jueves, 24 de octubre de 2024

Los BRICS y el ocaso de “Occidente”: Estados Unidos, Japón, Canada y la Comunidad Europea/OTAN.

 



Los BRICS y el ocaso de “Occidente”: Estados  Unidos, Japón, Canada y la Comunidad Europea/OTAN.

Por Dr. Jorge Elbaum/ escritor, analista internacional/ADDHEE.ONG:

Entre el 22 y el 24 de octubre se llevará a cabo en la Federación Rusa la cumbre de países que integran los BRICS+. La cita será en la ciudad de Kazán, la capital de la República de Tartaristán, ubicada a orillas del río Volga. Hasta el año pasado, los BRICS+ estaban conformados por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El primero de enero de 2024 se le sumaron cuatro países: Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Argentina –que había sido nominada para ingresar– rechazó dicha afiliación en nombre de un alineamiento geopolítico con el G7 y la OTAN.

Los diez integrantes de los BRICS+ representan, en la actualidad, el 46 por ciento del total de la población mundial, el 37,6 del total del Producto Bruto global y más de dos terceras partes de la producción de hidrocarburos. Tres décadas atrás, el G7 (integrado por Europa Occidental, Japón, Estados Unidos y Canadá) contaban con el 50 por ciento de la participación en el Producto Bruto, y los BRICS apenas alcanzaban el 16 por ciento. Para cuando se lleve a cabo la cumbre de Kazán, los BRICS alcanzarán 32 puntos porcentuales, y el G7 rondará el 29 por ciento, distancia que se irá profundizando en las próximas décadas.

Hasta agosto del presente año, 32 países han solicitado sumarse a los BRICS+. Entre las solicitudes figuran los casos paradigmáticos de Cuba y Turquía. En el primer caso, porque la isla caribeña soporta desde hace seis décadas un bloqueo criminal por parte de Estados Unidos. Su ingreso a los BRICS+ generaría oportunidades de quebrar dicho bloqueo a través de la cooperación propuesta por el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), que ofrece financiamiento sin injerencismo geopolítico. Esa plataforma permitirá a muchos países eludir las sanciones ilegales dispuestas por el Departamento de Estado, dando paso a una arquitectura financiera. Por su parte, la petición realizada por Ankara –en el caso de ser aceptada– supondría un duro golpe para la OTAN, que vería debilitada su membresía.

Mientras Washington y Bruselas insisten en promover bloqueos, sanciones unilaterales, programas directos de injerencia política, económica y/o financiera, guerras híbridas y operaciones de confusión cognitiva, los BRICS+ se plantean un Nuevo Orden Global basado en el respeto de las soberanías y una consecuente regulación de las grandes corporaciones. Estos últimos insisten en imponer confusión mediática, manipulación algorítmica, destrucción del sentido comunitario, devastación del medio ambiente y desaparición de las identidades nacionales.

Como contrapartida, los BRCS+ plantean un modelo alternativo de gobernanza global que busca desconectar al Sur Global de las extorsiones atlantistas y, al mismo tiempo, superar la actual parálisis de las Naciones Unidas, impotente frente a la militarización de la OTAN, la guerra tecnológica contra China y la crisis del Cercano Oriente. En ese marco, uno de los focos del debate de Kazán será la continuidad de la política de desdolarización. Cuatro décadas atrás, el billete verde se utilizaba en ocho de cada diez transacciones del comercio internacional. Hoy ese guarismo se redujo al 45 por ciento.

Para profundizar aún más ese proceso de desconexión monetaria, se analizará la creación del BRICS Bridge, una plataforma de pago supranacional que competiría con el Swift occidental, que monopoliza el intercambio de once mil entidades financieras. El Bridge permitiría realizar pagos en monedas nacionales de los países miembros, al tiempo que el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) actuaría como clearing de conversión y compensación. De esa forma, se potenciaría el comercio entre los socios al facilitar las transacciones de los gobiernos, las empresas y las personas. También se discutirá otra de las iniciativas más temidas por Washington.

La creación de una moneda digital única de los BRICS, denominada R5, en referencia a la primera letra de sus respectivas divisas: real, rublo, rupia, renminbi y rand. La propuesta rusa incluye la posibilidad de que sea utilizada tanto para transacciones internacionales como para el ahorro. En una investigación realizada por Zongyuan Liu, y Mihaela Papa –integrantes del establishment académico estadounidense– se preguntaron en 2022 si los BRICS tenían capacidad de ahondar la desdolarización.

La respuesta fue contundente: el Sur Global profundizará el deterioro del modelo forjado en Bretton Woods. La decisión del gobierno de Javier Milei de resignar el ingreso de Argentina -a comienzos de 2024, por exigencia de sus mandantes de Washington- motivó un debate respecto a las responsabilidades y compromisos de los miembros. El canciller de Brasil, Mauro Luiz Vieira (foto), confirmó que uno de los temas que se abordarán en Tartaristán serán las reglas que van a regular las incorporaciones futuras. El Club que desafía a Occidente seguirá creciendo, mientras Occidente buscará frenar con guerras cognitivas, híbridas y proxy lo que aparece como su ocaso. 

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

La historia, poderosa fuerza que nos permite resistir

La historia, poderosa fuerza que nos permite resistir


Sergio Rodríguez Gelfenstein/
escritor, historiador, analista internacional/ADDHEE.ONG:

 

”No haremos el futuro grande que estamos buscando,

si no conocemos el pasado grande que tuvimos.”

Comandante Hugo Chávez Frías

15 de enero 2006

Hace unas semanas escuché una rueda de prensa y una entrevista a Jorge Rodríguez. En ambos hechos noticiosos, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela explicó los acontecimientos vividos en el país tras la huida del ex candidato de la derecha terrorista en las elecciones presidenciales, Edmundo González Urrutia. En relación a ello y en particular en lo referido a la actuación del Estado español, me di a la reflexión para recordar que a lo largo de la historia, la familia Borbón y sus subordinados han utilizado un patrón de conducta similar recurriendo a la mentira y la instrumentalización de la información para defender sus oscuros intereses.

Por su parte, el gobierno de Venezuela, recogiendo el testigo de las enseñanzas de nuestra historia y en primer lugar de las lecciones que legara el Libertador y Padre de la Patria en el manejo de los altos intereses del Estado ha asumido – desde 1999-  la responsabilidad de rescatar los valores y los principios que configuran nuestra nacionalidad. Para ello ha sido imperativo entender la historia como continuidad, no como quiebre.

A comienzos del año 1818, estando en Angostura, entre sus múltiples tareas y responsabilidades, Bolívar se preocupaba de revelar las maniobras que realizaban los españoles para desinformar sobre el curso de la guerra, minimizando los éxitos de los patriotas venezolanos. Con ese objetivo, en un bando publicado en Angostura por el Gobernador Civil de Guayana Juan Vicente Cardoso el 6 de febrero de 1818, se hizo constar que el enemigo estaba haciendo esfuerzos por destruir el sistema político de la República y que para ello se valía de todos los medios a su alcance.

En consideración a esta situación,  se le comunicó a la población que debía informar al gobierno aquellas noticias falsas que se propagaban sobre “sucesos favorables a las armas enemigas”, así mismo se debía dar cuenta de documentos de autores conocidos o anónimos que perseguían el mismo objetivo además de denunciar espías que circularan en la provincia, entendiendo que quienes contravinieran estas medidas, serían tratados como adversos a la república.

En el mismo sentido, el Libertador envió una misiva a los gobernadores y capitanes generales de las Antillas el 1° de septiembre de 1818 con el fin de refutar las falsas informaciones que transmitían los realistas.  En particular, le escribió una misiva  al capitán general de Barbados a fin de desmentir un informe que el general español Pablo Morillo le había dirigido al funcionario británico en el que notificaba de supuestas victorias de sus fuerzas.

Bolívar, con lenguaje duro para referirse a la falta de ética del español cuando se atrevía a falsear cantidades y datos sobre los hechos de la guerra y las bajas en los combates, pero manteniendo tono respetuoso de las normas protocolares, da a conocer con cifras los verdaderos resultados de las acciones bélicas que se desarrollaban, asegurando que el ejército venezolano había infligido aplastantes derrotas a los españoles en varias batallas entre las que destaca Calabozo, el Sombrero, San Fernando, la Puerta, Ortiz y Cojedes, en las cuales los españoles perdieron cinco mil hombres entre muertos, heridos y prisioneros, incluyendo a los coroneles López, González, Villa, Navas, Aragón y Quero y otros jefes entre los primeros y al propio Morillo y su segundo Latorre entre los lesionados. Expone con detalles las contradicciones de las cifras que informa Morillo, lo cual era clara expresión de falsas noticias sobre el curso de la guerra.

Concluye diciendo que, dada la marcha de los acontecimientos, no pasaría mucho tiempo antes del momento en que Morillo ya no podría fechar desde Venezuela “sus mentirosos despachos”. Finaliza expresando al Capitán General que, entendiendo que había molestado su atención con estos detalles, había creído necesario ponerlo en conocimiento de los datos que le aportaba a fin de  no ser inducido a error por  las falsas informaciones del enemigo, considerando que de ser ciertos los datos proporcionados por Morillo, ya habría ocupado todo el territorio de Venezuela que en realidad ha perdido en la última campaña reduciendo al ejército español a la más triste defensiva en zonas montañosas y en Caracas.

Doscientos seis años después, el Estado español, en particular su gobierno, siguiendo su tradición, sigue mintiendo. En  el marco de los hechos recientes, primero, su canciller “informó” que no había habido negociación con el gobierno de Venezuela para enviar un avión militar a buscar a González Urrutia. Cualquier persona podría preguntarse si la aeronave entró a territorio venezolano subrepticiamente y en una operación clandestina se llevó al ex candidato. No fue así, se negoció la entrada del avión, su reabastecimiento en los hangares del gobierno venezolano y la llegada del pasajero para realizar su viaje. Digámoslo sin ambages: el canciller español es un mentiroso consuetudinario y obsesivo. Entre otras cosas, por ello, la política exterior de España no tiene credibilidad.

Por otra parte, el ex candidato “informó” que fue coaccionado a firmar la carta en la que solicitó su salvoconducto para salir del país. Una misiva en la que además de reconocer la institucionalidad venezolana y al presidente Nicolás Maduro como único jefe de Estado del país, le fue entregada a Jorge Rodríguez al interior de la embajada de España a donde entraron las autoridades venezolanas con autorización del representante de la monarquía en el país. En este caso, valdría preguntarse: ¿hubo contubernio entre el gobierno del reino y el de Venezuela para coaccionar en territorio español, a González? Esta vez, el candidato derrotado, ya en territorio del reino y protegido por la monarquía borbónica falseó la información. Ellos mismos, en voz de su canciller, lo desmintieron.

Suponer que la subordinación perruna a Washington concede la posibilidad de mentir sin impudicia y que la gente es pendeja y lo va a creer, no es más que expresión de la soberbia imperial de un país desprestigiado que desde hace más de 200 años usa la falsedad, la comedia y el disimulo como política.

A los españoles le pueden decir cualquier cosa, no importa la veracidad de lo que se “informa”: El País y RTVE se encargan de transformar cualquier opinión en instrumento de engaño. Pero nosotros aprendimos de la impronta de Bolívar y de la pedagogía de Chávez que nuestra verdad es más poderosa que cualquier arma que pretenda usar el colonialismo borbónico. Así fue en el siglo XIX y así es ahora, en pleno siglo XXI en esta patria recuperada.

En Venezuela existe una herencia y un patrimonio que se había extraviado y desatendido en el pasado neocolonial de la historia del país. Pero ahora es parte de nuestro acervo. Se lo debemos al comandante Hugo Chávez que lo recuperó para todos los venezolanos y venezolanas.

En el marco de la 5ª Cumbre de las Américas realizada en Trinidad y Tobago en abril de 2009, el presidente de Estados Unidos Barak Obama le propuso a los latinoamericanos que olvidáramos la historia y miráramos hacia adelante. Dijo que no podíamos “permitir ser prisioneros de desacuerdos del pasado” y agregó que no había venido al evento a “discutir sobre el pasado sino para pensar en el futuro”.

Para que conociera ese pasado y entendiera porque los latinoamericanos nos apegamos a él y no lo olvidamos, el presidente Chávez le regaló a su homólogo estadounidense un ejemplar de la extraordinaria obra del escritor uruguayo Eduardo Galeano “Las venas abiertas de América Latina”. Nadie sabe si Obama leyó el libro de Galeano pero queriendo que “olvidemos el pasado” y “pensemos en el futuro”, seis años después, en 2015, decretó que Venezuela era una “amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de Estados Unidos”. Menos mal que no olvidamos a Bolívar y a nuestra historia: “Estados Unidos parece destinado por la providencia a plagar la América de miserias, en nombre de la libertad”. Así, apegados a nuestra historia, podemos resistir y podremos vencer.

Ese mismo año 2015, en la Cumbre de las Américas de Panamá, Obama reiteró su propuesta hecha seis años antes: “Olvidémonos del pasado y construyamos juntos el futuro". Llama la atención la continuidad y la perseverancia en el asunto. Pareciera evidente que existe algo en nuestra historia que los presidentes de Estados Unidos rechazan y temen.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

El exitismo y la autocomplacencia de los epígonos del sistema capitalista determinista globalizado/hegemónico: “Chile arquetipo de país en el patio trasero latinoamericano estadounidense: la alegría ya viene”..

 




El exitismo y la autocomplacencia de los epígonos del sistema capitalista determinista globalizado/hegemónico: “Chile arquetipo de país en el patio trasero latinoamericano estadounidense: la alegría ya viene”..


Juan Pablo Cárdenas S. / escritor, periodista, analista internacional/ADDHEE.ONG:


Observo en la televisión chilena la entrevista que se le hace a un reputado político que durante su juventud militara en uno 9de los partidos más radicalizados del allendismo. El mismo que volviera al país después de su exilio, pero abrazando ahora las ideas de la “renovación socialista”, por lo cual fuera acusado de traidor por los sectores más ortodoxos de la izquierda. Sin embargo, ello le facilitó ocupar un importante cargo en la administración de Patricio Aylwin, desde el cual proclamó que “la mejor política de comunicaciones de un gobierno era no tenerla”. Con lo cual La Moneda prefirió poner en juego una práctica de “encantamiento” hacia los medios que habían sido pinochetistas, antes que promover lo que en todas partes constituye una condición fundamental de la democracia: el pluralismo o la diversidad informativa.  En todo un proceso que fue vital el otorgamiento de millonaria publicidad estatal a los principales consorcios periodísticos afines a la Dictadura cívico militar.

Contrario a lo que se esperaba, hasta hoy se impone la uniformidad ideológica en la televisión, los diarios y el conjunto de los medios de comunicación, con la salvedad de algunas pocas radios y medios digitales independientes. Como prueba de ello, basta con sintonizar los noticiarios de la televisión abierta y comprobar siempre los mismos contenidos, imágenes e interpretaciones de la realidad nacional e internacional.

Con el desparpajo que caracteriza a los oportunistas, este ex militante del MAPU declara ahora que se ha convertido en un capitalista, lo que fundamenta en el éxito que ha tenido como emprendedor privado, en las oportunidades de negocio que ha consolidado, como en la atracción que despierta su involución política en la derecha, los círculos empresariales y los medios funcionales al sistema económico y social que se ha arraigado en nuestro país. A pesar de las promesas de los gobernantes actuales en cuanto a pasarle la retroexcavadora al modelo neoliberal. Ya se ve que la consecuencia moral o ideológica de algunos depende del éxito propio que puedan obtener.

Más de treinta años de lo que se llamaba el capitalismo en su expresión mundial más salvaje, y a los que muy pocos de oponen hoy desde los partidos considerados vanguardistas. Convencidos, finalmente, de que el “fin de la historia” de Fukuyama nos lleva a perpetuar la sociedad de consumo, las privatizaciones y la dependencia del exterior. En resguardo, como se dice, de la iniciativa privada, el libre mercado y la mantención de un orden injusto en que los pobres son asumidos como “obra de mano barata”. Así como los ricos se hacen cada vez más ricos y poderosos.

Expresiones como las de este entrevistado repiten que el socialismo ya fracasó en el mundo y que los países deben rendirse a las desigualdades, a la escandalosa concentración de la riqueza y a la expoliación de nuestros recursos naturales de manos de las grandes inversionistas privados y extranjeros. La “condición humana”, nos dicen, debe llevarnos a aceptar, por ejemplo, que, en mérito de la libre empresa, las universidades privadas puedan pagar sueldos escandalosos a algunos docentes adictos, así sea que sus presupuestos en más de un cincuenta por ciento sean aportados por el Estado, además del endeudamiento leonino de quienes quieren obtener un título profesional.

Voces como los de este analista se atreven a asegurar que la economía capitalista es la que produce riqueza, más que el esfuerzo de los trabajadores. Se hacen portadores de un exitismo que no tiene base ni en el crecimiento (1.6 %), ni el mejoramiento del empleo de los salarios, ni de la previsión ni de la atención medica/ISAPRE. Emborrachados todos por una ideología que, en Argentina, un país que era próspero, hoy más del 52 por ciento de sus habitantes vive en la pobreza y la miseria. Y en nuestro propio país se exhiben tasas de más de un 9 por ciento de desocupados, mientras que solo el sesenta por ciento de los nuevos trabajadores alcanza un empleo informal. ¡Cómo no recordar que hasta solo unos años se decía que Chile debía crecer en un 7 por ciento de manera sostenida para alcanzar el desarrollo!

Cuando la clase política (parlamentarios, gobernantes y otros) alcanza ingresos 40 veces por encima del salario mínimo. Y en que la propia confianza empresarial, según El Mercurio, acumula treinta meses con expectativas pesimistas. Tanto así que empresas chilenas, como la Papelera, que fueron fuertes en el pasado, ahora prefieren trasladar sus inversiones al Brasil de Lula Da Silva. Ni qué hablar de la deserción escolar que hoy deja en sus casas a más del 20 por ciento de los niños. Para qué insistir en el crecimiento explosivo de la delincuencia y de la acción del crimen organizado, sin que los cientos de carabineros que se agregan a la vigilancia de nuestras poblaciones y barrios logren frenar en lo más mínimo la violencia, la muerte cotidiana de personas especialmente jóvenes.

Patético resulta comprobar asimismo las enormes listas de espera de los hospitales, cómo sus pabellones se clausuran y sus cirugías se posponen por falta de medios. Así como centenares de miles de familias viven en campamentos amenazadas de ser arrojadas violentamente de sus legítimas y desesperadas tomas de terrenos.

Sin embargo, el Presidente se llena de elogios desde la Casa Blanca, las grandes instituciones financieras y los observadores internacionales que nos miran como el arquetipo de la democracia en el Continente. Pese a la corrupción desatada que está llevando a la cárcel a empresarios, políticos y jueces inescrupulosos, que ya no tienen cabida en los penales sobrepoblados por delincuentes comunes y emigrantes.

Los otrora líderes estudiantiles y diputados de la República, hoy se asumen en los campeones de los esfuerzos mundiales por desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro, al tiempo de alargarle la vida policial a los oficiales que violan los Derechos Humanos, lavándose las manos respecto de la violencia que provocó el la rebelión  Social. Y como “negocios son negocios”, muy difícil es que hagan algo para protestar por la falta de democracia en China y el grave deterioro de la soberanía popular en los Estados Unidos, donde los votos se cohechan y cosechan con millones de dólares.

Aquí les basta con alcanzar un 25 a un 30 por ciento de popularidad en las encuestas para atreverse a asistir a la transmisión del mando en México, donde un presidente de izquierda deja el gobierno con un ochenta por ciento de popularidad, con su programa de realizaciones cumplido y con una sucesora que arrasa en las últimas elecciones presidenciales.

Claro; solo un tercio de apoyo popular le basta a los actuales gobernantes, tanto como a la derecha, para acceder y regresar a La Moneda. Un porcentaje que los obliga a negociar siempre con la oposición y, con ello, postergar de consuno las reformas comprometidas con el pueblo en cada campaña electoral. Todo para perpetuar al capitalismo como canon político y económico.

La izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas, como nos decía el poeta Nicanor Parra.

Votaciones que en los próximos escrutinios de la elección municipal se van a disimular con la elección de ese sinnúmero de “independientes” que se declara ahora como tal en la vergüenza que debe provocarles representar a los partidos políticos. Cuando se intuye con fundamento que, si el voto volviera a ser voluntario, los que sufraguen constituirían una flagrante minoría.

Lo subrayado interpolado es nuestro.

Un fantasma recorre Asia: los desafíos del presidente marxista de Sri Lanka:

 



Un fantasma recorre Asia: los desafíos del presidente marxista de Sri Lanka:

“Bajo el sistema capitalista determinista globalizado/hegemónico no hay destino para la humanidad”. “La filosofía y la ciencia marxista, el marxismo, no es solo una filosofía de nuestro tiempo, es su sentido”...



Por Gerardo Szalkowicz/ escritor, periodista, analista internacional/ADDHEE.ONG



En medio de un contexto mundial de auge de la extrema derecha/fascista, la victoria en Sri Lanka del líder izquierdista Lic. Anura Kumara Dissanayaka, con estética y discurso marxista, obliga a analizar qué está pasando en este país azotado por las políticas del FMI.

El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, preside la reunión del Gabinete de Gobierno el 9 de octubre.

La iconografía de los festejos tras las elecciones en Sri Lanka parecía sacada de otra época. Un mar de banderas rojas entremezcladas con pancartas gigantes con los rostros de Marx y Lenin decoraban la celebración del triunfo de Anura Kumara Dissanayaka, líder de izquierda coronado nuevo presidente de esta isla del sur asiático que despertó la curiosidad internacional en un mundo atravesado por el auge de la extrema derecha/fascista. La última vez que las noticias de este país insular se colaron en la prensa global había sido en julio de 2022 para mostrar un peculiar rebelión social, que incluyó la ocupación masiva del palacio presidencial y las imágenes de miles de manifestantes bañándose en la piscina, tocando el piano o sacándose selfies en el sillón del mandatario mientras éste huía a Singapur.

Dos años después de la revuelta que depuso al Gobierno, el tsunami político del 22 de septiembre le dio el triunfo a Dissanayaka, del Frente de Liberación del Pueblo (JVP), con el 42,3% de los votos

Sobrevino un gobierno interino que buscó revertir el colapso económico acordando un préstamo con el FMI y su recetario ajustador, que lógicamente también fracasó. Ahora, dos años después de aquella rebelión, el malestar es capitalizado por una coalición conducida por un partido que se reivindica marxista.

El tsunami político del 22 de septiembre le dio el triunfo a Dissanayaka, del Frente de Liberación del Pueblo (JVP), con el 42,3% de los votos. La elección significó un duro golpe para la élite tradicional y la implosión de las dos fuerzas que se alternaron el poder en las últimas décadas: el SLFP del presidente saliente Ranil Wickremesinghe (sacó el 17,2%) y el UNP del clan Rajapaksa, que presentó al sobrino del mandatario depuesto en 2022 y apenas logró el 2,5%.

“La lágrima de la India”

Conocida como “la lágrima de la India” por su forma y ubicación geográfica, casi colgando en el mapa del subcontinente indio, la isla de Ceilán se independizó de Gran Bretaña en 1948, y en 1972 cambió su nombre por Sri Lanka y se convirtió en república. Pequeña pero densamente poblada, con poco más de 22 millones de habitantes, se destaca por sus bellas playas tropicales y por ser un paso comercial clave en las rutas marítimas del Océano Índico.

Además de las turbulencias económicas, Sri Lanka arrastra fuertes tensiones étnicas que desataron una guerra civil en 1983, y posteriores disputas esporádicas, entre una mayoría cingalesa (principalmente budista) y las minorías tamil y musulmana.

Consciente del desafío, Dissanayake se comprometió a empoderar a las marginadas poblaciones tamiles: “No puede haber progreso real si seguimos ignorando a una parte del país. Necesitamos unirnos".

La hora de la izquierda; la del Pueblo de Sri Lanka

Dissanayake —conocido como AKD por la siglas de su nombre completo— nació hace 55 años en un hogar de pequeños agricultores rurales. En los 80 se afilió al JVP y participó activamente en su ala estudiantil en una universidad pública, donde se recibió de licenciado en Ciencias Físicas. Desde el 2000 es legislador y en 2014 se convirtió en el máximo dirigente de este pequeño partido que se reivindica marxista-leninista, que participó en insurrecciones armadas en las décadas de 1970 y 1980, fue prohibido y se reintegró a la política institucional en 1994.

Vijay Prashad, historiador y periodista indio, cuenta a El Salto que “a lo largo de dos décadas, el JVP ha intentado influir en el curso de la política burguesa estableciendo alianzas con fuerzas de centro-izquierda e intentando impulsar políticas que ayuden al pueblo. Gracias a ello, Dissanayake estuvo un año como ministro en 2004, cuando impresionó a la gente por su honradez e inteligencia”.

En esa búsqueda de alianzas y ampliación de base electoral, el JVP conformó en 2019 la coalición Poder Popular Nacional (PPN) junto a expresiones más moderadas, pero en aquellos comicios presidenciales AKD solo cosechó el 3% de los votos. Por eso el carácter de proeza de su irrupción actual, al conectar con las frustraciones populares con un fuerte discurso anti corrupción.

El presidente dejó en claro que su principal reto es romper con el ciclo de ajuste y endeudamiento externo: “No vamos a seguir siendo esclavos del FMI, el pueblo ya no aguanta más miseria”

También sedujo al electorado prometiendo una batería de programas sociales, aumentar el salario mínimo, fortalecer los derechos laborales y sindicales, reducir impuestos a los servicios básicos y subir la carga tributaria de los más ricos en un país donde el 1% posee el 31% de la riqueza.

Pero sobre todo dejó en claro que su principal reto es romper con el ciclo de ajuste y endeudamiento externo: “No vamos a seguir siendo esclavos del FMI, el pueblo ya no aguanta más miseria”, aseguró en su discurso de asunción, y unos días después recibió a una misión del Fondo para renegociar el préstamo de casi 3.000 millones de dólares. Luego anunció la reestructuración de la deuda con los tenedores de bonos soberanos y la suavización de las condiciones que impone el organismo de crédito.

Como suele suceder, el auxilio financiero del FMI y sus “políticas de austeridad” más que una solución han sido parte del descalabro. En 2022, golpeada también por las secuelas de la pandemia, Sri Lanka declaró el default de su deuda externa, que se había quintuplicado en 15 años llegando a 56.000 millones de dólares. El gobierno impuso ajustes en salud y educación, subida de impuestos y recortes varios que empeoraron las condiciones de vida de las grandes mayorías, mientras la falta de reservas para importar provocaron escasez de alimentos, medicinas y combustibles.

El país se tornó inviable y el malestar social devino en la rebelión que expulsó del poder a la familia Rajapaksa. El Parlamento, también desacreditado, impuso al entonces primer ministro Wickremesinghe para completar el mandato, en lo que terminó siendo una gestión marcada por el acuerdo con el FMI y más ajustes.

Expectativas y posibilidades PARA EL Gobierno Popular: dilemas

El nuevo Gobierno surge entonces de las ruinas de esa hecatombe, con una pobreza del 25% y un tercio de la población con inseguridad alimentaria, según el Programa Mundial de Alimentos. Con solo tres bancas parlamentarias de su partido, el nuevo presidente disolvió el Congreso y adelantó las elecciones legislativas para el 14 de noviembre.

Vijay Prashad resume los dilemas que enfrenta: “El primer reto será ampliar el bloque parlamentario para poder implementar su agenda. En segundo lugar, surge la pregunta de qué hará con los pagos de la deuda externa, teniendo en cuenta que la cuarta parte de los ingresos de Sri Lanka se destina a los bonistas. ¿Dejará de pagar? ¿Pedirá más préstamos? Y en tercer lugar, ¿cuál será su agenda de desarrollo? ¿Cubrirá las necesidades inmediatas de la población o apostará a la inversión pensando en el mediano y largo plazo? La primera opción podría tener réditos inmediatos, pero la segunda podría mantener a la izquierda en el poder durante una generación”.

“La izquierda de la región está muy debilitada, sin embargo la victoria del PNP es una inyección de ánimo y, si logra cambiar la dinámica dominada por el FMI, tendrá buena repercusión: podría tener resultados inmediatos en la región”

Otra incógnita es cómo jugará AKD en la disputa geopolítica global. La semana pasada recibió al canciller de India, con quien acordó profundizar la cooperación bilateral. También será clave conseguir el apoyo de China.

Prashad explica que “la izquierda de la región está muy debilitada, sin embargo la victoria del PNP es una inyección de ánimo y, si logra cambiar la dinámica dominada por el FMI, tendrá buena repercusión: una política alternativa real podría tener resultados inmediatos en la región”.

La gran pregunta es si será el Gobierno Popular que aplique algunas reformas moderadas o si hará honor a su compromiso ideológico y se anime a avanzar en transformaciones de fondo. Cómo va a maniobrar entre las expectativas de cambio y los condicionamientos del FMI. Evidentemente, el reformismo oportunista, “los caminos intermedios corresponden a la antesala de la traición”.

La doctora Rosa Luxemburgo, la mente más genial entre los herederos científicos del Dr. Marx, “La historia Humana tiene un final abierto, no predeterminado por el progreso de las fuerzas productivas. Por lo tanto, el futuro solo puede ser resuelto por el resultado de la lucha de clases: podemos ir hacia una sociedad desalienada y una convivencia más humana, con el socialismo marxista, “Un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes, y totalmente libre, o podemos continuar hundiéndonos en la barbarie capitalista determinista globalizada/hegemónica, con sus malditas guerras imperialistas, la explotación, la masificación, enajenación y el narcotráfico para transmutar a la persona en un guarismo orwelliano.

¡El dilema aun no resuelto: socialismo marxista o capitalismo salvaje globalizado, determinista/hegemónico!. El desafío del siglo veintiuno, el presente es de lucha, solo merecen la libertad y la vida quienes cada día las conquistan.

Prof. Moreno Peralta/IWA.

Secretario Ejecutivo ADDHEE.ONG

Sri Lanka, triunfo electoral de la izquierda socialista marxista, ¡El pueblo trabajador exige cambios de fondo!.

Por Miguel Ramos/lucha internacionalista

En las elecciones presidenciales de Sri Lanka, del 22 de septiembre, fue electo Anura Kumara Dissanayake, quien se define como marxista, como nuevo presidente. Representa a la alianza Poder Popular Nacional, que incluye a su partido de izquierda, del cual es presidente desde el 2014, Frente de Liberación del Pueblo (JVP). Obtuvo el 42,3% de los votos contra el 32,8% de un candidato de centroderecha y un 17% del actual presidente que pretendía reelegirse.   

Miles de personas, muchas muy jóvenes, trabajadoras y trabajadores, salieron a festejar este triunfo electoral con banderas rojas y retratos de Marx y Lenin. Una sorpresa internacional. Las columnas masivas con sus banderas y pancartas, mostraron las expectativas por cambios de fondo en Sri Lanka.

La rebelión popular del 2022

Esta expresión electoral está directamente conectada con la insurrección del pueblo trabajador de hace dos años, de julio del 2022, cuando después de tres meses de grandes movilizaciones, centenares de miles de personas tomaron la casa de gobierno y el anterior presidente hasta ese momento tuvo que escaparse del país.

Esa insurrección del 2022 fue una reacción popular ante el desastre económico. La crisis capitalista internacional encareció los alimentos y el combustible, la deuda externa con China, Europa y Estados Unidos se hizo impagable, y los capitalistas, que ganan con las exportaciones, se llevan sus dólares fuera del país, el Estado quedó sin divisas. Y estuvieron meses sin comprar combustibles ni otros productos de importación, dejaron de funcionar transportes, y se cortaba la electricidad y el gas, y se dejó de importar medicamentos básicos. Decenas de miles de trabajadores fueron despedidos o suspendidos sin salario.

Continúa la crisis y brutal explotación de las y los trabajadores

Sri Lanka es una isla, de 65.610 km2, ubicada al sur de la India, con 22 millones de habitantes. Además de sus tradicionales exportaciones agrarias de te, coco, aceite de coco y arroz, se convirtió en últimos 20 años, como otros países asiáticos, en un gran exportador de textiles, con empresas asociadas a las multinacionales japonesas, chinas, yanquis y europeas, con mano de obra baratísima. Hoy le llaman “la fábrica mundial de corpiños”. Antes de la crisis e inflación aguda y devaluación de la rupia (moneda local), las obreras y obreros textiles ganaban 62 dólares mensuales. Ahora es mucho menos, los textiles 44 dólares de mínimo, pero con enorme aumento en el costo de vida incluso medido en dólares. Pero además son esclavizados, tienen que trabajar entre 14 y 16 horas por día, los siete días de la semana. Se calcula que es el salario más bajo de la región de Asia Pacífico. El sector textil emplea directamente 400 mil trabajadores e indirectamente otros dos millones, la mayor parte son principalmente mujeres que provienen de zonas rurales.

En julio del 2022, después de la insurrección y huida de anterior presidente, Ranil Wickremesinghe prestó juramento como nuevo presidente. Logró nuevos acuerdos de préstamos con el FMI aumentando la deuda estatal que hoy es una de las mayores del mundo en relación a su PBI (la deuda supera al PIB anual). Y con eso una relativa estabilidad, pero aumentando impuestos y con eso el costo de la vida, y bajando salarios reales.

Lo que sucede en Sri Lanka, también ocurre en otros países asiáticos cercanos, también productores de textiles baratos, como Bangla Desh que también tuvo una reciente rebelión popular exigiendo un cambio de fondo. 

El nuevo gobierno de izquierda

El presidente electo Anura Kumara Dissanayake, quien era parlamentario desde el año 2000 y fue Ministro de Agricultura durante un año en el 2004 bajo el gobierno capitalista de Chandrika Kumaratunga, ha dicho en sus primeras declaraciones que no romperá el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Si afirmó que va a haber rebaja de impuestos (que están afectando directamente a las importaciones de productos que consume el pueblo) y que va a renegociar el pago de deuda de 25.000 millones con el FMI.

Esto indica que el nuevo presidente no se propone un cambio económico de fondo que necesita y reclama el pueblo trabajador para salir de su brutal miseria y explotación.

La alianza Poder Popular Nacional podríamos definirla como de centroizquierda, integrada por sectores de la izquierda reformista, que no se propone romper con el FMI y el capitalismo. Lo interesante ha sido que los marginados, que se rebelaron en 2022, canalizaron sus reclamos pendientes votando a la izquierda, a una alianza que se dice marxista.

En Sri Lanka los cambios de fondo deberían comenzar por el no pago de la deuda, la nacionalización con control de sus trabajadores de la industria textil y la protección de la producción agraria de pequeños campesinos. Por supuesto que este cambio de fondo que hoy no plantea el nuevo presidente, y que jamás aprobaría el actual parlamento burgués dominado por la derecha empresarial, solo podrá realizarse con la movilización masiva del pueblo trabajador, como ya se dio hace dos años.

 Desde la UIT-CI saludamos y nos solidarizamos totalmente con esta lucha del pueblo trabajador de Sri Lanka por un cambio de fondo, por un verdadero gobierno de la izquierda, de la clase trabajadora y los campesinos que abra el camino del socialismo marixista, como lo mostraron en sus marchas de festejo, que termine con la miseria y la explotación laboral.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

viernes, 18 de octubre de 2024

A cinco años de la Rebelión social en Chile: ¿transformación o desencanto?

A cinco años de la Rebelión social en Chile: ¿transformación o desencanto?

“Los jóvenes de la plaza de la dignidad Gabriela Mistral, exigen para las víctimas de la rebelión social justicia y reparación digna”...

Lisandro Concatti – El Salto

Muchas demandas clave como salud, pensiones y justicia social siguen sin resolverse. La sensación de estancamiento y la falta de avances concretos generan frustración.

El 18 de octubre de 2019, Chile vivió uno de los eventos más trascendentales de su historia reciente: la Rebelión social, una movilización masiva que puso en evidencia profundas desigualdades sociales, económicas y políticas que habían estado latentes durante décadas. Lo que comenzó como una protesta por el alza en la tarifa del transporte público rápidamente se transformó en un movimiento nacional que cuestionaba el modelo económico y la estructura institucional del país, ambos heredados en gran parte de la dictadura cívico militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

“Lo que me impulsó a salir a las calles en 2019 fue la rabia acumulada por vivir en un sistema que no nos escucha. Desde la educación hasta la salud, todo está privatizado”, relata Camila, que pidió no publicar su nombre completo, a El Salto.

Durante semanas, millones de personas -en su mayoría jóvenes- salieron a las calles para expresar su descontento. Las manifestaciones, que incluyeron marchas multitudinarias, cacerolazos y tomas de espacios públicos, reflejaron un agotamiento generalizado con el sistema neoliberal chileno. Según datos del Centro de Estudios Públicos (CEP), en diciembre de 2019, un 55% de los chilenos respaldaba las manifestaciones, lo que evidenciaba el amplio apoyo social que tenía el movimiento.

Entre las demandas más urgentes se encontraban la reforma al sistema de pensiones y la salud/ISAPRES, la mejora del acceso y calidad de la educación y la salud, así como la redacción de una nueva Constitución que dejara atrás el legado institucional de la dictadura. En respuesta a la presión ciudadana, el presidente Sebastián Piñera se vio obligado a tomar medidas, entre ellas, el acuerdo para iniciar un proceso constituyente.

El proceso constituyente iniciado en 2020 representó una de las mayores esperanzas de la Rebelión, con el objetivo de reemplazar la Constitución de 1980, vista por muchos como una pieza clave para perpetuar las desigualdades. En octubre de 2020, el 78% de los votantes aprobó en un plebiscito la creación de una nueva Carta Magna.

Sin embargo, el camino hacia la transformación no fue sencillo. A lo largo de los cinco años desde la Rebelión, Chile experimentó una serie de reveses y desencantos. El rechazo a dos propuestas de nueva Constitución -la primera en septiembre de 2022, con un 62% de los votos en contra, y la segunda en diciembre de 2023- generó una sensación de frustración en la ciudadanía, que ve cómo los cambios prometidos no terminan de concretarse.

Jorge Saavedra, académico de la Universidad Diego Portales y doctor en comunicación política de la Universidad de Londres, en diálogo con El Salto, realiza una evaluación general sobre los cambios que este proceso desencadenó en el ámbito político y social. Según Saavedra, a pesar del impacto inicial, los cambios son, en su mayoría, inciertos. “Yo creo que no hay nada consolidado en términos de cambio o no cambio, respecto a lo que ocurre en la Rebelión”, afirma. 

En su análisis, Chile es un país con una estructura institucional tan robusta que una Rebelión social no logró generar grandes avances en áreas clave como pensiones, salud, educación y el reconocimiento de los pueblos originarios, que fueron algunas de las principales demandas del movimiento. “En ese sentido, lo que cambió en términos concretos es muy poco”, señala, agregando que lo que se profundizó es la sensación de que los cambios deben ser institucionales, aunque “son lentos y cuestan mucho”.

18 O, cuando comenzó la Rebelión social  

La Rebelión  social en Chile no surgió de la noche a la mañana. Fue el resultado de años de tensiones acumuladas en torno a un modelo económico que, si bien había generado crecimiento, profundizó las desigualdades. “En ese momento, sentí que no había otra opción que protestar. Era una lucha no solo por mis derechos, sino también por los de todos los que estaban siendo ignorados por el sistema”, cuenta Camila.

Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2019, Chile era uno de los países más desiguales de la región. Además, según el informe World Inequality Report de 2022, el 1% más rico de Chile concentra el 49,6% de la riqueza total del país.

“Desde el retorno a la democracia -en 1990- todos los años hubo una cantidad de protestas enorme. Hay ciertos momentos, como en 2006 con la movilización estudiantil secundaria, el 2011 movilización estudiantil universitaria. Finalmente, en 2019 se destapa esta olla a presión donde se reúnen muchas causas”, señala Saavedra.

Entre los factores que alimentaron el descontento social se encontraban el sistema de pensiones, basado en cuentas individuales y gestionado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que deja a muchos jubilados con pensiones muy por debajo del salario mínimo, y la privatización de servicios básicos como el agua, la salud y la educación. En particular, el alto costo de la educación superior fue una de las principales quejas, dado que gran parte de los estudiantes debían endeudarse para poder acceder a la universidad.

“Fuimos las víctimas indirectas de la dictadura, no sufrimos la represión y persecución como tal, pero sí las consecuencias posteriores”, señala a este medio Tomás, un jóven chileno que participó en las manifestaciones durante la Rebelión  social.

La rebelión social no fue por los 30 pesos, fueron los 30 años

La chispa que encendió la movilización fue el aumento de 30 pesos chilenos (lo que representan unos 0.030 Euros) en la tarifa del Metro de Santiago, lo que, a primera vista, parecía un motivo menor para una protesta de tal magnitud. Sin embargo, este incremento fue percibido como el símbolo de un sistema económico y político que favorecía a las élites a expensas de la mayoría. 

Las primeras manifestaciones, lideradas por estudiantes secundarios que evadían el pago del metro en señal de protesta, rápidamente escalaron en intensidad y cobertura. A los estudiantes se les unieron otros grupos sociales, trabajadores y ciudadanos comunes que veían reflejadas en esa lucha sus propias frustraciones.

“Siento que mi generación fue la que más sufrió las consecuencias de un sistema que nunca fue pensado para nosotros, y la Rebelión  fue la oportunidad de alzar la voz y exigir dignidad para todos”, reflexiona Carla, quién en 2019 era estudiante secundaria y participó de las protestas en Santiago de Chile.

Los jóvenes jugaron un papel crucial en la organización y expansión del movimiento. Fueron ellos quienes inicialmente convocaron a las protestas y quienes lograron movilizar a millones de personas en todo el país. A través de redes sociales, los jóvenes coordinaron acciones, organizaron manifestaciones y documentaron la represión policial. 

Un informe de Naciones Unidas reveló que hubo “razones fundadas para sostener que, a partir del 18 de octubre, se han producido un elevado número de violaciones graves a los derechos humanos“. Y agrega: ”Estas violaciones incluyen el uso excesivo o innecesario de la fuerza que resultaron en la privación arbitraria de la vida y en lesiones, la tortura y malos tratos, la violencia sexual y las detenciones arbitrarias». La represión policial dejó más de 30 muertos durante las protestas y alrededor de 400 víctimas con mutilación en el rostro y traumas oculares.

Uno de los lemas más repetidos durante las manifestaciones fue “No son 30 pesos, son 30 años”, en referencia a las tres décadas que habían pasado desde el retorno de la democracia, en las cuales muchas de las promesas de justicia social y equidad habían quedado incumplidas. Este lema resumía el sentir de una generación que, a pesar de haber nacido después de la dictadura, sentía que las estructuras heredadas de ese periodo seguían limitando sus oportunidades y derechos. 

En una encuesta realizada por el CEP en 2019, el 80% de los jóvenes de entre 18 y 29 años afirmó que las manifestaciones eran una expresión legítima del descontento social, lo que demuestra la importancia de este grupo en la movilización. “Las manifestaciones de 2019 fueron una oportunidad para gritar que ya no aguantábamos más, que era hora de cambiar un sistema que nos estaba matando”, cuenta Gustavo a El Salto.

La Rebelión  también evidenció una desconexión entre la clase política y las demandas de la ciudadanía. A pesar de la magnitud de las protestas, muchos sectores políticos tardaron en comprender la profundidad del malestar. Sin embargo, la presión en las calles fue tal que, en noviembre de 2019, el gobierno de Sebastián Piñera (2018-2022) y la mayoría de los partidos políticos firmaron un “Acuerdo por la Paz y una Nueva Constitución”, lo que abrió las puertas a un proceso constituyente.

Los logros y fracasos de dos procesos constituyentes

Uno de los hitos más importantes que emergió dla Rebelión  social de 2019 fue la apertura de un proceso constituyente para redactar una nueva Constitución que reemplazara la impuesta en 1980 durante la dictadura de Augusto Pinochet. Este proceso representó la esperanza de un cambio estructural profundo para Chile. 

El primer gran paso hacia la redacción de una nueva Constitución se dio en octubre de 2020, cuando el 78% de los chilenos votó a favor de iniciar el proceso constituyente en un plebiscito histórico. Este fue un momento clave, ya que reflejaba un amplio consenso sobre la necesidad de cambiar la Carta Magna, vista por muchos como un obstáculo para resolver las desigualdades del país. La Constitución de 1980, aunque reformada en varias ocasiones, mantenía aspectos que limitaban la participación ciudadana y concentraban el poder en manos de las élites económicas.

En mayo de 2021, se celebraron elecciones para elegir a los 155 miembros de la Convención Constitucional encargada de redactar la nueva Carta Magna. Este organismo fue un reflejo de la diversidad social y política de Chile, con una fuerte presencia de independientes y representantes de movimientos sociales, además de ser paritaria en términos de género. 

Sin embargo, desde el inicio, el trabajo de la Convención estuvo rodeado de tensiones y críticas, tanto por parte de sectores conservadores como de algunos grupos que consideraban que el proceso no estaba avanzando con la rapidez o profundidad esperada.

El 4 de septiembre de 2022, la primera propuesta de Constitución fue sometida a un plebiscito para su aprobación. La propuesta contenía importantes cambios estructurales, como la creación de un Estado plurinacional que reconocía los derechos de los pueblos originarios, la consagración de derechos sociales en áreas como salud, educación y vivienda, y el fortalecimiento del rol del Estado en la economía. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por el 62% de los votantes, en un giro inesperado que reflejó una creciente polarización en la sociedad chilena.

Saavedra subraya que el fracaso no reside en el deseo de los chilenos de tener una nueva Carta Magna, sino en la forma en que se gestionó dicho proceso. “El fracaso de la Constitución no es el fracaso de las ganas de tener una nueva Constitución, sino que yo diría de manera muy clara es el proceso que lleva eso”, explica el académico. 

Uno de los factores que, según Saavedra, contribuyó a este resultado fue la cobertura mediática. En su opinión, la concentración de medios en Chile y su enfoque en el proceso constituyente no contribuyeron a una discusión adecuada. “No necesariamente por razones ideológicas, sino también de formato de cobertura”, aclara. 

Además, el experto destaca el papel de las fake news, que alimentaron el miedo entre la población sobre temas como la posibilidad de que la nueva Constitución eliminara los fondos de pensiones privados o expropiara segundas viviendas. Saavedra también critica la rapidez con la que se desarrolló la campaña para socializar el borrador de la Constitución, lo que dificultó que la población comprendiera en profundidad los cambios propuestos. “Un mes para socializar un texto largo, denso, pesado… lo que hizo fue que las personas se quedaran con ciertas percepciones muy básicas”, señala, lo que, sumado a la desinformación, selló el destino de la propuesta constitucional incluso antes de que comenzara la campaña oficial.

A pesar de este revés, el proceso constituyente continuó. En 2023, se lanzó un segundo intento para redactar una nueva Constitución, pero esta vez el panorama cambió significativamente, ya que la elección de los redactores resultó en una victoria para miembros de partidos de derecha y sectores conservadores.

Sin embargo, esta segunda propuesta también fue rechazada. De acuerdo con una encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) de octubre de 2024, sólo el 23% de los chilenos apoya actualmente las movilizaciones que impulsaron el proceso constituyente, una caída significativa respecto al 55% registrado en 2019.

El fracaso de las dos propuestas constitucionales llevó a una sensación de estancamiento en el proceso de cambio estructural que la Rebelión  social parecía haber iniciado. Aunque la apertura del debate constitucional fue vista como una victoria para los movimientos sociales, el hecho de que ninguna de las propuestas haya sido aprobada alimentó el escepticismo y la frustración en amplios sectores de la población. En este sentido, el CEP también indica que el 50% de los chilenos considera que la Rebelión  social fue “muy malo o malo” para el país, lo que sugiere un cambio de percepción sobre el impacto del movimiento.

La presidencia de Gabriel Boric, quien asumió el cargo en marzo de 2022 con una plataforma basada en las promesas dla Rebelión  social, está marcada por la dificultad de cumplir con las expectativas generadas. Aunque Boric está impulsando reformas sociales, como el aumento del salario mínimo y mejoras en el sistema de pensiones, su gobierno enfrenta obstáculos significativos, tanto en el Congreso como en la opinión pública.

Para Saavedra, esto se debe a que, a pesar de la magnitud y diversidad del movimiento social, las personas perciben que no se lograron resultados concretos. “Si no se consigue nada concreto, las personas de alguna manera dicen: ‘Mira, no tiene mucho sentido protestar así’”, explica. 

Este desencanto llevó a una disminución en las manifestaciones y un cambio en la cultura de protesta. “Hoy día la sociedad chilena es una sociedad que no protesta”, afirma, sugiriendo que la Rebelión  agotó gran parte de la energía movilizadora sin obtener resultados tangibles. Además, menciona que la presencia de un gobierno de izquierda, con raíces en la movilización estudiantil, también ha contribuido a la disminución de las protestas, ya sea por una mayor sensibilidad del gobierno hacia estos temas o por la percepción de que aún no se han alcanzado las metas propuestas.

El futuro de Chile: ¿un nuevo ciclo de reformas o la consolidación del desencanto?

El panorama político y social que enfrenta Chile en 2024 es complejo y plantea interrogantes sobre el futuro del país. A cinco años dla Rebelión  social que exigió un cambio profundo en el modelo político y económico, el camino hacia las reformas estructurales sigue sin materializarse de manera significativa, mientras que la desconfianza en las instituciones continúa creciendo. “Seguimos teniendo el mismo sistema educativo, el mismo sistema de salud, el mismo sistema provisional”, señala Tomás.

El futuro de las reformas en Chile también está vinculado a la capacidad del gobierno de Gabriel Boric para sortear los desafíos políticos y económicos. Elegido en 2022 con una plataforma de cambios progresistas en áreas como la salud, las pensiones y la educación, Boric enfrenta dificultades para avanzar con su agenda reformista. Las divisiones internas dentro de su coalición y la falta de apoyo en el Congreso bloquearon varias de sus propuestas. Sin embargo, el presidente intenta mantener el discurso del cambio, aunque tiene que moderar algunas de sus expectativas iniciales. 

“A cinco años de la Rebelión, siento que poco ha cambiado en lo estructural. Los gobiernos prometieron mucho, pero al final seguimos con los mismos problemas”, comenta con frustración Camila.

En cuanto al legado de la Rebelión social, Saavedra sostiene que, aunque se intentó demonizar el movimiento, este dejó importantes lecciones sobre las desigualdades estructurales del país. “Hoy día, como que este quinto aniversario de la Rebelión  se observa desde una mirada muy condescendiente con el estatus quo”, comenta. Sin embargo, insiste en que la Rebelión  puso de manifiesto las profundas desigualdades que aún persisten en Chile y que estas seguirán siendo un motor para futuras reformas. 

Saavedra cree que la falta de respuesta efectiva a estas demandas sociales puede llevar a nuevas movilizaciones en el futuro. Aunque el proceso de reforma constitucional fracasó dos veces, tanto con una propuesta de izquierda como con una de derecha, el académico considera que las demandas de la Rebelión  siguen vigentes. “Algunas personas plantean que esto puede volver a suceder. Finalmente, Chile es un país que no ha resuelto esta materia”, concluye, subrayando que, mientras no se aborden estas desigualdades, las tensiones sociales seguirán latentes.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

Presos políticos mapuche rechazan montaje judicial

 



Presos políticos mapuche rechazan montaje judicial

Marri marri Pu peñi Pu lamgen a todos los territorios de la resistencia de Malleco y a todas personas conscientes de la lucha del pueblo nación mapuche, los 17 presos políticos mapuche de la cárcel de Angol y Temuco imputados por el montaje de secuestro calificado orquestado por gendarmería de Chile y políticos de la ultra derecha. Saludamos cordialmente a todo nuestro pueblo mapuche y no mapuche.

Los 17 prisioneros políticos mapuche declaramos lo siguiente: Kiñe: El pasado 07 de mayo del 2023 al interior del módulo F se generó una conversación con el personal de turno de gendarmería, solicitando una respuesta al por qué se nos suspendió el ingreso de nuestras visitas sin previo aviso al módulo. Dado a esto se genera una situación compleja en el recinto, pasado los minutos los funcionarios nos acusan de un secuestro al interior del módulo y que desmentimos públicamente porque en ningún momento se redujo a los funcionarios, tampoco se les quitó las llaves que facilitan el acceso al módulo, tampoco sus medios de comunicación que portaban en ese momento; radios portátiles, celulares, cámara Go Pro, chalecos de protección y lumas, lo cual queda en evidencia en las cámaras del recinto y Go Pro que portaban los funcionarios públicos.

Epu: Queremos manifestar que no es primera vez que gendarmería de Chile ha querido crear montajes en contra nuestra, el año 2022 después de una huelga de 28 días; Gendarmería vociferado por el teniente Víctor Morales, funcionario activo de la institución en conjunto con césar padilla, integrante de la asociación nacional de sub-oficiales de gendarmería de chile (ANSOG), gremios particulares y forestales, políticos de ultra derecha como la diputada Gloria Naveillán, Andres Jouannet y Jorge Rathgeb, se manifestaron al interior y exterior de la cárcel de Angol exigiendo se nos quite nuestros derechos ganados en numerosas huelgas de hambre a lo largo del tiempo en el módulo de prisioneros políticos mapuche(F) Módulo que es reconocido por el estado por las diferentes acciones de lucha que hemos realizado como prisioneros mapuche para poder conseguir se respeten nuestros derechos y son derechos que están respaldados por tratados internacionales y dentro del convenio 169 de OIT, vociferando la diputada Naveillan como patrones de fundo y de parte del teniente Víctor Morales acusando a nuestra autoridad ancestral lonko Víctor Queipul como terrorista y desde esa fecha hemos tenido hostigamientos de diferentes índole por los funcionarios de gendarmería lo que han sido netamente adoctrinados por los partidos políticos de ultra derecha.

Küla: Las huelgas de hambre realizadas en el módulo de PPM se han realizado para tener dignidad y condiciones humanas, así también buen trato hacia nuestros familiares, autoridades mapuche y todos aquellos que nos visitan y no es un beneficio como han vociferado políticos de derecha, agricultores y latifundistas que tienen usurpado nuestros territorios, todo lo contrario, son derechos que el estado de Chile ha vulnerado sistemáticamente hacia el pueblo nación mapuche, siendo deudas históricas que no han sido capaces de resolver, ignorando los tratados que están pendientes en la historia como el tratado de Tapihue en 1825, tratado de Quilin de 1641 y que jamás los gobiernos han respetado.

Meli: Para este lunes 14 de octubre a las 08:00 horas está fijado juicio oral en la ciudad de Angol en donde nuevamente a nuestro parecer se debiera suspender, debido a que no hemos tenido comunicación con los demás acusados de la cárcel de Temuco y mucho menos con los abogados designados por la defensoría pública de la Araucanía, por lo tanto desconocemos totalmente las estrategias de defensa en la acusación ya que no se ha realizado la reunión tripartita que habíamos solicitado en reiteradas ocasiones con nuestras autoridades mapuche, abogados y los presos políticos mapuche. También hemos observado que se han dejado pruebas de defensas muy importantes en la investigación como lo es el informe de apremios ilegítimos y torturas realizado por gendarmería en contra nosotros los 17 presos mapuche el 07 de mayo en el allanamiento al módulo. Donde en ese entonces 3 peñis se encontraban en huelga de hambre ya varias semanas quienes estaban incapacitados para ejercer fuerza y aun así están siendo acusados de secuestro calificado.

Son innumerables las situaciones que nos hacen desconfiar de esta defensoría pública mapuche ya que hemos tenido conocimiento que el tribunal este jueves 9 de octubre realizó una reunión de coordinación y seguridad a puertas cerradas solo con los abogados Luis Acuña, Juan Gallardo y Juan Humberto del Pino, el jefe de la USEP del centro penitenciario de Angol, el comisario de carabineros y de la PDI, sin comunicar a nosotros los verdaderos involucrados en esta causa, encuentros que hacen desconfiar el actuar que tendrán con nosotros este día lunes en el tribunal de Angol el cual encontramos son hechos graves y que a simple vista se está vulnerando derechos fundamentales hacia nosotros donde los abogados de la defensoría mapuche están involucrados y que conlleva nuevamente a mantenernos firme en nuestra decisión de renunciar nuevamente a esta defensa impuesta por el estado y así suspender el juicio oral.

Libertad a los prisioneros políticos mapuche.

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Denuncia pública

Presos Políticos Mapuche de Angol – Temuco (caso Gendarmería)

Saludamos a nuestros kom puche, desde la prisión política, a nuestros Pu lonko, pu machi a nuestro pueblo mapuche en general simpatizantes y amigos que solidarizan con el weichan de nuestro pueblo mapuche y que incondicionalmente apoyan a los presos políticos mapuche.

1- Queremos denunciar públicamente a la defensoría pública regional de la Araucanía, defensoría penal mapuche debido a su actuar racista que han adoptado estos últimos años en el régimen de Gabriel Boric. Recordando que son instituciones del Estado y que por lo tanto obedecen a las políticas del régimen.

Con fecha 19 de agosto del 2024, hicimos entrega de una solicitud a la defensoría regional y defensoría nacional, en específico a Renato Gonzales y Marco Mora; solicitando por parte nuestra los 17 presos políticos mapuche acusados de secuestro calificado y maltrato de obra a gendarme, una reunión de defensa junto a nuestras autoridades mapuche que respaldan y apoyan la prisión política en la que se nos ha enjuiciado y con los defensores ya mencionados. Desde el principio de nuestra solicitud manifestamos que dicha reunión fuera ordenada y se respete el protocolo mapuche y que directamente el defensor regional, Renato Gonzales se comunicara con nuestras autoridades mapuche para coordinar de mejor manera tan importante reunión y ver qué autoridades mapuche podrían acompañar; sin embargo en todo momento tuvimos la negativa de los defensores Renato Gonzales y Luis Acuña en que participarán nuestras autoridades la cual para nosotros es una falta de respeto grave.

De forma independiente o a escondidas realizaron la solicitud al tribunal de Angol y fue autorizado en el CDP de Angol el martes 10 de septiembre del 2024 dicha reunión que no se pudo llevar a cabo por ausencia de nuestras autoridades y que por la nula comunicación en que actuó la defensoría a tal caso que ni los presos mapuches de Angol que solicitaron esta urgente reunión no estaban informados qué se realizaría. Por todo lo anterior, es que RENUNCIAMOS DEFINITIVAMENTE a la defensa de los abogados Luis Acuña, Juan Humberto del Pino y Juan Gallardo por caso secuestro a gendarmería de Angol y en decisión nuestra solicitamos abogados defensores de otras regiones que asuman con mayor compromiso y respeto ante tan grave acusación de gendarmería y fiscalía, además por conocimiento, no aceptaremos otros defensores de la región ya que sabemos que no tienen las condiciones para defender el debido proceso.

Por último evidenciar, que esta defensoría cuenta con facilitadores interculturales mapuche que conocen perfectamente la cultura, protocolo y el respeto que tienen que dirigir hacia nuestras autoridades, pero en todo momento omitieron sus propias raíces y por lo tanto la desconfianza hacia todos ello implica mucho riesgo que estén dentro de nuestra defensa.

Presos políticos de Angol - Temuco. 

1- Pedro Palacios 

2- Jorge Palacios 

3- Simón Huenchullan 

4- Luciano Torres 

5- Miguel Torres 

6- Ismael Fritz 

7- Juan Cortes 

8- Joaquin Millanao 

9- Joaquin Huenchullan 

10- Juan Queipul 

11- Boris Llanca 

12- Alejandro Liguen 

13- Freddi Marileo 

14- Máximo Queipul 

15- Hanthu Llanca 

16- Fabian Llanca 

17- Sergio Huentecol

 

Lo subrayado/interpolado es nuestro.