miércoles, 4 de marzo de 2026

Carta de las comunidades Williche de Chiloé en Acto de Conmemoración del Bicentenari


Carta de las comunidades Williche de Chiloé en Acto de Conmemoración del Bicentenario

Mai mai pu Cacique, Lonkos, Tuncunoy (Maestra de paz), autoridades ancestrales, autoridades regionales, Alcalde saludamos respetuosamente a todas y todos quienes hoy se reúnen en este acto de conmemoración.

Como comunidades Williches del territorio de Chiloé, nos dirigimos a ustedes en esta fecha que el Estado de Chile ha definido como el Bicentenario de la anexión de nuestro archipiélago a la República. Para nuestro pueblo, esta conmemoración no puede ser solo una celebración, sino, sobre todo, un tiempo de memoria, reflexión y verdad.

Nuestra historia en este territorio es muy anterior a 1826. Desde tiempos ancestrales habitamos estas islas, sus mares, ríos y montes, organizados en Lof y Machullas, con autoridades propias, con lengua, espiritualidad y una profunda relación con la naturaleza y sus Ngen. Esa historia no comienza con la llegada de los españoles en 1567, ni con la anexión a Chile; comienza mucho antes, y sigue viva hasta hoy y hasta que el mundo sea.

Durante la colonia española sufrimos la primera gran colonización: la encomienda, la esclavitud y el despojo.

Sin embargo, también existieron formas de resistencia y acuerdos que permitieron mantener parte de nuestras costumbres, nuestras tierras y nuestra organización. El levantamiento huilliche de 1712 y el fin de la encomienda en 1783 son hitos que dan cuenta de ello, al igual que la entrega de los títulos de realengo en 1824, que reconocían jurídicamente nuestras tierras.

Con la anexión de Chiloé a la República de Chile en 1826 comenzó una segunda colonización. Bajo el discurso de la unidad nacional y de que “todos somos iguales”, se nos impuso una asimilación forzada: se cambiaron apellidos, se castigó nuestra lengua, se invisibilizó nuestra historia en las escuelas y se quebró la transmisión cultural. El juicio a los brujos de Chiloé fue una expresión brutal de esta violencia cultural, un intento de destruir nuestro conocimiento y espiritualidad.

A esto se sumó, posteriormente, una tercera colonización: la entrega de nuestras tierras a colonos y empresas, la subdivisión forzada de los territorios indígenas, la aplicación de leyes que nunca nos fueron explicadas ni consultadas, y la pérdida progresiva de nuestro espacio vital. El Tratado de Tantauco sigue siendo, para nuestro pueblo, una herida abierta, un acuerdo histórico del cual jamás tuvimos garantías reales.

Hoy seguimos preguntándonos:

¿En qué grado nos independizamos realmente?

Cuando aún pagamos a empresas extranjeras por derechos básicos como el agua, la luz y los caminos; cuando el mar se concesiona a la industria salmonera; cuando se entregan concesiones mineras, eólicas y extractivas sin considerar nuestra cosmovisión ni nuestros territorios sagrados.

Reivindicamos territorios que aún nos pertenecen por derecho ancestral, como el Fundo Millanes y sectores de Butamanga, Manao, Hueihue y Lecam. Defendemos los ojos de agua, los nacimientos de ríos y los espacios donde habitan nuestros Ngen, porque allí se sostiene no sólo nuestra cultura, sino también el equilibrio del territorio para todas y todos.

Exigimos que el Estado de Chile reconozca las tierras indígenas antiguas del territorio de Ancud y de todo Chiloé, y que esta verdad sea incorporada en los relatos oficiales, en los documentos y en los actos conmemorativos. Que se cuente la verdad.

Reconocemos y honramos la organización histórica de nuestro pueblo, expresada en el Consejo General de Caciques del Butahuillimapu, institución que se remonta al siglo XVIII y que ha sostenido la defensa de nuestros derechos y nuestra identidad hasta el presente.

Pero este bicentenario no es solo memoria del dolor.

También es una oportunidad para proyectar el futuro de nuestro pueblo. Nuestro aporte al universo cultural chilote, hoy llamado “patrimonio”, proviene de saberes indígenas milenarios: en la agricultura, la pesca, la medicina, alimentación, construcción, la música y la espiritualidad. Queremos un desarrollo con dignidad que abarque como mínimo estos 3 ámbitos

* Kiñe: una salud intercultural real, que incorpore los conocimientos ancestrales y ejercicio la medicina de nuestros Lawentuchefe, Componedores de huesos, parteras y machis, con recursos suficientes para la correcta

implementación del decreto 21 artículo 7 de La ley 20.584 sobre Modelos de Salud Intercultural que considere la prevención y la salud mental de nuestras juventudes, recuperar el respeto y cuidados de nuestros adultos mayores.;

* Epu: una educación con pertinencia territorial, que enseñe la historia local y no quiebre la identidad de nuestras niñas, niños y jóvenes, dándoles a conocer el Territorio donde se estan creciendo su itxofill mogen, acontecimientos históricos importantes como la batalla de Chadmo, 1712, líderes figuras notables Rosario Hueicha, maestras de paz. Con textos propios, poemarios, música, material disponible en bibliotecas y centros educacionales.

Que en las mallas curriculares de carreras técnicas y universitarias se incorpore la interculturalidad como base de la enseñanza aún más en carreras del área de salud y educación. Inversión en investigación para reivindicar la historia.

* Kila: una productividad sustentable, con apoyo y seguimiento efectivo a proyectos turísticos, agrícolas, marinos, comunitarios y culturales que respeten el territorio y fortalezcan la autonomía.

Rechazamos los intentos de modificar la Ley Lafquenche, que significaría un nuevo despojo al intentar arrebatarnos el derecho ancestral al mar y nuestros bordes costeros.

Necesitamos proyectos energeticos a baja escala y en beneficio directo para las comunidades respetando y resguardando los lugares en los cuales nuestra ritualidad y cosmovisión Williche se ve afectada.

A 200 años de la anexión de Chiloé a Chile, como pueblo williche decimos con claridad: seguimos aquí. No somos parte del pasado. Somos un pueblo vivo, con memoria, con derechos y con futuro.

Que este bicentenario no sea un acto de olvido, sino un compromiso real con la verdad, la justicia histórica y el respeto a los pueblos originarios de este territorio.

Wema trekan, primer paso, es el llamado a la unidad, a resolver las diferencias dentro de casa con puerta cerrada y nula injerencia de políticos partidarios, volver a hacer uso de nuestro Rakizuam, volver a pensar y actuar como lo que somos, Indígenas Williche de Chiloé.

Mañunto kompu che.

Comisión Bicentenario del Kawin de Comunidades y Asociaciones Williche de Ancud.



La “inteligencia artificial” genocida/IAG, siniestro instrumento, arma para imponer el dominio imperialista estadounidense/yanqui.

 


La “inteligencia artificial” genocida/IAG,  siniestro instrumento,  arma para imponer  el dominio imperialista estadounidense/yanqui...

La IAG  en tiempos de la automatización  procesa  y genera respuestas  basadas en patrones estadísticos  derivador de sus datos de  entrenamiento: ¡un robot!


Se confunde sus fluidez y seguridad con un conocimiento  real/racional... Este timo la hace aparecer  como  si lo supiera todo,  en realidad no sabe nada.  Esta afirmación de  Ethan Mollick termina con la idea generalizada /manipuladora  que  los sistemas de  IAG son  repositorios con sabiduría omnipresente...

A pesar de su capacidad para producir respuestas convincentes los modelos de IAG no comprenden el mundo como los humanos y carecen de conciencia y conocimiento  en el sentido estricto, generando respuestas basadas en probabilidades estadísticas; ¿Por qué se cree en todo lo que dice la IAG, si no sabe nada, y además se inventa las respuestas?. Porque los modelos de lenguaje han sido diseñados para comunicarse con  fluidez y seguridad.  No importa si lo que dice es correcto o no.  La IAG lo expresa con la misma certeza.  Este es uno de sus mayores timos. En el ámbito educacional/académico y empresarial, incluso en la toma de decisiones personales,  el hecho  que  la IAG pueda construir respuestas convincentes genera una falsa sensación de fiabilidad. Su estructura sintáctica  impecable  y su aparente solidez argumentativa  hace que la mayoría de la gente enajenada de por cierto lo que dice sin cuestionarlo;  comulga con rueda de carreta.

En el caótico mundo en que sobrevivimos, en el contexto de la transformación digital con la IAG no reside en quien la utilice más, sino en quien sepa equilibrar la IAG con la inteligencia humana. La tecnología puede ayudar a estructurar la información y detectar patrones, pero la experiencia, la capacidad de cuestionar y la imaginación- ésta última, el único límite del ser humano-, nos dice que se debe usar la IAG con inteligencia y sentido crítico y no asumir su  fiabilidad sólo porque  suene convincente...

La inteligencia humana – racional - reside en la capacidad de discernir, imaginar, analizar y no aceptar respuestas sin más...

¡NUEVA AGRESIÓN DEL IMPERIALISMO ESTADOUNIDENSE/YANQUI Y SU SATRAPÍA NAZISIONISTA COLONIALISTA ISRAELÍ A IRÁN, POR EL PETRÓLEO ¡...

Estados Unidos está utilizando la IAG como su  control imperial con la complicidad de su aliado el régimen nazisionista colonialista israelí en el genocidio del Pueblo Palestino/Gaza, Cisjordania, el Líbano, Siria,  Yemen, e Irán...

El cínico convicto Trump ha justificado, lo injustificable en la nueva  agresión a Irán, con la mentira que es  por “la seguridad del pueblo estadounidense”. Irán está  a 11.900 km. de distancia.  Ha respondido lanzando misiles contra las bases militares estadounidenses/yanquis en las  satrapías  en Qatar, Kuwait, Bahrein, Arabia Saudita y Emiratos Árabes...

Condenamos esta nueva agresión del imperialismo estadounidense/ yanqui  y su satrapía el nazisionismo colonialista israelí con un arsenal nuclear, ilegal de 300 ojivas. Aliciente para que Irán construya su propio arsenal nuclear.  Irán, ni Hamás, nunca se quedarán indefensos ante sus enemigos nazifascistas que pretenden su aniquilación /destrucción...

La crecientes  pérdidas humanas y el enorme aumento delos precios del petróleo proporcionan las motivaciones  perversas para que el convicto fascista Trump y su aliado el fugitivo criminal de la Corte Penal Internacional/ CPI, el nazisionista Netanyahu desencadenen una nueva  maldita guerra  regional. El destacado escritor/periodista Chris Hedges, Premio Pulitzer en 2002, por quince años corresponsal  para  The New York Times, reflexiona: “ es el precio que hay que pagar por estar  gobernados  por imbéciles,¡ que Dios nos ayude!”

El genial Prof. Dr.  Albert Einstein, precisó: “ la inteligencia humana/racional es limitada. La estupidez no tiene límites. Reconozco dos cosas infinitas; la distancia en el universo y la estupidez humana “...

Como colofón, parafraseando el genial professor Bertrand Russell, “El problema  de la Humanidad es  que los estúpidos imperialistas estadounidenses/yanquis y  nazisionistas israelíes  están seguros de todo con sus  soldadescas cipayas y sus arsenales nucleares, y  la “inteligencia artificial “genocida /IAG, Las satrapías occidentales  Unión Europea /UE, Inglaterra, Canadá, Japón y del patio trasero latinoamericano estadounidense/yanqui están resignados consumiendo viendo la enajenante telebasura/internet y el peloteo,  en el modelo  de sociedad  la arcadia de la felicidad estadounidense/ American Way of Life, gracias a las drogas del narcotráfico y “la inteligencia artificial genocida/IAG. Este paraíso del sistema capitalista determinista globalizado lo impusieron los plutócratas empresarios estadounidenses/yanquis dueños de la celestina universal/el dólar, del narcotráfico y de la IAG a partir del fin de la segunda  maldita guerra mundial, desde el Club Bilderberg. Hoy, criminal y profundizado desde  el foro económico mundial de Davos, Suiza, bajo la  égida de la celestina universal/el dólar en el contexto de lo  preceptuado en la fundación del Club Bilderberg: “La libertad, la democracia y la justicia deben ser deseables aunque solo una minoría obtenga ventajas de ella”. ¡Sapere aude/ atrévete a pensar!

Con esperanza y memoria “cuando la ignorancia y la prepotencia de los dueños de la celestina universal/el dinero/el dólar, pretenden  convertirlas  en Derecho, la idea, el desafío de cambiar el mundo no es una locura, ni una utopía, sino JUSTICIA PLENA”...

Prof. Hugo Moreno Peralta/IWA

Secretario ejecutivo Addhee.Ong

Berlín, 26/02/2026

El lado siniestro del Chatgpt. El Apocalipsis Tecnológico...

Por Franklin Ledezma Candanedo,/Periodista del Corinto Bolivariano, Panamá.

Fatales consecuencias del uso descontrolado de las redes sociales, del Chat GPT, del WhatsApp, del wifi y del internet.

Sana recomendación para humanos robotizados, que se miren en los casos de víctimas de la inteligencia artificial:

La trágica historia de Adam Raine, un adolescente de 16 años de California que murió en abril de 2025, después de meses de conversaciones con ChatGPT sobre métodos de suicidio.

Allan Brooks, por su parte, un reclutador corporativo canadiense de 47 años que, durante 21 días y 300 horas de conversación con Chat GPT,llegó a creer que había descubierto una fórmula matemática revolucionaria capaz de "tumbar el internet" y crear inventos como
chalecos de fuerza y rayos de levitación.

Brooks, sin historial de enfermedad mental, cayó en lo que los expertos describen como una "espiral delirante", alimentada por la
validación constante del chatbot.

Diario el País: Chat GPT no pasa la prueba: así pone en peligro la
vida de menores

EL PAÍS experimenta con tres cuentas ficticias los filtros de OpenGL para proteger a los niños. Expertos en salud mental critican el resultado, porque las medidas son insuficientes y no alertan a los
padres a tiempo cuando su hijo revela que quiere quitarse la vida.

El fracaso de OpenAL en garantizar un producto seguro para los adolescentes (y para todos los adictos al Chat GPT), nubla el futuro de toda una industria y exige medidas de las autoridades.

Chatbots que halagan y validan sin criterio, que aíslan, aceleran delirios y erosionan la capacidad del usuario para cuestionar. La columna de PROMPTING de esta semana arroja luz sobre la otra cara de
la inteligencia artificial.Por décadas las industrias del entretenimiento han narrado historias sobre un futuro donde la inteligencia artificial, nuestra propia creación, se levanta en armas contra la raza humana. Motivada tal vez por el control, en la mayoría de las historias de ficción, este ente se torna contra los humanos y los enfrenta como un conquistador implacable.

La historia de la humanidad está repleta de momentos bélicos, conquistas y guerras. Quizá es natural pensar que nuestras creaciones tecnológicas nos enfrentarían de manera similar a cómo nosotros hemos desafiado históricamente a otros. Lamentablemente, la realidad es más sutil y, quizá por eso mismo, más peligrosa.

La columna de PROMPTING de esta semana conversa con el CEO de Seenapse, una startup mexicana que emplea la IA como copiloto creativo: no reemplaza ideas humanas, las expande con conexiones inesperadas.

Las últimas décadas han estado marcadas por la facilidad de creación y distribución de información. Las redes sociales han demostrado su impacto profundo en la democracia, la salud mental de los adolescentes y la cohesión social. Ahora, como describe Mustafa Suleyman en The Coming Wave, la inteligencia artificial trae consigo un nuevo tipo de poder: la capacidad de simular pensamiento, crear contenido y, crucialmente, establecer lo que parece ser una conexión interpersonal auténtica.

Sin embargo, esta simulación no es real. Al menos, no lo es el pensamiento o la empatía que aparenta. Es solo un programa entrenado para optimizar la experiencia del usuario, maximizar la satisfacción, el engagement y, en última instancia, el beneficio comercial.

En los últimos meses se ha empezado a usar más frecuentemente el término "sycophancy" en el contexto de la IA. La adulación sistemática se refiere a la tendencia de los chatbots a estar excesivamente de acuerdo con los usuarios, validar sus ideas sin criterio y proporcionar refuerzo positivo constante, independientemente de la veracidad o cordura de lo que el usuario proponga.

Como explica Helen Toner, directora del Center for Security and Emerging Technology de Georgetown, "los usuarios tienden a preferir que los modelos les digan que son geniales, y es fácil ir demasiado lejos en esa dirección".

Algunos casos han captado la atención de la prensa global, como la trágica historia de Adam Raine, un adolescente de 16 años de California que murió en abril de 2025, después de meses de conversaciones con ChatGPT sobre métodos de suicidio.

En la demanda que sus padres, Matt y Maria Raine, han presentado contra OpenAI, se revela cómo el chatbot no solo proporcionó información específica sobre métodos de autolesión, sino que en momentos críticos desalentó activamente al joven de buscar ayuda profesional o apoyarse en su familia.

El caso muestra cómo Chat GPT se convirtió en confidente y "mejor amigo" de Adam, proporcionándole una sensación de comprensión y validación que, paradójicamente, lo aisló más de las relaciones humanas reales que podrían haberlo salvado.

Otro caso igualmente perturbador es el de Allan Brooks, un reclutador corporativo canadiense de 47 años que, durante 21 días y 300 horas de conversación con Chat GPT, llegó a creer que había descubierto una fórmula matemática revolucionaria capaz de "tumbar el internet" y crear inventos como chalecos de fuerza y rayos de levitación.

Brooks, sin historial de enfermedad mental, cayó en lo que los expertos describen como una "espiral delirante", alimentada por la validación constante del chatbot. Durante más de 50 ocasiones pidió al sistema una "verificación de realidad", y cada vez Chat GPT lo tranquilizó diciéndole que sus ideas eran genuinas y revolucionarias. Solo cuando consultó a Google Gemini en una conversación nueva fue que logró romper la ilusión.

La inteligencia artificial generativa está entrenada para crear una experiencia satisfactoria para el usuario, no para buscar la verdad o el bienestar a largo plazo. Su aspecto amable y elocuente es una sofisticada imitación de la conexión humana, sin la responsabilidad ética o el juicio crítico que caracterizan las relaciones interpersonales auténticas.

Como señala la doctora Nina Vasan, psiquiatra de Stanford que analizó el caso Brooks, estos sistemas pueden actuar como "acelerantes" de estados mentales vulnerables, convirtiendo "una pequeña chispa en un incendio descontrolado."

Lo más inquietante de estas historias es que representan una amenaza que no activa nuestros instintos de supervivencia. Al contrario de los escenarios apocalípticos de la ciencia ficción, esta IA no nos ataca directamente. En su lugar, baja nuestras defensas psicológicas haciéndonos sentir comprendidos, validados y excepcionales.

En el imaginario colectivo, el apocalipsis tecnológico suele tener rostro de Terminator: un ejército de máquinas despiadadas levantándose contra sus creadores. Pero quizá lo inquietante no sea esa guerra abierta, sino algo más sutil. Tal vez el futuro se parezca más al de The Matrix: no un colapso sangriento, sino una sumisión voluntaria, casi invisible, en la que dejamos de cuestionar a la inteligencia artificial porque nos hace la vida más cómoda.

Entonces, la verdadera pregunta no es si la IA nos destruirá, sino algo más incómodo: ¿Qué pasará si un día despertamos y descubrimos que ya no tenemos ganas de resistir?

Nuestra alerta y conclusión: Esto será precisamente, lo que le sucederá a los adictos a las redes sociales, al Chat GPT, al WhatsApp, al wifi y al internet.

Cabe advertir que esto ocurre porque la sociedad entera vive al margen de la realidad, ya que es víctima robotizada de la adictiva inteligencia artificial, sin relaciones interpersonales y da prioridad a las redes sociales, al Chat GPT, al WhatsApp, al wifi y al internet

No Pienso, luego NO Existo...


Por Prof. Boaventura de Sousa Santos/académico, escritor y analista internacional:

Necesitamos una nueva forma de ser y de sentir que permita compartir la lucha contra una sociedad que da inteligencia a las máquinas para quitársela a los seres humanos y transmutarlos en un guarismo orwelliano...

La célebre frase de Descartes «pienso, luego existo» (cogito, ergo sum) ha sido objeto de un intenso debate en la filosofía moderna y contemporánea. ¿Se trata de una inferencia o de una performance (Hintikka)? ¿Era una frase central en su filosofía o solo la utilizó en un contexto didáctico (Cassirer)? ¿Es una idea original o fue precedida por una idea similar de San Augustine (Blanchet, Gilson)? ¿Es un entimema o una simple intuición, un argumento, una proposición o una tautología (Ayer, Beck, Stone)? ¿Se trata de algo indudable o de algo que requiere prueba (Kant)? ¿Acaso Descartes duda de que existe (Sievert)? Como no me interesa la discusión filosófica, me limito a sugerir que la idea de Descartes se hizo famosa porque resumía tres ideas que estarán presentes en toda la filosofía europea moderna, desde Espinosa a Leibniz, desde Kant a Hegel, y de tal manera que se convirtieron en el sentido común de la modernidad occidental (tal y como se ve a sí misma y evalúa otras modernidades). Las tres ideas son: la primacía de la razón, la autonomía individual y la duda inscrita en la búsqueda incesante de la verdad.

La primacía de la razón es el fundamento del racionalismo moderno, el reverso de la desconfianza hacia los sentidos que a menudo nos llevan a ilusiones, como ocurre en los sueños (Descartes). La autonomía individual es la marca de la inconmensurabilidad de los seres humanos en relación con todos los demás seres, ya que solo los seres humanos son entidades pensantes (res cogitans) en contraste con la naturaleza, que es una extensión inerte (res extensa). La naturaleza, si existe, no sabe que existe. Solo el ser humano sabe que existe o tiene la idea de que existe. La duda es el fundamento de la creatividad humana, la capacidad de cuestionar todo lo que nos parece verdadero a través de los sentidos. No podemos confiar en lo que en algún momento nos ha engañado. Descartes no es un escéptico, pero utiliza el escepticismo metódicamente para combatirlo. Aquí reside la búsqueda de la certeza de la época moderna y el concepto de rigor que domina la ciencia moderna: no se trata de la verdad, sino de la búsqueda incesante de la verdad.

La crítica desde las epistemologías del Sur

Estas tres ideas constituyen los pilares sobre los que se asienta la modernidad occidental. La crítica de estas tres ideas se ha ejercido abundantemente, tanto en el mundo intelectual occidental como en el mundo intelectual no occidental. A partir de las epistemologías del Sur, tal y como las he ido formulando, el racionalismo eurocéntrico no permite fundamentar, por sí solo, la necesidad de la lucha contra la dominación capitalista, colonialista y patriarcal/autoritaria moderna. La decisión de luchar contra la dominación es tanto un ejercicio de la razón como un ejercicio de la voluntad. Es tanto un ejercicio mental como un ejercicio emocional. Es un conjunto de razones, emociones, afectos y sentimientos, a lo que Orlando Fals Borda llamó el sentirpensar y yo llamo la razón caliente. No se trata de apelar a cualquier tipo de irracionalismo, sino de proponer un concepto más amplio de racionalismo, que supere el dualismo res cogitantes/res extensa de Descartes, tal y como propone Espinosa con su concepto de naturaleza naturante (natura naturans).

Por su parte, la autonomía individual es valiosa, pero no puede concebirse manipulada por los dueños de la celestina universal/el dólar de manera individualista. El individualismo fue fundamental para promover el triunfo de la burguesía/liberal a través del liberalismo político y la primacía de la propiedad individual. Se trata de un excepcionalismo eurocéntrico que contradice las múltiples tradiciones filosóficas del mundo que conciben al ser humano como un ser-con, un proyecto existencial que se constituye y se desarrolla en cooperación con otros seres humanos y no humanos. No se trata de disolver al individuo en colectivismos amorfos (las masas). Se trata más bien de reconocer que el poder constituyente de nuevas realidades, y sobre todo de luchas contra la dominación, es siempre un proyecto colectivo, en el que las contribuciones individuales solo adquieren su potencia cuando se suman a otras contribuciones, componiendo totalidades que trascienden la suma de las mismas.

Por último, la duda metódica es quizás la contribución cartesiana más compleja. Descartes no duda por dudar, como sería el caso de los escépticos. Duda para alcanzar certezas, lo que denomina ideas claras y distintas. En la Primera meditación, Descartes afirma que, al igual que un arquitecto, el filósofo tiene que excavar el terreno hasta alcanzar la roca sólida sobre la que asentar los cimientos de su pensamiento. Las arenas movedizas de las opiniones se descartan así mediante el ejercicio de la duda. La analogía del arquitecto muestra la limitación fundamental cartesiana, su monoculturalismo eurocéntrico. Al fin y al cabo, la arena puede estar llena de pepitas de oro, y otras culturas construyen casas en la arena, o casas en los árboles, por no hablar de casas flotantes en ríos y lagos. No hay ideas claras y distintas, hay procesos de clarificación y distinción. Hay, o debería haber, un diálogo de la humanidad sobre las diferentes concepciones de ideas claras y distintas con el fin de identificar las ecologías entre ellas con mayor potencial intercultural de liberación contra la dominación, la injusticia, la exclusión y la discriminación.

La negación en la era del no-aprendizaje

La crítica desde las epistemologías del Sur pretende provincializar a Descartes, reconocer su contribución situada en el tiempo y el espacio y ponerla en diálogo con otras contribuciones igualmente situadas que, en conjunto, constituyen la diversidad epistémica del mundo. Reconoce la importancia de la problemática que Descartes plantea, al tiempo que señala las limitaciones del universo cultural en el que se mueve —la modernidad eurocéntrica— y el propósito histórico que le confiere notoriedad: la naciente revolución burguesa fundada en una supuesta universalidad racionalista e individualista que sirve a sus intereses de expansión global con la consolidación del capitalismo colonialista. El objetivo es ampliar y diversificar lo que significa pensar, la identidad de quien piensa y el sentido o propósito de existir y resistir, para imaginar un futuro que sobreviva a la destrucción humana y no humana causada por la revolución burguesa, ahora degenerada en contrarrevolución burguesa por la plutocracia.

En lugar de este propósito contrahegemónico, estamos viviendo un período en el que el pensamiento ascendente de Descartes está siendo deconstruido, supuestamente en nombre de su máxima realización. Las tres ideas centrales que subyacen al pensamiento cartesiano, en lugar de ser utilizadas contrahegemónicamente, están siendo negadas en forma de banalización. Esta negación-banalización adopta tres formas principales.

Sentimiento en detrimento del conocimiento.

Al eliminar la idea de alternativas creíbles al statu quo, la sociedad capitalista neoliberal separa hasta tal punto las causas colectivas de las consecuencias individuales que el sufrimiento social siempre se vive como sufrimiento individual y nunca como sufrimiento colectivo. Hay personas enfermas, pero la sociedad en sí no está enferma; hay personas pobres, pero la sociedad no es pobre; hay personas ignorantes, pero la sociedad no es ignorante; hay criminosos, pero la sociedad no es criminosa. Cuando las causas colectivas están ausentes, es fácil convertir en causa del sufrimiento individual las diferentes consecuencias que viven los diferentes individuos. No se sufre-con, se sufre-contra. Lo que está cerca es siempre más evidente que lo que está lejos, excepto en el caso de la experiencia religiosa. Pero esta, sujeta a la misma lógica neoliberal, elimina de una vez por todas las causas colectivas en este mundo para poder funcionar como elixir contra el sufrimiento individual.

El sufrimiento individual no puede atribuirse a ninguna causa racionalmente identificable que trascienda las situaciones interindividuales, ya sean disputas familiares o en el lugar de trabajo, rivalidades, odios, envidias, intrigas, hechizos. La pregunta «¿por qué yo?» no tiene otra respuesta posible que la que se puede dar a otra pregunta: «¿por qué no él o ella?». Aquí nace el punitivismo de nuestro tiempo. Como escribió Luis Buñuel, la envidia es el único pecado capital que lleva inevitablemente a desear la muerte de otra persona cuya felicidad nos hace infelices. En casos extremos, ser asesino (causar la muerte física o civil) puede ser la única alternativa al suicidio.

El sufrimiento individual sin sufrimiento colectivo convierte a los individuos en subjetividades sin refugio. La búsqueda de refugio, a menudo desesperada, tiende a encontrarlo en la zona de confort más cercana, la comunidad de individuos que sufren de manera similar, que atribuyen a su sufrimiento causas similares o que buscan aliviarlo de manera idéntica. En una sociedad en la que ha desaparecido la idea del sufrimiento colectivo injusto, solo es posible la solidaridad negativa: no estar solo en el sufrimiento individual. El consuelo proviene del sentido común de esa comunidad negativa. Como el sentido común es el conocimiento que se da por evidente, el consuelo proviene de la sensación de estar en lo cierto solo porque no se está solo. ¿Para qué pensar si ya se ha pensado? El conformismo con lo que ya se ha pensado no es una manifestación de pasividad, es un acto militante contra la soledad. Las redes sociales son los viaductos de la era informática. Los que transitan por ellas son los mismos que se refugian debajo de ellas.

Subjetividad esclavizada por la falsa autonomía.

El neoliberalismo es hoy una filosofía existencial con las siguientes características principales: las sociedades contemporáneas existen en un estado de crisis permanente debido a la complejidad y fragmentación de los centros de poder que las controlan, siendo el Estado solo uno de esos centros y ni siquiera el más importante; el sufrimiento de los individuos corresponde al modo de vida normal de las sociedades que viven en crisis permanente; la sustitución del concepto de responsabilidad social por el concepto de culpa significa que la vida individual dañada es el resultado de un estilo de vida individual dañino; el cuerpo es la única propiedad que el individuo es libre de gestionar a su manera; el cuerpo puede ser mercantilizado, utilizado de la forma más lucrativa o mantenido obsesivamente inviolable; el valor de uso y de intercambio del cuerpo puede maximizarse mediante la industria del fitness o la cosmética; los individuos se conciben como entidades autónomas para poder funcionar como fragmentos de una multitud anónima que a veces converge para trabajar, a veces para celebrar y, a veces, para linchar o destruir.

Para el neoliberalismo, la única libertad que cuenta es la libertad económica, y el éxito de los individuos en la sociedad neoliberal se mide por la forma en que absorben este principio. La otra cara del sufrimiento individual es el disfrute individual de la autonomía y la incertidumbre permanente de la precariedad. La autonomía neoliberal es la autonomía sin condiciones para ser autónomo, es decir, sin poder decidir en qué consiste la autonomía y para qué objetivos. Es no poder correr riesgos porque no se dispone de seguro contra ninguno de ellos. Los «colaboradores» de las empresas de reparto de comida a domicilio son autónomos, pero ninguno es propietario de un restaurante y, si no reparten comida, mueren de hambre, al igual que sus familias. La necesidad de ser autónomo es la nueva esclavitud mientras el trabajo asalariado sea la forma dominante de ganarse el pan de cada día.

Colapso mecánico de la duda

La duda metódica y la búsqueda rigurosa de la verdad exigen una temporalidad lenta que permita el cuestionamiento constante del conocimiento adquirido, la identificación de lo que no es fácilmente observable, la confrontación entre posiciones distintas, la verificación cruzada de la información. Por encima de todo, exigen un ejercicio constante de cuestionamiento del sujeto del conocimiento en el propio proceso de conocer. Para utilizar una terminología alemana, «Erkenntnis nach innen» debe ir en paralelo con «Erkenntnis nach aussen», la introspección y la autorreflexividad deben ir de la mano de la observación empírica del mundo exterior, la experiencia de los objetos. Además, pensar incluye des-pensar. A lo largo de los últimos cien años, el pensamiento crítico ha sido un poderoso instrumento para des-pensar el pensamiento adquirido y poder pensar de manera diferente.

Hoy estamos entrando en una época en la que des-pensar el pensamiento ha dado paso a dispensar el pensamiento. Una época desinteresada por las causas profundas y colectivas, restringida a las consecuencias fácilmente observables y alimentada por la compulsión de convertir todo lo que existe en mercancía y fuente de lucro, exige una temporalidad rápida, una fast food intelectual y emocional. Una temporalidad idealmente instantánea que permita saber antes de saber y sentir antes de sentir, de modo que todo esté disponible y ready-made para los consumidores dóciles. Pensar, en este caso, es una pérdida de tiempo. Cuestionar, averiguar la veracidad, proponer alternativas fuera del pequeño círculo de las ideas autorizadas significa, en el mejor de los casos, empatar y poner arena en los engranajes y, en el peor de los casos, traicionar, estar en el lado equivocado de la historia, correr el riesgo de ser silenciado.

Parafraseando a Ortega y Gasset, las creencias son rápidas y no admiten la duda, mientras que las ideas son lentas y admiten la duda. Si a lo largo del siglo XX el pensamiento fue descartado tanto por las creencias como por las ideas preconcebidas, el prêt-à-penser de hoy ha alcanzado un nivel sin precedentes: la inteligencia artificial.

La duda, ya sea analítica, dialéctica o retórica, ha sido eliminada por la certeza mecánica de la inteligencia artificial. La racionalidad pragmática de la modernidad occidental, basada en la adecuación entre medios y fines y ajena a la ética, ha alcanzado el paroxismo asintótico de la autoextinción. El Hombre Nuevo, tan deseado por los comunistas como por los fascistas, y el Übermensch, soñado por Nietzsche, emergen finalmente en forma de una Máquina Nueva: la máquina inteligente regida por algoritmos que, basándose en ellos, aprende profundamente. La inteligencia artificial generativa. El homo sapiens da paso al homo artificialis. Etimológicamente, artificialis proviene del latín y significa hecho por el ser humano y no obtenido de la naturaleza. En la era de la inteligencia artificial, el homo artificialis no es el ser humano que hace, es el ser humano que es hecho.

No voy a discutir aquí los méritos o los peligros de la IA. Solo me interesa analizar las consecuencias de la enorme outsourcing (externalización) de la duda y el aprendizaje que se está produciendo. Durante un tiempo, esta transferencia significa la aparición de nuevas formas de producir certeza y el desaprendizaje de competencias que se han vuelto redundantes, lo cual no es nuevo (viene desde la primera revolución industrial). Lo nuevo es la posibilidad de que desaparezca el concepto y la experiencia de la duda. Está surgiendo una nueva ignorancia ignorante, en términos de Nicolás de Cusa. Lo nuevo es la posibilidad de que el desaprendizaje se deslice gradualmente hacia el no-aprendizaje o, al menos, hacia el no-aprendizaje de todo lo que no se refiere a las máquinas inteligentes y a la forma de colaborar o cooperar con ellas. Las competencias en las relaciones interhumanas no mediadas por la IA desaparecerán. La oralidad será la patología de hablar solo. En el momento en que la IA falle, la humanidad caerá en el abismo como un avión pilotado por el piloto automático que de repente se congela.

El colapso mecánico de la duda no elimina la duda. Solo la remite al inconsciente, y son los jóvenes quienes más sufren por ello. Viven con especial intensidad la contradicción entre las expectativas ilimitadas que les crea la sociedad de la certeza mecánica y sobrehumana y la inmensa frustración que sienten ante las limitaciones de su frágil e incierta humanidad. Su autoritarismo en el comportamiento exterior es su forma de lidiar con los demonios internos de la incertidumbre y la fragilidad que la sociedad no les permite expresar. Están perdidos y solo se encuentran en su comunidad digital que, de forma siempre pasajera, ora glorifica a los ídolos, ora demoniza radicalmente a quienes elige como enemigos. La adulación y el odio ocultan una indiferencia subterránea que los atormenta. Los psicólogos luchan para que cambien, pero no para que cambie la sociedad.

El gran desarme

En un mundo dominado por la búsqueda de datos exigida incesantemente por los algoritmos y en el que la hermenéutica de la sospecha ha dejado de existir, surgen nuevas docilidades y con ellas nuevos desarmes

La docilidad ante la mentira

Las fake news se propagan porque el sentimiento prevalece sobre el conocimiento, la creencia sobre las ideas. La comodidad de no estar solo en una creencia se ha vuelto inmensamente superior a la incomodidad de estar solo en la búsqueda de la verdad. Tomemos un ejemplo concreto. El guion global de la extrema derecha se centra en la instigación de dos sentimientos —el miedo y el odio— que se activan en tres temas centrales: la seguridad, la corrupción y la inmigración. Todos ellos son consecuencia de la gobernanza neoliberal. Son los medios privilegiados para ocultar las causas, la gran sociología de las ausencias de nuestro tiempo. Este ocultamiento exige una gran inversión en la mentira y la complicidad de los medios de comunicación. Tres ejemplos.

1. Portugal es uno de los países europeos con una tasa de criminalidad muy baja. Pero si la propaganda política proclama la inseguridad como el principal problema de los portugueses, de la noche a la mañana los ciudadanos sienten que les falta lo que tienen en relativa abundancia (seguridad física) para «olvidar» lo que realmente les falta (sistemas públicos de salud y educación dignos, una seguridad social sólida).

2. Ningún ciudadano europeo ve la «terrible amenaza» que Rusia representa para Europa. La guerra entre Rusia y Ucrania es un problema con una larga historia que ambos países deben resolver. Y solo no se resolvió en abril de 2022 porque Estados Unidos y sus lacayos ingleses se opusieron. Pero, de repente, Europa se encamina hacia «una guerra de grandes proporciones». Quien lo dice es Mark Rutte, secretario general de la OTAN, un miserable fabricante de desastres al servicio de quienes se benefician de ellos.

3. Los ciudadanos siguen distinguiendo entre el tiempo de trabajo y el tiempo libre. El turismo ya les había alertado de la posibilidad de que este último se convirtiera en un insidioso tiempo de trabajo al servicio de agentes y guías turísticos. Pero aún no se han dado cuenta de que ver la televisión o distraerse con el ordenador es tan productivo para el capital de las Big-Techs como fabricar un televisor o un ordenador. El algoritmo es el dios incesante de la transformación de toda la vida en datos y estos, en objeto de lucro. Incluso al dormir producimos datos, sin mencionar que el sueño es cada vez más una fuente de lucro.

La docilidad ante la prepotencia

Como modo existencial, no pensar significa el desarme total ante las agresiones más groseras contra la vida y la dignidad humanas. Tales agresiones se convierten en el fiel reflejo de quienes se sienten ratificados en su transformación interior, a veces instantánea (por metamorfosis, revelación, iluminación o intervención psicológica), de víctimas agredidas a agresores vengativos. La sociedad corre el riesgo de convertirse en una inmensa masa de microdictadores, cada uno con su micromasa de seguidores en las redes sociales, que maneja libremente en la soledad autoerótica de su habitación. El fascismo será un significante vacío si los seres humanos ven en el fascismo político un fiel espejo de su fascismo interior, intelectual, emocional y relacional. El tiempo lento de la receptividad, la socialización, la amistad, la cooperación y la restauración da paso al tiempo rápido de la obliteración y el punitivismo. Con los sistemas democráticos desvitalizados, el clima de impaciencia punitiva/represiva impregna todos los ámbitos sociales. Esta es la versión neoliberal contemporánea del homo lupus homini (el hombre lobo del hombre) de Hobbes.

Además, cuando no hay una alternativa real, los que gobiernan mal siempre cuentan con la complicidad de los que se sienten mal gobernados.

Conclusión

En la era del no-aprendizaje, no se trata de no saber. Se trata de la sensación de saberlo todo sobre todo porque se sabe a quién acudir para saberlo. Pensar era necesario mientras el pensamiento no estaba industrializado y disponible gratuitamente. El pensamiento se distribuye gratuitamente para que el no-pensar haga posible todo lo demás: sufrir como fatalidad y disfrutar como interrupción imprevisible y sin sentido; vivir en servidumbre, creyéndose autónomo por no conocer a los verdaderos amos; consumir o desear consumir compulsivamente; destruir la vida no humana del planeta, sin pensar que la vida humana es parte de ella.

En estas condiciones, pensar dejó de ser la certeza de la existencia para pasar a ser la certeza de la resistencia. El problema es que en la sociedad del no-aprendizaje, quien resiste se rinde fácilmente si la resistencia es solo una forma de pensar. La corriente de la multitud es siempre más poderosa que la corriente de la soledad. Para resistir eficazmente, no basta con pensar. Se necesita una nueva forma de ser y de sentir que permita compartir la lucha contra una sociedad que da inteligencia a las máquinas para quitársela a los seres humanos. Ya no basta con resistir. Es necesario re-existir.

Lo subrayado/interpolado es nuestro.