lunes, 18 de mayo de 2020

“UN DILEMA HISTORICO TODAVIA NO RESUELTO: SOCIALISMO / MARXISTA O BARBARIE CAPITALISTA SALVAJE GLOBALIZADA”


UN DILEMA HISTORICO TODAVIA NO RESUELTO:  SOCIALISMO / MARXISTA O BARBARIE  CAPITALISTA SALVAJE GLOBALIZADA”….

Asunto: Su última reflexión pendiente de respuesta: “aunque el pueblo español padece,  desde hace más de 80 años, regímenes que implementan con mayor o menor descaro, “La ideología neoliberal” no se empodera para combatirla”….

Estimado Dr. Aceitero Gómez/ Córdoba, España: 

Su reflexión  al rubro señalada me llevó a pensar  en la experiencia del Gobierno Popular del querido y siempre presente compañero Presidente Dr. Salvador Allende Gossens. Las discusiones bizantinas de las diferentes cúpulas, fracciones, etc.,  de centro derecha, centro izquierda, izquierdistas radicales, etc., lo único que hacían era  que el gobierno perdiera el tiempo  y los  epígonos castrenses y politicastros fascistas  al servicio del imperio criminal del cinismo estadounidense profundizaran  el boicot al Gobierno Popular. Los críticos de la crítica del centro y de la extrema izquierda al Gobierno Popular,  hoy  administran  descaradamente  la herencia  de la dictadura fascista cívico militar. ¡Basta ya de esta política bajuna del sistema capitalista salvaje ¡ Desde la crisis congénita – una anomalía semántica-, desde el año 1920 con  la bancarrota del sistema capitalista hasta la “nueva crisis” de la década de los 60,  la plutocracia empresarial oligarca frente al fracaso del modelo  de régimen liberal en lo político y económico, sus ideólogos, continuadores, y reformadores de la  ideología de Adam Smith,  Thomas Malthus, Keynes y Galbraith, célebres por su campaña alarmista y pánico del desajuste entre  el crecimiento geométrico de la población frente  a un crecimiento aritmético de los recursos naturales, recomendaban y machacaban con la abstención y el ahorro y la aplicación de la ley del bronce en los salarios.  El nuevo capitalismo reformado mantiene  al Estado  como  instrumento planificador  en el marco de los principios/ imposiciones  liberales del mercado y del sector buitre privado.  Una “nueva crisis” y el maquiavelismo empresarial capitalista salvaje globalizado que maneja  el imperialismo yanqui impone  un nuevo instrumento, forma de regir  a los países  de su patio trasero, el neoliberalismo,  creado por Frederick Hayek, Milton Friedman, etc. Este instrumento/ forma de regir a los países satélites profundiza la explotación, masificación, enajenación de las gentes que somete.  Vende o traspasa a bajo precio las propiedades del Estado y reduce la burocracia del aparato estatal, creando más cesantía que la esconde debajo de la alfombra. Privatiza la educación y la salud, etc.
El régimen de los Estados Unidos para implementar y asegurar el uso del instrumento / neoliberalismo, ofrece becas de post grado  en la Escuela de Economía  de la Universidad de Chicago y Estudios de formación y adiestramiento a las fuerzas armadas de sus países satélites,  por  el Pentágono y en la zona del canal de Panamá.
Ante un nuevo fracaso del modelo económico político, el imperialismo yanqui opta por el golpe de estado en Latinoamérica, que no logra sacarlo de la  “crisis crónica”.
En la democracia y la libertad “en la medida de lo posible”, los mercanchifle oligarcas capitalistas dueños  de los medios mediáticos de (in) comunicación machacan día y noche con nuevos fetiches, estereotipos, manipulando  y enajenando a las gente como si  no tuvieran suficiente con  la educación  elitista  un bien de consumo por y para el lucro y una libertad tomada del zorro y las gallinas en el gallinero.
Como colofón, el capitalismo moribundo, reitero que no tiene alternativa de sobrevivencia, la social democracia, la democracia cristiana, las fracciones  y sectas del tartufismo,  antesala de la traición, atajos sin salida, con su  laisser faire, laisser passer, no lo salvará.  Yo creo en la ciencia y la filosofía marxista como solución a  la cuestión social que concierne  a la oportuna  regulación del trabajo y de las condiciones  de los trabajadores. Este conjunto de males que afligen a la sociedad capitalista implica dos cosas: el caos social, la cesantía, el hambre, la miseria, la pandemia Trump,  la marginación, etc., y la falta de conciencia social para resolverlo.
“La justificación  de la ciencia marxista la considero indispensable e ineludible”.
Como colofón, a los epígonos tartufos  y testaferros  del capitalismo salvaje globalizado  les he precisado, que para  el Dr. Marx el capitalismo no era  el modelo general y racional  del régimen  económico “per se” en comparación  con el cual todos los  restantes constituirían aberraciones, sino un modo de producción dominante/ hegemónico en una  formación histórica y social determinada. En consecuencia, había tenido su nacimiento  y tendría necesariamente también su  crepúsculo y su muerte. Sobre ese crepúsculo y esa muerte intentó  reflexionar el Dr. Marx en su maravillosa obra “El Capital “, la biblia de la Clase Trabajadora.
“El capitalismo, alcanzada cierta madurez entra en una fase crítica, premonitoria de crisis estructurales y de transformaciones de fondo, esa madurez venía dada por la tendencia  del capital a su concentración  y a la eliminación del principio original que asistió a sus orígenes: la competencia…”
El capital terminaría en manos de unos pocos - empresarios dueños de la celestina universal -, constituyendo la cúspide de una pirámide absolutamente separada de la base. El capital  terminaría por constituir oligopolios que  se derivan en monopolios hasta  culminar en una mano única: la globalización del capital, el nuevo orden mundial/ Amerika first/ Usa.  Habría que preguntarles a los gobiernos de Alemania, China y Rusia para saber que piensan de esta insania imperialista y yanqui ¿
 Como colofón: si el capitalismo salvaje no ha sido capaz de resolver los problemas  que aflige, al 1% de privilegiados sibaritas  empresarios que sobreviven su vidorria de “crisis en crisis”. La catástrofe económica, política y social que aflige a la Humanidad solo puede ser resuelta por la ciencia y filosofía marxista, “teniendo muy en claro que no se trata de interpretar  de diversos modos el mundo, sino de transformarlo “.Dr. Karl Marx.
El capitalismo salvaje globalizado y su instrumento el neoliberalismo nunca ha sido  ni será superior al socialismo marxista. Es imprescindible acabar ya con la infausta y orwelliana tragedia del capitalismo salvaje/ globalización del capital para alcanzar la felicidad del género humano.
 Con esperanza y memoria
Prof. Moreno Peralta/ IWA
Secretario ejecutivo Addhee, Ong

 PS.  Otros ensayos del autor en esta materia en el Blog, página de la ADDHEE.ONG:
-El nuevo orden  mundial, las piedras guías de Georgia/ Usa: ajuste salvaje.  ¡En nombre de la vida, detener el genocidio! https://bit.ly/2WH0504
-La falacia de la “crisis” del sistema capitalista salvaje globalizado y del neoliberalismo por más de cinco décadas https://bit.ly/2TicXHY

Las intenciones de la clase política y del gran empresariado Sofofo.


      

Por Juan Pablo Cárdenas S.: escritor/comunicador social/analista internacional/ Addhee.ong/ Barometro Latinoamericano

Sebastián Piñera Echeñique y sus amigos ven al coronavirus como su gran aliado. Gracias a la pandemia todos ellos saben que pudieron retener el régimen después de varios meses de alzamiento popular, en que las policías y la represión fueron desbordadas por el descontento social y hasta en sus escasos partidarios surgieron las voces de quienes pensaban que el Jefe de Estado debía alejarse del poder antes que la convulsión fuera completamente irrefrenable y los arrastrara a todos. Por lo mismo es que hoy, después de postergar el Plebiscito Constitucional, las elecciones de gobernadores, de alcaldes y concejales, Piñera Echeñique manifiesta la posibilidad de que estos eventos vuelvan a diferirse si la pandemia no cesa. Él y sus adláteres creen que lo “prudente” sería olvidarse de estos comicios y extender el mandato de todas las autoridades con el pretexto de salvar las vidas de los infectados y de quienes contraigan el mal próximamente.

Con la misma intención hay políticos de la autodenominada oposición que desean lo mismo, a sabiendas que la explosión social también tiene explicación en la corrupción general y en el mal desempeño de quienes se han turnado amistosamente en el poder desde hace treinta años. Mal que mal, con Pinochet rigieron  diecisiete años muchos de los que hoy están en La Moneda, el Parlamento y las instituciones públicas, por lo que extender la actual administración hasta su término no sería para ellos tan abusivo o arriesgado. Porque en una feble visión republicana se ha establecido la idea que los mandatarios elegidos por sufragio popular tienen derecho a seguir gobernando, aunque hayan perdido abruptamente la adhesión ciudadana en las calles se exija su salida.

Es más, y como lo hemos comentado antes, no pocos creen que una vez en el poder los regímenes tienen el derecho a hacer lo que les plazca, así sea contradiciendo totalmente lo prometido. Por supuesto que esta voluntad solo rige en aquellos países que son sumisos a los Estados Unidos, a los inversionistas extranjeros y a las oligarquías nacionales. Pero no en Venezuela y otras naciones, por ejemplo, cuyos gobiernos se han desmarcado de la ideología hegemónica y desde el imperio se fomenta su desestabilización.

Con tal mediocre desempeño comparado a otros países de la Región es posible que la famosa curva de la pandemia no logre aplanarse muy próximamente, luego que Piñera Echeñique cediera a las presiones empresariales sofofos preocupadas por el abrupto decrecimiento económico y esté propiciando franca o solapadamente que los trabajadores retornen a sus tareas, los estudiantes a sus afanes y el comercio vuelva a florecer en el consumismo. Las acciones de mitigación de la pandemia han resultado exitosas en los barrios donde viven los más ricos y que importaron el mal a nuestro país. Al mismo tiempo que se han aflojado los controles en las poblaciones en que sobreviven los marginados y la mano de obra barata y cuyo riesgo de contraer el mal es mayor, a causa de las precarias condiciones de vida de más de la mitad de la población y cuya cifra de pobres crece con la cesantía que ya se empina al 15 por ciento, además de los sueldos y pensiones miserables que se evidenciaron para todos desde el último 18 de octubre. A la fecha se reconoce que ya hay más de un millón y medio de personas que han perdido sus empleos en estos últimos meses.

 
La clase empresarial sofofa y la derecha parlamentaria ahora le dan un voto de confianza a las bancadas de la ex Concertación y Nueva Mayoría en cuanto a que llegarán a convenir conjuntamente las postergaciones electorales, así como con la presión del pueblo alzado lograron ponerse de acuerdo todos en la convocatoria a un plebiscito que ya debió haberse realizado. El más ansioso por diferir estos compromisos democráticos es el propio Piñera Echeñique quien en su melomanía cree seguro que los chilenos van a reconocerle, en algún momento, sus esfuerzos para combatir la Pandemia. Felizmente, hay que reconocer que existen algunas voces oficialistas que aseguran se va a cumplir el itinerario electoral definido.

La recuperación de la postrada imagen de Piñera Echeñique y su regimen es algo bien improbable que suceda, en realidad. Salvo que los chilenos se empiecen a conformar con la presencia del mal, así como en el pasado lo hicieron con los más diversos y letales virus de la pobreza, la discriminación y los abusos del poder. Confiamos, sin embargo, que la gran lección que nos dejará el Covid 19 será el convencimiento de que en Chile había dinero más que suficiente para mejorar los sueldos, levantar viviendas dignas y fomentar nuevos empleos. Así como ya le quedan nítidos a los chilenos los escandalosos ingresos y prebendas de quienes ejercen la política, los multimillonarios dividendos que continúan repartiéndose los grandes accionistas y banqueros especuladores usureros. Además de experimentar en carne propia los escuálidos recursos destinados a nuestros sistemas de salud y educación, versus los ingentes e inútiles gastos de las FF.AA. A quienes la crisis todavía no les toca un pelo, como que continuamos recibiendo barcos, aviones y toda suerte de pertrechos para una maldita  guerra imaginaria con nuestros vecinos.

Somos de los que creemos que, si bien la pandemia logró paralizar la protesta social, la realidad que se ha desnudado en estos meses va a ganar más adeptos para las causas de justicia plena, equidad y respeto a los DDHH y el entorno ecológico. Confiados en que el pueblo se opondrá duramente a cualquier postergación o cancelación de sus derechos ciudadanos, convencido que debe imponerse una nueva Carta Magna y demoler el sistema económico que le ha causado muchos más estragos a la población que todos los terremotos, las epidemias y ese sinfín de pesares que ha asolado nuestra existencia. Será el momento de ganar una conciencia más generalizada, en favor de retomar la desobediencia civil con el Movimiento  social 18 de Octubre.

Acompañados esta vez, además, por los pueblos que también ahora han descubierto los horrores de la infección capitalista y ultraliberal. Después de un tiempo en que hasta los militares y policías llegarán a convencerse de que ellos también son parte del pueblo humillado por las clases pudientes y los uniformados que se desempeñan como edecanes y celadores del sistema corrupto, inepto, inmoral  que ha priorizado la pandemia como un negocio privado  que le produce ganancias. La característica del zafio politicastro es creerse apto para todo, como si la buena intención  salvara  la incompetencia. Cuando los intereses venales se sobreponen al ideal de los  espíritus honestos y cultos, que constituyen  el alma de una nación,  el sentimiento nacional degenera y se corrompe,  la patria  es explotada como una satrapía,  maltratada humillada y enajenada…