En estos días de cinismo y profunda dependencia, entonces, viene bien pensar en
algunos de sus hechos.

Alberdi escribió que para Buenos Aires, “mayo significa
independencia de España y predominio sobre las provincias; la asunción por su
cuenta del vasallaje que ejercía sobre el virreinato en nombre de España. Para
las provincias, Mayo significa separación de España y sometimiento a Buenos
Aires, reforma del coloniaje, no su abolición”.
El primer triunvirato, constituido por Juan José Paso,
Manuel de Sarratea y Chiclana, resolvió crear un impuesto que gravaba con un 20
por ciento el consumo interno de carne. En forma paralela eliminó distintas
tasas que regulaban la exportación.
Semejante decisión de política económica generó la primera
aparición pública del General José de San Martín y Matorras y sus granaderos.
Ocuparon la Plaza de la Victoria, la de Mayo, y recién se retiraron cuando
fueron designadas nuevas autoridades políticas.
El 3 de abril de 1815 el ejército que el director
Carlos Alvear había enviado para reprimir a los artiguistas se sublevó contra
la autoridad porteña. En Mendoza, en tanto, el General de San Martín y Matorras
reunió a una Junta Militar que llamó tirano a Alvear y un cabildo abierto
declaró rotos los vínculos con Buenos Aires. San Martín dejó de ser comisionado
de la ciudad puerto y fue designado gobernador “electo por el pueblo”.
Setiembre de 1816. A los pies de la cordillera de Los Andes, el
General de San Martín y Matorras sabe que no encontrará aliados entre los
porteños o los representantes de la oligarquía terrateniente y su testaférrea burguesía,
por ello encara la alianza con los indígenas del sur mendocino.
“Los he
convocado para hacerles saber que los españoles van a pasar del Chile con su ejército para
matar a todos los indígenas, y robarles sus mujeres e hijos. En vista de ello y
como yo también soy indígena voy a acabar con los godos que les han robado a
ustedes las tierras de sus antepasados, y para ello pasaré Los Andes con mi
ejército y con esos cañones...Debo pasar por Los Andes por el sur, pero
necesito para ello licencia de ustedes que son los dueños del país”,
les dijo el General de San Martín y Matorras.
El 27 de julio de 1819, el General San Martín y Matorras afirmó: “... andaremos en pelotas como
nuestros paisanos los indígenas: seamos libres y lo demás no importa nada”.
El 27 de agosto de 1821, ya en el gobierno de Perú,
decretaría la abolición del tributo por vasallaje que debían pagar los indígenas
a los españoles, la eliminación de la mita, la encomienda y el yanaconazgo y
los declararía “peruanos” para intentar zanjar las diferencias del propio
lenguaje. De tal forma seguía los mandatos que en su momento, ante la Puerta
del Sol en Tiahuanaco, dispuso Juan José Castelli al frente del Ejército
Expedicionario del Alto Perú cuando declaró ciudadanos e iguales a todos los indígenas
En 1819, el General San
Martín y Matorras volvió a desobedecer
al gobierno de Buenos Aires, representante político de los comerciantes
porteños aliados a Gran Bretaña y a los propietarios de saladeros del Litoral
que le ordenaba marchar contra el interior rebelado. Buenos Aires quería que
reprima a las montoneras de López, Ramírez y Bustos. EL General San Martín y Matorra repitió su
negativa.

“Para defender la causa de la independencia no se necesita otra
cosa que orgullo nacional, pero para defender la libertad y sus derechos, se
necesitan ciudadanos...a pesar de todas las combinaciones del despotismo, el
evangelio de los derechos del ser humano se propaga en medio de las
contradicciones”, sostuvo el General San Martín y Matorras en distintas
ocasiones.
Era su plataforma política: liberación nacional y continental, derechos políticos que garanticen la
dimensión de ciudadano y respeto por los derechos del ser humano.
“La ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que
abre las puertas de la abundancia y hace felices a los pueblos”, reglamentó
cada vez que se hizo cargo de gobiernos estatales, regionales o nacionales, en
Cuyo y Perú respectivamente.
Para el equipo de investigación de Rodolfo Walsh,
“revolucionario en 1812 y 1815 contra gobiernos impuestos por Buenos Aires
contra la voluntad de los pueblos; gobernador elegido por el pueblo cuyano;
general en jefe reconocido por sus oficiales por un mandato originado en la
salud del pueblo, pero sumiso al legítimo Congreso peruano; nunca creyó que la
obediencia militar fuera un valor más alto que la soberanía popular. Este es el
verdadero General San Martín y Matorras que
desde hace un siglo es ocultado al pueblo soberano y a los militares que deben
servirlo”.
Pinturas: David Alfaro Siqueiros, Escultor, Pintor y Muralista Ecuatoriano.
Lo subrayado es nuestro.
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