viernes, 14 de noviembre de 2025

Chile sumido en la corrupción, narcotráfico y la impunidad. Elige presidente y parlamentarios:


Chile sumido en la corrupción, narcotráfico y la impunidad. Elige presidente y parlamentarios:

Las bochornosas erradicaciones de campamentos/poblaciones cachampas, ¡A los pobladores les obligaran a votar, porque la alegría ya viene!


Juan Pablo Cárdenas S./ académico, escritor, periodista, analista internacional/ADDHEE.ONG:

Diario red, el Clarín de Colombia, el nortino de Chile, el Clarín de Chile, Jornada de México, Xinhua.net, la Haine, enred sin fronteras, red latina sin fronteras, telesur, publico.es, Amy Goodman/Colombia University, el Sur Andino, Al Jazeera, Tass, Sputnik:

Prolegómenos:

Chile sumido en la corrupción, el narcotráfico y la impunidad erradica a los pobladores  sumidos en la miseria. Elige presidente y la mayoría del poder legislativo para que nada cambie. Lo garantiza el sufragio obligado...

Cuando la Justicia Plena – “la suma de todas las virtudes” -, no preside la armonía  entre los ciudadanos de un Estado de Derecho en el marco de una Constitución soberanamente sancionada por el Pueblo/el soberano, la clase  oligarca empresarial financiera-bancaria/agiotista agrícola monopolista CMPC/Sofofa y su testaferra la clase burguesa politicastra/castrense corrupta imponen la Constitución/artilugio de 1980, y “la justicia en la medida de lo posible”, - “ no existe la justicia en la medida de lo posible, porque valga la redundancia, no existe el ser humano en lo posible “- Patéticamente, paralelamente eligen su presidente y la mayoría del corrupto poder legislativo y sus fuerzas policiales represoras violentamente erradican a los pobladores, ofendiendo, la  dignidad y conculcando los derechos del ser humano de estos compatriotas chilenos y sus familiares... Aunque  invoquen la libertad, la seguridad, la democracia, la patria, etc. , para cubrir su  bastardía inmoral. Su única patria es la celestina universal/el dólar, en el contexto de ella, “el fin justifica los medios “ les importa un comino el pueblo, al que explotan, oprimen, idiotizan, enajenan, degeneran, esclavizan, saquean con un objetivo  final transmutarlo mayoritariamente  en un guarismo orwelliano. La mentira generalizada constituye la base de sus negociados de ésta clase  oligarca empresarial financiera  parásita, apátrida, sibarita, etc. Rastreramente adula, cohecha,  soborna y corrompe a las taifas  castrenses y politicastras.

 La alegría ya viene ...

A partir de 1990, se anunció por los mediáticos mercuriales, especialmente por la telebasura/internet, controlados por la clase empresarial CMPC/Sofofa y sus administradores, la clase burguesa concertacionista politicastra castrense corrupta que la alegría había llegado, ¿para quienes? Para  los más  de mil ochocientos (1800) campamentos/poblaciones callampas, un 8% sobreviviendo  con un 6,5% que corresponde a la pobreza  extrema, es decir, la miseria, ¡no!, estos seres humanos, chilenos  marginados, desechables, descartables,  no cuentan, no existen. ¿Cuál  ha sido  su delito para estar condenado  a sobrevivir por décadas en la miseria? La OCDE reconoce a este Chile virtual exitista y autocomplaciente como el peor,  por su  inequidad reinante en Latinoamérica.

Las ciudades más importantes se llenan de condominios de lujo, de edificios construidos con el saqueo de las arcas fiscales y los dineros del narcotráfico. Frente a esta patética realidad se guarda un cómplice silencio por la  clase politicastra castrense corrupta preocupada sólo por la próxima elección presidencial y la construcción de un monumento al inefable  Sebastián Piñera Echeñique y después de ganarla los ganadores le construirán el monumento al dictador fascista Pinochet...

¡ Hijos de Bizancio! ¡Basta ya de eufemismos!, sólo  es patriota  el que ama  a sus conciudadanos,  los educa, los dignifica, los alienta, los honra, y lucha por el bienestar de su pueblo, sacrificándose para emanciparlo de todos los yugos, especialmente del  maldito capitalismo determinista globalizado.

La Patria no la constituye la celestina universal , el dólar para conquistar el mundo, sino la educación  humanista formadora y libertaria del ser humano, crítico y solidario, para construir  el porvenir garantizado por una Constitución soberanamente sancionada por el Pueblo: Nadie tienen derecho de invocar la Patria mientras  no pruebe que ha  contribuido con obras a honrarla y engrandecerla...

Con esperanza y memoria, “cuando la ignorancia y la prepotencia de los plutócratas empresarios oligarcas dueños de la celestina universal/ el dólar pretenden convertirlas  en Derecho, la idea, el desafío de cambiar el mundo,  no es una locura, ni una  utopía, sino Justicia Plena”...

Prof. Moreno Peralta/IWA.

Secretario Ejecutivo Addhee.Ong

Reflexiona el Prof. Cárdenas Squella:

Uno de los cargos más severos que se le harán a la gestión presidencial de Gabriel Boric será el de la erradicación de decenas de campamentos levantados por los cientos de miles de chilenos marginados/cesantes condenados a la miseria que no han podido acceder a un casa propia y digna. Violentos procesos ejecutados por las policías que incluyen, además, arrasar con sus precarias instalaciones y dejar a sus moradores a la intemperie, si esto les resulta necesario.

Sabemos que estos bochornosos episodios son instruidos por los Tribunales, pero siempre dispuestos por el poder Ejecutivo, por ser el que dispone del uso de la fuerza pública para ofrecerle al país las dramáticas imágenes en que, en nombre de la Ley y el Orden, se acaba con lo poco y nada que tienen los pobres en frente de la mirada inocente de sus hijos y el desamparo de sus padres. Miles de familias rendidas por aquellos largos procesos judiciales y apelaciones ante las autoridades políticas, en que indefectiblemente comprueban que nuestra institucionalidad prefiere garantizarle a unos pocos la sagrada propiedad privada de sus terrenos, pero no el derecho de todos los habitantes del país a acceder a un sito y vivienda digna.

Comprendemos perfectamente la ira o desazón que debe provocar en los propietarios legales de las zonas ocupadas, pero nos cuesta mucho comprender su persistente negativa a desprenderse de extensiones generalmente baldías en las faldas de los cerros de Valparaíso, San Antonio y tantos pueblos y ciudades especialmente del norte del país, ya sea en el mismo desierto o cercano a sus costas. Oponerse, por su codicia, a una compraventa más que justa de parte de los que califican como usurpadores, o a aceptar una indemnización con recursos del propio Estado y los municipios. En montos que muchas veces superan la propia tasación fiscal o comercial de estos predios.

Cuesta entender que muchos celebren como triunfo cada erradicación, una práctica en que tantos se ven forzados a encontrar refugio entre sus familiares, muchas veces tan pobres como ellos. Cuesta entender la frialdad de sus corazones ante la miseria y la aflicción de tantos chilenos e inmigrantes. Estos últimos muchas veces invitados a radicarse en Chile por los propios gobernantes para ser dispuestos como mano de obra barata, en la que se funda la riqueza de aquellos empresarios dedicados especialmente a la exportación de nuestras riquezas naturales de la minería y la agricultura.

Pero todavía más nos cuesta comprender que desde un gobierno auto definido de centro izquierda haya cundido tanto la inoperancia de sus operadores, incapaces de lograr acuerdos entre los pobladores de dichos campamentos y quienes en los papeles se señalan como “legítimos” propietarios. Olvidándose que en el pasado el Estado expropió con la Reforma Agraria miles de hectáreas agrícolas para entregárselas a quienes trabajaban la tierra. Soslayando, asimismo, la existencia de cientos de campamentos “ilegales” que dieron origen a pueblos y ciudades gracias a la protección que les brindó el Estado, mediante gobiernos de mayor sensibilidad social o, incluso, de franca orientación derechista.

Que alguien responda dónde podrían instalarse los sin casa, esto es las 120 mil familias hacinadas en más de 1420 campamentos, si no es en aquellos lugares despoblados. Que alguien nos señale cuál podría ser el pecado de organizarse para demandar sus derechos más esenciales y emprender sus auto construcciones. Junto con defenderse colectivamente de toda suerte de fatalidades como las del clima que a tantos les ha quitado lo poco que tienen y muchas veces sus propias vidas.

Cómo reprocharles que entre ellos muchas veces se infiltre el narcotráfico, si en las propias instituciones públicas y la política parecen cómoda e impunemente instalado. Cómo no avergonzarse de que sea el crimen organizado el que esté proveyendo de recursos a quienes la economía chilena les niega casa, pan, trabajo y educan a sus menores. Formando parte también sus familias de las largas listas de espera de los hospitales, así como que los menores que aún no entran a la adolescencia sean reclutados como carne de cañón de las bandas criminales. Habiendo, incluso, candidatos y medios de comunicación, que abogan para que la imputabilidad penal de los niños se baje hasta los doce o trece años de edad.

Para que la cárcel sea, como dice nuestro Himno Patrio, su “futuro esplendor”, cuando no terminen acribillados por las bandas delictivas, pero también por los “efectivos” policiales y militares ante los cuales están postrados los partidos y dirigentes políticos de todos los colores. Avalando un accionar onerosamente financiado por la Ley de Presupuesto de la “Nación”, y los uniformados que delinquen en las calles y poblaciones no encuentren debida condena judicial. Permaneciendo impunes, tal como los políticos sobornados por un Banco y la poderosa empresa Soquimich. Un episodio de corrupción que cualquier persona informada reconoce entre los más ignominiosos del financiamiento irregular de la política.

A ver si en los pocos meses que le queda al actual gobierno, sus máximas autoridades se deciden actuar en pro de la justicia social, imperativo que las leyes debieran servir en una verdadera democracia. Siendo preciso para ello, recurrir a la movilización popular si fuese necesario para que nunca más se oponga el Estado de Derecho a la voluntad soberana del pueblo.  Apelando a su consecuencia “revolucionaria”, un término ciertamente proscrito del discurso de quienes nos gobiernan y que hoy hasta es utilizado por los candidatos de derecha para definir los drásticos cambios que dicen proponerse.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

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