse en un componente esencial del poder nacional integral.

La propuesta busca consolidar el liderazgo chino dentro del Sur Global. La oferta de formar cinco mil especialistas de países en desarrollo, crear centros internacionales de cooperación en regiones como ASEAN, África, América Latina (CELAC), el mundo árabe, la Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS, así como compartir infraestructura tecnológica, constituye una estrategia de diplomacia científica destinada a fortalecer la influencia de China entre los países emergentes. Más que simples programas de asistencia, estas iniciativas buscan construir una comunidad internacional que adopte estándares tecnológicos y mecanismos de cooperación impulsados por China.

Especial importancia adquiere la creación de la Organización Global de Cooperación en Inteligencia Artificial, presentada como una nueva institución internacional destinada a coordinar el desarrollo y la gobernanza de esta tecnología. Desde una perspectiva geopolítica, esta iniciativa puede interpretarse como un intento de institucionalizar el liderazgo chino en un sector estratégico, de manera semejante a otras instituciones promovidas por China durante la última década, como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura o los mecanismos de cooperación asociados a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. La nueva organización aspira a convertirse en un espacio donde China ejerza capacidad normativa y liderazgo tecnológico global.

En resumen, el discurso de Xi Jinping revela que la competencia internacional sobre la inteligencia artificial ya no se limita al desarrollo de algoritmos, modelos fundacionales o semiconductores. La verdadera disputa se extiende hacia la definición de las reglas internacionales que gobernarán el uso de esta tecnología, la creación de instituciones multilaterales, la fijación de estándares técnicos y éticos, y la capacidad de atraer aliados mediante cooperación tecnológica. En este contexto, China intenta presentarse no solo como una potencia tecnológica capaz de competir con Estados Unidos, sino también como un proveedor de gobernanza global y un defensor de un orden internacional multipolar.

Desde una perspectiva estratégica, la intervención del presidente chino refleja la evolución de la política exterior del gigante asiático durante la última década: China ya no aspira únicamente a integrarse en el sistema internacional existente, sino a participar activamente en su transformación. La inteligencia artificial aparece, así, como uno de los principales escenarios donde se definirá el equilibrio de poder del siglo XXI, y el discurso constituye una declaración explícita de que China pretende desempeñar un papel central en la construcción de ese nuevo orden internacional y no pretende seguir a nadie, ni en tecnología ni en estándares. Su objetivo es liderar el camino para el resto del mundo y no permitir que nadie intervenga en su consecución.

Lo subrayado/interpolado es nuestro



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