Wallmapu: El
pensamiento y acción de la CAM en el libro “Chem Ka Rakiduam”
“Chem Ka Rakiduam” El pensamiento y acción de la CAM en un libro, presentado por sus propias vocerías.
En una sala muy llena del centro cultural recuperado de lo Hermida, silenciosa por la atenta escucha, se realizó el pasado 10 de junio la primera presentación del libro Chem Ka Rakiduam. Entre sopaipillas calientes y mate, los y las presentes siguieron con atención las palabras de Hector Llaitul, histórico vocero de la CAM, sobre el proceso de esta organización política del pueblo mapuche, actualmente bajo los reflectores de los grandes medios, junto con la werken del lof Peleco Pidenko, Orfelina Alcamán, y el premio nacional de historia Jorge Pinto.
“Nos interesa
que puedan leerlo, ojalá estudiarlo, entender y acercarse a la causa mapuche”
empieza Héctor Llaitul con el libro en las manos, explica que se trata de un
relato colectivo. El llamado a conocer la CAM de su propia voz, y a compartir
su proceso emancipatorio para la autonomía del movimiento mapuche llega con más
sentido en la coyuntura política actual, donde el nuevo gobierno progresista de
Gabriel Boric sigue haciendo llamados al diálogo con las comunidades mapuche,
pero mientras tanto el pasado 18 de mayo decretó el estado de excepción
constitucional en la macro zona sur y el subsecretario del Interior Monsalve ya
anunció que solicitará su extensión. “¿Cómo quieren que dialoguemos con la
pistola en la mesa?” sigue Llaitul, quien tiene pendiente una querella
presentada por Renovación Nacional por haber afirmado públicamente que frente
al estado de excepción se organizará la resistencia armada.
Sin embargo no
se trata de algo nuevo, la CAM viene desarrollando hace años distintas
herramientas para poder hacerle frente a la violencia de las forestales y de
los grupos empresarios que defienden sus intereses y arrasan con la naturaleza
ancestral usurpada al pueblo mapuche, reproduciendo la opresión de un pueblo
que conoce históricamente el racismo, el despojo y la segregación.
El libro Chem
Ka Rakiduam es una de estas herramientas que la CAM construyó, donde
se explica porqué la lucha mapuche debe ser anticapitalista y su horizonte es
autonomía y territorio, dos palabras que el gobierno de Boric no pronuncia en
sus discursos. Donde se cuenta el origen de los Órganos de Resistencia
Territorial (ORT), después del asesinato de Matías Catrileo, y donde se explica
porqué la política de compra de tierras por parte de la CONADI (que el gobierno
actual retoma como si fuera la solución) se presta al clientelismo y a la especulación.
También se encuentran en las páginas del libro experiencias como aquella
del lof Pidenko, donde – relata con orgullo Orfelina Alcamán –
se ejerce el control territorial desde 2016, donde se han sacado de a una las
raíces de los pinos dejados por la forestal Arauco, y actualmente se siembran
más de 100 hectáreas a trigo y avena, que son capaces de alimentar toda la
comunidad de Lumaco por un año entero.
De nuevo, en las
últimas semanas, hemos visto instalarse con furia desde los medios y desde el Estado
la narrativa que criminaliza a la CAM por ser un actor político que enfrenta
directamente los intereses del gran capital, que no tranza con las reglas del
neoliberalismo. La embestida es evidente si se considera que el pasado 31 de
mayo la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución que declara la CAM
como asociación ilegal y terrorista, junto a otras organizaciones mapuche. Pero
quienes participan de este proyecto político armado nunca han matado una
persona, en cambio entre sus filas varios weychafe han sido
asesinados.
En la nueva
versión del libro hay un espacio dedicado a la muerte en combate de Toño, el
joven Pablo Marchant Gutiérrez que fue ejecutado por un carabinero con un
disparo en la cabeza el 9 de julio del año pasado. “Este hecho marca un hito en
nuestra historia como organización” se lee en el análisis del nuevo ciclo de
dominación que se abre en el Wallmapu, es un punto de inflexión “porque su
asesinato representa una nueva forma de operar por parte de los agentes del
Estado criminal y el paramilitarismo, ligado a las forestales instaladas en el
territorio ancestral en disputa.”
Desde los
sectores organizados y movilizados, que practican cotidianamente la lucha
territorial y política en el Wallmapu, resulta evidente que el gobierno actual
no será un aporte en el camino para lograr la autonomía del pueblo nación
mapuche. Tampoco, evidencian, el camino es un Estado plurinacional, o
intercultural, porque el tema que está sobre la mesa no es la integración y
tampoco el reconocimiento cultural del pueblo mapuche, es la lucha de un sujeto
político para su propia liberación y autonomía integral, que no es compatible
con el extractivismo, ni con la acumulación capitalista, ni con las
instituciones del Estado chileno al servicio de los intereses económicos
transnacionales. Por esto la batalla es larga, las señales de la coyuntura
actual no son de paz y no indican la resolución del conflicto, por esto es el
momento de escuchar cual es el mensaje de la CAM, y de leer su libro.
Disponible directamente
en la pagína de facebook del libro para solicitar copias y envíos a regiones
en LIBRO CHEM KA RAKIDUAM
Amulepe taiñ
weichan!
Lo subrayado e interpolado es nuestro
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