miércoles, 26 de agosto de 2026

Matar, expulsar y ocupar, el proyecto para Gaza que Ben Gvir ya defiende desde el régimen sionista colonialista israelí

Matar, expulsar y ocupar, el proyecto para Gaza que Ben Gvir ya defiende desde el régimen sionista colonialista israelí

Por Clara Montealba /escritora, comunicadora social, analista internacional/Diario Sabemos/Other News/ADDHEE.ONG:

Cuando el ministro nazisionista israelí Gvir reclama matar – entiéndase “el matar” por asesinar, semánticamente - cada noche a decenas de palestinos, expulsar población y reconstruir asentamientos en Gaza, una retórica de deshumanización pronunciada desde el interior del Ejecutivo de Netanyahu.

Hay palabras que en política internacional no pueden despacharse como una provocación verbal, una extravagancia personal o el exceso calculado de un dirigente radical. Cuando el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, propone asesinar de forma selectiva a entre 30 y 40 personas cada noche en Gaza, la gravedad no reside únicamente en la brutalidad de la frase. Reside también en el lugar desde el que se pronuncia.

Ben Gvir forma parte del Gobierno de Benjamin Netanyahu. Supervisa la Policía y el sistema penitenciario israelí y representa una de las expresiones más radicales de una extrema derecha que ha dejado de ocupar los márgenes de la política del país para instalarse en su Consejo de Ministros. Sus últimas declaraciones permiten comprobar hasta qué punto determinadas ideas que hace años habrían resultado difícilmente asumibles en el discurso institucional israelí han adquirido carta de naturaleza dentro del poder.

El ministro defendió en una conversación con Rom Braslavski, antiguo rehén en Gaza, que Israel debería efectuar ataques selectivos cada noche y acabar con entre 30 y 40 personas. Fue todavía más lejos al sostener que no se refería exclusivamente a quienes representasen una amenaza inmediata y al negar, en términos deshumanizadores, el derecho a la vida de otras personas en la Franja.

La deshumanización no constituye aquí un detalle retórico. Es el presupuesto necesario para convertir la muerte de seres humanos en una cifra administrativa. Treinta hoy, cuarenta mañana. Una cantidad expresada con la frialdad de quien establece un objetivo de producción.

La propuesta adquiere una dimensión todavía más grave cuando se acompaña del resto del proyecto defendido por Ben Gvir. El dirigente nazisionista ultraderechista reclama la reconstrucción de asentamientos israelíes en Gaza, desmantelados en 2005, y vuelve a plantear la salida masiva de palestinos del territorio. En la misma intervención sostuvo que considera Gaza territorio israelí y defendió fomentar la emigración de su población.

Las tres ideas forman una secuencia política que conviene observar conjuntamente. Asesinar, expulsar y ocupar. Reducidas a su significado material, las palabras del ministro dibujan un proyecto para Gaza en el que una población pierde primero su condición humana, después su derecho a permanecer en su tierra y finalmente la propia tierra.

Ben Gvir no dirige el Ejército israelí y, por tanto, sus palabras no constituyen una orden militar. Esa precisión resulta indispensable. También lo es recordar que sus planteamientos han chocado en esta ocasión con la reducción de las operaciones militares impulsada por Netanyahu ante la presión internacional para avanzar en el plan estadounidense sobre Gaza. El ministro reprocha precisamente al primer ministro haber rebajado la intensidad de los ataques.

Pero limitar el análisis a las competencias formales de Ben Gvir sería perder una parte fundamental del problema. Quien habla no es un activista situado fuera del sistema, sino un ministro de uno de los regímenes más ultraderechistas de la historia de Israel.

Su trayectoria tampoco comenzó con la guerra. Ben Gvir fue condenado en 2007 por incitación al racismo y apoyo a una organización terrorista. Durante años estuvo situado en los márgenes de la política israelí por su vinculación ideológica con el kahanismo, hasta que el desplazamiento del sistema político hacia la derecha radical terminó convirtiéndolo en una pieza necesaria para las mayorías de Netanyahu.

Ese recorrido explica mejor que cualquier discurso la transformación experimentada por Israel. El problema ya no consiste únicamente en la existencia de una extrema derecha radical, fenómeno presente en numerosas democracias. La cuestión es qué sucede cuando esa extrema derecha deja de presionar al Gobierno desde fuera y obtiene capacidad institucional para condicionarlo desde dentro. Gaza ofrece la respuesta más dolorosa.

Las autoridades sanitarias de la Franja sitúan ya por encima de 73.000 el número de palestinos muertos desde el comienzo de la ofensiva israelí posterior a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Las Naciones Unidas recogían ya el 10 de junio 72.991 fallecidos comunicados por el Ministerio de Salud de Gaza y más de 173.000 heridos, precisando que las cifras más recientes todavía no habían sido verificadas individualmente por la organización.

Los crímenes cometidos por Hamás aquel 7 de octubre, con alrededor de 1.200 muertos y 251 personas tomadas como rehenes, forman parte indispensable del origen de esta guerra y no admiten relativización alguna. Pero ningún crimen concede a un Estado un derecho ilimitado sobre la población civil del territorio desde el que fue atacado, ni convierte en aceptable la idea de establecer cuotas de personas que deberían morir cada noche. Ahí reside una frontera moral y jurídica que la comunidad internacional lleva demasiado tiempo viendo erosionarse.

Las declaraciones de Ben Gvir resultan especialmente relevantes porque la retórica de dirigentes israelíes ya ha aparecido en el debate jurídico internacional sobre Gaza. Associated Press recuerda que anteriores expresiones del ministro han sido utilizadas ante la Corte Internacional de Justicia como elementos relacionados con las acusaciones de intención genocida, unas acusaciones que Israel rechaza.

Por eso sería un error tratar estas palabras como otra salida de tono destinada al consumo de una base electoral ultranacionalista. Israel celebrará elecciones legislativas en octubre y la derecha radical compite también por definir qué debe significar la victoria después de años de guerra. Ben Gvir ofrece una respuesta extraordinariamente explícita. Su Gaza futura tendría menos palestinos y más asentamientos israelíes.

La responsabilidad última, sin embargo, no termina en Ben Gvir. Netanyahu lleva años dependiendo políticamente de fuerzas que han convertido la anexión territorial, el desplazamiento de palestinos y el rechazo de un Estado palestino en elementos centrales de su proyecto. Presentar después a esos dirigentes como cuerpos extraños al Gobierno permite eludir la cuestión esencial de quién les ha proporcionado poder.

La comunidad internacional tampoco puede fingir sorpresa cada vez que uno de ellos formula con crudeza aquello que lleva tiempo defendiendo. Los gobiernos democráticos poseen instrumentos diplomáticos, comerciales y políticos para señalar los límites que consideran incompatibles con el derecho internacional. La relación con Israel no puede consistir en expresar preocupación ante cada nueva declaración y recuperar después la normalidad hasta la siguiente.

Porque algo se deteriora profundamente cuando un ministro puede hablar de asesinar seres humanos por decenas, negarles su condición de personas y reclamar después la tierra en la que viven. El lenguaje no sustituye a las bombas, pero puede preparar el terreno moral para que resulten más fáciles de lanzar.

Cisjordania y el colonialismo de asentamiento acelerado

Por profesora Gianna Rosciolesi/ escritora, periodista y analista internacional/ADDHEE.ONG:

Prolegómeno: Desastroso aumento de los huérfanos en Gaza

Según el ministerio de Sanidad de Gaza, más de 50 mil niños vieron asesinar a sus padres por el fuego israelí, mientras que a 6 mil les asesinaron a sus madres y, cerca de 3 mil perdieron a ambos progenitores, con un total de 60 mil 737 menores gazatíes sin madre o sin padre. Todo ello, producto del genocidio provocado por las Fuerzas de Defensa de Israel, FDI, en el transcurso del periodo comprendido entre octubre del 2023 a la fecha. Desde otra dimensión, 2.276 núcleos familiares fueron aniquilados totalmente.

Las horrendas cifras, demuestran que la política de exterminio del régimen sionista colonialista israelí, pasa por el sistemático infanticidio, que no se refiere solo a la muerte de niños, sino que también a la degradación de la vida de quienes sobreviven, ya sea con el desproporcionado aumento de la orfandad, como en la destrucción del sistema educativo y, especialmente, de la infraestructura de enseñanza. Se trata de aniquilar el futuro de una nación ante los ojos de todo el mundo, con regímenes que prefieren refugiarse en cálculos y conveniencias, evitando comprometerse con una solución humanitaria.

Sindéresis de la condición humana…

 

Sindéresis de la condición humana…



Por Dr. Mariano Sierra S./jurista, escritor, filósofo y analista internacional/ADDHEE.ONG:



Razón reguladora de la condición humana. Su influjo emocional constituye un intento en medio de saberes políticos que se dirigen a relacionarnos con la actividad existencial, vida en esencia donde habla la razón y los contrapesos de las circunstancias, donde tomamos caminos distintos, caminos de indiferencia, caminos que nos alejan de la finitud, bajo contextos contradictorios, de dudas escépticas, ante un radicalismo sobornable,  donde la tiranía, el fanatismo,  y una oposición irracional se convierten en contextos fuera de control,  en habladuría de oídas, ya que las razones perdieron su sentido, convertidas  en inconclusas tragicomedias politiqueras.

La civilización, ese cordón umbilical de la historia trae consigo unas diversas consideraciones que dan luces para juzgamientos humanos que encierran verdades de convivencia geopolítica. Así como la actividad política cuya conducta atraviesa la causa de la llegada del colonialismo al Continente Americano. La memoria histórica nos enseña la evolución de ideas emancipadoras que simbolizan la vida de los pueblos conducidos por vertientes esclavistas que entorpecieron el desarrollo de la nueva República, de los nuevos pueblos, ávidos de codicias y mezquinas ambiciones propias del caos.

A la vista de todos, fluye un mundo en transformación, entre sujetos coloniales e imperios, migraciones que se han convertido en sujetos de la gran geopolítica degeneradora de la raza humana afligida por el genocidio a gran escala. El gran pecado del prójimo es la insensibilidad, clave para entender la relación con el entorno, entorno que no es otro que señalar que la patria es el mundo, y de allí parte la querencia humana. Conocer la patria es principio de rigor histórico que empieza con el despertar de la conciencia histórica. Intento para construir identidad y razón de un modelo de país donde tratamos de unir la relación con el otro, ese otro, parte entrañable de lo nuestro. Ese otro que vive en un mundo simbólico. Un mundo interpretado, un mundo programado, lleno de ecuaciones y algoritmos que no nos deja vivir la finitud, ser como somos y queremos ser, por poseer la estirpe de la libertad y la justicia social.

Ascendemos, descendemos dentro de divergentes planos filosóficos, explorando la identidad humana en un dialogo absurdo pues vivimos en torres de babel, donde no hacemos unión del amor con la dinámica social de un lenguaje prístino. Orbitamos entre realidades que desconocemos dentro del complejo mundo conductual que solo inspira capacidades que eludimos, pues nos movemos dentro de la horizontalidad y la verticalidad, que nos convierte en una nueva monarquía.

Un problema de línea hoy es luchar contra la desigualdad que conforma el mayor núcleo problemático social. Ello exige que la sociedad como tal vaya al cambio con voluntad para romper hábitos y contextos ancestrales para que afronte nuevos modos de eliminar el divisionismo social, hacia una equidad, un conocimiento, una cooperación y un humanismo pleno con fuerza espiritual. Pero también exige el apoyo de la política estructural en una compenetración transformadora en unidad y sin codicia, ponderando el amor núcleo central de la vida, fuerza para transformar.

Estamos sordos ante las voces solitarias de los pueblos que claman en un mundo en llamas que colapsa por la corrupción boyante. Es el hombre una pasión que vive buscando la praxis de la finitud entre el tiempo y el espacio, contrario sería la nada o el vacío que vivimos buscando. Todo ello implica la finitud de estar en el mundo y sus realidades. Dice el pensador... Hay que escribir como se habla y sobre lo que vemos.... Es el ensayo donde la realidad y lo efímero llegan a tener la finitud para que fluya la verdad sin límites, sin el despropósito del falso fluir de falacias aceptadas.

La vida se nos presenta dentro del mayor horror genocida como un desliz de angustias. Cada día el mundo cambia su historia. Los imperios no descansan con su ejército destructor donde prima la instrumentalización. La sociedad trata de interrelacionarse, pero fuerzas oscuras oprimen buscando que los hechos se desvíen en medio de una política incorrecta con mensajes en contravía a la luz de un canibalismo sesgado generado por los egos de los poderes codiciosos y por la desconexión de una sociedad que logrando recibir el beneficio para sus necesidades vitales, niega el progresismo.

Sociedad y todo actor del mundo se confabulan entre emociones y pasiones que perviven al unísono de impulsos irracionales forzando la condición humana para accionar y tomar decisiones con energías que precipitan. El hombre devora al hombre en medio de una gastronomía política, canibalismo heredado que ruge al acecho. La sindéresis, un juzgar con apremio, un pensar sin voluntad, viaja hacia el autoritarismo fabricando pulsiones asimétricas, mientras una naturaleza asoma con figuras diversas, toda una perfección de vida asociada al sentir de la existencia que hace perder todo rumbo, porque sabe amar y gobernar con pulcritud y verdad.

La vida de los pueblos evoluciona A la luz del conocimiento, aun en medio de fuerzas hostiles enemigos del orden que rechazan su desarrollo. Pensares humanistas sofocan a aquellos detractores que solo aspiran una vida díscola, flácida, fácil de controlar, como enemigos que son de la cultura y de la educación. Hechos recurrentes de los imperios preponderantes, generan para los pueblos y el mundo, incoar acciones que constituyen el umbral para llevar a cabo transformaciones bajo medidas de diáfana trazabilidad, en un decidir, donde somos un fin para las migraciones narcóticas.

La vida en su praxis enseña un existir vacío porque la existencia de dioses fuera de la espiritualidad, son los que venden el vulgo profanador, que la condición humana hace posible al retornar la pedagogía interpretativa lejos de apariencias, dando lugar a sentimientos con un fin social humanista, altruista, lleno de filosofía universal-

Nadie siente como las víctimas, la existencia explotada, ni los hechos violentos ni el marginamiento destructor de vidas. Razón le cabe al politólogo Edgar Morin cuando señala...Se requiere un nuevo tipo de política que reoriente el progreso y se ponga al servicio de la humanidad...  Estamos y no estamos, los imperios nos invaden, nos programan desde todos los campos del ser, no hay libertad, solo un relativismo conducente. No se nos permite ser lo que queremos, todo es seducción, hasta el sexo delira. Nuestra vulnerabilidad nos hace esclavos de todo. Por ello no podemos decir como Neruda....Confieso que he vivido. Pero también nos inspiramos a brindar por la dulce vita, con la amarga cicuta, por la ingratitud del mundo, un mundo ancho y ajeno que gira al unísono de la razón y el pensamiento, evitando que la vida nos niegue el sentido de amar, para que no seamos seres unidimensionales, carentes de sensibilidad social, aprendiendo que vivir es un permanente nacer para nacer.

La vida no se detiene, ella va dándonos avisos de vida, conciliándonos en una globalidad de pasiones activas que exhortan a razonar con sentido común y una ética que nos permite respetar, reconocer, entender y dignificar al otro, nuestro otro yo.

No obstante, el control ideológico y la politización aberrante, como comunidad no nos permite estar ocultos. ni propiciar asonadas a la personalidad. La identidad del que quiere el cambio y lucha por él ser, debe tener la firmeza espiritual sin apasionamientos. Elías Canetti hombre social y de percepción humana frente a la comunidad enseño que la masa y el poder conforman elementos de acción para enfrentar y defender los derechos que la razón simboliza con la historia de los pueblos que construyen la libertad con justicia social…. Con este devenir vamos buscando un vivir en un mundo incierto, que solo lo salva la resistencia y el quiebre al tiempo,

EL ser es por lo que quiere ser. Lo devoran sus instintos, así el mundo también lo condicione a ser, lo que aquel quiere. El tiempo nos conduce, nos moldea, nos lleva por sus espacios a veces invisibles. Donde moran los recuerdos, fijando esperanzas. Vivimos auras de poder positivo y negativo, es la voz de la conciencia que siempre habla en el silencio, tomando rumbos cuyo giro provoca pasiones que se enfrentan a la cosmosintesis del obrar dejando huellas, plasmando caminos de superación o de odio, o de codicia genocida que vulnera los derechos humanos.

Es la puerta de la vida un libro abierto, por donde penetra el ser humano, siempre nos dice algo atinando a comprender y nos deprime cuando la revolución nos es adversa y creemos que nuestro interior nos engaña, pero no, pues el espíritu que lo mueve la fe alimentada con amor se realza para servir. Cuando animamos la palabra que es vida en acción, invocamos la conciencia que es el libro que previene tempestades. El conocimiento es vivir, no hacerlo nos lanza a la oscuridad cósmica, donde podemos sucumbir ante fuerzas visibles e invisibles de un inexistente ocaso, porque muere ante la revolución que arrolla la tiranía colonialista fugaz y sin identidad objetiva.

Y esos visibles e invisibles, somo todos los que entre paradojas vamos marcando conductas que contrastan con la condición humana, valor visible prodigo de pasiones con fe, mística y un poder natural para enseñarnos a vivir como poéticos de nuestro vivir. Como invisibles marginales somos muchas veces comodines del mundo atrofiados por odios compulsivos que vagando con las venas abiertas queremos hallar un espacio donde no prolifere la codicia que merodea en los avernos de los ultramundos, y en el fascismo constructor de odios y de políticas sin destino.

Los invisibles han perdido el retorno acosado por los perjuicios borrascosos que los llevan hacia el pantanal de los esclavismos, reducto que fluye en el mundo de los sátrapas, y los ácratas, laberintos sin salida que confina bajo espacios fascistas, terrenos que describen el revés del mundo como aquellos sepulcros blanqueados del destino, indiferentes que existieron en la historia con el espíritu pasivo y apático.

Pero surge siempre la Fe, ese obrar invisible, que, si no se vive, se enfría, se precisa parca y por ello el fuego de la vida es a veces tiránico, impidiendo que un fuego apague otro fuego, pero esa fe en nosotros forja nuestro viacrucis salvador. Siempre vivimos, nunca morimos, la nada no nos puede vencer. Los actos genocidas y el perfilar de voces mundanas hacen vibrar el sentir pascual de que no sabemos lo que decimos, ni lo que hacemos ni tampoco nos damos cuenta de que el crimen del Gólgota es un pasado, que sigue viviendo bajo los oscuros instintos de una comunitaria ceguera eclipsante, rumiando entre restas y sumas una esperanza mesiánica. Como nos lo propone la filosofía social, la filosofía de la desobediencia civil pacífica.

Hoy proliferan oscuras dimensiones de perros guardianes que merodean el destino incierto bajo parámetros irracionales al son de una libertad irresponsable que permite que la sociedad se vuelva un sin fin de esclavitudes condicionadas por el despotismo y la ignorancia crasa, cercenadora de conciencias y razones.  La condición humana que llevamos dentro nos hace ver realidades, para determinarnos que vivir muchas veces es un retroceso que solo es vencido por la esperanza.

Hemos exiliado pro tempore a la historia para sentir el candor humanista que romperá este presente ruinoso con un realismo de entereza ante voluntades indiferentes y unas voluntades criminales enceguecidas para asirse al tiempo y a la indiferencia, materia inerte que ahoga pero que sigue siendo parte de un presente de lucha. El individuo siempre ha querido desdoblar con la codicia la identidad humana, pero somos seres del olimpo radical y como tal mantendremos la espiritualidad ardiente para cambiar, no para descomponer ni hacer trizas a nadie, pues sabemos esculpir en el tiempo.

Todo acontecer humano busca responder con la verdad haciendo acopio de una praxis cuyo sentir real son los cambios hacia el pueblo sufrido, tomando partido, esto es, existir, ser ciudadano de corazón, rebelde en el amor contra lo que obstruye, contra el que lo quiere aniquilar. Gramsci dijo...Quien abdica de su voluntad, deja de hacer, deja que se aten los nudos que luego la espada o el jaguar pueden cortar, deja promulgar leyes que después la revuelta puede derogar, dejar subir a los hombres que luego solo un motín podrá derrocar…. El motín del estallido emancipador. El retorno del amor.

Con aparente sentir en este viaje de la vida, seguimos como pueblos en la pendiente llenos de pulsiones de lucha, dadas por el devenir florido que siempre marcha con el recio vigor del amor y el propósito firme de las instituciones democráticas que viven en las oposiciones con el objetivo de desentrañar las ficciones y los relatos de la imaginación aventurera convertida en procesos mentales, escepticismos aparecidos de la infecunda podredumbre humana que asocian a sus comandos todo un ejército de mercenarios que se identifican por aparecer en los grandes prontuarios judiciales. Y esos son los que van a gobernar. Vamos hacia una nueva colonización genocida.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

Canadá responderá «dólar por dólar» contra la guerra comercial de Trump

Canadá responderá «dólar por dólar» contra la guerra comercial de Trump

-      Estados Unidos - Canadá: Fin del Tratado T-MEC. Análisis editorial La Jornada de México

Prolegómeno: Es la hora de la Patria Continente América Latina y Caribe.

La decadencia, agonía y muerte de Estados Unidos con su proyecto hegemónico capitalista determinista globalizado imperialista. El Sur Socialista marxista No alineado y la mundialización del Nuevo Orden multipolar, asume una convergencia histórica en el marco del legado del General Libertador Simón Bolívar Palacios y Blanco, una federación de Pueblos Latinoamericanos y Caribeños con una solidaridad militante fundada en semejanza de origen, de intereses, idioma, sentimientos, costumbres y aspiraciones desde Río Bravo a la Antártida…

Lo fundamental es que ha llegado la hora de nuestra América Latina y Caribeña. Este hecho trascendente exige una condición sine qua non: junto al fallecimiento /desaparición del perverso sistema capitalista determinista globalizado deben desaparecer la clase empresarial, financiera/bancaria/ agiotista, agrícola monopolista y su testaferra la clase burguesa politicastra/castrense corrupta: ambas parásitas, sibaritas y vende patria. El ser humano latinoamericano y caribeño tiene consciencia de ello y está dispuesto a afrontar las responsabilidades consecuentes de este histórico desafío. Porque es la única alternativa revolucionaria para zanjar el dilema aún no resuelto: “socialismo marxista o capitalismo determinista salvaje”. Los caminos intermedios socialdemócratas corresponden a la antesala de la traición…

Con esperanza y memoria que los pueblos dignos, libres y soberanos hacen la verdadera historia consecuentemente, que, “sólo merecen la libertad y la vida quienes luchan por un nuevo mundo socialista marxista donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres: Luz, más luz”…

Prof. Moreno Peralta/IWA

Secretario ejecutivo ADDHEE.ONG

Berlín, 20 de agosto de 2026

Por: Marcelo Solervicens/escritor, periodista y analista internacional/ADDHEE.ONG:



Canadá se retiró de las negociaciones con los representantes de la administración Trump. El Primer Ministro de Canadá Mark Carney prometió responder “dólar por dólar” para defender a los trabajadores y las empresas ante la guerra comercial de Estados Unidos. Mark Carney denunció que el equipo de Trump agregó puntos inaceptables para Canadá, como, la eliminación del control de productos agrícolas, cuestiones relativas a la identidad cultural bilingüe de Canadá e incluso un compromiso de no establecer tratados comerciales con otras naciones afectando la soberanía canadiense, precisamente cuando Canadá busca diversificar sus relaciones comerciales. Carney constató públicamente que EUA no está interesado en una verdadera asociación económica con Canadá…

Es así como, desde la madrugada del sábado 22 de agosto, la administración Trump impuso nuevas tarifas aduaneras de 50% a exportaciones canadienses hacia EUA por un valor de 28 mil millones de dólares canadienses. La larga lista incluye productos manufacturados, entre otros, con acero, para automóviles, electrónicos, además de ropa, muebles, cemento, hasta productos para hockey.

Aunque el aumento de las tarifas aduaneras concierne sólo el 5% de los 596 millones de CAD de exportaciones del principal socio comercial de EUA, su impacto en el sector manufacturero de las provincias de Quebec, Ontario y Columbia Británica es enorme. Un estudio prevé la eliminación de 90 mil empleos. Ello obliga a los gobiernos federal y provinciales a revivir préstamos y subvenciones semejantes a las de la pandemia, para ayudar empresas manufactureras y trabajadores.

¡Canadá el 51° Estado de Estados Unidos ya!

Se trata del cuarto ataque comercial de Donald Trump contra Canadá desde que iniciara su segundo mandato en enero de 2025. Se agregan a las fuertes tarifas contra la industria automotriz, el acero y el aluminio. Todo ello en medio de amenazas de transformar Canadá en el 51º Estado de EU. Hasta ahora Canadá ha respondido, cada vez, con sus propias contramedidas al constatar que la firma de Donald Trump es con lápiz carbón.

El contexto es importante: producto de su geografía Canadá comparte una frontera de 9 mil kilómetros, es el principal socio comercial de EUA, a quien destina 72% de sus exportaciones. No es por nada que el antiguo Primer Ministro Pierre Elliot Trudeau, en 1969, explicaba que ser vecino de EUA equivalía a “dormir con un elefante”. Una situación que recuerda la célebre frase atribuida a Porfirio Díaz “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, y recordada por AMLO en 2021.

En 1989, comenzó a regir un acuerdo de libre comercio bilateral con Estados Unidos. En 1994, fue extendido a México bajo el TLCAN (NAFTA). Años más tarde, durante su primer mandato, Donald Trump impuso cambios y el acuerdo pasó a llamarse T-MEC en español (CUSMA, en inglés, ACEUM, en francés). Trump anunció el 1 de julio (última fecha para hacerlo) que no renovaba el T-MEC, pero no anunció que lo rompía, con ello, a pesar de revisiones anuales, el T-MEC sigue vigente, hasta 2035.

Canadá sigue abierto a renegociar el T-MEC, pero algunos consideran que ya está muerto, por lo menos bajo Trump. Ciertamente, Canadá puede apelar, como lo establece el T-MEC, ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), pero esa gestión demora meses o años y no es seguro que Trump acepte la decisión.

Tras la experiencia de los tratados de libre comercio regionales en América del Norte, muchos dudan hoy sobre el éxito de la apuesta canadiense de 1989, bajo el gobierno de Brian Mulroney. Entonces, en el marco de la globalización la integración regional aparecía como la mejor manera de asegurar el desarrollo económico. Lo cierto es que en el nuevo contexto de fin de la globalización y retorno de bloques multilaterales, por la actitud del régimen estadounidense, ya no es viable.

Mark Carney en su célebre discurso en el foro en Davos, afirmó: “no se vive una transición, sino que se asiste a una ruptura del orden mundial, sus normas e instituciones. Canadá, como potencia intermedia, para sentarse en la mesa de la geopolítica mundial y no ser parte del menú debe, para sobrevivir al neocolonialismo estadunidense propio de la doctrina Monroe, vuelve a plantearse, como en los años 70, la diversificación de su economía estrechando lazos con Europa y otras regiones, fortaleciendo los lazos económicos entre las provincias de la federación para fortalecer el mercado interno y transformarse en una potencia energética.

Es por esta política pragmática, ante las amenazas de Donald Trump, que Carney ganó las elecciones en abril de 2025. Aunque todavía se está lejos del objetivo, la ruptura de negociaciones es mayoritariamente apoyada por los canadienses en las encuestas. Y es que, la respuesta de Mark Carney ante la guerra comercial desatada por el actual inefable emperador Trump, lo habría transformado en el líder de los insumisos frente a Trump. Mark Carney argumenta que Canadá está preparado para defenderse: sigue creciendo, hay grandes proyectos de infraestructura por 500 mil millones de dólares, está lista fiscalmente, está unido y está realizando el viraje hacia una economía diversificada abriendo nuevos destinos para sus exportaciones.

Por lo pronto, Donald Trump, demoró en responder, insistiendo en que Canadá quiere tener los beneficios de un Estado de EUA, sin serlo y que no habrá más concesiones. Algunos, como el exlíder del NPD, Tom Mulcair, esperan que vuelvan las negociaciones antes del 8 de septiembre próximo, cuando Canadá amenaza con aplicar sus contramedidas.

Lo cierto es que lo que ocurra sigue siendo impredecible. No debe olvidarse que la apuesta de Mark Carney se basa en un creciente consenso de que Donald Trump ha perdido fuerza por la ausencia de los “deals” prometidos en política internacional y nacional. Incluso su estrategia de las “beautiful” tarifas aduaneras, ha sido rechazada por la Corte Suprema debiendo recurrir ahora a otra ley de 1930, que también sería rechazada por el poder judicial. El colapso de las negociaciones entre Canadá y EUA aparece como un nuevo contratiempo para el emperador Trump, en su camino hacia elecciones de medio mandato. Las encuestas apuntan a que, al igual que otros presidentes, perdería el control del Congreso, tanto de la Cámara de representantes como del Senado.

EU-Canadá: ¿fin del T-MEC?

Editorial / Análisis – La Jornada/Other News/ ADDHEE.ONG:

Tras rubricar su derrota estratégica ante Irán con la amenaza de una “operación económica devastadora” contra ese país, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, resucitó la hostilidad hacia Canadá al imponer aranceles generalizados de 50 por ciento a las importaciones de su vecino del norte, luego de que fracasó su empeño por obtener ventajas excesivas en el comercio bilateral. La respuesta del primer ministro Mark Carney no se hizo esperar: puso fin a las negociaciones y advirtió que su país “igualará los nuevos aranceles de Estados Unidos dólar por dólar, con el fin de proteger a los trabajadores, agricultores, familias y empresas canadienses”. Asimismo, reveló que “a principios de esta semana creíamos que avanzábamos hacia un acuerdo mutuamente beneficioso”, pero que a última hora “el equipo estadunidense propuso nuevas condiciones económicamente inviables e injustas” e intentó restringir “nuestra capacidad de firmar nuevos acuerdos comerciales”.

Ambas partes emplean ya abiertamente la expresión “guerra comercial” y en su más reciente réplica, el régimen de Trump amagó ayer, por boca de su secretario de Transporte, Sean Duffy, con provocar un “impacto devastador” en la economía canadiense y con el pronóstico de que Ottawa volverá “muy, muy pronto” a la mesa de negociaciones. El inefable ocupante de la Casa Blanca, de su lado, no dudó en recurrir de nuevo a la ofensiva idea de que Canadá debe convertirse en el estado 51 de su país. “Quiere los beneficios de ser un estado sin serlo”, escribió en su red Truth Social.

Tanto Canadá como México han señalado la necesidad de renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) “lo antes posible” a fin de dar certidumbre a empresas y trabajadores de Norteamérica, como lo acordaron en una llamada telefónica el jueves pasado. Sin embargo, el régimen estadounidense se ha empecinado en mantener negociaciones bilaterales separadas con sus socios del norte y del sur, y en el caso canadiense las tratativas fracasaron y derivaron en una confrontación arancelaria que, de mantenerse, significará el fin del libre comercio entre esos dos países y, por ende, del T-MEC.

Es ya proverbial la tendencia de Trump a elevar el tono de sus amenazas y su inclinación por la violencia –no sólo la verbal– cuando se encuentra acorralado, y en el momento actual ciertamente tiene motivos para estarlo: al desastre militar que él mismo provocó en el golfo Pérsico se suman el mal desempeño de la economía y, de la mano de ambos asuntos, la caída en picada de su popularidad, justo en vísperas de las elecciones legislativas de noviembre, por no mencionar los reveses políticos y judiciales que ha venido experimentando. Por otra parte, a ojos de socios, aliados y adversarios por igual, el régimen de Estados Unidos ha dejado de ser un interlocutor confiable, propenso a poner sobre la mesa exigencias de última hora para luego dar una patada al tablero y acusar a la contraparte del fracaso del diálogo; en ese sentido, lo ocurrido en el ámbito comercial entre Canadá y Estados Unidos no difiere en mucho de los fallidos intentos para lograr un alto el fuego definitivo y estable entre Estados Unidos e Irán…

Lo cierto es que para México no es una buena noticia la guerra de aranceles entre Estados Unidos y Canadá, no sólo porque ello significaría la muerte del T-MEC, que tan beneficioso ha sido para los tres países que lo integran, sino porque el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum tendría que hacer frente a una negociación en solitario con un socio voluble, tramposo y dado a practicar la extorsión y a jugar con la incertidumbre. Pero si ese es el escenario inevitable, será preciso afrontarlo con serenidad, con espíritu constructivo y, sobre todo, con cohesión y unidad nacional.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.

martes, 25 de agosto de 2026

Presidente iraní: acuerdo con EE.UU. no significa que nos rendiremos si nos atacan


Presidente iraní: acuerdo con EE.UU. no significa que nos rendiremos si nos atacan

¡El imperialismo estadounidense perdió la guerra!: ¡También perderá su guerra económica!….

«La guerra debe terminar en algún momento, y es mejor terminarla ahora», enfatizó Masoud Pezeshkian, quien aseguró que «el mundo entero reconoce nuestra victoria y ve que Estados Unidos es odiado en todo el planeta».

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, destacó que el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos en junio fue aprobado por consenso en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. El mandatario enfatizó que este paso diplomático preserva la dignidad del país y subrayó que «no hay una sola cláusula que indique entrega y concesión, y todas las obligaciones recaen en la parte contraria».

Aseguró que la unidad es la clave de la victoria y explicó que el acuerdo «no significa que nos rendiremos si quieren atacarnos, y no inclinaremos la cabeza ante la arrogancia». El presidente Pezeshkian añadió que «la guerra debe terminar en algún momento, y es mejor terminarla ahora» mientras el país se encuentra en una posición de fuerza y Dignidad…

«El mundo entero reconoce nuestra victoria y ve que Estados Unidos es odiado en todo el planeta y ha atacado nuestros colegios, hospitales e infraestructuras, violando todas las normas del Derecho Internacional», puntualizó Masoud Pezeshkian.

El presidente ratificó la total preparación de las fuerzas armadas para la defensa nacional, al tiempo que elogió el papel del pueblo en la protección de la nación. Estas declaraciones se dan en un momento en el que las negociaciones entre Irán y Estados Unidos están estancadas.

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, general de división Ali Abdullah, lanzó recientemente una advertencia a sus adversarios. El alto mando militar afirmó que «cualquier error en los cálculos de los enemigos y sus amenazas tradicionales y modernas se encontrará con respuestas revolucionarias abrumadoras, disuasorias y destructivas».

Asimismo, confirmó que las tropas de la República Islámica mantienen una «preparación integral, inteligente y actualizada» en los ámbitos terrestre, marítimo, aéreo, de defensa, espacial y cibernético…

Por su parte, el canciller iraní, Abbas Araghchi, identificó a Israel como el principal obstáculo para aplicar el memorando suscrito con Estados Unidos el pasado 18 de junio. Dicho entendimiento, orientado a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz como paso previo a un acuerdo definitivo, se alcanzó tras una serie de ataques y escaladas militares en Oriente Medio iniciadas por Estados Unidos e Israel en febrero pasado…

Durante su discurso en la 39.ª reunión de directores de Educación del país, el jefe de la diplomacia persa denunció que la Administración estadounidense comenzó a incumplir lo pactado a menos de dos semanas de su firma debido a la interferencia de el régimen sionista colonialista israelí sobre el régimen de Trump.

Araghchi calificó el avance diplomático como «un logro del Pueblo de Irán mediante su resistencia en el conflicto» y situó las presiones externas como el mayor impedimento para concretar el entendimiento.

«El mismo discurso, matones distintos»: Irán promete fracaso a ofensiva económica del inefable Trump…

«Hemos visto esta película antes», dijo el canciller Araghchi recordando que Irán superó en los últimos años sanciones, ataques y exigencias de rendición incondicional desde Estados Unidos.

En su respuesta a la más reciente amenaza del régimen estadounidense, Araghchi advirtió anteriormente que «la insistencia en continuar con políticas fallidas solo provocará más fracasos y la enemistad del Pueblo Iraní». Foto: EFE.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró este viernes que la operación contra el país persa anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, bajo el nombre de «Día D económico», está condenada al fracaso. El canciller iraní ironizó sobre la nueva arremetida. «Hace 14 años, ‘las sanciones más paralizantes de la historia’ fracasaron. Hace 8 años, la ‘máxima presión’ fracasó, y hace 5 meses, la ‘rendición incondicional’ falló», escribió en X y remató: «Hoy, la ‘operación económica más devastadora de la historia’ rumbo al fracaso. Hemos visto esta película antes. El mismo discurso, matones distintos».

El canciller iraní aludió a las declaraciones del entonces vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, en 2012, cuando habló de «sanciones paralizantes» sobre Irán, y al mensaje que Trump lanzó hace cinco meses exigiendo la «rendición incondicional» de la República Islámica.

En su respuesta a la más reciente amenaza del régimen estadounidense, Araghchi advirtió anteriormente que «la insistencia en continuar con políticas fallidas solo provocará más fracasos y la enemistad del Pueblo Iraní».

De larga data Estados Unidos sobrevive en bancarrota por sus malditas guerras imperialistas y el narcotráfico

La arremetida de Estados Unidos comenzó el pasado miércoles 19 de agosto, después de que el Departamento del Tesoro informara de que la deuda pública de Estados Unidos superó por primera vez en su historia los 40 billones de dólares de deuda nacional…

En medio del fracaso militaren Irán, escándalos como el del portaviones USS Abraham Lincoln y las malas noticias desde la economía, Trump recurrió desesperadamente a la presión económica sobre Iran amenazando con «enormes consecuencias económicas» a cualquier país que ayude o haga negocios con la Nación Persa.

«¡Hoy anuncio la operación económica más devastadora jamás llevada a cabo contra cualquier país!», publicó el emperador Trump en Truth Social. «Cualquier país que permita que sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionen algún tipo de salvavidas a Irán enfrentará enormes consecuencias económicas», añadió.

La medida contempla cortar las vías utilizadas para mantener los flujos financieros hacia Irán, entre ellas las provenientes del petróleo, líneas de intercambio de divisas, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques y empresas pantalla. «Será un Día D económico», afirmó Trump, al pedir a los aliados de Estados Unidos sumarse a la medida de aislamiento contra Irán.

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní condenó enérgicamente la nueva ronda de sanciones económicas estadounidenses contra el país, afirmando que implica «terrorismo económico» y «crímenes de lesa humanidad».

«Las sanciones y presiones económicas son la otra cara de la misma moneda que la guerra y la agresión militar», afirmó el ministerio, subrayando que la dependencia de Estados Unidos en ambas políticas ha puesto en riesgo la paz y la seguridad globales.

El ministro Araghchi declaró que la iniciativa es «una cortina de humo ante la propia crisis de EE.UU.». Subrayó que el «Día D Económico» de Trump busca desviar la atención de la opinión pública estadounidense de las crisis financieras internas, «una deuda sin precedentes, la bancarrota y el aumento vertiginoso de los tipos de interés».

Lo subrayado/interpolado 

Colombia satrapía del imperio estadounidense: Entre el cinismo y la servidumbre

Colombia satrapía del imperio estadounidense: Entre el cinismo y la servidumbre…

-     El terremoto en Colombia una tragedia social anunciada.

-     El expresidente Gustavo Petro rectifica que permanecerá en Colombia…


Por Profesora María Consuelo Ahumada Beltrán /escritora, periodista y analista internacional:

Desde antes de su posesión, el nuevo régimen de Colombia que encabeza Abelardo de la Espriella en doble nacionalidad colombiana y estadounidense le imprime un giro drástico a su política exterior frente al Medio Oriente…

El lunes pasado en la mañana, en medio de la incertidumbre y conmoción resultantes del terremoto más grave del país en las últimas décadas, la Cancillería dio a conocer un pronunciamiento oficial bastante insólito y perjudicial, contrario a la tradición de las relaciones internacionales del país, incluso bajo gobiernos oligárquicos.

Se informaba allí que, ante la persistente inestabilidad del Medio Oriente, el nuevo gobierno reconocía la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, por ser de importancia estratégica para su seguridad. Reivindicaba su derecho a “protegerse frente a amenazas externas”.

No era una broma ni una equivocación, en momentos tan difíciles para las personas más golpeadas por el evento telúrico, cuya magnitud apenas empezaba a conocerse.

Pero démosle algo de contexto al asunto que se analiza. En 1967, durante la llamada Guerra de los Seis Días, Israel ocupó ese territorio estratégico del Medio Oriente, que pertenecía históricamente a Siria. Desde entonces, no prosperó ninguna negociación al respecto en la región.

Pero el 17 de diciembre de 1981, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó por unanimidad la Resolución 497, en la que señaló que la ley israelí de los Altos del Golán, con la cual incorporó dicho territorio, era nula y carecía de efectos internacionales legales. Por ello, le exigió a Israel retractarse de dicha decisión.

Sin embargo, como en el caso de tantísimas resoluciones frente a la ocupación de Israel en Palestina y otros territorios, la orden no se cumplió.

Así, Colombia tiene ahora el dudoso honor de ser el segundo país del mundo en adoptar tan absurda decisión, contraria al derecho internacional. El primero en hacerlo fue EEUU en marzo de 2019, durante el primer mandato de Trump. En esa ocasión el Consejo de Seguridad volvió a insistir en que se trataba de un territorio ocupado ilegalmente por Israel. Pero nada pasó.

Por supuesto que el pronunciamiento reciente de la Cancillería marca un giro radical en la política exterior colombiana frente a Israel, con respecto a la que siguió su predecesor. Durante su cuatrienio, Gustavo Petro desarrolló un liderazgo internacional valiente, que le representó el reconocimiento y apoyo, no solo del Pueblo Palestino sino también del mundo árabe y de las fuerzas democráticas y progresistas del orbe.

Fue el primer mandatario en denunciar con todas sus letras e implicaciones el genocidio de Gaza. Junto con Sudáfrica y una veintena de países, conformó el Grupo de La Haya, cuyo objetivo es la denuncia permanente de los atropellos y atrocidades de Netanyahu contra el pueblo palestino y la adopción de medidas concretas contra el genocidio.

En mayo del 2024 Petro rompió relaciones diplomáticas, políticas y comerciales con Israel y ordenó suspenderle la venta de carbón, cuando el país era su principal proveedor de este producto, fundamental en la fabricación de armas, utilizadas en la ocupación. 

La política de Abelardo de la Espriella con doble nacionalidad colombiana y estadounidense, abogado del narcotráfico y de los grupos paramilitares es congruente con sus anuncios de campaña y con sus compromisos con Estados Unidos. Antes de su posesión, ratificó su decisión de reanudar las relaciones con Israel. Anunció también que trasladaría la sede de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, una ciudad en disputa, que la ONU no reconoce como capital de Israel.

El agradecimiento del canciller israelí, Gideon Saar, no se hizo esperar.  Calificó la decisión del presidente colombiano como “histórica” y aclaró que dicha medida se había producido después de una reunión de los dos cancilleres en Barranquilla, anterior a su posesión.

Por su parte, el gobierno de Siria, con el cual Colombia no había tenido contradicción alguna, rechazó enérgicamente la decisión, señalando su incompatibilidad con el derecho internacional y con la Carta de las Naciones Unidas. Reafirmó que el Golán es parte inseparable del territorio sirio. 

Al mismo tiempo, agradeció el creciente apoyo internacional a su legítimo derecho de recuperar su territorio ocupado y el rechazo a la consolidación de la ocupación. Recordó que 123 países respaldaron su postura en la ONU en el 2025.   

En momentos en que se da este giro radical de nuestra política exterior, la agresión de Israel contra el territorio palestino continúa. Netanyahu rechazó los 15 puntos del plan de Trump para Gaza y señaló que mientras él sea primer ministro, no se creará ningún Estado Palestino, ni en Cisjordania ni en Gaza.

Según información oficial reciente, el número de víctimas mortales en Gaza asciende a 73.384. El 84% de ellas son civiles, y la cifra incluye al menos a 20.179 niños y niñas y 10.000 mujeres. A ellos se suman más de 14.400 personas desaparecidas.

Solo desde que se suscribió el alto al fuego en octubre pasado, los ataques de Israel han ocasionado la muerte de 1.254 personas Síntesis semanal de noticias sobre Palestina 3 al 9 de agosto de 2026 - Plataforma Común por Palestina

 Al mismo tiempo, en la Cisjordania ocupada se incrementan los asentamientos de colonos extremistas judíos y los ataques a los palestinos. “Mientras yo sea primer ministro, no se creará ningún Estado palestino”, afirmó el genocida el pasado domingo. Y ahora cuenta con el respaldo irrestricto del gobierno colombiano.

 Lo subrayado/interpolado es nuestro

Queridos amigos y amigas de la ADDHEE.ONG

El pasado 10 de agosto, Colombia sufrió un terremoto que provocó numerosas pérdidas humanas y un gran número de heridos. El nuevo régimen de Abelardo de la Espriella ha sido incapaz de responder a las consecuencias del seísmo y ha sido la población la que ha suplido la acción gubernamental. 

Os adjuntamos la declaración del partido Unidad de Izquierda Revolucionaria, sección de la UIT-CI en Colombia en el que describe la situación y propone las urgentes medidas para ayudar a las víctimas y reconstruir las zonas afectadas.

Esperamos que sea de vuestro interés y que pueda ser publicado en vuestro medio de comunicación en la sección de opinión.

Recibid nuestros saludos más cordiales.

Andreu Pagès

Lucha Internacionalista

Terremoto en Colombia. Una tragedia social anunciada que exige una reconstrucción al servicio de las víctimas, las comunidades y la clase trabajadora  

I- Un terremoto devastador que desnuda las desigualdades sociales del país

 El terremoto del 10 de agosto de 2026 constituye una de las mayores catástrofes naturales vividas por Colombia en las últimas décadas. El sismo, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, afectó 15 departamentos y 471 municipios. Al 20 de agosto, el balance oficial registraba 262.154 personas afectadas, 30.664 viviendas destruidas y 136.946 averiadas, además de graves daños en escuelas, hospitales, vías, puentes, acueductos y aeropuertos.. Sin duda, estas cifras no reportan la totalidad de afectaciones, si se tiene en cuenta que muchos municipios sufrieron afectaciones graves cercanas al 90%, como sucedió en El Cairo al norte del Valle del Cauca.

Pero estas cifras no alcanzan a expresar la dimensión humana de la tragedia. El terremoto demuestra, además, que los desastres naturales no afectan a todos por igual. La magnitud de sus consecuencias está determinada por condiciones históricas como la pobreza, la precariedad habitacional, la desigualdad territorial, la informalidad laboral, la insuficiencia de infraestructura pública y el abandono de numerosas comunidades rurales y populares.

Los primeros resultados del Censo Único de Emergencia adelantado por las cámaras empresariales y comerciales muestran que el 85,8 % de las empresas encuestadas reportó algún tipo de afectación y, entre las empresas afectadas, el 48,4 % no puede operar actualmente: prácticamente una de cada dos se encuentra paralizada. El 49,6 % presenta daños graves o críticos y el 91,9 % de las empresas afectadas son microempresas. A su vez, el 87 % corresponde a empresas de comercio y servicios.

El impacto también amenaza directamente el empleo: el 70,1 % de las empresas con puestos de trabajo en riesgo reporta entre uno y cinco empleos afectados. Aunque el 72,9 % registra pérdidas inferiores a $20 millones, estas cifras pueden resultar devastadoras para pequeños negocios con escaso capital de respaldo y dependientes de los ingresos diarios para sostener a sus propietarios, familias y trabajadores.

Estos datos permiten advertir un segundo nivel de emergencia: después de la destrucción física viene el deterioro económico. Una empresa que no puede abrir despide personal, deja de vender, pero continúa enfrentando arriendos, créditos, servicios, obligaciones tributarias. Si la interrupción se prolonga, una afectación inicialmente temporal puede convertirse en cierre definitivo con pérdida total de empleos.

Por eso, la tragedia no puede presentarse exclusivamente como una fatalidad natural. La vulnerabilidad social también es una construcción política, económica y de clase, derivada del modelo capitalista. La reconstrucción no puede limitarse a levantar nuevamente las edificaciones destruidas: debe reducir radicalmente las condiciones sociales que hicieron vulnerables a millones de personas.

II- La solidaridad popular frente a la tragedia: una respuesta que desbordó u supero al Estado y al gobierno

Miles de trabajadores, jóvenes, organizaciones sociales, comunidades barriales y campesinas, indígenas, afrodescendientes, sindicatos, bomberos, organismos de socorro y voluntarios protagonizaron una extraordinaria movilización solidaria.

En numerosos territorios, esta respuesta superó la capacidad estatal. Fueron habitantes, jóvenes, trabajadores y organizaciones populares quienes removieron escombros, buscaron sobrevivientes, organizaron centros de acopio y transportaron alimentos, agua, medicamentos y herramientas.

En el Valle del Cauca, Buenaventura se convirtió en un ejemplo emblemático: ante más de 72 horas de incomunicación terrestre, las barras del América y Deportivo Cali organizaron la recolección de ayudas y consiguieron transportarlas hasta el principal puerto colombiano sobre el Pacífico.

Las caravanas solidarias llegaron directamente a barrios, veredas y comunidades rurales, llevando ayuda y acompañando a las familias damnificadas. Esta solidaridad expresa una enorme reserva de organización y capacidad colectiva del pueblo colombiano.

Pero también evidencia la profunda desconfianza de amplios sectores hacia el aparato estatal, producto de años de corrupción, burocracia, clientelismo e ineficiencia institucional.

La solidaridad popular debe ser reivindicada y organizada, pero no puede ser utilizada por el Estado para sustituir sus obligaciones. El pueblo puede y debe ser solidario; el Estado tiene la obligación de garantizar vivienda, salud, educación, alimentación, empleo, infraestructura y protección social.

Las organizaciones populares que están en el territorio deben ser reconocidas como protagonistas de la reconstrucción y no como auxiliares gratuitos de una institucionalidad desbordada.

III. La respuesta del Gobierno Nacional: medidas insuficientes y sin control social

El régimen de Abelardo De la Espriella activó mecanismos de emergencia y anunció algunas ayudas, pero estas resultan insuficientes. Los subsidios temporales de arrendamiento y los alivios en servicios públicos no resuelven la recuperación de las viviendas, los emprendimientos, la pequeña y mediana industria ni las fuentes de empleo destruidas.

La utilización de facultades extraordinarias no puede convertirse en un cheque en blanco para el régimen, los grandes contratistas, bancos, aseguradoras y empresarios. Toda contratación, asignación presupuestal, crédito, subsidio y obra pública relacionada con la emergencia debe estar sometida a control ciudadano, sindical, territorial y comunitario. Ni un peso de la reconstrucción puede terminar en manos de la corrupción, la especulación inmobiliaria o el enriquecimiento de contratistas y grandes empresarios.

VI- El endeudamiento externo no puede convertirse en la salida automática

Frente a una catástrofe de esta magnitud se requieren recursos extraordinarios. Lo que debe cuestionarse es que la respuesta vuelva a descansar sobre el endeudamiento público, trasladando a las próximas generaciones el costo financiero de una emergencia que debería ser asumida mediante una redistribución extraordinaria de la riqueza nacional.

Una reconstrucción financiada principalmente con endeudamiento externo puede convertir una tragedia natural en una nueva tragedia económica y social.

V- La tragedia no ha detenido el proyecto político antipopular y proimperialista estadounidense del nuevo régimen

La emergencia también ha permitido observar que la catástrofe no ha significado una suspensión del proyecto político del régimen de Abelardo De la Espriella. Por el contrario, en medio de la emergencia acelera la implementación de sus políticas antipopulares y proimperialistas.

a. Persecución política. Mientras el país enfrenta miles de damnificados y graves daños, el Gobierno mantiene su ofensiva contra la administración anterior mediante el denominado “Libro de la verdad” a la vez que se propone destomontar pequeñas conquistas populares alcanzadas bajo el gobierno anterior. Rechazamos tanto la impunidad frente a la corrupción como la utilización de las instituciones estatales para desarrollar una persecución política. Las investigaciones deben sustentarse en pruebas, respetar el debido proceso y ser independientes de cualquier cálculo partidista; y lo que es más importante, deben respetarse aquellos logros que en materia económica, laboral, educación, o de restitución de tierras se alcanzaron.

b. La política exterior: subordinación a Estados Unidos e Israel. El régimen ha mantenido un marcado viraje hacia una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel. Desde una perspectiva internacionalista y antiimperialista, cuestionamos esta orientación. Colombia debe desarrollar relaciones internacionales independientes. La cooperación internacional es bienvenida cuando contribuye a salvar vidas y atender a las víctimas, pero cooperación no significa subordinación política, militar o económica, mucho menos para lavarle la cara a los asesinos responsables del genocidio del pueblo palestino.

c. Desmonte de la política de paz del gobierno de Petro. El traslado de 117 personas privadas de la libertad vinculadas a los procesos de negociación del anterior Gobierno constituye una expresión de la política de “mano dura” anunciada durante la campaña electoral. Representa el anuncio práctico del desmonte de la política de Paz Total y la sustitución del diálogo por la fuerza y la negociación por la persecución.

Rechazamos tanto la impunidad de las organizaciones criminales como la utilización demagógica de la política de seguridad para fortalecer un régimen de excepción permanente, ampliar el poder represivo del Estado y criminalizar la protesta social. La clase trabajadora y las comunidades populares tienen derecho a vivir sin el terror de las organizaciones armadas y del narcotráfico, pero también a no ser víctimas de la violencia estatal, la militarización de sus territorios ni la criminalización de sus luchas sociales.

VI- Una reconstrucción al servicio de las víctimas y no de los grandes negocios

Desde una perspectiva de clase trabajadora y retomando los principios de independencia de clase, movilización y organización, la reconstrucción debe partir de una definición fundamental: Las víctimas deben ser protagonistas y no receptoras pasivas de las decisiones tomadas por el régimen, los bancos, los contratistas y las grandes empresas.

No queremos una reconstrucción concebida como un gigantesco negocio privado. Queremos una reconstrucción pública, democrática, participativa y controlada por las comunidades.

Propuestas

1- Recursos para la reconstrucción, no para la deuda.

Suspensión inmediata del pago de la deuda externa durante la emergencia y el proceso inicial de reconstrucción; auditoría pública de la deuda y rechazo a nuevos empréstitos para financiar la reconstrucción. Los recursos liberados deben destinarse a un Fondo Nacional de Reconstrucción y Solidaridad Obrero-Popular.

2- Que paguen quienes concentran la riqueza.

Impuesto extraordinario a las grandes fortunas, bancos, monopolios, empresas minero-energéticas y grandes capitales. Suspensión o exención del impuesto predial para los inmuebles afectados, exención del impuesto de renta para las familias damnificadas y IVA cero para los materiales, equipos e insumos destinados directamente a la reconstrucción.

3- Los bienes de la SAE al servicio de las víctimas.

Los bienes administrados por la Sociedad de Activos Especiales deben ser destinados prioritariamente a familias urbanas y campesinas damnificadas, para vivienda, tierras productivas y reconstrucción comunitaria.

4- Reconstrucción pública, vivienda, salud, educación y trabajo digno.

Las obras fundamentales deben ejecutarse prioritariamente mediante entidades públicas, cooperativas de trabajadores y empresas estatales. Construcción masiva de vivienda pública segura; reconstrucción prioritaria de hospitales y escuelas; atención especial a comunidades rurales, campesinas, indígenas y afrodescendientes; y un programa extraordinario de empleo público con salario digno, estabilidad, seguridad social y derechos laborales.

5-Protección del empleo y de los ingresos.

Ninguna empresa debe utilizar el terremoto como excusa para despedir trabajadores. Deben garantizarse mecanismos de estabilidad laboral temporal, compensación a quienes pierdan sus ingresos y protección para las economías familiares, campesinas y comunitarias. Aseguradoras y bancos deben cumplir sus obligaciones y ofrecer períodos de gracia y refinanciación sin intereses adicionales.

6- Control popular y participación de los damnificados.

Crear comités territoriales de reconstrucción elegidos democráticamente. Toda contratación debe ser pública, transparente y accesible. Los recursos deben estar bajo vigilancia permanente de damnificados, sindicatos, organizaciones campesinas, juntas comunales y organizaciones sociales. La ayuda estatal no puede condicionarse a ninguna afiliación política, religiosa, partidista o electoral.

7- Reconocimiento y fortalecimiento de la solidaridad popular.

Las caravanas, colectivos juveniles, sindicatos, juntas comunales, organizaciones campesinas y demás expresiones solidarias deben ser reconocidas como actores legítimos de la reconstrucción, con posibilidad de administrar directamente recursos destinados a las comunidades mediante mecanismos de rendición pública de cuentas y control colectivo.

8- Unidad de los trabajadores y sectores populares.

Sindicatos, organizaciones campesinas, comunidades indígenas y afrodescendientes, organizaciones barriales, estudiantes, trabajadores de la salud, docentes, organizaciones de mujeres y jóvenes deben impulsar una coordinación nacional por la reconstrucción y un Frente Único por la Reconstrucción al servicio de las víctimas, mediante asambleas territoriales, comités de damnificados, brigadas solidarias, veedurías populares y movilizaciones.

La independencia política frente al régimen no significa indiferencia frente a la tragedia. Significa defender con mayor firmeza los derechos de las víctimas. La clase trabajadora necesita construir su propia alternativa.

VII. Una salida obrera y popular frente a la reconstrucción

El terremoto plantea una pregunta que trasciende la emergencia inmediata: ¿para quién se reconstruirá Colombia? Puede reconstruirse para los bancos, grandes contratistas, constructoras, monopolios e inversionistas. O puede reconstruirse para quienes perdieron sus viviendas, sus empleos, sus escuelas, sus hospitales y sus condiciones de vida.

La tragedia del 10 de agosto no debe utilizarse para profundizar la desigualdad, aumentar la deuda pública, fortalecer los negocios privados ni consolidar la subordinación internacional del país. Debe convertirse, por el contrario, en una oportunidad para que trabajadores, comunidades populares, campesinos, jóvenes y organizaciones sociales levanten una alternativa propia frente a las políticas del Gobierno.

Reconstruir no significa simplemente volver a levantar lo que se cayó. Reconstruir significa transformar las condiciones sociales que hicieron que millones de colombianos fueran tan vulnerables frente a la tragedia. Y esa reconstrucción solo podrá estar verdaderamente al servicio de las mayorías si son los propios trabajadores y las comunidades quienes participan, deciden y controlan su desarrollo.

El expresidente Gustavo Petro rectifica su permanencia en Colombia…

«No he desaparecido, he estado en el país y no me iré sino intermitentemente», expresó.

El exmandatario Gustavo Petro se pronunció sobre la situación política y la cooperación internacional en medio de la emergencia por el sismo en Colombia.

El exmandatario de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que permanecerá en el país frente a las recientes amenazas y desmintió los rumores sobre una supuesta captura o extradición en su contra. A través de sus redes sociales, el líder del Pacto Histórico hizo un llamado a construir una «gran Alianza del pueblo y del mundo por la vida», rechazando las campañas de desinformación que, según denunció, buscan aislarlo y destruir el progresismo mediante el miedo y la mentira.

«No he desaparecido, he estado en el país y no me iré sino intermitentemente», expresó Petro, quien advirtió sobre las amenazas dirigidas a sus seres queridos, incluida su hija Antonella, y a figuras importantes del gobierno saliente.

El exgobernante aseguró que «no habrá ninguna extradicción ni juicio contra mí, porque no he cometido ningún delito» y enfatizó que el miedo es utilizado como base para el fascismo, con el objetivo de paralizar al país y saquear sus recursos naturales. «Solo necesito el amor de la gente y la belleza de mi país», añadió.

En otro orden de ideas, Petro cuestionó la decisión del actual presidente, Abelardo De la Espriella, de permitir el ingreso de un contingente militar e ingenieros procedentes de Israel para participar en las labores de rescate tras el sismo de magnitud 7.4 que afectó a la nación.

El exmandatario puso en duda el carácter puramente humanitario de la delegación y advirtió que la presencia de personal militar armado sin la autorización del Senado podría constituir una ocupación irregular del territorio colombiano.

Asimismo, se hizo eco de denuncias sobre la supuesta inacción de los rescatistas israelíes en puntos críticos del desastre, como el edificio Vanessa en Cali, insistiendo en que Colombia requiere prioritariamente personal médico, enfermeros y especialistas en salvamento en lugar de tropas extranjeras.

Este episodio se enmarca en el reciente viraje de la política exterior bajo el mandato de la Espriella, quien restableció los vínculos diplomáticos con Tel Aviv, proyecta el reconocimiento de su soberanía sobre los Altos del Golán el traslado de la embajada a Jerusalén y el incremento de la cooperación en seguridad con Estados Unidos.

Lo subrayado/interpolado es nuestro